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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2009

Quiere acabar con la violencia en Gaza?
Boicotee a Israel

Naomi Klein
The Nation

Traducido para Rebelin por LB


Ha llegado el momento. Hace mucho que lleg. La mejor estrategia para poner fin a la cada vez ms sangrienta ocupacin es convertir a Israel en objetivo del tipo de movimiento mundial que puso fin al rgimen de apartheid en Sudfrica.

En julio del 2005 una gran coalicin de grupos palestinos dise planes para hacer justamente eso. Hicieron un llamamiento a "la gente de conciencia de todo el mundo para imponer amplios boicots y adoptar contra Israel iniciativas de desinversin similares a las adoptadas contra Sudfrica en la poca del apartheid". Haba nacido la campaa Boicot, Desinversin y Sanciones (BDS).

Cada da que Israel aplasta a Gaza ms conversos se adhieren a la causa del BDS y las plticas de alto el fuego no hacen que disminuya el ritmo de ese movimiento.

La campaa de boicot a Israel est comenzando a recibir apoyos incluso entre los judos de Israel. En pleno ataque a Gaza unos 500 israeles, decenas de ellos conocidos artistas y acadmicos, enviaron una carta a los embajadores extranjeros destacados en Israel. En ella hacan un llamamiento para "la inmediata adopcin de medidas restrictivas y sanciones" y dibujaban un claro paralelismo con la lucha antiapartheid. "El boicot contra Sudfrica fue eficaz, pero a Israel se la trata con guantes de seda... Este respaldo internacional debe cesar".

Sin embargo, incluso ante estos inequvocos llamamientos muchos de nosotros no podemos ir all. Las razones son complejas, emocionales y comprensibles. Y simplemente no son lo suficientemente buenas. Las sanciones econmicas son las herramientas ms eficaces de que dispone el arsenal de la no violencia. Renunciar a ellas raya en la complicidad activa. A continuacin exponemos las cuatro principales objeciones que se hacen a la estrategia del BDS, acompaadas de sus correspondientes refutaciones.

 

1. Las medidas punitivas no servirn para persuadir a los israeles sino para acrecentar su hostilidad. El mundo ha intentado lo que sola llamarse "compromiso constructivo" y ha fracasado estrepitosamente. Desde 2006 Israel ha ido aumentando constantemente su nivel de criminalidad: ampliando asentamientos, iniciando una atroz guerra contra el Lbano e imponiendo un castigo colectivo a Gaza a travs del brutal bloqueo. A pesar de esa escalada Israel no ha sufrido ningn castigo, sino todo lo contrario. Las armas y los 3.000 millones de dlares anuales de ayuda que los USA envan a Israel son solo el principio. A lo largo de este perodo clave Israel se ha beneficiado de una notable mejora en sus actividades diplomticas, culturales y comerciales con gran nmero de aliados. Por ejemplo, en 2007 Israel se convirti en el primer pas no latinoamericano en firmar un acuerdo de libre comercio con Mercosur. En los nueve primeros meses del 2008 las exportaciones israeles a Canad aumentaron el 45%. Un nuevo acuerdo comercial con la Unin Europea duplicar las exportaciones israeles de alimentos procesados. Y el 8 de diciembre los ministros europeos "mejoraron" el Acuerdo de Asociacin UE-Israel, una recompensa por la que Israel suspiraba desde hace mucho tiempo.

Este es el contexto en el que los dirigentes israeles comenzaron su ltima guerra confiando en que no les iba a suponer costos significativos. Es notable que tras ms de siete das de guerra el ndice de referencia de la Bolsa de Valores de Tel Aviv haya subido un 10.7%. Cuando no funcionan las zanahorias es preciso recurrir a los palos.

2. Israel no es Sudfrica.

Por supuesto que no lo es. La relevancia del modelo sudafricano es que demuestra que las tcticas del BDS pueden ser eficaces cuando medidas ms suaves (protestas, peticiones, cabildeos) han fracasado. Y en los territorios palestinos ocupados se detectan inequvocos y profundamente angustiosos ecos del "apartheid" de Sudfrica: documentos de identidad y permisos de viaje de colores distintos, viviendas arrasadas y expulsiones forzosas, carreteras para uso exclusivo de los colonos judos. Ronnie Kasrils, un destacado poltico de Sudfrica, dijo que la arquitectura de segregacin que observ en Cisjordania y Gaza es "infinitamente peor que el apartheid". Eso fue en el 2007, antes de que Israel comenzara su guerra total contra la prisin a cielo abierto que es Gaza.

3. Por qu elegir a Israel como nico objetivo de la campaa BDS, cuando los Estados Unidos, Gran Bretaa y otros pases occidentales hacen lo mismo en Irak y Afganistn?

El boicot no es un dogma sino una tctica. La razn por la que la estrategia del BDS deba ser intentada contra Israel es de tipo prctico: en un pas tan pequeo y dependiente del comercio podra dar resultados.

4. Los boicots cortan los canales de comunicacin; lo que necesitamos es ms dilogo, no menos.

Voy a responder a esta objecin con una historia personal. Durante ocho aos mis libros han sido publicados en Israel por una casa comercial llamada Babel. Pero cuando publiqu The Shock Doctrine quise respetar el boicot. Con el asesoramiento de activistas de BDS, entre ellos el maravilloso escritor John Berger, me puse en contacto con una pequea editorial llamada Andalus. Andalus es una editorial militante profundamente involucrada en el movimiento de lucha contra la ocupacin israel y la nica editorial israel dedicada exclusivamente a la traduccin al hebreo de libros rabes. Redactamos un contrato para garantizar que todos los ingresos procedentes de la venta del libro sean destinados al trabajo de Andalus, sin reservarme nada para m. En otras palabras, estoy boicoteando la economa israel pero no a los israeles.

Sacar adelante nuestro modesto plan de publicacin requiri docenas de llamadas telefnicas, correos electrnicos y mensajes instantneos entre Tel Aviv, Ramallah, Pars, Toronto y la ciudad de Gaza. Lo que quiero decir es lo siguiente: desde el momento en que se empieza a aplicar una estrategia de boicot el dilogo aumenta dramticamente. Y por qu no debera hacerlo? Para construir un movimiento se requiere un flujo de comunicacin incesante, como recordarn muchos activistas de la lucha antiapartheid. El argumento de que apoyar los boicots significar romper los lazos entre unos y otros es particularmente engaoso habida cuenta de la variedad de tecnologas de la informacin que tenemos al alcance de las manos a precio mdico. Estamos inundados de formas para transmitir nuestros argumentos a travs de las fronteras nacionales. No hay boicot que nos pueda detener.

Justamente ahora muchos orgullosos sionistas se estn preparando para obtener beneficios rcord. Acaso no es cierto que muchos de esos juguetes de alta tecnologa proceden de parques de investigacin israeles, lderes del mundo en infotecnologa? S, es cierto, pero no todos ellos van a salir beneficiados. Varios das despus de iniciado el asalto israel contra Gaza, Richard Ramsey, director gerente de una empresa britnica de telecomunicaciones especializada en servicios de voz via Internet, envi un correo electrnico a la empresa de tecnologa israel MobileMax: "Como consecuencia de la accin emprendida por el gobierno israel en los ltimos das ya no estamos en condiciones de considerar seguir haciendo negocios con usted o con ninguna otra empresa israel".

Ramsey dice que su decisin no fue poltica. Simplemente, no quieren perder clientes. "No podemos permitirnos el lujo de perder a uno solo de nuestros clientes", explica, "de modo que se trata de una decisin comercial puramente defensiva".

Fue este tipo de fro clculo empresarial lo que llev a muchas empresas a retirarse de Sudfrica hace dos dcadas. Y es precisamente el tipo de clculo sobre el que se asienta nuestra esperanza ms realista de lograr la justicia negada durante tanto tiempo a Palestina.

Fuente: http://www.alternet.org/story/118332/


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