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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2009

La muerte del Mundo

Erik Del Bufalo
Rebelin


Parece una paradoja, pero los argumentos oficiales de Israel para aniquilar a los habitantes de Gaza justifican de retruque la existencia del Gueto de Varsovia. Alguien en la Knset debera darse cuenta de esta verdad auto evidente Los nazis, acaso, no se defendan preventivamente del peligro que representaba la resistencia juda? Puedo yo caerle a patadas a un parapljico postrado en su silla de ruedas, so pretexto de que ste hara lo mismo si no fuese parapljico? Estas son las aberraciones lgicas y ticas que la propaganda sionista nos obliga a pensar. Ya slo por estas explicaciones, la situacin palestina es insoportable e indigna para cualquier tipo de inteligencia. Cada vez que el Estado de Israel explica sus razones el mundo entero es insultado en lo que le queda de su facultad de pensar.

Pero como si esto fuera poco, en medio de esta inaccin mundial ante lo obvio, aparece por todas partes el murmullo de una extraa pregunta: Cmo puede ser tan inicua la vctima perpetua? El clculo del mal es imposible, pero el sionismo hace tiempo que lo resolvi con un ingenioso silogismo: Nosotros fuimos la vctimas del mal absoluto (el Holocausto), por ms dao que infrinjamos a un pueblo inocente nunca ser tan horrible como lo que sufrimos nosotros; luego, tenemos el legtimo derecho de arrasar con los palestinos (la Nakba). Segn estas cuentas, dignas de un personaje shakespeariano como Shylock, el mundo entero no puede reclamarle la mdica cuenta de la Nakba a Israel ya que le adeuda la cuenta infinita del Holocausto.

De all la culpa impagable. O, ms bien, una doble culpa que no se puede expiar y que impide tomar una decisin justa. La triste moral del liberalismo romntico de nuestros tiempos es que todo se hace para que nada digno pueda crearse. Tampoco una carreta se mueve si es tirada por dos caballos que miran en sentido contrario: me siento culpable por los judos como me siento culpable por los palestinos, por ello no puedo hacer nada, sino un llamado a las partes en conflicto, concluye el atribulado espritu comprometido de la supuesta comunidad internacional. No se entiende otra explicacin, pues, como observa Jean Bricmont en un excelente artculo, no existe ninguna razn tctica ni estratgica de este orden mundial capitalista que deba ceder por fines geopolticos o econmicos al atroz castigo de Israel a la poblacin civil de Gaza.[1] De hecho, al capitalismo mundial le conviene ms venderle hamburguesas a los nios palestinos que dejar al sionismo hacer de ellos carne molida.

Entonces, qu chocante secreto encubre esta inaccin del mundo ante el dolor de Gaza? Por qu todas las cadenas trasnacionales de la informacin nos muestran este horror con tanto entusiasmo? Qu se nos est queriendo vender? Para no darle la razn a todos aquellos paranoicos que defiende la autenticidad de los Protocolos de los Sabios de Sin, los gobernantes de Israel nos obligan a tratar de explicar por ellos lo inexplicable.

Postrados, vemos el bombardeo inclemente del mayor campo de exterminio del planeta. Mientras debemos escuchar al cinismo, ya fuera de sus goznes, perorar incansable sobre el derecho a la autodefensa y la lucha contra el terrorismo. Estos argumentos son irrefutables. Son los dogmas de fe de un tiempo cuya nica certeza es la estupidez. Nada tan imbcilmente argumentado tiene una respuesta lgica. Por ello no perderemos el tiempo con el debatismo, tan intil como maldito, de las maneras polticamente correctas de esta poca oscura. La masacre de Gaza, la matanza de nios y mujeres, el castigo inclemente a las escuelas, hospitales y hasta los centros de refugiados amparados por la cmplice ONU, sobrepasa cualquier mbito moral del discurso. Israel ha cado fuera de toda esfera moral y hablar de lo que este Estado supuesto obsequio de la humanidad al pueblo judo realiza impunemente implica tambin el uso de un entendimiento que sobrepase todo chantaje moralista.

Se nos quiere vender el horror. As se compra luego a buen precio la pasividad del orbe. Es un juego especulativo ms fraudulento que los negocios de Madoff. Asistimos al negocio sucio entre dos clases de infames. Por un lado la matanza en Gaza y por otro el desfile de muertos vivientes, zombis inanes, esperpentos cretinos, autmatas movidos por una mano invisible en que se han convertido los lideres polticos y la gran prensa del mundo desarrollado. El estado actual del discurso meditico y poltico supone un nivel de embrutecimiento y languidez que presagian a corto plazo el advenimiento del ms horrible de los despotismos que haya hasta ahora conocido la humanidad: El reino de la impotencia total.

Lo que demuestra Gaza, despus de Iraq, es esencialmente que las democracias capitalistas han llegado a la apoteosis de su proyecto secular: asimilar la libertad humana a la impotencia liberal. Mientras slo cinco o seis malparidos disfrutan de un poder de decisin que ni faran ni rey persa ni soberano absolutista alguno se imagin capaz de tener para s.

Erst Jnger deca que al hombre haba que dejarle siempre una salida. El marasmo asesino se ha consolidado en un orden mundial absolutamente asfixiante y sin salidas. Todo se ha vuelto mentira, inaccin, retrica maldiciente y burocracia. La poltica ha muerto en occidente y slo queda la administracin de los restos de una civilizacin que ha perdido todo sentido vital de justicia. La crueldad lleg a su nivel mximo de abstraccin y la mortificacin humana ha encontrado en este siglo que comienza zonas seguras, bien administradas, de aniquilamiento. En Gaza, la destruccin de los cuerpos; en el resto del mundo, la prdida del alma: Una y otra muerte son complementarias, una se hace en favor de la otra. Por ello, a diferencia de los nazis, las barbaridades que cometen hoy los sionistas no son secretas, pero se difunden por todos los medios posibles. Los nazis mataban en cmaras oscuras, casi clandestinas, esperando que su imagen de hombre superior no fuera manchada por la ignominia. Los sionistas matan a propsito ante las cmaras de televisin, para que todos veamos y nos sintamos inferiores. Hasta se ufanan de ello y proponen en pblico lanzar bombas atmicas!

Estamos en presencia del ms funesto de los terrores: el miedo proyectado siempre en el rostro del otro, el peligro sin causas aparentes, la amenaza que nunca termina de cruzar la puerta de nuestras casas. Vivimos tranquilos esperando no toparnos con la imagen del horror sobre el semblante del prjimo. Lahcen Ikassrien, ex prisionero de Guantnamo, confesaba que la peor de las torturas que sufri fue presenciar el suplicio de algn compaero, aguardando con impotencia su eventual tortura; la cual a veces no llegaba porque ya no haca falta.[2] Este es el nuevo imperativo del poder: Anonado a tu amigo ante ti para que t te paralices de terror, y te sometas a mi mquina infame de dominacin, sin necesidad de que pierdas la salud. A los palestinos los torturan para someter al resto del mundo. Ese y no otro es el Summun del terrorismo. Este es el nuevo despotismo nihilista que emerge en el horizonte de la nueva era. Ante esto, el fascismo histrico queda, como lo afirmaba Deleuze, como un simple hecho del folklore europeo. El orden actual de las cosas prefiere la muerte del mundo antes que su propia muerte. Y esa muerte nos atormentar por mucho tiempo antes de que le toque a cualquiera de nosotros. Es la cercana del cadver descuartizado de un nio que vive lejos.

Un nuevo orden de gobierno ha comenzado a develarse. Es un orden que se revela implacable si prendes un cigarrillo en un aeropuerto, mas aplaude la accin impdica de todos los genocidas de la democracia liberal. El proyecto para matarnos a todos est en marcha. Pero no moriremos de una manera cualquiera. Se trata de una forma de muerte muy especfica en la cual no necesariamente perderemos la salud: la muerte de la voluntad, la muerte en vida, la muerte de la dignidad humana, mientras, saludables, presenciamos impotentes el triste devenir de las cosas en un televisor y tomamos el asqueroso caf de Starbucks, despus de hacer nuestras compras de rebajas, en sitios libre de humo.

Adorno esperaba que despus del 45 la poesa muriera para siempre. Pero los palestinos an hacen sus poemas. Por eso quiz tambin destrozan sus cuerpos, pues ellos, a diferencia de gran parte del mundo, no conocen la muerte moral. La verdadera muerte es permanecer impasible ante el espectculo de ver sufrir al otro slo porque existe. Quiz el camino hacia esta muerte ha cruzado un umbral irreversible, o quiz an podemos liberarnos de un temor sin lmites y de la esclavitud perpetua. Quiz todava quede un punto de hombre en todos nosotros. Quiz si exista el juicio final. Quiz hay otro mundo posible despus de este mundo enfermo y caduco. Quiz las campanas del Apocalipsis sean de fsforo blanco.


Notas

[1] Jean Bricmont, Trois ides simples pour mettre fin au soutien politique aux crimes israliens en http://www.voltairenet.org/article158980.html

[2] http://www.kaosenlared.net/noticia/video-testimonio-lahcen-ikassrien-ex-preso-guantanamo



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