Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2009

Nacional-sionismo: el colonialismo en el s. XXI

Lidn Soriano
Rebelin


La Tregua de 2008

Del 19 de Junio al 19 de Diciembre Hamas cumpli su parte del trato. Tan solo cuando a principios de noviembre el ejercito israel llev a cabo un ataque a la Franja asesinando a seis palestinos, se lanzaron varios cohetes Qassam sobre el sur de Israel, sin causar bajas. No era el primer ataque del ejercito hebreo, pues Israel, sin excesivo ruido, sigilosamente, siempre ha ido cometiendo pequeos asaltos, pequeas incursiones, uno, dos muertos, los necesarios para hacer dao, pero sin llegar a un numero considerado suficiente por nuestros medios para ser contado y mostrado. De hecho en esos seis meses de tregua ms de 20 palestinos fueron asesinados por el ejercito israel. Es su prctica ms habitual: la poltica de promesas incumplidas y hechos consumados: asesinatos en tiempos de treguas, construccin de colonias en tiempos de proceso de paz con supuestas polticas de congelacin de asentamientos, la liberacin de presos por motivos humanitarios, los asesinatos de civiles como daos colaterales de ataques selectivos, mentiras, mentiras y ms mentiras

La destruccin de Hamas

Por otro lado, por todo el mundo es sabido que en los aos 80 Israel facilit la creacin y el asentamiento de Hamas con el objetivo de debilitar a la OLP y as plantar el germen de una futura confrontacin interpalestina. Por lo tanto a Israel no le interesa en absoluto la destruccin de Hamas, ms bien, al contrario, le interesa una fuerza islamista fuerte que le sirva de excusa ante el civilizado mundo occidental para llevar a cabo sus actos de terrorismo de estado.

Israel, dentro del concepto ampliamente manejado por los neocon de guerra de civilizaciones, prefiere enfrentarse a una fuerza islmista y a una sociedad islamizada que a una sociedad laica y aconfesional. Efectivamente, con sus acciones de la ltima dcada Israel ha conseguido hasta ahora y sigue consiguiendo lo que en 60 aos no consigui Mujama, la antecesora de Hamas, que procedente de los hermanos musulmanes de Egipto tena el mismo objetivo: islamizar Palestina.

En los aos 70, 80 y principios de los 90, las mezquitas en Palestina estaban prcticamente vacas, la mayora de la poblacin, sin poder afirmar que fuera aconfesional, si podra definirse como religiosa no practicante. Sin embargo la dureza in crescendo de la ocupacin, la implantacin de nuevas estrategias de asfixia social y econmica (el muro, las carreteras que unen colonias separando el territorio palestino, la prdida de confianza en occidente y en sus organismos), han llevado a que la poblacin palestina desesperada vuelva su mirada hacia la religin.

Por supuesto hay ms factores que provocan el ascenso de Hamas, como el hecho de que tenga unas importantes estructuras caritativas o unas milicias armadas fuertes y combativas a las que la gente considera su verdadero ejercito, sin olvidar las nefastas polticas implementadas durante estos ltimos aos por la Autoridad Palestina, siempre en manos de Al Fatah.

Siendo todo ello causas necesarias para la ganancia de simpata entre la poblacin palestina por Hamas, es indudable que las polticas de ocupacin israel, en vez de debilitarles ante su sociedad, les dan ms peso y legitimidad.

 

Limpieza tnica

El ataque de Israel a la Franja de Gaza no es sino un captulo ms dentro del plan establecido por el sionismo hace cien aos para desarabizar el territorio de Palestina y proceder a su judeizacin. Para ello resultaba fundamental destruir las estructuras identitarias rabes, en lo econmico, poltico y social. Estas estructuras, histricamente plurales e integradoras, tenan que ser sustituidas por un modelo de sociedad empobrecida, dependiente y con un marcado carcter confesional a la que confrontar, dentro de un contexto regional desarabizado y con las estructuras propias de una sistema neoliberal.

El sionismo desde su inicio se plantea la expulsin de la poblacin autctona y la confiscacin de las tierras, como describe Herzl, fundador del sionismo, en su libro Estado Judo (1896): Hay que expulsar discretamente a la poblacin miserable(poblacin indgena palestina) a travs de la frontera negndoles el empleoTanto el proceso de expropiacin como el de deshacerse de los pobres debe llevarse a cabo discretamente y con disimulo. En otro prrafo de dicho libro Herzl escribe: All (en Palestina) deberamos ser un trozo de la muralla europea contra Asia, un puesto avanzado de la civilizacin frente a la barbarie Este concepto, que moviliz a los poderes mundiales en aquel entonces, lase el Imperio Britnico, es el que mueve al mundo occidental y concretamente al imperialismo norteamericano a proteger sin reservas a la sucursal del capitalismo en el Mundo rabe: el estado de Israel. Hoy en da el muro del Apartheid que el estado sionista construye en el interior de Cisjordania representa y materializa este concepto tan antiguo como actual.

El objetivo del plan de limpieza tnica que se estableci en el 1 Congreso Mundial Sionista en 1897, se va gestando posteriormente y se concreta en los aos 40 en la llamada Casa Roja, la sede del sindicato sionista, como describe pormenorizadamente Ilan Pappe en su libro La limpieza tnica de Palestina. La actualizacin de dicho plan de limpieza tnica se produce con cada nuevo equipo que dirige el pas. Cada gobierno, sencillamente le da un matiz, un color, pero la esencia colonial del estado de Israel permanece inalterable: la ocupacin es un asunto de estado, no de gobierno.

En la primera mitad del siglo XX se planificaron acciones como la masacre de Deir Yassin o de Qaffar Qassem, la toma de Jerusaln o la expulsin de los beduinos del Negev . El Plan Dalet, diseado por un grupo de sionistas liderados por David Ben Gurion, recoge parte de las estrategias a implementar en este proceso a largo plazo de limpieza tnica. En el siguiente prrafo de dicho plan se puede apreciar el carcter racista y se pueden reconocer las prcticas largamente utilizadas por el sionismo: Estas operaciones pueden llevarse a cabo de la siguiente manera: ya sea destruyendo las aldeas (prendindoles fuego, volndolas y poniendo minas entre los escombros) y en especial aquellos asentamientos que resulta difcil controlar de forma constante; o bien organizando operaciones de peinado y control segn estas directrices: se rodea a las aldeas, se realiza una bsqueda dentro de ellas. En caso de resistencia, las fuerzas armadas deben ser liquidadas y la poblacin expulsada fuera de las fronteras del estado.

De aquellos actos macabros, de aquellos crmenes de guerra a los recientemente cometidos, como la masacre de Jenin en 2002, el cerco a Nablus en 2003, los ataques a Gaza en 2006 o la ltima operacin llamada plomo fundido, las nicas diferencias son las coordenadas espaciotemporales y la sofisticacin de las maquinarias de guerra. El objetivo de limpieza tnica permanece inalterable y el espritu de desprecio absoluto por todo aquello que no sea judo, tambin.

 

Nacional-socialismo y Nacional-sionismo

El comportamiento del ejercito israel nos trae a la memoria duros y terribles recuerdos. El nacional socialismo durante los aos 40 se dedic a encerrar en guettos y campos de concetracin a cientos de miles de judos, junto a comunistas, homosexuales y gitanos entre otros. All les torturaban, les mataban de hambre, experimentaban con ellos, no les daban medicamentos para tratar sus enfermedades, les humillaban, les intentaban deshumanizar hasta lmites insospechados..

El campo de concentracin de Gaza es muy similar, tambin all les torturan con vuelos rasantes, aviones espias, bombas de sonido y luz a cualquier hora del dia y de la noche, imposibilidad de movimiento. Impiden a los camiones de la ONU que lleve los alimentos y medicamentos que las poblacin necesita, destruyen los almacenes de comida y medicinas, aunque pertenezcan a la ONU (reserva moral del sistema capitalista), experimentan con ellos como ratas de laboratorio Pero adems, en este caso, el nacional sionismo, tras encerrar a la poblacin en un gueto, les dispara con modernas ametralladoras, con fusiles de asalto, les bombardea, con letales misiles disparados desde los modernos Apache o F16 y les lanza bombas con materiales prohibidos como el Fsforo Blanco. Destruye casas e infraestructuras y con su ingente arsenal blico asesina cobardemente a hombres, mujeres, ancianos, ancianas, personas con discapacidad, nios y nias, recin nacidos, no nacidos en las tripas de sus madres. En 3 semanas mas de mil trescientas personas asesinadas, mas de 4000 heridas. La inmensa mayora civiles no combatientes. Todos ellos seres que no pueden huir, seres humanos que no pueden escapar de los ataques porque estn rodeados por muros y tanques que siembran muerte y destruccin, seres a quien el enemigo deshumaniza para poder asesinar sin remordimientos y con conviccin.

Desgraciadamente, lo ocurrido no es nada nuevo para el pueblo palestino y cualquiera que tenga un mnimo de conocimiento sobre el tema sabe que Hamas, es solo la excusa actual para perpetrar dichos crmenes pues estos mismos actos de terror entre la poblacin civil los llevan cometiendo durante dcadas.

No pretendo comparar los crmenes cometidos por los nazis durante la segunda guerra mundial con los cometidos por los israeles durante ms de 60 aos. Tampoco estos se pueden comparar con los millones de indgenas que el imperio espaol asesin en America latina durante los siglos XVI y XVII. No, efectivamente, no se pueden comparar los sufrimientos, cada uno es diferente, nico y absoluto. Pero s pueden hacerse reflexiones, anlisis y llevar a cabo paralelismos sobre sus causas. No tenemos que tener miedo a llamar a las cosas por su nombre y la historia nos debera servir para aprender a no cometer los mismos errores, para ello es fundamental hablar sin tapujos ni tabes de todo lo acontecido.

Y si analizar la historia para extraer conclusiones es importante, an lo es ms romper el monopolio sobre el dolor, el sufrimiento y el victimismo.

Indudablemente desde hace medio siglo este monopolio esta en manos de Israel. El sionismo, movimiento mesinico-nacionalista de carcter racista, ha utilizado repugnantemente, desde sus inicios, a las victimas del holocausto para obtener rdito poltico y como un excelente croupier se saca de la manga una pelcula o un acto sobre el holocausto cada vez que su imagen pblica esta siendo daada por alguna de sus acciones blicas. Sin embargo deja patente que su desprecio hacia el resto de las victimas, incluidas las que fueron brutalmente asesinadas junto a los judios en los campos de exterminio, lease gitanos, homosexuales, comunistas,, es el mismo que sienten por los rabes, musulmanes y cristianos, en vida.

En algunos pases es delito negar el holocausto nazi o hacer comentarios inapropiados al respecto. Sin embargo, en Israel estos mismos das varias cadenas de televisin han emitido programas en los que se hacan parodias de los muertos palestinos, de las mujeres, hombres y especialmente de los nios y nias asesinadas en escuelas y guarderas. Eso no es delito, ni tan siquiera mal gusto, los muertos palestinos no tienen el mismo rango, no se cuentan dentro de ese concepto liberal de victimas del terrorismo.

Los muertos de los dems no son importantes, sobre todo si los causamos nosotros, las personas que nosotros asesinamos, se lo merecen. Estos son los mensajes que con su actitud arrogante, prepotente y fascista lanzan al mundo. Y lo peor de todo es que esas ideas son las que subyacen en las mentes de la inmensa mayora de los israeles. El nacional sionismo lo impregna todo y a todos alecciona.

El mundo, ante esta apropiacin indebida de significante, significado y valor, calla; no protesta por miedo a ser tildado de antisemita Pero si hasta ese trmino se lo han apropiado! Pues semitas eran todas las tribus que compartan unas determinadas particularidades lingisticas, como los hebreos, pero tambin otras tribus rabes como los amoritas, filisteos, babilonios, etc,

Otro de los comentarios recurrentes cuando la gente ve con una mezcla de incredulidad y espanto a los palestinos muertos y heridos por televisin es:Con lo que ha sufrido esta gente, cmo pueden hacer ellos ahora lo mismo A toda esa gente bien pensante deberan decirle que la mayora de jvenes que estn asesinando impunemente a cientos de personas en sus casas, en las calles, en las escuelas, en lugares sagrados, la mayora de esos jvenes israeles han sufrido el holocausto de la misma forma que usted y que yo: vindolo en formato de pelculas, leyendo al respecto y sintiendo un dolor inmenso por las terrible y crueles masacres que los nazis cometieron en tan negro periodo de la historia.

No, esos soldados adiestrados en el ms absoluto de los odios a lo diferente, especialmente a lo indgena y concretamente a lo palestino, no han sufrido el holocausto y la mayora de sus familias tampoco (ver www.breakingthesilence.org). Muchos de esos jvenes soldados vinieron de Argentina, Nueva York, Francia, Per, Etiopa, Sydney......algunos quiz hace tan solo unos meses, otros hace unos aos. Algunos, como la cantante Noa, fueron a Israel, precisamente para hacer el servicio militar, ella que con tanto candor se vende como la perfecta pacifista. Muchos de los soldados cuyos padres llevan ms tiempo en Palestina tampoco sufrieron el holocausto pues su pensamiento sionista les alej de Europa en ese periodo. Los judos que en mayor medida sufrieron las brutalidades del holocausto fueron los llamados asimilacionistas, aquellos que se oponan a la idea nacional sionista, que curiosamente, coincida con la idea nacionalsocialista de crear un estado exclusivo para los judos fuera de Europa, de ah los contactos y acuerdos entre el nazismo y sionismo (existe mucha bibliografa al respecto como el bien documentado Eichmann en Jerusaln de Hannah Arendt). A estos judios que en muchos casos fueron llevados contra su voluntad a la tierra de Palestina los judos sionistas les reciban con evidente desprecio por no haber querido participar de forma voluntaria en la creacin del estado de Israel, por no haber elegido ser un pionero. De hecho, hasta hace un par de aos, las pensiones que les pagaban a los pocos supervivientes del exterminio eran realmente irrisorias y tuvieron que movilizarse ellos y sus familiares, incluso con manifestaciones, para exigir un montante que les permitiera vivir con dignidad.

De todas formas, es obvio que el sufrimiento del holocausto en familiares o conocidos tampoco puede otorgar a nadie bula para cometer crmenes de guerra, ni eximir a nadie de culpa por la participacin en crmenes de lesa humanidad.

El holocausto, desgraciada y repugnantemente, ha sido y es un instrumento poltico que le sirve a Israel en su lucha por la pervivencia del estado y lo utiliza como garante de la impunidad permanente ante sus actos criminales. Ello a pesar del desprecio y abandono que ha mostrado de puertas a dentro hacia los supervivientes de dicho genocidio.

Otra de las mentiras recurrentes del nacional sionismo es la de que todos los judos del mundo forman un solo pueblo, que son el pueblo elegido y que la tierra de Palestina les corresponde por mandato divino. Para desmontar esa afirmacin no hay mas que conocer a los judos organizados del mundo que no se sienten parte de esa mentira y la denuncian, como los integrantes de la Red juda antisionista. O leer a diferentes escritores israeles exiliados como Gilad Atzmon, Ilan Pappe o Israel Shahak, entre otros. ste ltimo, en su libro Historia juda, religin juda escribe: mi oposicin bsica al sionismo descansa en algo ms profundo que en una reaccin a lo que el sionismo les est haciendo a los palestinos o a los rabes. Me habra opuesto al sionismo incluso si el estado judo hubiera sido fundado sobre una isla desierta que hubiera emergido de la nada en el ocano, porque pienso que sus premisas bsicas acerca de los judos y de la raza humana en su totalidad son incorrectas.

Y es que si por algo se caracteriza el nacional sionismo es por su carcter racista. Al igual que el nacional-socialismo, el nacional-sionismo tambin suea con el concepto del hombre superior. En esta ocasin la caracterstica principal no es que sea ario, sino que sea judo. Pero no un judo cualquiera: un judo fuerte, atltico, inteligente, agresivo con lo ajeno y protector de lo propio, de lo idntico y que adems luche por la creacin de un estado nacional tnicamente puro, el estado judo de Israel.

Otra similitud entre ambos movimientos nacionalistas es su expansionismo. El territorio para el nacional socialismo iba ms all de un nico estado y aspiraba a dominar un amplio territorio denominado Imperio Germnico. El nacional sionismo por su parte tampoco se contenta con el 78% del territorio de la Palestina histrica, su objetivo es el dominio del Gran Eretz-Israel. Como su bandera indica, todo el territorio desde el Nilo al Eufrates debe ser judeizado.

Aunque, como he dicho al principio, los sufrimientos son nicos e incomparables, es indudable que tanto los principios racistas fundacionales del nacional-sionismo, como los del nacional-socialismo (que copia parte de sus principios del primero, histricamente anterior), as como los objetivos prepotentes y megalmanos, y no menos las herramientas para implementar sus polticas xenfobas, coinciden.

Richard Falks habl de preludio al genocidio en referencia a la situacin de la poblacin de Gaza antes de los ataques. A da de hoy y tras 60 aos de expulsin, desahucio, sufrimiento y lucha, creo que podemos hablar, desgraciada y tristemente, de genocidio al referirnos a lo que ha sucedido en la Franja de Gaza estas tres semanas pasadas. Un genocidio dentro del plan de limpieza tnica, en el que los palestinos no son sino la victima primera del sionismo expansionista y criminal.

Gracias a la inestimable ayuda, en forma de silencio, apoyo o exculpacin, de los organismos internacionales y con la colaboracin necesaria de los gobiernos occidentales estos actos de guerra quedaran impunes. A los lderes mundiales les ha faltado tiempo para correr a abrazar a Olmert , para recordarle su amistad, para asegurarle que harn lo imposible para que no pasen ms armas por los tneles hacia Gaza. Como si ese fuera el problema! Ni una palabra de condena ante los ataques israeles tipificados como crmenes de guerra por la legalidad internacional. Ni una palabra de psame a los familiares de las personas brutalmente asesinadas, heridas. Ni una mencin a la ocupacin, causa primaria y primigenia de desestabilizacin en la regin. Tan solo, una vez mas, ayuda y caridad para el pueblo palestino. Reconstruccin para que, ms adelante, Israel tenga algo que destruir. Nuevamente, los gobiernos occidentales con sus actos demuestran de qu lado estn, dejando claro su desprecio por el derecho internacional al castigar la violencia del ocupado, resistencia legtima desde el punto de vista de la legalidad internacional y premiar al ocupante, cuya violencia es ilegtima, ilegal e inmoral. As son nuestros gobiernos: interesados, despreciables e inmorales. Pero seguiremos recordndoles lo que son y lo que deberan ser, garantes del derecho internacional y los derechos humanos y no participes y colaboradores de crmenes de guerra, asesinos sonrientes y desalmados hipcritas. Les seguiremos recordando que tienen la obligacin de aplicar sanciones contra Israel y mientras tanto, la sociedad civil organizada seguiremos trabajando en la campaa de boicot a Israel, boicot total a toda expresin israel que no condene las polticas racistas de su estado, esas polticas de segregacin que, como dijo Ronnie Kasrils, importante poltico surafricano cuando en 2007 visit Cisjordania y Gaza, son infinitamente peores que las que se implementaron en Surafrica durante el rgimen de apartheid.

Me considero antisionista porque estoy en contra de toda forma de racismo y discriminacin, porque defiendo el derecho de todo pueblo a existir en base a su idiosincrasia y caractersticas. Es por ello que condeno todos los fascismos y los equiparo. Los crmenes del nacional-socialismo fueron atroces y los del nacional sionismo fueron y son igualmente execrables. Los sufrimientos son incomparables, pero igualmente terribles; sin embargo, entre las diferencias que definen ambos crueles e ignominiosos genocidios, hay una que me resulta especial: en este caso el mundo no podr decir que no lo saba.

 

Lidn Soriano forma parte del Komite Internazionalistak y Palestinarekin Elkartasuna (integrantes de la Red Solidaria contra la Ocupacin de Palestina)



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter