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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2009

Adis para siempre

David Brooks
La Jornada


Todo empez con un fraude y acab con una estafa.

Y todo el mundo no slo los que lo eligieron est pagando la cuenta.

Han sido ocho aos en los que el mundo ha estado al borde de un ataque de nervios (con cientos de miles sufriendo ataques fsicos). Con relojes, calendarios y sitios de Internet diseados para mantener una cuenta del tiempo hasta por segundos para marcar el fin de la era de George W. Bush, el presidente con la mayor desaprobacin popular de la era moderna, y considerado por historiadores y analistas como, tal vez, el peor de todos (y no es una competencia fcil de ganar) est por desalojar la Casa Blanca y regresar a la vida privada en Texas.

Pocos meses despus de llegar a la Casa Blanca, justo despus del 11 de septiembre de 2001, Bush alcanz los ndices de aprobacin ms altos con 90 por ciento. Hoy, en la ltima encuesta de CBS News/New York Times, difundida este fin de semana, Bush gozaba de 22 por ciento de aprobacin, el peor nivel jams registrado (slo podra consolarse con que Dick Cheney, su vicepresidente, tena 13 por ciento).

El hombre que declar una nueva cruzada en nombre de Dios contra los infieles, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, quien proclam que o ests con nosotros o ests con el enemigo, quien rompi la Constitucin, la Carta de Naciones Unidas, las Convenciones de Ginebra, quien encabez el gobierno ms clandestino en tiempos recientes, y que se tropezaba con el idioma ofreciendo un diccionario de trminos atropellados ahora famosos, se ir hacia su puesta del sol, apostando como afirm en su ltima conferencia de prensa ms o menos algo como que la historia lo absolver.

Pero por el momento, slo los llamados neoconservadores, algunos cristianos fundamentalistas, grandes intereses de energa, y los cmicos, han expresado su tristeza al concluir esta presidencia.

La Junta Cheney/Bush

Lo que pocos registran dentro y fuera de este pas es que hace ocho aos lleg al poder un gobierno radical derechista, en muchos sentidos, fundamentalista, dispuesto a transformar el panorama poltico, econmico, militar y cultural no slo de este pas, sino del mundo. Desde sus primeros discursos hasta su mensaje de despedida al pas el jueves, Bush coloc esto en trminos simples: todo se trataba de una lucha milenaria entre el bien y el mal.

Todo comenz en noviembre de 2000 con una eleccin en el pas autoproclamado lder de la democracia, de la que hasta la fecha nadie puede comprobar quin gan. La eleccin destruy el mito de una persona, un voto, ya que s se comprob que no todos los votos se cuentan, y que el fraude a la antigita, combinado con el ciberntico, est sano y vivo. Por la institucin anticuada y absurda del Colegio Electoral que sustituye el voto directo para presidente, George W. Bush gan la eleccin aunque perdi en el voto popular (por aproximadamente 500 mil sufragios). Para colmo, la eleccin no fue determinada por la voluntad popular, sino por la Suprema Corte de Justicia.

Con ello, lleg al poder lo que Gore Vidal bautiz como la junta Cheney-Bush (puso a Cheney primero, por considerarlo como el poder real en la Casa Blanca). Hace poco ms de un ao, en entrevista con La Jornada, Vidal explic lo que ha implicado todo esto para el pas: Hemos perdido la repblica y nuestras instituciones; hemos sufrido un golpe de Estado y Bush ha derrocado la Constitucin.

Gore agreg que hasta hemos perdido el nico regalo que nos dej Inglaterra cuando nos abandon a nuestro individualismo: la Carta Magna y el habeas corpus, todo lo que dio el tono del Siglo de las Luces a Estados Unidos. Bush, subray, odia a la repblica y su gobierno legaliz todo acto inconstitucional de este presidente inconstitucional y malicioso que cree en la tortura, cree en matar gente, cree en la guerra unilateral contra otros pases que no nos han ofendido de ninguna manera y que no nos pueden daar de ninguna manera. Concluy que de eso se trata un golpe de Estado. Estas (quienes estn en el gobierno) son las peores personas en el mundo. Los hombres del petrleo, del gas, los ladrones.

Vale recordar que como candidato Bush seal que como texano y gobernador de un estado fronterizo tena experiencia en relaciones exteriores, y al llegar a la presidencia declar que Mxico sera su prioridad en las relaciones exteriores. Su primera cena de Estado fue con Vicente Fox, su primer viaje al exterior fue al rancho de Fox en Guanajuato, donde los dos cowboys hablaron de una nueva relacin. Su primer gran iniciativa fue impulsar una reforma migratoria.

El 11-S

Pero pocos meses despus, dos aviones secuestrados se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York, otro contra el Pentgono y un cuarto, dirigido probablemente contra el Capitolio, cay en Pensilvania, todo cambi (Mxico fue relegado a un segundo plano). Noam Chomsky, en entrevista con La Jornada, advirti que las primeras vctimas del atentado seran los palestinos y las fuerzas progresistas y de izquierda por todo el mundo.

Los neoconservadores, el agrupamiento poltico-intelectual que haba tomado el poder junto con Bush, se haban preparado para este momento desde ms de una dcada antes, cuando elaboraron una estrategia para garantizar hasta el infinito que Estados Unidos sera el nico superpoder en el planeta, y que parte de ello era rehacer el mapa geopoltico, incluido Medio Oriente.

Bush declar una guerra permanente contra algo llamado el terrorismo, y se elabor todo un esquema sobre el nuevo enemigo que llenara el vaci dejado por la desaparicin del otro enemigo, el comunismo, usado durante dcadas para justificar invasiones, intervenciones, operaciones clandestinas, gastos militares y maniobras polticas. Hasta se podan usar los mismos discursos de antes de la cada del Muro de Berln, sustituyendo slo la palabra comunismo por terrorismo.

Contra el terror

Fue el inicio de uno de los engaos ms extraordinarios de la historia. Imponindose sobre las agencias de inteligencia, sectores del Pentgono, del Departamento de Estado y de otras partes del gobierno permanente estadunidense, el nuevo equipo orden que el mundo era como ellos deseaban. Se distorsion y fabric inteligencia, se lanz una campaa de propaganda de proporciones sin precedente con la colusin, aunque con maravillosas pero pocas excepciones, de los medios masivos de comunicacin, culminando con una presentacin ante la comunidad internacional en el Consejo de Seguridad de la Organizacin de Naciones Unidas para justificar la invasin de un pas que nada tena que ver con el 11-S en lo que ahora es la guerra ms larga de la historia de Estados Unidos.

Pero la declaracin de una guerra global contra el terror fue ms que slo lanzar las dos guerras, la otra contra Afganistn, ambas inconclusas al fin del rgimen de Bush. Bajo ese rubro, se impuso lo que el historiador Arthur Schlesinger calific de nueva presidencia imperial, que otorga enormes poderes al presidente e incluye ordenar operaciones militares donde quiera, incluso dentro de Estados Unidos.

En la guerra contra el terror se rompieron barreras institucionales y hasta legales del gobierno, a tal nivel, que literalmente se anul por orden presidencial uno de los fundamentos del sistema legal estadunidense, el habeas corpus, concepto creado hace ms de 700 aos, que protege al individuo del poder del gobierno. A la vez, se legaliz la tortura, incluida la prctica de waterboarding, considerada como tortura y violatoria de la ley internacional por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Adems se le otorg al presidente el poder de designar a cualquiera, extranjero o estadunidense, como combatiente ilegal, y con ello anular todas las garantas y derechos constitucionales bsicos (presentacin de cargos, acceso a abogados, un proceso judicial en un tribunal y ms) y permita su secuestro, desaparicin y detencin arbitraria e indefinida, como en el caso de los detenidos en el campo de concentracin de Guantnamo.

An ms, el gobierno de Bush, por orden secreta, orden el espionaje sin orden judicial de estadunidenses y sus comunicaciones internacionales, como toda una serie de operaciones clandestinas, incluida una red de crceles secretas en varias partes del mundo y la prctica de rendicin: se entregaba a un detenido en el extranjero a otro gobierno para ser interrogado bajo tortura.

El presidente del Comit Judicial de la Cmara de Representantes, John Conyers, acaba de presentar un amplio informe documentando de lo que califica de transgresiones a la Constitucin, que incluye casi todos los aspectos del gran logro de Bush de establecer una presidencia suprema con poderes extraordinarios bajo la justificacin de medidas necesarias durante tiempos de guerra. A la vez, frente a todo crtico, este gobierno tambin se dedic, en palabras de Conyers, a la intimidacin e intento de callar a crticos y denunciantes que se atrevieron a contarle a sus conciudadanos lo que se estaba haciendo en su nombre.

Salvar vidas

Pero en nombre de los estadunidenses, Bush y su equipo lograron, durante ms de 7 aos, una restructuracin radical del gobierno y de la expresin del poder a nivel mundial. Bush dijo la semana pasada, en su mensaje de despedida a la nacin, que todo fue para salvar vidas estadunidenses. Hay debate legtimo sobre muchas de estas decisiones. Pero no puede haber mucho debate sobre los resultados. Estados Unidos ha pasado ms de siete aos sin otro atentado terrorista en nuestro terreno.

Sin embargo, el hecho es que meses antes del 11-S, Bush fue alertado, hasta advertido de manera repetida por las agencias de inteligencia, que Osama bin Laden y Al Qaeda preparaban un ataque con aviones contra este pas, y no hizo nada. Bush salv vidas? Que le diga eso a las familias de los 4 mil 200 militares que han fallecido en la guerra innecesaria en Irak la verdad trgica es que estaban participando en una guerra que no deberamos estar librando y que fue vendida al Congreso, a los medios y al pueblo estadunidense con justificaciones exageradas y hasta falsas, escribe Richard Clarke, quien fue asesor presidencial antiterrorista de Bill Clinton y al inicio de la presidencia de Bush.

Tambin, agrega, se tiene que incluir a los que casi nunca se cuentan aqu, los casi 100 mil civiles iraques (por el clculo conservador de Irak Body Count) muertos porque George W. Bush invadi ese pas. Eso es 30 veces un 11-S... Las acciones de su gobierno contra el terrorismo, incluido Irak, mataron a muchos ms esatdunidenses que los salvados por las agencias de inteligencia de Estados Unidos en los ltimos ocho aos, concluye Clarke.

Guerra en otros frentes

El gobierno de Bush promovi tambin una guerra contra el medio ambiente, los derechos de los homosexuales, la salud, la educacin y la ciencia. Desde promover versiones bblicas de la evolucin, hasta colocar interpretaciones bblicas oficiales sobre la creacin de fenmenos naturales como el Gran Can, y cuestionar la abrumadora evidencia cientfica sobre el calentamiento global, no hubo rama del gobierno que no fuera infectada por la ideologa fundamentalista del gobierno de Bush.

A la vez, se busc privatizar desde la educacin pblica hasta las prisiones. Tal vez lo ms notable es que se instal una fuerza de mercenarios y contratistas privados en Irak de las mismas dimensiones que las fuerzas armadas estadunidenses.

Aunque presidi sobre la ampliacin del gobierno federal, sobre todo con la creacin del gigantesco Departamento de Seguridad Interna, Bush promovi la desregulacin de la economa y el debilitamiento de agencias e instancias dedicadas a velar por los derechos laborales, ambientales y civiles.

Con el huracn Katrina, se revel otra abdicacin de las responsabilidades bsicas del gobierno en la era Bush. Con la prioridad de la guerra sobre todo lo dems, el inepto e irresponsable manejo de la respuesta al desastre natural que casi destruy Nueva Orlens y otras comunidades, dejaron a la vista que la vida de los pobres y la obligacin de invertir en la infraestructura para el bien comn eran considerados asuntos secundarios. As, el huracn tal vez no fue el culpable del desastre, sino la respuesta, o falta de ella, del gobierno a todos los niveles.

La crisis

El costo financiero de esa guerra a largo plazo superar los 3 billones de dlares, calcula el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz. Junto con el manejo de la economa estadunidense durante los ltimos ocho aos, Stiglitz calcula que la cuenta por los excesos de la era Bush el total de nueva deuda combinado con nuevas obligaciones llega a 10.35 billones.

Lo que se proclamaba como un triunfo del mercado libre y el libre mercado el mantra de los neoliberales desde los tiempos de Reagan tanto en Estados Unidos como en el mundo, estall como una bomba en una crisis en la capital del capital mundial, en lo que ahora todos coinciden, que es la peor crisis financiera y econmica desde la Gran Depresin.

Durante el gobierno de Bush, Wall Street se congratulaba de su auge como prueba de que la fe en la libertad del mercado abra las puertas a un paraso. Pero aparentemente todo fue una ilusin.

El caso de Madoff es tal vez el mejor smbolo de todo lo ocurrido, cuando esta figura tan respetada en el mundo financiero confiesa que todo fue un juego piramidal y que perdi tal vez 50 mil millones de dlares del dinero de sus clientes. Se cree que fue la estafa financiera ms grande de la historia. Pero el hecho es que slo fue una pequea representacin de un sistema financiero entero.

De hecho, tan grave es esta crisis que podra marcar el fin de Nueva York (y Estados Unidos) como el centro financiero mundial, advierte el influyente Consejo de Relaciones Exteriores.

Pero quiz lo ms asombroso es que la crisis oblig a Bush y a su gobierno a confesar que el sistema del libre mercado est al borde del colapso y que slo podr sobrevivir con lo que ser tal vez la intervencin estatal ms grande de la historia en la economa. La crisis del neoliberalismo, que primero se expres en Amrica Latina, lleg finalmente a la capital del capital.

Bush acaba su mandato obligado a promover algo as como una nacionalizacin parcial del sistema financiero estadunidense. Despus de que se privatizaron todas las ganancias a lo largo de estos ochos aos (aunque el esquema es mucho ms viejo que eso), ahora se estn socializando los costos, o como afirman algunos crticos, esto es socialismo al revs, o socialismo para los ricos.

El fin

A eso del medioda del martes 20 de enero, el presidente Bush se convertir en el ex presidente Bush. Y hasta el fin, l y su equipo insisten en que tenan razn, y que no se cometi ningn grave error, por lo menos ninguno que estn dispuestos a reconocer. Lleg al poder con la promesa de una reforma migratoria y acab con redadas masivas, deportaciones rcord, un muro fronterizo y criminalizando a los indocumentados.

Lleg con un supervit en el presupuesto y deja un dficit y por lo tanto un deuda que pesar sobre futuras generaciones. Lleg a un pas sin guerra y deja dos conflictos que cada da cobran decenas de vidas, y con promesas de promover la paz entre palestinos e israeles, dio luz verde a una agresin tan brbara e inhumana de Israel en Gaza que hasta la Organizacin de Naciones Unidas la ha denunciado, y muchos acusan que esto es un crimen de lesa humanidad.

Deja atrs un pueblo que enfrenta despidos masivos, una sociedad que pierde sus hogares y ms hambre en las calles. Deja atrs al pueblo ms encarcelado en el mundo. Deja atrs un mundo entero al borde de mltiples crisis.

En su mensaje final al pueblo estadunidense afirm: cuando los pueblos viven en libertad, no escogen de manera voluntaria a lderes que promueven campaas de terror. Cuando la gente tiene esperanza en el futuro, no ceder sus vida a la violencia y el extremismo. As, por todo el mundo, Estados Unidos promueve la libertad humana, los derechos humanos y la dignidad humana.

Agreg que en el siglo XXI, la seguridad y prosperidad en casa depender de la expansin de la libertad en el extranjero. Si Estados Unidos no encabeza la causa de la libertad, nadie la encabezar. Al abordar estos desafos... Estados Unidos tiene que mantener su claridad moral. Frecuentemente les he hablado del bien y el mal. Esto ha incomodado a algunos. Pero el bien y el mal estn presentes en este mundo, y entre los dos no se puede hacer concesiones.

Desafortunadamente, Bush no tena frente a s un espejo al pronunciar estas palabras. E irnicamente ser difcil que la historia lo absuelva, ya que su poltica de hacer todo lo posible para mantener secreto el manejo de su gobierno ha resultado en la desaparicin de una extensa coleccin de documentos y registros de rdenes y comunicaciones sobre una amplia gama de asuntos.

La conciencia

El jueves haba indicios de que parte de esta larga noche ha acabado: el designado prximo procurador general de Estados Unidos, Eric Holder, declar sin equivocacin que el waterboarding es tortura. Ni Holder ni Obama son izquierdistas. Ms bien, un retorno a lo que antes era la normalidad parece ser un giro radical ante los hechos del inicio del siglo XXI en Estados Unidos.

Bush dijo que se va con la conciencia tranquila. El cmico Jon Stewart, conductor del noticiero satrico The Daily Show, y una de las figuras ms influyentes y crticas de este pas, coment sobre las ltimas palabras de Bush que se iba con la conciencia tranquila porque no tuviste que vender tu alma: vendiste todas las nuestras.

Adis para siempre.

http://www.jornada.unam.mx/2009/01/19/index.php?section=mundo&article=026n1mun

 



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