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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2009

Trece preguntas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Por qu el presentador estrella de Cuatro, sin duda un destacado e informado periodista no insensible a la izquierda, usa la expresin el ejrcito israel ha matado al Ministro del interior de Gaza para referirse al vil e impo asesinato de Said Siam, el Ministro palestino, y su hermano?

Por qu las televisiones filman y distribuyen las imgenes de un entristecido primer ministro israel pidiendo cnicamente disculpas al secretario general -Secretario General!- de la ONU por el bombardeo con vctimas del Ejrcito sionista a la sede de su organizacin en Gaza, justificando ese ataque porque, asegura mintiendo sin temblor en su voz ni arrugas en su rostro, desde all se estaban lanzando ataques contra la poblacin civil israel y contra el ejrcito de su pas?

Cmo es posible que a estas alturas de la Historia, conocido lo sabido y sabiendo mucho de lo que slo podemos conjeturar, los seores Kissinger y Shimon Peres sigan siendo Premios Nobeles de la Paz? De qu paz hablamos cuando hablamos de paz?

Cmo es posible que an siga en vigor el Acuerdo Comercial Preferente de la UE con Israel que, como sealaba ngeles Maestro en las pginas de rebelin, incluye una clusula que supedita la vigencia de ese acuerdo al respeto por parte de Israel de los Derechos Humanos del pueblo palestino (escribo bien: derechos humanos del pueblo palestino)? (De hecho, sigue vigente en ese lugar del mundo la Declaracin Universal de Derechos de la Persona que consagra la igualdad y dignidad de toda vida humana?)

Cmo es posible que despus de los ataques y destruccin de la Universidad de Gaza el consejo de Rectores de las Universidades espaolas no haya tomado la iniciativa de redactar un mero manifiesto de repulsa?

Cmo es posible que el Parlamento de un Estado cuyo gobierno dice defender la alianza -que no el choque ni el enfrentamiento- de civilizaciones no haya acordado si tan siquiera una declaracin institucional contraria a una matanza que no tiene posible justificacin ante los ojos y la mirada no cegada de cualquier persona que se mueva por creencias humanitarias?

Siguen en pie las ventas comprometidas de armamento al Estado racista de Israel por parte de empresas espaolas con autorizacin gubernamental?

Cmo es posible que slo dos pases latinoamericanos y un pequeo y digno pas africano hayan sido capaces de suspender sus relaciones diplomticos con el Estado, digamos con Chomsky, canalla de Israel? Es necesario recordar que esos dos pases latinoamericanos son la Venezuela de Chvez y la Bolivia de Evo Morales?

Cmo es posible que durante los ms de 15 das de ataque criminal del Ejrcito terrorista no se haya programado debate alguno en las televisiones espaolas sobre la brutal matanza?

Cmo explicar los silencios cmplices, la lnea de actuacin de la llamada Autoridad Palestina y su mismo presidente ante la invasin criminal del Ejrcito sionista?

No deberan los mdicos del mundo, como editorializaba recientemente The Lancet, si el juramento hipocrtico sigue significando algo, sea cual sea su situacin, especialidad o experiencia, no deberan hacer honor a lo que juraron exigiendo a sus gobiernos nacionales y a la comunidad internacional que aseguren que las poblaciones civiles heridas o afectadas por conflictos armados reciban la atencin mdica que necesitan, en cualquier lugar del mundo en que se encuentren?

Es razonable pensar que ms all de cortinas falsarias de humo sobre seguridades nacionales y supuestas preocupaciones por la propia poblacin civil, el plan de invasin de la franja de Gaza en virtud de la " Operation Cast Lead se pusiera en marcha en junio de 2008 segn sealan las propias fuentes militares israeles -Ehud Barak, ministro de Defensa, dio instrucciones a las fuerzas armadas de Israel para preparar su puesta en funcionamiento, a pesar de que Israel estaba empezando a negociar a mediados de 2008 un acuerdo de cese el fuego con Hamas?

Tiene la invasin militar de la franja de Gaza por el ejrcito sionista de Israel relacin directa con el control y posesin de las reservas estratgicas de gas en la costa palestina, segn ha sealado Michel Chossudovsky? De nuevo la lucha de clases es el motor de la historia?

Ignoro cmo responder a muchas de estas preguntas pero s que la respuesta a algunas de ellas tiene que ver, directa o indirectamente, con la falta de coraje, la ausencia de intervencin poltica, el entreguismo, la falta de informacin bsica que asola a muchos de nuestros jvenes (especialmente, de jvenes obreros), la desesperacin ante el enorme potencial del enemigo, la concepcin de la poltica como elegante juego reducido a debates institucionales que apenas ponen nada en cuestin, cuestiones todas ellas que afectan a la ciudadana de numerosos pases y, ms concretamente, a la ciudadana de izquierda de nuestro pas. Como siempre, tambin ahora, vivir es resistir (y muchas ms cosas desde luego) y negarse a aceptar la orden impa de mando en plaza, negarse a dar por bueno, bello y verdadero que aquello de lo que no se puede hablar, porque apenas dejan hacerlo, lo mejor sea el silencio.

PS: Definitivamente, la industria del Holocausto no el Holocausto, por supuesto- es una industria, una industria crematstica y poltico-publicitaria casi sin parangn. Nos ha costado entenderlo, podr dolernos, haremos bien en recordar aquel genocidio criminal donde nunca debera habitar el olvido, pero la verdad, inexorablemente como escribi el poeta, se ha impuesto: la industria del Holocausto no tiene nada que ver con la veracidad y la justicia.



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