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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2009

Una guerra innecesaria

Jimmy Carter
The Washington Post

TRaducido para Rebelin por Ana Sastre


Por experiencia personal s que la devastadora invasin de Gaza por parte de Israel podra haberse evitado fcilmente.

Tras visitar Sderot el pasado mes de abril y comprobar el grave dao psicolgico causado por los cohetes que haban cado sobre esa zona, mi esposa, Rosalynn, y yo declaramos su lanzamiento por parte de Gaza como una accin injustificable y un acto de terrorismo. Aunque raramente causaban vctimas (tres muertes en siete aos), la ciudad estaba traumatizada por las impredecibles explosiones. Cerca de 3.000 residentes se haban trasladado a otras comunidades y las calles, los parques y los centros comerciales estaban casi vacos. El Mayor Eli Moyal convoc a un grupo de ciudadanos a su despacho para reunirse con nosotros y se quej de que el gobierno israel no estaba tratando de detener los cohetes, ni por la va diplomtica ni por la militar.

Sabiendo que pronto nos reuniramos con los lderes de Hams de Gaza y de Damasco, prometimos evaluar las perspectivas de un alto el fuego. A travs del jefe de los servicios de inteligencia egipcios Omar Suleiman, que actuaba de intermediario en las negociaciones entre los israeles y Hams, supimos que exista una diferencia fundamental entre ambas partes. Hams quera un alto el fuego total en Cisjordania y Gaza, mientras que los israeles se negaban a debatir ningn otro punto que no fuera Gaza.

Supimos que el milln y medio de habitantes de Gaza se estaban muriendo de hambre, ya que el relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentacin haba descubierto que la tasa de desnutricin aguda en Gaza ya igualaba la de los pases ms pobres del sur del Sahara y que la mitad de las familias palestinas slo tomaban una comida diaria.

Los lderes palestinos de Gaza se mostraron evasivos en todos los puntos, apuntando que los cohetes eran la nica forma de responder a su estado de encarcelamiento y de escenificar su drama humanitario. La cpula de Hams en Damasco, sin embargo, se comprometi a considerar el alto el fuego slo en Gaza, siempre y cuando Israel no atacara Gaza y permitiera que los suministros humanitarios habituales se distribuyeran a los ciudadanos palestinos.

Tras dilatadas conversaciones con los lderes de Hams en Gaza, stos tambin se comprometieron a aceptar cualquier acuerdo de paz que pudiera negociarse entre los israeles y el Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, que tambin lidera la OLP, siempre y cuando dicho acuerdo fuera aprobado por la mayora de los palestinos en un referndum o por un gobierno unitario electo.

Dado que nosotros slo ramos observadores y no negociadores, confiamos esta informacin a los egipcios, y fueron ellos los que se encargaron de la propuesta de alto el fuego. Despus de cerca de un mes, los egipcios y Hams nos informaron de la interrupcin de todas las acciones militares de ambos bandos y del lanzamiento de cohetes a partir del da 19 de junio y durante un perodo de seis meses, e indicaron que los suministros humanitarios recuperaran los niveles habituales que existan antes de la retirada de Israel en 2005 (aproximadamente unos 700 camiones diarios).

No pudimos confirmar este punto en Jerusaln, debido a la renuencia de Israel a admitir negociaciones con Hams, pero el lanzamiento de cohetes se interrumpi y se produjo un aumento de los suministros de alimentos, agua, medicinas y combustible. Aunque ese aumento slo constituy un 20% de los niveles normales. Y esta frgil tregua fue parcialmente rota el 4 de noviembre, cuando Israel lanz un ataque contra Gaza para destruir un tnel defensivo que haba sido cavado por Hams dentro del muro que encierra Gaza.

En otra visita a Siria a mediados de diciembre, hice un esfuerzo por ampliar el plazo de seis meses que estaba a punto de expirar. Estaba claro que el asunto ms importante a tratar era la apertura de los pasos fronterizos de Gaza. Representantes del Centro Carter visitaron Jerusaln, se reunieron con oficiales israeles y les preguntaron si esto era posible a cambio del cese total del lanzamiento de cohetes. El gobierno israel propuso informalmente la distribucin del 15% de los suministros normales a cambio de que Hams interrumpiera el lanzamiento de cohetes durante 48 horas. Esta propuesta result inaceptable para Hams y brotaron las hostilidades.

Tras 12 das de "combate", las Fuerzas de Defensa israeles informaron de que ms de 1.000 objetivos haban sido bombardeados. Durante ese tiempo, Israel rechaz todos los esfuerzos internacionales para obtener un alto el fuego, con total apoyo de Washington. Han sido destruidas diecisiete mezquitas, la Escuela Internacional Estadounidense, muchas casas privadas y la mayora de la infraestructura bsica de esta zona, pequea pero densamente poblada, entre la que se incluyen los sistemas que proporcionan agua, electricidad y alcantarillado. Valientes mdicos voluntarios procedentes de muchos pases han informado del gran nmero de bajas civiles, y los ms afortunados pueden operar a los heridos a la luz de los generadores accionados con disel.

La esperanza que nos queda es que cuando las hostilidades dejen de ser productivas, Israel, Hams y los Estados Unidos aceptarn otro alto el fuego, momento en el que el lanzamiento de cohetes volver a interrumpirse y se permitir llegar a los palestinos supervivientes un nivel adecuado de suministros humanitarios, con el acuerdo pblico supervisado por la comunidad internacional. El siguiente paso posible: una paz permanente y total.

El escritor fue presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981. En 1982 fund el Centro Carter, una organizacin no gubernamental que promueve la paz y la salud en todo el mundo.

http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2009/01/07/AR2009010702645_pf.html



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