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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2009

A propsito de "Los que dijeron no", el trabajo del historiador Jorge Magasich
El ejemplo de los marinos que se opusieron al golpe de estado

Hernn Soto
Punto Final


El libro Los que dijeron No! Historia del movimiento de los marinos antigolpistas de 1973, del historiador Jorge Magasich (LOM Ediciones, 2 vols, 2008), es una contribucin notable al esclarecimiento del tema. Doctor en historia por la Universidad Libre de Bruselas, Magasich, un exiliado, cumple funciones como profesor de historia de Amrica en el Instituto de Altos Estudios de Comunicaciones Sociales en la capital belga (ver PF 660).

En algo ms de ochocientas pginas desarrolla su trabajo, basado en una amplia y slida documentacin, en entrevistas a diversos protagonistas -casi todos exiliados- y en el estudio de los correspondientes procesos. El caso puntual se refiere al intento de un grupo de cabos, sargentos, suboficiales, marineros y personal civil -sin participacin de oficiales- de parar el golpe de Estado en marcha al interior de la Armada, denuncindolo a las autoridades y llegando a la toma de barcos y detencin de los oficiales para alertar al pas sobre la subversin en desarrollo, y galvanizar as a la opinin pblica en defensa del gobierno.

El movimiento pretenda aprovechar el ambiente favorable al presidente Salvador Allende que exista en buena parte de la gente de mar, y debi apresurarse despus del tanquetazo del 29 de junio, cuando se levant el batalln Blindado N 2 de Santiago, en una accin que fue aplastada por el propio ejrcito al mando del general Carlos Prats. Todo se haca apremiante. Los marinos decidieron actuar, fortalecieron las lealtades y compromisos, y tomaron contacto con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), con el Partido Socialista y el Mapu, a travs de sus dirigentes Miguel Enrquez, el senador Carlos Altamirano y el diputado Oscar Guillermo Garretn.

Represin en la Armada

Por otros conductos, hicieron llegar al gobierno informacin sobre los trajines sediciosos del alto mando. Los responsables del movimiento, entre ellos el sargento Juan Crdenas, se reunieron en Santiago con los mencionados dirigentes polticos. Tanto Altamirano como Garretn se mostraban renuentes, y aceptando que la informacin que se les entregaba era verdadera, consideraron extremadamente peligrosa la operacin ante la posibilidad de que se tratara de una provocacin o que sirviera de pretexto a la Armada para intensificar su campaa contra el gobierno y sus partidos. En cambio, Miguel Enrquez asumi con entusiasmo la iniciativa, postergando en todo caso la decisin y posible fecha de ejecucin hasta el momento en que pudiera asegurar la movilizacin de las organizaciones sociales y, eventualmente, de otros sectores de las fuerzas armadas.

Pocas horas despus, en una operacin fulminante, el alto mando naval dispuso la detencin de cerca de doscientos efectivos de tripulaciones, personal de escuelas y civiles asimilados, iniciando una investigacin seversima a travs de la justicia naval. En pocas horas el movimiento se vio desarticulado y al interior de la Armada se impuso un rgimen de terror. Los presuntos culpables, acusados de sedicin, fueron torturados brutalmente y sometidos a inhumanos regmenes de aislamiento e incomunicacin. El gobierno qued paralizado. No poda actuar temiendo provocar un desenlace en la Marina, que acusaba ser objeto de una infiltracin subversiva y denunci la participacin de Altamirano, Garretn y Enrquez. Se iniciaron los procesos que llegaron a la Corte Marcial. Entretanto, se haba producido el golpe de Estado. Unos noventa marinos fueron condenados a altas penas de presidio. La mayora sali en libertad en 1978, luego del decreto ley de amnista, y otros fueron liberados bajo pena de exilio. La mayora debi salir del pas.

En el movimiento de marinos haba distintas visiones, no todas necesariamente polticas o militantes. El elemento comn era la defensa del gobierno y el respeto por la Constitucin. Escribe Magasich: En 1973, todos los opositores al golpe tienen la ley de su parte y el punto de encuentro entre todas las disidencias es la legalidad. Todos reivindican el derecho. Por consiguiente, se puede designar a los militares disidentes como legalistas o constitucionalistas. La paradoja estriba, sin embargo, en que fueron los golpistas los que acusaron de sediciosos a los legalistas, y la pasividad del gobierno fue un factor de desmovilizacin y desencanto no desdeable en esos momentos crticos.

Historia golpista de la Marina

El autor incursiona en la historia de la Armada, que si bien, por lo general, ha estado ligada a los intereses de la oligarqua, no ha estado libre de conmociones y quiebres. En 1891, todos los almirantes se negaron a levantarse contra el presidente Balmaceda y tuvo que ser un capitn de navo el que tomara la responsabilidad. En 1925, oficiales, tcnicos y gente de mar se negaron a dejar zarpar los buques que deban oponerse a la oficialidad joven del ejrcito que haba tomado el gobierno, y triunfaron imponiendo un comportamiento democrtico. En 1931, las tripulaciones se apoderaron de la escuadra y detuvieron a los oficiales, en un movimiento que se extendi a cuarteles y bases navales, enarbolando reivindicaciones econmicas y sociales.

En el libro se entrelazan diversos aspectos, orientados a la reivindicacin de la actuacin de los marinos constitucionalistas y, al mismo tiempo, a denunciar el comportamiento antidemocrtico y fascistoide de los sectores dominantes en la oficialidad naval. Tambin se trazan lneas para evitar la repeticin de situaciones como las ocurridas en 1973 y continuadas en la dictadura militar, para contribuir a hacer de la Marina una institucin ligada a la democracia que debe imperar en el pas.

Dice Magasich: El comportamiento de los militares antigolpistas plantea de manera quemante la relacin entre legalidad y disciplina militar. Los golpistas reivindican la verticalidad del mando; el principio de la obediencia debida implica que un soldado debe obedecer siempre a sus superiores y que es irresponsable de sus actos. En cambio, los legalistas postulan la preeminencia de la ley sobre las rdenes, y el derecho de los soldados a incumplirlas cuando las rdenes violan la ley o los derechos humanos. Y todos son responsables de sus actos.

El movimiento de los marinos antigolpistas y la represin que se abati sobre ellos son abordados con las tcnicas de la investigacin histrica, con resultados sobresalientes. Hay una investigacin exhaustiva que utiliza fuentes documentales y decenas de entrevistas a los protagonistas, as como un anlisis crtico del proceso judicial y de las actuaciones de fiscales y defensores. Confronta sus resultados con la versin oficial de las autoridades navales golpistas que se mantiene hasta hoy.

Una leccin a no olvidar

Se entrega, al mismo tiempo, informacin contextual de menor profundidad y rigor histrico en torno a acontecimientos internacionales y nacionales que, en todo caso, conforman un panorama valioso, teniendo en cuenta la historia oficial imperante en la Armada, hecha a la medida de una perspectiva chovinista, conservadora y a tono con visiones propias de las clases oligrquicas. En esa panormica aparece otra mirada, otro punto de vista que debe ser profundizado. No solamente respecto de la Armada sino tambin de las otras ramas de las Fuerzas Armadas y Carabineros.

Finalmente, estn las consideraciones que a modo de conclusiones entrega el autor. El establecimiento de los hechos y su verdadero significado en un contexto democrtico, debe llevar, a juicio de Magasich, a socializar la verdad de lo ocurrido, a la aplicacin de justicia a los responsables de la represin a los marinos y de la destruccin de la democracia en 1973, a la reparacin a las vctimas y sus familiares y a la restitucin de su honor militar.
Los que dijeron No!, de Jorge Magasich, es un aporte significativo al conocimiento de nuestra historia reciente. Desnuda la mitificacin de los hechos por parte de la Armada y le impone la necesidad de afrontar la verdad histrica. Cuestiona a personalidades relevantes para la Armada como Jorge Montt, que se levant contra Balmaceda, y Jos Toribio Merino, que traicion la lealtad que deba a su superior, el almirante Ral Montero, y particip en una dictadura execrable durante diecisiete aos.

En lo especfico, el libro aborda de manera ejemplar el tema de fondo: el esfuerzo frustrado de un grupo de marinos que intent defender el rgimen constitucional y no pudieron hacerlo, entrampados en el complejsimo cuadro poltico de las ltimas semanas del gobierno de Salvador Allende y ante el avance de la conspiracin, nacional y extranjera, que se aprestaba a triunfar.
Actuaron correctamente? Era posible actuar de otro modo? Qu habra ocurrido si se hubieran impuesto los marinos constitucionalistas cuando el gobierno enfrentaba una situacin de derrota poltica? No es posible aventurar respuestas. Es verdad que no se puede reescribir la historia, pero tambin es cierto que es indispensable que no la sepulte el olvido.



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