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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2009

Un mal viejo y aejo
An existe racismo en Brasil?

Rodrigo Menitto
APM

Pasado ms de 100 aos del final de la esclavitud, muchos indicios hacen notar que los negros y los mulatos an son discriminados. El Estado, los medios y el mercado laboral en la mira.


En los aos 40 y 50 del siglo pasado se constituy la idea que en Brasil exista una democracia racial, un concepto que pretenda hacer creer en una coexistencia pacfica y harmoniosa entre razas con oportunidades iguales para todos.

Recin en los aos 60 y 70 los movimientos negros comenzaron a luchar contra esta idea y a colocar en evidencia no slo el racismo en Brasil, sino a revalorizar el ser negro. En 1971 fue instituido por la ONU (Organizacin de las Naciones Unidas) el Ao Internacional para Acciones de Combate al Racismo y la Discriminacin Racial, dentro de este marco con manifestaciones se propuso el 20 de noviembre como el Da Nacional de la Conciencia Negra.

La fecha es en homenaje a la muerte del mayor lder negro del pas: Zumbi dos Palmares. Al norte del pas, en el estado de Pernambuco, esclavos escapados de las haciendas conformaron y defendieron durante 100 aos una tierra libre que llamaron Quilombo dos Palmares. Zumbi fue su mximo jefe militar y poltico que combati a los portugueses entre 1672 y 1695.

En ese marco, el primer problema que enfrentan las personas que sufren el racismo es cuando ellas mismas deben auto definir su color de piel.

En 1995, en una encuesta realizada por la empresa Datafolha (perteneciente al diario paulista Folha de Sao Paulo) los entrevistados respondieron que se consideraban en un 50 por ciento blancos. Actualmente, realizada la misma pregunta, el 54 por ciento se considera negro o mulato. Hay principalmente dos factores que mudaron radicalmente dicho porcentaje.

La tasa de hijos de mujeres negras y mulatas siempre fue superior a la tasa de las mujeres blancas, pero principalmente las conquistas de los sectores negros hacen que se revindiquen con orgullo su color de piel.

Para el socilogo Jos Luiz Perucelli, del IBGE (Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica), contribuy para el proceso de revaloracin de identidad. "Lo que antes no entraba en los padrones de belleza o prestigio y era desvalorizado, hoy cambi dice en referencia a las acciones que beneficiaron el ingreso de negros y mulatos a la universidad.

La historiadora de la USP (Universidad de San Pablo) Lilia Moritz Schwarcz no duda en afirmar que "todo brasileo se siente como una isla de democracia racial, rodeado de racistas por todos lados". Para el 91 por ciento de los entrevistados, los blancos tiene prejuicios contra los negros, sin embargo slo un 3 por ciento (excluyendo a los negros y mulatos) admiten tal hecho.

Como aspecto positivo, desde 1995 baj de un 22 para un 16 por ciento las personas que se sintieron discriminadas por su color de piel.

"Las cosas cambiaron, pero no mucho. Las personas reaccionan ms a las frases prejuiciosas, como se estuvieran vacunadas. Es positivo ver que existe una mayora consciente, pero es preocupante constatar que la ambivalencia se mantiene. Parece que los brasileos tiran cada vez ms el prejuicio para el otro. `Ellos son, pero yo no`", afirma la historiadora.

En un mismo sentido la sociloga Fernanda Carvalho del IBASE (Instituto Brasileo de Anlisis Sociales y Econmicas) confirma la tesis afirmando que "no dejamos de ser un pas con fuerte racismo, pero evolucionamos. No se discuta tanto la cuestin del negro. Hoy, las personas estn comprendiendo mejor el tema y tienen ms consciencia de que el prejuicio es un valor negativo".

El acceso de la poblacin a la educacin ha cambiado bastante esta visin negativa. Era y sigue siendo comn escuchar por las calles brasileas que los negros son buenos nicamente para el futbol y la msica. Pero slo un 5 por ciento con estudios superiores creen en ello, para los que no concluyeron la primaria el porcentaje sube al 31 por ciento.

En estudios desarrollados por la ONU, el ndice de Desarrollo Humano, hace comparaciones sobre las diferencias de los ingresos de negros y blancos. En 1987 una mujer negra reciba, promedio, un 38 por ciento de un sueldo de un hombre blanco. Vente a aos despus el porcentaje llega a un 56 por ciento.

Pero cuando se compara entre hombres los avances fueron menos significativos. En 1987 un hombre negro ganaba 58 por ciento de lo que ganaba un hombre blanco. En 2007 el porcentaje pas a un 62 por ciento.

Ahora, si los nmeros los trasladamos para el 10 por ciento de la poblacin ms pobre, los negros y mulatos conforman el 68 por ciento del total.

El racismo brasileo est embebido de una fuerte asociacin entre el color de la piel y una condicin social esperada o deseada. Una correlacin que acta en los diversos momentos de la vida social, econmica e institucional.

En sus 20 aos como mdico, Eudes Freire, vivi innumerables situaciones que refleja su condicin profesional como excepcin. Nunca falta el paciente que lo para por el pasillo del hospital llamndolo de enfermero para saber si el mdico ya est atendiendo. Como una vez que un chico de siete aos, acompaado por el padre, al verlo exclam: P, el mdico es negro!.

Freire es parte de una minora de 9,7 por ciento de negros que ejerce la medicina. Y no es para menos, en la encuesta de Datafolha el 51 por ciento de los entrevistados dijeron no conocer ni siquiera un profesor negro.

Este fue el principal problema apuntado por los sectores negros en Brasil: las grandes dificultades en conseguir trabajo. El IBGE constat que dentro del 92 por ciento de las profesiones, los blancos ganan ms que los profesionales negros. En 2007, un abogado que se declar blanco gan en promedio mensual de 2.911 reales; un mulato 2.304; un negro 2.243.

En lo que se respecta al desempleo, en 2006, hombres blancos tienen una tasa de 5,6 por ciento, mientras que en los negros es de un 7,1 por ciento. Para las mujeres la diferencia aumenta en el sector del trabajo informal (no registrado) donde las blancas tuvieron 47,4 por ciento, las trabajadoras negras tuvieron un 62,7 por ciento.

Otros datos de IBGE muestran que la renta promedio de los trabajadores blancos es de 977 reales, casi el doble de los negros y mulatos que llega a 506 reales. Estos nmeros no son necesariamente resultado de una discriminacin racial y si de las posibilidades de instruccin de este sector.

En el mundo empresarial es algo todava ms notorio, donde las dificultades enfrentadas por los negros y mulatos son notorias. Carlos Eduardo Santos, 53 aos, es dueo de una universidad en el estado sureo de Paran. Su visin explica como se transform el racismo brasileo que "no est disminuyendo, slo est disimulado; y el racismo disimulado es el peor.

Por otro lado, el ingeniero Nelson Narciso Filho, 53 aos, director de la ANP (Agencia Nacional de Petrleo) cuenta: "nunca encontr un negro en un puesto de director en las empresas en la que trabaj (...) Ac la cosa es peor que en los Estados Unidos".

"En Brasil, no existe un negro en la presidencia de una empresa como la Amercian Express ni un vice-presidente en la IBM. En el mundo corporativo, Brasil es el ms racista que el propio Estados Unidos", explica Jos Vicente, 48 aos, rector de la Unipalmares (Universidad Palmares).

Brasil, como muchos pases de Amrica Latina, produce un gran nmero de telenovelas, donde negros y mulatos asumen personajes muchas veces negativos. En este aspecto las opiniones se dividen en partes muy iguales.

Mientras que el 31 por ciento dicen que los negros aparecen como realmente viven, el 27 por ciento creen que son retratados de forma ms positiva de lo que realmente viven y el restante 33 por ciento de forma negativa.

Bajo este aspecto, los cambios en la poltica estatal comenzaron a darse tmidamente en los aos 90 con el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. As lo afirma el socilogo Carlos Hasenbalg, profesor jubilado del IUPERJ (Instituto Universitario de Pesquisas del Ro de Janeiro):

"Un punto de ruptura fue 1995, cuando por primera vez se admite, desde la Presidencia de la Repblica, la existencia de racismo en Brasil. Y se comienza la implementacin de una serie de programas para promover la igualdad racial".

Durante el gobierno de Cardoso se sancion la ley que reconoci a Zumbi dos Palmares como hroe nacional (no en la prctica como feriado nacional como a los dems hroes brasileos), y se crearon grupos ministeriales para desarrollar polticas a favor de los negros y mulatos.

Por su lado, el actual presidente Luiz Incio Lula da Silva, en visita oficial a la isla Gore, en Senegal, pidi perdn por el trfico de esclavos, cre la Secretaria Especial de Promocin de la Igualdad Racial, e indic a Joaquim Barbosa como juez la Suprema Corte Federal (primer negro en asumir dicho cargo).

Adems, durante su gestin se sancion la ley que incluye en los planes de estudio de las escuelas de forma obligatoria la materia Historia y Cultura Afrobrasilea.

La representacin poltica en las Cmaras tambin es un reflejo de lo mucho que falta por hacerse respecto al tema. De los 513 diputados electos en 2006, apenas 46 son de origen negro o mulato y de los 81 senadores slo 4 se autodefinen como negro o mulato. Lo mismo ocurre en el poder judiciario donde de los 68 jueces de la suprema magistratura apenas dos son negros.

Por otro lado, cabe recordar que desde 1888 con la proclamacin de la Ley urea que puso fin formalmente a la esclavitud. Sin embargo, recin en los ltimos 20 aos se llevaron a cabo -tmidamente- acciones concretas para revertir las desigualdades raciales en Brasil.

Pese a esto, lo que antes era negado a los esclavos porque no eran considerados seres humanos, de alguna manera, en la actualidad se les es negado la condicin de ciudadanos. Si antes eran las pesadas cadenas, hoy son obligados a aceptar una pobreza extrema que les restringe la educacin, la salud y el trabajo digno. Entre otras cosas

http://www.prensamercosur.com.ar/apm/nota_completa.php?idnota=4178


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