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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2009

Las races de la guerra de Afganistn

Vicen Navarro
Sistema


 

El nuevo Presidente de EE.UU., el Sr. Barack Hussein Obama, ha indicado que una de sus intenciones es pedir a sus aliados de la NATO que aumenten su contribucin a la guerra del Afganistn. De ah la urgencia de que la poblacin espaola est informada sobre el origen de aquel conflicto. Por desgracia, la gran mayora de los medios de informacin espaoles han dado una versin sesgada de lo ocurrido en aquel pas.

La primera vez que Afganistn apareci en los medios de informacin espaoles fue en los aos ochenta cuando tales medios se refirieron a la intervencin de EE.UU. para parar la invasin de aquel pas por parte de la Unin Sovitica. Afganistn corra el peligro de transformarse en una colonia ms del imperio sovitico, lo cual fue impedido por la intervencin estadounidense en apoyo a las fuerzas de liberacin que luchaban en contra de un gobierno ttere, satlite del existente en la Unin Sovitica. Esta es la versin ms generalizada de lo que ocurri en Afganistn en la dcada de los aos ochenta y despus.

La segunda vez que Afganistn apareci en tales medios fue cuando, menos de un mes despus del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York el 11 de Septiembre de 2001, las fuerzas armadas de EE.UU. atacaron el rgimen talibn existente en aquel pas, provocando su cada y sustitucin por un gobierno, nombrado en la prctica por el gobierno federal de EE.UU. Hasta aqu la versin oficial, reproducida en los medios de informacin y persuasin espaoles. Tales versiones, sin embargo, (y muy en particular la primera) no se corresponden con la realidad. Y es de una enorme importancia y urgencia que se corrija tal versin, dando a conocer la historia real de aquellos hechos. Existen varios libros que han informado crticamente de la versin de los hechos promovida por los medios de persuasin e informacin dominantes en EE.UU. y Europa. Entre ellos destaca el informe Afganistn, Another Untold Story, de Michael Parenti, publicado en Znet.

QU PAS EN AFGANISTN?

Afganistn, uno de los pases ms pobres del mundo, estuvo regido hasta la dcada de los aos setenta por un sistema feudal en el que el 75% de la tierra era propiedad del 3% de la poblacin rural. Era un sistema basado en una enorme explotacin, causa de la enorme pobreza de su poblacin. Pero donde hay explotacin suele haber tambin resistencia. Y en los aos sesenta las fuerzas opositoras a aquel rgimen feudal (gobernado por una monarqua) establecieron el Partido Democrtico Popular (PDP) que lider la resistencia que forz el derrocamiento de la Monarqua en 1973, siendo sta sustituida por un gobierno que fue, adems de ineficaz, corrupto, autocrtico y poco popular. El PDP haba tenido la fuerza para exigir la destitucin y abdicacin del Rey pero no haba tenido la suficiente fuerza para cambiar el rgimen. La insatisfaccin con el rgimen, sin embargo, alcanz tal nivel que en el ao 1978 hubo gran nmero de movilizaciones populares que forzaron la dimisin del gobierno. Y parte del Ejrcito no resisti tales movilizaciones. Antes al contrario, las apoyaron, establecindose as el primer gobierno popular dirigido por el PDP y liderado por un poeta y novelista nacional, Noor Mohammed Taraki, (el Garca Mrquez de Afganistn). El PDP fue el partido gobernante que inici gran nmero de reformas incluyendo la legalizacin de los sindicatos, el establecimiento de un salario mnimo, una fiscalidad progresiva, una campaa de alfabetizacin, y reformas en las reas sanitarias y de salud pblica que facilitaron el acceso de la poblacin a tales servicios. En las reas rurales, facilit el establecimiento de cooperativas agrcolas. Una reforma que tambin tuvo un enorme impacto fue la de favorecer la liberacin de la mujer, abriendo la educacin pblica a las nias adems de a los nios, y facilitando la integracin de la mujer al mercado de trabajo y a la universidad. Como escribi el diario San francisco Chronicle (17 de Noviembre de 2001) bajo el gobierno PDP, las mujeres estudiaron agricultura, ingeniera y comercio en la Universidad. Algunas mujeres tuvieron puestos en el gobierno y siete de ellas fueron elegidas al Parlamento. Las mujeres conducan coches, viajaban libremente y constituan el 57% de los estudiantes universitarios. El profesor John Ryan de la Universidad de Winnipeg, experto en economa agrcola y conocedor de Afganistn ha indicado que la reforma agraria iniciada por aquel gobierno tuvo un enorme impacto en el bienestar de las poblaciones rurales. Tal gobierno elimin tambin el cultivo del opio (Afganistn produca el 70% del opio consumido para la produccin de herona).

Ahora bien, tales reformas generaron unas enormes resistencias por parte de aquellos grupos cuyos intereses estaban siendo afectados negativamente. Entre ellos, tres grupos dirigieron la oposicin. Uno fueron los terratenientes propietarios de grandes explotaciones agrcolas; el otro fueron los lderes religiosos, que se opusieron por todos los medios a que las mujeres se emanciparan; y un tercer grupo fueron los traficantes de opio. En ayuda de tales grupos vinieron Arabia Saud, el estado fundamentalista que aporta ayuda a los fundamentalistas islmicos; el Ejrcito del Pakistn, temeroso que las reformas afganas contaminaran a las clases populares del propio Pakistn y, como no, el gobierno federal de los Estados Unidos.

POR QU EL GOBIERNO FEDERAL DE EEUU?

Hay que subrayar que incluso la CIA, la agencia de espionaje del gobierno federal de EE.UU. haba reconocido el carcter popular y autnomo del PDP y nunca (durante el periodo que tal fuerza poltica batall en contra del rgimen feudal) se refiri al PDP como agente de Mosc. Era plenamente consciente que tal fuerza poltica responda a una demanda propia que tena su propia independencia y autonoma. A pesar de ello, y antes de que la Unin Sovitica interviniera en Afganistn, el gobierno federal de EE.UU. estaba financiando las fuerzas extremistas y fundamentalistas afganas que estaban intentando sabotear las reformas que el gobierno PDP (incluyendo las escuelas pblicas en las zonas rurales que educaban a las nias). El seor Brzezinski, del Consejo Nacional de Seguridad del Presidente Carter, ha admitido que el gobierno estadounidense financi a las guerrillas extremistas que realizaron tales actos de sabotaje, quemando, por ejemplo, las escuelas pblicas. Es ms, el gobierno federal de EE.UU. alent un golpe miliar en contra del gobierno PDP que tuvo lugar brevemente en 1979 y que asesin a Tarak y a miles de dirigente del PDP antes de que militares prximos al PDP retomaran el poder.

La hostilidad del gobierno federal de EE.UU. hacia las reformas del gobierno PDP se basaba, en parte, en la oposicin del gobierno de EE.UU. hacia la nacionalizacin de la tierra y otras intervenciones que entraban en conflicto con el ideario del gobierno federal estadounidense, reformas que, adems, contaban con el asesoramiento de tcnicos procedentes de la Unin Sovitica. El gobierno de EE.UU. estaba preocupado por la posible expansin de la influencia sovitica. Detrs de tal apoyo haba un anticomunismo fundamentalista, reflejado en la figura de Brzezinski (un polaco anticomunista fundamentalista), que consideraba que el objetivo fundamental de la poltica exterior de EE.UU. debiera ser eliminar la influencia de la Unin Sovitica en el mundo, a costa de lo que fuera, incluyendo a costa de apoyar algunas de las fuerzas ms retrgradas y reaccionarias existentes en el mundo, como eran los fundamentalistas musulmanes afganos.

La alianza de EE.UU., Arabia Saud y Pakistn era enormemente poderosa y amenazaban la continuidad del gobierno del PDP. De ah que el gobierno pidiera ayuda a la Unin Sovitica, ayuda que fue rechazada en varias ocasiones, hasta que por fin, el gobierno de la URSS acept enviar fuerzas armadas en ayuda del Ejrcito Afgano (leal al PDP) que estaba en contra de las guerrillas fundamentalistas de Mojahidden (Islamic guerrilla fighters) apoyadas por EE.UU., Arabia Saud y Pakistn.

LA ENTRADA DEL EJRCITO SOVITICO EN AFGANISTN

Por fin, en 1979, el gobierno de la Unin Sovitica acept la peticin del gobierno PDP de enviar tropas en ayuda del ejrcito en contra de aquella movilizacin de fuerzas internacionales que estaban cuestionando su estabilidad y viabilidad. En parte esto era tambin lo que deseaba el gobierno federal de EE.UU. pues inmediatamente se tom tal invasin como excusa para movilizar el mundo musulmn en contra del apoyo de la URSS a un gobierno lacio, progresista y deseoso de modernizar el pas. EE.UU. y Arabia Saud, las fuentes de la reaccin, gastaron 40 billones de dlares en apoyo de los Mojahidden, a los cuales se unieron 100.000 musulmanes fundamentalistas procedentes del Pakistn, Arabia Saud (incluido Bin Laden), Irn y Argelia, armados y asesorados por la CIA.

Diez aos ms tarde las tropas soviticas abandonaron Afganistn. La guerra, sin embargo, continu tres aos, perodo en el que el gobierno PDP continu siendo popular, y ello a pesar de los enormes destrozos de la infraestructura del pas, resultado de la gran hostilidad de la alianza reaccionaria. Incluso despus del colapso de la URSS, el gobierno continu gobernando un ao ms, a pesar de no recibir armas que pudiera utilizar para defenderse de las fuerzas extremistas apoyadas por los gobiernos de EE.UU., Arabia Saud y Pakistn. Una vez ms, tal como ocurri en la Repblica Espaola, la falta de armas fue la causa de que la oposicin venciera aquel conflicto, inicindose un gobierno de los Mujahidden que iniciaron una enorme represin, pillaje, con ejecuciones en masa, cerrando las escuelas pblicas, oprimiendo a las mujeres en campaas de violacin sistemtica, destruyendo las zonas urbanas. En un informe de Amnista Internacional del 2001 esta acus a los Mujahidden de violar sistemticamente a las mujeres como manera de aterrorizar a las mujeres y a la poblacin, y como recompensa a las tropas. El gobierno inici de nuevo el comercio del opio, con la ayuda de los servicios de inteligencia paquistanes y de la CIA (que trabajaron conjuntamente, en apoyo de los mujahidden) convirtiendo Afganistn en el mayor productor de herona del mundo. Varias de las fuerzas militares Mujahidden dejaron Afganistn y fueron a luchar a Algeria, Chechenia, Kosovo y Cachemira inicindose as la red terrorista en defensa del fundamentalismo musulmn.

Una fraccin de los Mujahidden fueron los talibanes, el grupo ms fundamentalista de tal alianza, que por su fanatismo, disciplina y crueldad se impusieron acabando con gobernar amplias zonas del pas y por ltimo tomaron el poder. Prohibieron la msica, las escuelas, la educacin lacia, las bibliotecas y cualquier sntoma de modernizacin. Establecieron orden, ejecutando a todos aquellos que creaban desorden desde oponentes polticos a ladrones comunes. Impusieron las Burkas como vestimenta a las mujeres y prohibieron a los hombres que se afeitaran. Mujeres fueron privadas de derechos, incluido el de educarse, y aquellas que fueron consideradas inmorales eran apedreadas y quemadas vivas. Por otra parte terminaron las violaciones de las mujeres por los Mujahidden y tambin la produccin de opio. Este gobierno talibn cont con el apoyo del gobierno federal del Presidente Clinton. Segn Ted Rall (it is about oil. San Francisco Chronicle. Nov.2, 2001), el gobierno de EE.UU. pag hasta el ao 1999 el salario de los funcionarios talibanes y no fue hasta el ao 2001, cuando a raz del ataque a las torres gemelas, que el presidente Bush -a fin de movilizar el apoyo de la poblacin estadounidense al bombardeo de Afganistn- denunci el tratamiento de las mujeres en Afganistn. Ms tarde, incluso la seora Laura Bush se convirti en feminista y denunci tales abusos. El 11 de Septiembre signific el fin de la alianza talibn-U.S. y la cada del gobierno talibn sustituido en Diciembre 2001 por otra faccin pro-US de los Mujahidden que inici la lucha contra los talibn. La produccin de opio apareci de nuevo.

Una pregunta que exige respuesta es cmo poda EE.UU. apoyar al gobierno talibn, sabiendo de su apoyo a Bin Laden y al grupo de terroristas (que haba sido financiado en su origen por EE.UU.)? Cmo es que el gobierno talibn nunca haba sido declarado un gobierno que apoyaba el terrorismo? Una de las razones es que de haber hecho esto hubiera significado que las compaas pretolficas estadounidenses no pudieran haber firmado un acuerdo con el gobierno talibn para construir un oleoducto que permitiera el transporte del petrleo de Kazajstn y Turkmenistn al Ocano ndico. En realidad, el apoyo hubiera continuado de no haber ocurrido el 11 de Septiembre. Y desde entonces la historia es bien conocida.

En todo este proceso, se ha olvidado de que si se hubiera permitido que el gobierno PDP hubiera hecho las reformas que el pas necesitaba, no habra habido invasin sovitica de Afganistn, no habra habido guerra de Afganistn, no hubiera habido Bin Laden y Al Quaeda y no hubiera habido un 11 de Septiembre. Y es esta precisamente la verdad que se oculta. La historia habra seguido otros derroteros. Probablemente habra surgido Al Quaeda, pero el lugar y el formato habran sido diferentes. En el fondo del conflicto est la resistencia del gobierno federal de EE.UU. (y sus aliados y muy en especial Arabia Saud), y su oposicin a las reformas progresistas y laicas. Ni que decir tiene que existen otras causas de la existencia del terrorismo islmico. Pero esta resistencia hacia las reformas necesarias y urgentes lideradas por grupos laicos y progresistas es una de las causas ms importantes. La oposicin a la enorme explotacin que existe en el mundo musulmn se ha canalizado a travs de fuerzas enormemente reaccionarias en las que el fundamentalismo religioso se ha promovido para parar las movilizaciones populares laicas que habran reducido y eliminado tal explotacin.



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