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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2009

Y Bush condecor a Uribe
Una medalla muy merecida

Juan Cendales
Rebelin


George Bush en su sombra despedida ha realizado dos gestos de reconocida lealtad para con los escuderos ms fieles de su poltica, aquellos a quien l considera los herederos legtimos de su legado poltico, los nicos que podran dar continuidad a su ideario, a sus credos y a su visin del mundo y del universo. A pocos das de culminar con pena y sin gloria sus ocho aos de desastres, dolor y muerte ha dado su bendicin al genocidio que Israel perpetra contra los nios, los ancianos y la indefensa poblacin de Gaza sometida desde hace muchos meses al bloqueo y el hambre. Un gesto de lealtad de un genocida para con otros genocidas.

Pero el moribundo corazn de Bush no solo est con Israel. Tambin acompaa al hijo amado de las infieles tierras de Amrica Latina. A lvaro Uribe Vlez. El hombre que como l, enarbola la espada y la llama condenatoria de ateos, infieles, pobres, homosexuales, negros, indios, musulmanes, liberales, comunistas y librepensadores. El hombre que sin pensarlo ni dudarlo lo ha acompaado en todas las cruzadas purificadoras, incluyendo la guerra de Iraq.

George Bush condecorar el 12 de enero en Washington a lvaro Uribe Vlez con la Medalla Presidencial a la Libertad. Dizque por promover la democracia, los derechos humanos y la libertad. Es evidentemente un reconocimiento a la lealtad del presidente colombiano. Un homenaje a su fidelidad absoluta a las polticas militaristas y neoliberales. Fidelidad de la que ni siquiera Lina de Uribe puede ufanarse.

La condecoracin es consecuente con lo que han significado la presidencia de Uribe para la terrorista y agresiva poltica de los Estados Unidos contra los pueblos del mundo y en especial contra los procesos renovadores de Amrica latina. Es un hecho que va ms all de la sospecha de que Uribe es un rehn de la poltica norteamericana en razn de toda la informacin y pruebas que tienen la DEA y la CIA sobre sus presuntos vnculos con el narcotrfico y el paramilitarismo. Adems de esto, e incluso por encima de esto, est la identidad ideolgica, cultural y poltica de dos hombres ignorantes pero astutos, simples pero sagaces. Convencidos del papel redentor y purificador con que han nacido. Fundamentalistas y religiosos recalcitrantes. Credos que no les impidi incrementar geomtricamente sus capitales y latifundios. El maestro lo hizo con el familiar negocio del petrleo y las armas. El discpulo, incrementando sus tierras mediante una intrincada red de testaferros que le permite presentarse como uno de los ms humildes campesinos colombianos. Adems de convertir en multimillonarios, de la noche a la maana, a sus imberbes hijos, con el muy protegido emporio de artesanas que montaron al amparo del gobierno.

Felicitaciones entonces a Uribe por la medalla recibida. Nadie mejor que l para hacerlo. Nadie se la merece ms. Nadie ha hecho tanto esfuerzo para lograrla. Una medalla que simboliza miles de muertos, millones de desplazados y despojados, miles de desaparecidos, de torturados, decenas de miles de trabajadores despedidos, miles de detenciones ilegales, centenares o quizs miles de fusilados en las llamadas ejecuciones extrajudiciales. Que la disfrute mientras pueda. Hasta cuando reciban en sus manos los grilletes que merecen. El condecorado y el condecorador.

* * * *

A la condecoracin a Uribe otorgada por el hroe de Abu Ghraib se suma el Premio a la libertad Cortes de Cdiz, concedido al presidente colombiano por un jurado manipulado por la alcaldesa del Partido Popular Tefila Martnez, galardn que enfticamente ha sido rechazado por Izquierda Unida de Cdiz y por diversos sectores sociales y polticos de Andaluca.

Solo falta que condecoren a los genocidas israelitas.



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