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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2009

Historiadores e intelectuales judos rechazan los mtodos empleados por el Gobierno israel contra los palestinos
Rebelin juda contra el ataque de Israel

Pere Rusiol
Pblico


El historiador Ilan Papp sostiene que hay que calificar de "genocidio" la campaa militar de Israel en Gaza. Su colega Yakov Rabkin se muestra escandalizado por la "masacre". La periodista Naomi Klein afirma que toda la economa israel depende en realidad de su msculo blico. Y la activista Diana Ralph advierte que los "crmenes de guerra" no pueden quedar impunes.

Si est pensando que la Liga Antidifamacin debera intervenir inmediatamente para frenar este tipo de declaraciones y cortar as la extensin del antisemitismo, aguarde un segundo: todos ellos son judos. La invasin israel de Gaza ha desencadenado un alud de actos y proclamas de ciudadanos de tradicin juda contrarios a la poltica de Israel . En ocasiones, la rebelin apunta a la esencia misma de este pas como "Estado judo". Y casi siempre se dirige contra la pretensin de Israel de representarles y de hablar en su nombre.

" Israel acta en nombre de todos los judos del mundo, pero muchsimos consideramos un error tremendo su poltica: por la violencia que genera y porque nos perjudica gravemente", explica, en conversacin telefnica desde Montreal, Yakov Rabkin, catedrtico de Historia de la Universidad de Montreal y autor de La amenaza interior . Historia de la oposicin juda al sionismo , publicada en Espaa por Hiru.

La creacin del Estado, en 1948, supuso un autntico cisma en el mundo judo, nunca resuelto. Pese a que el pas tiene desde entonces las puertas abiertas para todos los judos del mundo, la mayora ha declinado establecerse en Israel, que alberga a menos de un 40% del total, aunque suele hablar en nombre de todos ellos.

Portavoces cuestionados

"Muchos de los autoproclamados portavoces de la comunidad juda en el mundo son en realidad portavoces del Estado de Israel pero, en los pases democrticos, las comunidades culturales o religiosas no necesitamos portavoces", aade Rabkin. Y agrega: "Los dems somos gente corriente y no nos organizamos tanto ni tenemos tanto dinero, pero somos la mayora".

"El problema es que una minora de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judos no militantes estn en los mrgenes.

Una exageracin? Nadie lo sabe. Los portavoces de las organizaciones judas son mayoritariamente proisraeles. Pero ello no significa que los ciudadanos de tradicin juda compartan sus postulados.

Las elecciones de EEUU, que cuentan con radiografas demoscmicas muy precisas, demuestran ms bien que existe un divorcio notable. En los ltimos aos, las principales organizaciones judas han apoyado de forma entusiasta a los republicanos George W. Bush y John McCain. Pero los judos han votado masivamente demcrata : siempre por encima del 70%, entre 20 y 30 puntos ms que la media del pueblo estadounidense. En la pasada campaa, McCain incluso se rode permanentemente del senador Joe Liberman, judo proisrael. Pero el 77% del voto judo fue para Barack Obama.

"Creo que hay una mayora silenciosa de judos en el mundo que apoya la aplicacin de los derechos humanos para toda la gente", recalca CecilieSurasky, portavoz de Voz Juda para la Paz , organizacin con sede en California. "El problema es que una minora de extrema derecha ha logrado imponer su agenda mientras los judos no militantes estn en los mrgenes. Sucesos como los de estos das en Gaza convencen a los judos que hasta ahora han estado callados de que deben levantarse y decir basta" , aade.

"No en nuestro nombre!"

Su organizacin cuenta ya con 43.000 afiliados y la tendencia es al alza. La invasin ha activado iniciativas pacifistas similares en todos los lugares donde hay una comunidad juda importante: en Francia, Otra Voz Juda ha programado una catarata de actividades, incluyendo conciertos de rap palestino y obras de teatro. Hay entidades parecidas en muchos pases de Europa, aunque no en Espaa, donde la comunidad juda es reducida.

En Canad, Voces Judas Independientes y otros grupos han promovido acciones como la ocupacin del consulado israel al grito de "No en nuestro nombre!". Y ms de 340 profesionales judos han firmado un manifiesto que pretenden publicar como "carta abierta a los soldados israeles" en peridicos de este pas contra la campaa militar en curso y los "crmenes de guerra" y las "atrocidades".

"Un Estado judo es intrnsecamente racista y no puede ser democrtico porque por definicin discrimina a todos los que no son judos"

"Esta actividad criminal no hace nada para mejorar el bienestar y la salud de los judos. Al contrario: desde Sderot hasta Sidney, pasando por Ashkelon y Amsterdam, todos nos beneficiaremos de que haya justicia para los palestinos", recalca este llamamiento a la insumisin impulsado, entre otros, por Judos Americanos por una Paz Justa .

Que los judos hostiles o indiferentes a la poltica de Israel son muchos ms de los que el activismo de las organizaciones sionistas puede hacer pensar lo demuestra un estudio reciente publicado en EEUU por Steven M. Cohen y Ari Y. Kelman: Ms all del distanciamiento . Los judos americanos jvenes y su alienacin de Israel. La investigacin, que explota los datos de la Encuesta Nacional de Judos Americanos de 2007, muestra el choque que provoca Israel en el mundo de tradicin juda y subraya de manera rotunda que la desafeccin entre los ms jvenes es muy acentuada: entre los menores de 35 aos, menos del 20% dice estar "siempre orgulloso de Israel" .

El fenmeno va mucho ms all de rechazar las acciones militaristas o campaas como la invasin de Gaza y se refieren a los cimientos mismos del Estado de Israel. Son judos, pero no sienten que Israel o el sionismo tenga nada que ver con ellos: por ejemplo, entre esta franja de menores de 35 aos apenas el 50% se siente "confortable con la idea de un Estado judo" . Y el dato ms extremo: slo el 50% dice que "la destruccin de Israel sera una tragedia personal", porcentaje que llega hasta el 80% en la franja de mayores de 65 aos encuestados.

"Un Estado judo es intrnsecamente racista y no puede ser democrtico porque por definicin discrimina a todos los que no son judos", opina desde Canad Diana Ralph, coordinadora de Voces Independientes Judas . "El sionismo es desde su inicio un proyecto imperalista y racista condenado al fracaso si no fuera por el apoyo masivo de EEUU y sus aliados", remacha.

Las disidencias, que existen desde siempre en la tradicin juda y que ahora se han acentuado, empiezan a dar signos de anidar tambin directamente en Israel. El apoyo a la contundencia blica "como derecho a la autodefensa" sigue siendo muy alto en este pas, pero las grietas existen, como demuestra el importante movimiento de objetores de conciencia.

Uno de sus miembros destacados es Jonathan Ben-Artzi, sobrino del halcn Benjamin Netanyahu, que ha hecho un llamamiento al Gobierno de EEUU: "Hablo como un israel que apela a los estadounidenses para decirles que no tienen que apoyar ciegamente a Israel . Las acciones de Israel no son todas santas (...) A veces es necesario que se dirijan con firmeza a Israel y nos digan, le digan a nuestro Gobierno, que ponga fin a sus acciones."

El todava embrionario cisma interior israel ha dado un salto notable en el campo intelectual en muy poco tiempo con la publicacin de obras revolucionarias por parte de los "nuevos historiadores", que han puesto en cuestin desde dentro los grandes dogmas de Israel, aunque suponen una corriente netamente minoritaria.

Quiz el caso ms notorios es el de Ilan Papp (Haifa, 1954), que ha sacudido Israel con la publicacin de La limpieza tnica de Palestina (Crtica). El libro sostiene que la limpieza tnica ha sido deliberada y organizada desde el principio del Estado con el fin de asegurar una mayora juda en Israel.

Las principales autoridades del mundo intelectual israel, con Benny Morris al frente, se han volcado en rechazar el trabajo y en cuestionar su rigor. Papp vive ahora en Reino Unido e incluso se ha sumado a las campaas de boicot acadmico contra las universidades israeles, incluida la suya de siempre: la de Haifa.

En estos das de furia, el blog de Papp echa humo. "Parece que incluso los crmenes ms horrendos, como el genocidio en Gaza, son tratados [por la comunidad internacional] como acontecimientos discretos, sin conexin con nada del pasado y sin asociacin con ninguna ideologa" , escriba en un post del 3 de enero.

A juicio de Papp, es crucial que la opinin pblica comprenda la naturaleza de la "ideologa sionista" como "la mejor manera de explicar las operaciones genocidas como la que vive ahora Gaza" y al mismo tiempo avanzar en acciones que prevengan "cosas incluso peores" en el futuro.

"Hay una gran confusin entre los trminos israel, judo y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa"

Shlomo Sand (Linz, Austria, 1946), historiador de la Universidad de Tel Aviv, acaba de publicar otro libro rompedor, an no traducido al espaol, Cmo y cundo se invent el pueblo judo , en el que hace aicos los mitos fundacionales. La academia oficial tambin ha salido en tromba a criticarlo, pero su extraordinario xito de ventas en el pas -ms de 20 semanas consecutivas en la lista de ms vendidos- muestra hasta qu punto las cosas estn cambiando incluso en Israel.

El fenmeno ha sacudido la poltica tradicional en episodios aislados, pero de gran impacto simblico. Abraham Burg, ex presidente del Parlamento de Israel, de la Agencia Juda y de la Organizacin Sionista Mundial, ha abjurado de manera estruendosa del sionismo y trata de agitar a la sociedad israel para que empuje hacia un cambio de rumbo radical. De lo contrario, advierte, Israel no tiene ningn futuro.

La crtica de Burg va a la raz del sionismo mismo: ha llegado a decir que la presin que observa en Israel contra los rabes tiene paralelismos con la que sufrieron los judos en los regmenes nacional-socialistas antes de la Segunda Guerra Mundial. Su tesis es que Israel, en su actual formato que privilegia a los judos, slo puede sostenerse a travs de la violencia y augura que esta ser cada vez ms brutal.

Responsables

El catedrtico Yakov Rabkin le secunda desde Canad: "Toda la idea de crear un Estado tnico contra la voluntad de gran parte de la poblacin implica uso de la fuerza. No hay otra manera de hacerlo!", opina. El historiador se pregunta cmo es posible que la comunidad internacional y la potencia colonial en la zona, Reino Unido, se laven ahora las manos ante una situacin explosiva que a su juicio contribuyeron a crear.

"Hannah Arendt tena razn! Ella advirti exactamente qu iba a pasar: es imposible que este Estado viva en paz. Y los judos de todo el mundo pagamos las consecuencias", concluye Rabkin. La consecuencias, aclara, es el aumento de ataques e intimidacin contra los judos en todo el mundo y la minimizacin del Holocausto .

"Hay una gran confusin entre los trminos israel, judo y sionista. El propio Estado de Israel la fomenta, pero es muy peligrosa", lamenta. Y concluye: "El antisemitismo tradicional sigue existiendo, pero ya no es la mayor causa de acoso a los judos. Ahora, el principal riesgo de sufrir una agresin son represalias por la poltica de Israel" .

La confusin causa estragos: si Rabkin estuviera hoy en Madrid y decidiera ir a la manifestacin contra la guerra, muy probablemente avistara ms de una pancarta equiparando el smbolo nazi con la estrella de David. O haciendo lamentables juegos de palabras con el Holocausto.

http://www.publico.es/internacional/189928/rebelion/judia/ataque/israel


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