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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2009

La guerra territorial de Gaza
Historia y "moral" de la limpieza tnica

Victoria Bunch
Counterpunch

Traducido para Rebelin por LB


Llegu a Israel hace 40 aos. Me llev muchos aos comprender que la existencia de mi pas en su forma actual se basa en una continua limpieza tnica de la poblacin palestina. El proyecto se inici hace muchos aos. Sus semillas se remontan a la falacia fundacional del movimiento sionista, que se propuso establecer un Estado nacional judo en un lugar habitado por otra nacin. En estas condiciones a uno le asiste, a lo sumo, el derecho moral de luchar por un Estado binacional. El establecimiento de un Estado nacional implica ms o menos por definicin la depuracin tnica de los anteriores habitantes.

Albert Einstein se percat de esta falacia hace mucho tiempo. Poco despus de la Primera Guerra Mundial, "Einstein se quej de que los sionistas no estaban haciendo lo suficiente para llegar a un acuerdo con los rabes palestinos ... l era partidario de una solucin binacional en Palestina y previno a Chaim Weizmann contra el nacionalismo de estilo prusiano". [1]

Pero el movimiento sionista hizo odos sordos a esas advertencias. As que aqu estamos, casi un siglo despus, con un Estado nacional judo dominado por nacionalistas militaristas y por militantes entregados con celo a la tarea de colonizar y judeizar el territorio bajo control israel a ambos lados de la Lnea Verde (la frontera de 1967). El proyecto ha sido llevado adelante ininterrumpidamente y sin descanso por parte de todos los diversos gobiernos israeles, recientemente al amparo de unas "negociaciones" de pacotilla con el Presidente Abbas. La mayora de las instituciones israeles participan en dicho proyecto. Generacin tras generacin, los jvenes israeles ingresan en el ejrcito para ofrecerle la cobertura militar necesaria. La muchachada israel ha sido sometida a un lavado de cerebro para que pueda creer honestamente que el ejrcito lucha por la existencia de Israel. Sin embargo, en opinin de la autora de este artculo y de muchas otras personas parece evidente que la supervivencia de la comunidad juda en este pas depende de establecer mecanismos viables de convivencia con los palestinos. De modo que bajo el lema de "lucha por la existencia" el Estado de Israel est llevando a cabo un proyecto de naturaleza esencialmente suicida.

Esta perspectiva de larga data que permea la visin de las clases gobernantes israeles qued resumida sucintamente en un libro recientemente publicado por un acadmico estadounidense llamado Saree Makdisi: Palestina Inside Out. El libro "sugiere que la ocupacin no es ms que otro rasgo ms de la vigente poltica israel de expulsar lentamente de sus tierras a la poblacin nativa palestina. Esta poltica es anterior a la fundacin del Estado y todas las prcticas que desarrollan los ocupantes (asentamientos ilegales, confiscacin de tierras, demolicin de viviendas, etc.) sirven a ese objetivo final. [2]

Si usted descree de la afirmacin anterior detngase a considerar una serie de declaraciones realizadas por el propio David Ben Gurion en una poca anterior incluso a la creacin del Estado de Israel (Ben Gurion fue lder del movimiento sionista antes de 1948 y el primer Primer Ministro de Israel a partir de 1948):

"La transferencia forzosa de los rabes [palestinos] de los valles del Estado judo propuesto [por el plan de particin de la ONU] podra darnos algo que nunca tuvimos, ni siquiera cuando vivamos en nuestra propia tierra en la poca del primer y segundo Templos... Nos estn dando una oportunidad con la que jams nos atrevimos a soar ni en nuestras ms descabelladas fantasas. Esto es ms que un Estado, gobierno y soberana: esto es la consolidacin nacional en una patria libre". [3]

"Gracias a la transferencia forzosa [de la poblacin nativa palestina, dispondramos de] un vasto territorio [para establecer asentamientos]... Yo apoyo la transferencia forzosa. No veo nada inmoral en ella". [3]

Durante la guerra de 1948 cerca de dos tercios de los palestinos que acabaran convirtindose en refugiados fueron expulsados de sus hogares por el incipiente ejrcito israel y un tercio se convirtieron en refugiados para escapar de los peligros de la guerra. A toda esta gente (entre 750.000 y 1.000.000 de personas) se les impidi regresar a Israel tras el acuerdo de armisticio. Sus casas y bienes fueron arrasados o apropiados por el Estado israel.

Entre los habituales mantras que recitan los israeles para justificar lo anterior figura ste: "Israel acept el plan de particin de la ONU y los rabes no, por lo que todo lo que ocurri despus es culpa los rabes". Lo que taimadamente se omite al decir eso es que los rabes palestinos constituan entre un tercio y la mitad de la poblacin del territorio asignado al hogar nacional judo (segn diversos informes de las Naciones Unidas). Por qu deberan estas personas, cuyos antepasados vivieron all durante generaciones, aceptar vivir en una patria ajena? Imagnese, por ejemplo, la reaccin de los franceses belgas si la ONU designara a su pas como "hogar nacional flamenco".

Pero el principal mantra con el que se aporrea la conciencia de cada ciudadano israel desde el jardn de infancia es el argumento de que en 1948 se trataba de "o ellos o nosotros", "los rabes nos habran arrojado en el mar si no hubiramos establecido un Estado de mayora juda y no hubiramos creado un ejrcito poderoso", etc. Tengo mis dudas sobre ese sonsonete, pero supongamos que por un momento que las cosas hubieran sido efectivamente as. Entonces lleg el ao 1967 y la Guerra de los Seis Das. Otro captulo en la "lucha por la existencia" de Israel en contra de rabes recalcitrantes que seguan intentando arrojarnos al mar. En un primer momento eso es lo que pareca. Yo, al igual que la mayora de mis compatriotas, me cre durante muchos aos que 1967 fue de hecho un momento de peligro existencial para Israel. Hasta que me tropec con algunas elocuentes palabras pronunciadas por nuestros propios lderes [4]:

"(a) The New York Times cit el discurso que el Primer Ministro Menachem Begin (1977-83) pronunci en agosto de 1982 y en el que dijo: En junio de 1967 tuvimos una eleccin. Las concentraciones del ejrcito egipcio en el Sina no constituan una prueba de que (el Presidente Gamal Abdel) Nasser (1956-70) estuviera realmente a punto de atacarnos. Debemos ser honestos con nosotros mismos. Decidimos atacarlo nosotros.

(b) En febrero de 1968 Yitzhak Rabin, dos veces Primer Ministro de Israel (1974-77 y 1992-95), confes lo siguiente al diario francs Le Monde: No creo que Nasser quisiera la guerra. Las dos divisiones que envi al Sina el 14 de mayo no habran sido suficientes para iniciar una ofensiva contra Israel. l lo saba y nosotros lo sabamos.

(c) El general Mordejai Hod, Comandante de la Fuerza Area israel durante la Guerra de los Seis Das, dijo en 1978: "Aquellos ochenta minutos iniciales [de la guerra de los Seis Das] fueron el resultado de 16 aos de planificacin. Vivamos con el plan, dormamos con el plan, comamos el plan. Lo bamos perfeccionando constantemente.

(d) El general Haim Barlev, jefe del ejrcito israel, dijo a Ma ariv en abril de 1972: En vsperas de la Guerra de los Seis Das no nos amenazaba ningn genocidio y jams barajamos esa posibilidad".

As pues, en lugar de "frustrar un peligro existencial" en 1967 el Estado de Israel llev a cabo una operacin militar efectiva para apoderarse de ms territorio. No hay nada nuevo en esa propaganda sobre el supuesto "peligro existencial". Antes que los israeles muchos otros conquistadores y ocupantes a lo largo de la Historia Antigua y Moderna maquillaron la adquisicin de territorio por medio de la conquista embellecindola con eufemismos agradables tales como "destino manifiesto", "carga del hombre blanco", "difundir la verdadera religin / la cultura / la democracia", o lo que fuere.

Al lector tal vez le interese saber que la conquista de territorios realizada en 1967 por el Estado de Israel haba sido vaticinada veinte aos antes por Ben-Gurion en la poca del plan de particin (supuestamente aceptado por los dirigentes sionistas). Vanse las siguientes citas de Ben-Gurion, recopiladas en el libro de un historiador israel [5]:

"As como no veo en el Estado judo propuesto una solucin definitiva a los problemas del pueblo judo, igualmente no veo la particin como la solucin definitiva de la cuestin de Palestina. Los que rechazan la particin tienen razn al afirmar que este pas no puede ser dividido porque constituye una unidad, no slo desde un punto de vista histrico sino tambin desde el punto de vista fsico y econmico".

"Una vez establecido el Estado [judo] crearemos un gran ejrcito, aboliremos la particin y nos expandiremos a toda Palestina".

Me pregunto si en algn momento de la historia ha habido alguna asociacin de personas que se haya apropiado de bienes ajenos por la fuerza bruta y que se hayan juzgado a s mismos con tanta indulgencia. Una y otra vez los conquistadores se han considerado a s mismos como vctimas involuntarias de las circunstancias y de los brbaros (sus propias vctimas!) contra los que lamentablemente tienen que proteger sus derechos. Considrense las siguientes manifestaciones de Benny Morris, un historiador que document la limpieza tnica de 1948. En una entrevista a Morris del ao 2004 publicada en Haaretz se puede leer lo siguiente [6]:

Q: El ttulo del libro que ahora est publicando usted en hebreo es "Vctimas". As pues, finalmente su argumento es que de las dos vctimas de este conflicto, nosotros [los israeles] somos las mayores.

Morris: S. Exactamente. Somos las mayores vctimas a lo largo de la historia y tambin las mayores vctimas potenciales. Aunque estamos oprimiendo a los palestinos somos la parte ms dbil aqu. Somos una pequea minora en medio de un ocano de rabes hostiles que nos quieren eliminar.

Esta opinin es representativa de la corriente de pensamiento mayoritaria en Israel. Con el paso de los aos ha sido elevada a la categora de axioma y probablemente ninguna oferta razonable de paz (por ejemplo la ltima oferta Saud) ser capaz de hacer mella en ella. Los israeles estn usando este eslogan para eximirse a s mismos de la obligacin humana de comportarse decentemente con los palestinos. La mayora de judos de Israel se han autoconvencido de que tienen un derecho moral a expropiar y expulsar a los palestinos porque los palestinos son tan brbaros que no respondieron a las "generosas ofertas de paz" de Israel y "slo queran arrojarnos al mar". Porque somos una nacin de supervivientes del Holocausto. Mis compatriotas se vean a s mismos como protagonistas de una versin moderna de "El Seor de los Anillos" de Tolkien, protagonizndola, por supuesto, como hermosos elfos forzados por su adverso destino a combatir a los feos ncubos palestinos (ncubos = "terroristas"). La piedad humana no se aplica a los "terroristas". Nadie hace concesiones territoriales o acuerdos de paz con "terroristas".

Lo anterior explica la masiva participacin de los, por lo dems, normales y ms o menos decentes israeles en los programas de limpieza tnica actualmente en marcha. Cmo si no se puede explicar que un anciano moribundo y su esposa sean sacados por la fuerza de su apartamento en Jerusaln oriental para hacer sitio a los colonos judos? Cmo comprender que el "Museo de la Tolerancia" se construya en Jerusaln sobre el solar de un antiguo cementerio musulmn? O la ofensiva israel en Cisjordania contra los orfanatos mantenidos por organismos de beneficencia islmicos? O los progromos que perpetran en Hebrn y en otras partes de los territorios ocupados gngsters-colonos judos financiados por el Estado de Israel? O el sadismo generalizado con el que los soldados israeles tratan a los detenidos palestinos? O los asaltos a los hogares palestinos durante incursiones militares nocturnas en ciudades y aldeas palestinas? O las demoliciones de hogares palestinos en Cisjordania y Jerusaln oriental con el obsceno pretexto de ser "construcciones ilegales"? O el sistemtico latrocinio de tierras palestinas para beneficio de los colonos judos? Y as muchas cosas ms [7].

La Franja de Gaza es el lugar donde el sadismo israel con nfulas de superioridad moral ha alcanzado nuevas cotas. La Franja est densamente poblada, en su mayor parte por descendientes de los palestinos expulsados en 1948. Mucho antes de la segunda Intifada los israeles confiscaron lo ms selecto del territorio de Gaza a lo largo de la playa (cerca de de la superficie de la Franja) para asentar all a unos pocos miles de colonos judos. As y todo, un milln y medio de palestinos de Gaza llevaban un tipo de vida normal (bajo ocupacin israel) cultivando frutas y verduras, fabricando materiales de construccin y otros productos para el mercado israel y trabajando como jornaleros en el interior de la Lnea Verde. Antes de la segunda Intifada a Israel llegaba muy poco terror procedente de Gaza.

Sin embargo, desde el comienzo de la Intifada (ao y medio antes de que los palestinos lanzaran el primer cohete contra territorio israel) el ejrcito israel inici la destruccin sistemtica de la Franja. Los israeles llevaron a cabo incursiones cada pocas semanas y destruyeron fbricas y talleres, carreteras, labranzas, casas, y todo lo que se les ocurriera. Los israeles cerraron el acceso de los gazates a la economa israel. Finalmente, los desesperados palestinos recurrieron a disparar cohetes Kassam que rara vez causaban vctimas o daos reales pero que servan como excelentes pretextos para la accin militar israel".

Y entonces Sharon ejecut su brillante movimiento de propaganda: la "desconexin de Gaza. Toda la operacin se vendi como una prueba de la buena voluntad israel. Los asentamientos israeles de Gaza fueron efectivamente eliminados, pero el ejrcito se despleg alrededor de la Franja y la convirti en una gigantesca prisin. El estrangulamiento econmico de Gaza se intensific hasta niveles draconianos, especialmente despus de que el gobierno de Hamas abortara el putsch de Fatah que haban auspiciado al alimn Israel y USA. (No soy fan de Hams, pero su gobierno fue elegido democrticamente por los palestinos). Hamas propuso en varias ocasiones iniciar negociaciones con Israel sobre la base de las fronteras de 1967, pero los israeles limitaron al mximo la difusin de esas propuestas de Hamas e hicieron caso omiso de ellas. Con toda seguridad esas negociaciones habran conseguido detener el lanzamiento de Kassams, pero los dirigentes israeles parecan interesados en que la violencia continuara. Los Kassam crearon una gran oportunidad para degustar otra racin de la propaganda del "pobres de nosotros" y fueron una gran excusa para evitar satisfacer las legtimas exigencias internacionales reclamando el fin de la masiva colonizacin de Cisjordania.

Por ltimo, se negoci una tregua con Hamas. Desde el comienzo de la tregua el ministro de Defensa israel Barak inici los preparativos para un ataque masivo contra Gaza [8]. El 14 de noviembre la tregua con Hamas fue rota deliberadamente por orden de Barak cuando los israeles mataron a varios combatientes de Hamas. A esas muertes sigui una respuesta palestina totalmente previsible: la cancelacin de la tregua y una salva de cohetes. El bombardeo fue utilizado por Barak como pretexto para justificar una operacin a gran escala que inclua la masacre de cientos de gazates con misiles lanzados desde aviones. Esta exhibicin de fuerza forma evidentemente parte de la prxima campaa electoral de Barak y Livni, al precio de centenares de bajas palestinas y de algunas israeles (pues en el nterin los palestinos han mejorado su puntera). En una prxima operacin terrestre los soldados israeles tambin son susceptibles de pagar con sus vidas esta modalidad de campaa electoral.

Saben cmo interpreta todo lo anterior el israel de a pie? As: Nosotros, los israeles, en un acto de auto-sacrificio, expulsamos a pobres colonos judos de sus "hogares" en la Franja de Gaza y les dimos a los palestinos una oportunidad de vivir una existencia libre y feliz. Pero los palestinos rechazaron nuestros esfuerzos de paz y prefirieron seguir alimentando su adiccin a "arrojar judos al mar". Gaza poda haberse convertido en una nueva Singapur, pero en lugar de eso los gazates prefirieron disparar cohetes contra los israeles".

La retirada israel de Gaza fue as un movimiento brillante por parte de ese genio del mal llamado Sharon. Proporcion al israel medio una absolucin moral general. Los palestinos les haban "decepcionado". Ahora los dirigentes israeles pueden hacer con los palestinos lo que les plazca. No esperen ni la ms mnima protesta pblica por parte del pblico judo israel, a excepcin de una pequea minora de "judos auto-odiadores" como la persona que suscribe.

Cranme, estos judos israeles que se inscriben en la corriente de pensamiento mayoritario no son monstruos congnitos. Simplemente, no conocen nada mejor. Desgraciadamente yo sola ser una de ellos. Entonces un da me tropec en Cisjordania, ms o menos por casualidad, con un grupo de activistas. Hice algunos amigos palestinos y finalmente llegu a comprender el carcter criminal del trato que inflinge mi pas a los palestinos. Y he aprendido a hacer caso omiso de la dosis diaria de propaganda absurda que los medio de comunicacin suministran a mis compatriotas en lugar de noticias. Pero, cmo convencer a mis compatriotas de que no escuchen esa propaganda? No lo s.

Por otra parte, no tiene por qu ser as. Adems de los cuatro o ms millones de palestinos aptridas que viven en los territorios ocupados hay cerca de un milln de palestinos que viven dentro de la Lnea Verde y que tienen ciudadana israel. A pesar del considerable racismo interior, muchos de esos ciudadanos palestinos estn profundamente implicados en la sociedad israel. Hay mdicos y enfermeras rabes en los hospitales israeles, estudiantes rabes en las universidades israeles, etc. Existe un notable grado de coexistencia y cooperacin entre judos y rabes all. Pero un colega judo de la corriente mayoritaria que podra tratar a su compaero de trabajo rabe de forma perfectamente decente seguira estando orgulloso de un hijo soldado que se encontrara sirviendo al pas en los Territorios Ocupados. l o ella seguira repitiendo la propaganda racista sobre el "peligro demogrfico" representado para el Estado de Israel por sus ciudadanos rabes, se creera los sanguinarios discursos televisivos de los generales y ex-generales, y votara por cualquiera de los tres principales partidos sionistas, el Likud, Kadima y el Laborista, cuyos dirigentes llevan aos entregados a tareas de limpieza tnica.

Por el bien de las dos naciones que viven en este pas esta ignominia debe cesar. Debe ser detenida por la presin externa, porque dentro de Israel en la actualidad no existen fuerzas polticas significativas capaces de plantarle cara. Por favor, amigos mos, hagan algo, y hganlo urgentemente. Y, por favor, hagan caso omiso de las eternas negociaciones entre nuestro gobierno y la impotente Autoridad Palestina: no son ms que una tapadera para avanzar an ms en la pieza tnica. Si no me creen, vengan a ver la masiva construccin de asentamientos en Jerusaln oriental y Cisjordania y los muros de los guetos palestinos.

Victoria Buch es acadmica israel y activista del movimiento contra la Ocupacin. Su correo electrnico es: [email protected]

[1] La Piedad de Todo, libro de Amos Elon sobre los judos alemanes.

[2] De una resea sobre el libro de Makdisi: Inside Out Palestina, Lena Tuffaha Khalaf, IMEU 2008.

[3] Las vctimas justas, de Benny Morris

[4] Recopilados por Stephen Lendman. Vase: http://www.zmag.org/znet/viewArticle/15348) [5] El nacimiento de Israel: Mitos y realidades, de Simha Flapan

[6] El texto completo de la entrevista se encuentra en el sitio web de Counterpunch

[7] *Se puede encontrar informacin, por ejemplo en la revista Ocupacin, sitio web del movimiento activista israel contra la Ocupacin.

[8] Desinformacin, secretismo y mentiras: cmo se urdi la ofensiva contra Gaza, de Barak Ravid, Haaretz http://www.haaretz.com/hasen/spages/1050426.html

Fuente: http://www.counterpunch.org/buch01062009.html


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