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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2009

Bombas para hacer retroceder Gaza en varias dcadas
La doctrina israel de la destruccin

Jonathan Cook
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


En los ltimos das de la ofensiva, antes de decidir un alto el fuego unilateral en Gaza con objeto de evitarle problemas a la entrante administracin Obama, Israel se dedic a intensificar sus ataques, adentrndose con sus tropas ms an en la ciudad de Gaza, redoblando sus bombardeos con fuego de artillera y creando miles de nuevos desplazados.

La estrategia del ejrcito de Israel en Gaza, incluso en lo que sus oficiales denominaban el acto final, sigui el plan de accin aplicado en la guerra del Lbano de hace ms de dos aos.

En aquel entonces, Israel destruy gran parte de la infraestructura del Lbano en un mes de ataques areos intensivos. Incluso en las ltimas pocas horas de la guerra, cuando se estaba alcanzando ya el alto el fuego, Israel lanz ms de un milln de bombas de racimo sobre el sur del Lbano, al parecer con la esperanza de que la zona fuera todo lo inhabitable posible.

De forma parecida, la destruccin de Gaza por Israel continu con energa implacable hasta el mismo ltimo instante aunque, segn informes aparecidos en los medios israeles, la fuerza area haba agotado en los primeros das de combate lo que denomin su banco de objetivos de Hamas.

El ejrcito eludi la cuestin ampliando su definicin de edificios afiliados a Hamas. O como un alto oficial explic: Hamas tiene muchos variantes y estamos atacando todo el espectro porque todo est conectado y todo sirve para apoyar el terrorismo contra Israel.

Esto inclua mezquitas, universidades, la mayor parte de los edificios gubernamentales, los juzgados, 25 escuelas, 20 ambulancias y varios hospitales, as como puentes, carreteras, 10 estaciones elctricas, alcantarillado y 1.500 fbricas, talleres y tiendas.

Los funcionarios de la Autoridad Palestina en Ramala valoran por el momento los daos en 1.900 millones de dlares, sealando que al menos 21.000 edificios de apartamentos residenciales necesitan reparaciones o reconstrucciones, convirtiendo de nuevo una vez ms a 100.0000 palestinos en refugiados. Adems, Israel ha destruido el 80% de las cosechas y de toda la infraestructura agrcola. La AP ha declarado que ha elaborado sus clculos a la baja.

Israel no va a lamentar ninguna de sus acciones. En realidad, la devastacin general, lejos de ser un desgraciado dao colateral, ha sido el objetivo no manifestado de toda la ofensiva. Israel ha perseguido la emasculacin poltica y militar de Hamas mediante la extendida destruccin de la infraestructura y economa de Gaza.

Esto es lo que se conoce como Doctrina Dahiya, llamada as tras lo ocurrido en el suburbio de Beirut de ese nombre que fue casi totalmente arrasado durante el ataque israel contra el Lbano del verano de 2006. Tal doctrina se resumi en una frase utilizada por Dan Halutz, el jefe del estado mayor de Israel en aquel momento. Dijo que los bombardeos del Lbano atrasaran los relojes veinte aos.

El oficial al mando en el sur de Israel, Yoav Galant, se hizo eco de esos sentimientos el primer da de la ofensiva contra Gaza: El objetivo, declar, era devolver Gaza al pasado en varias dcadas.

Ms all de estas citas jugosas, Gadi Eisenkot, jefe del mando del norte de Israel, calific en octubre los aspectos prcticos de la estrategia: Lo que sucedi en el barrio de Dahiya de Beirut en 2006 le suceder a cada pueblo desde el que se dispare contra Israel. Le aplicaremos una fuerza desproporcionada y causaremos all gran dao y destruccin. Desde nuestro punto de vista, esos no son pueblos civiles, son bases militares. Esto no es una recomendacin. Esto es un plan.

En la entrevista, el general Eisenkot discuta sobre la prxima serie de hostilidades con Hizbollah. Sin embargo, la doctrina estaba tambin especialmente formulada para utilizarla en Gaza.

Gabriel Siboni, coronel de la reserva, expuso el nuevo concepto de seguridad en un artculo publicado por el Instituto de Seguridad Nacional de la Universidad de Tel Aviv dos meses antes del ataque contra Gaza. Las estrategias militares convencionales a la hora de emprender la guerra contra estados y ejrcitos, escribi, no van a poder derrotar a movimientos de resistencia subnacionales como Hizbollah y Hamas, que estn profundamente arraigados en la poblacin local.

El objetivo por tanto era utilizar una fuerza desproporcionada, que de ese modo infligiera daos y castigos en extensin tal que requirieran de largos y caros procesos de reconstruccin.

El coronel Siboni identific que en los objetivos principales de la furia destructiva de Israel: la elite en el poder y quienes toman las decisiones se incluan los intereses econmicos y los centros de poder civil que apoyen la organizacin [del enemigo].

Lo mejor que Israel podra esperar contra Hamas y Hizbollah, concedi el coronel Siboni, es un alto el fuego con condiciones mejoradas para Israel y retrasar la siguiente confrontacin dejando que el enemigo tratara de mantenerse a flote asfixiado por caros y largos procesos de reconstruccin.

Sin embargo, en el caso de la larga reconstruccin de Gaza, Israel dice que espera que no se repitan los errores del Lbano. Entonces, Hizbollah, ayudado por la financiacin iran, consigui que la poblacin local le apoyara an ms cuando a toda velocidad se puso a sufragar los gastos de reconstruccin de las casas libanesas destruidas por Israel.

Segn los medios israeles, el ministro de exteriores ha reunido ya un grupo especial de trabajo para el da despus con objeto de asegurar que ni Hamas ni Irn se lleven el reconocimiento de la reconstruccin de Gaza.

Israel quiere que toda la ayuda se canalice a travs de la Autoridad Palestina o de los organismos internacionales. Cerrar totalmente Gaza, impidiendo el contrabando a travs de los tneles bajo la frontera con Egipto, es parte integral de esa estrategia.

Pero, para satisfaccin de Israel, es probable que la reconstruccin de Gaza vaya incluso ms lenta de lo que caba esperar.

Fuentes diplomticas estn indicando que, aunque occidente haga llegar los flujos de ayuda a la AP, servir de poco si Israel sigue manteniendo el bloqueo e impide las importaciones de acero, cemento y dinero.

Asimismo, se ha comentado que los donantes internacionales estn ya cansados de financiar proyectos de construccin en Gaza para ver cmo Israel los destruye poco despus.

Con mucho ms que una muestra de exasperacin, el ministro de exteriores noruego, Jonas Gahr Stoere, resumi la pasada semana el punto de vista general de los donantes: Es que vamos a tener que dar otra vez ms dinero para que se construya algo que a continuacin se destruye, se reconstruye y se vuelve a destruir?.

Jonathan Cook es escritor y periodista. Vive en Nazaret, Israel. Su libro ms reciente es Disappearing Palestine: Israels Experiments in Human Despair (Zed Books). Su pgina en Internet es: www.jkcook.net. La primera versin de este artculo apareci en The National (www.thenational.ae), publicada en Abu Dhabi.

Enlace con texto original:

http://www.counterpunch.org/cook01202009.html



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