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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2009

Nietzsche como lector (II)

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


E l vicio impune de un vir obscurissimus: Valry Larbaud llamaba al arte de leer el "vicio impune". Es un vicio la lectura? es un trabajo vano o el mundo nos exige llegar y salir de un libro? Nietzsche parece ser un combatiente tenaz de esta idea ilustrada. Su pathos es claramente antilibresco, en el arte de leer no est la vida, leer ya no es vivir, como crea Flaubert. Leer, en el sentido de la Aufklrung burguesa, corrompe el pensar, corroe los espritus libres. El pensionista Nietzsche lo tena claro "yo odio a los ociosos que leenun siglo de lectores todava y hasta el espritu oler mal". El hommo bourgeois y el doctus poeta eran smbolos del Bchernarr, el "loco de los libros": un hombre decadente que no quiere ver y actuar en el mundo directamente, sino que depende de las palabras muertas de la pgina impresa. En esta senda anti-ilustrada de su filosofa del temperamento trgico, Nietzsche se autodefina, en cartas o personalmente, con el irnico trmino latino vir obscurissimus. Parte de su propia autocomprensin consista en presentarse a s mismo y a su trabajo bajo la sombra vital de una especie de nuevo Baco-Dioniso: quera y pretenda ser un "macho oscuro", un Zarathustra que no tejera "los calcetines del Espritu" con prcticas librescas. Justamente quien ms malinterpreta su mensaje proftico son los ms doctos, los que no pueden superar ni elevarse del lmite que le impone la pasiva lectura-placer. El carcter mismo de su filosofa dependa, de alguna manera, de esta ntima coherencia entre obra y existencia. Parte integral de esta mitologa consista en minimizar y despreciar la cultura libresca y la lectura sans phrase. Los primeros bigrafos y admiradores siguieron al pie de la letra esta mise en scne nietzscheana. Uno de los primeros hagigrafos del '900, Henri Lichtenberg, que trabaj estrechamente en el Archiv con su hermana, concluye que "a Nietzsche no puede considerrselo ni un erudito, ni un sabio El estado de su salud, y en particular de la vista, le prohibi casi completamente durante aos enteros toda especie de lectura" Ergo: todo lo que escribi Nietzsche puede considerarse la maravillosa produccin introspectiva, no dialgica, de un Genius solitario e inspirado. El Genius se opone al Doctus, al mero erudito, esa figura pattica generada por la burguesa. Si existe alguna fuente de influencia o inspiracin ser la de la naturaleza del instinto. El catecismo nietzscheano se mantuvo intacto hasta nuestros das: cualquiera de los libros sobre Nietzsche, ya interpretativos, ya biogrficos, jams han consultado las fuentes originales de su pensamiento, y mucho menos rastreado las marcas y huellas en su propio Nachlass o en los libros de su biblioteca personal. Se suceden as elipsis posmodernas e inferencias postestructuralistas que llegan al ridculo, como concluir que cuando menciona el trmino Dialektik discuta contra Hegel (Deleuze), cuando lo ley poco o nada (a excepcin de su Vorlesungen ber die Philosophie der Geschichte ) y su objetivo central era el naciente socialismo y anarquismo ; o que estaba profundamente influido por Spinoza (cuando lo conoci a travs de manuales de segunda mano o de la opinin de Goethe: jams lo ley directamente). Se encuentras parentescos con filsofos prestigiosos en el Olimpo acadmico y se obliteran las verdaderas influencias en el pensamiento de Nietzsche de los pensadores y escritores que realmente ley y estudi con profundidad. Pero sigamos el derrotero poco transitado hacia la caverna del Nietzsche lector. Durante su perodo como profesor de filologa y a la vez de instituto secundario, gracias a que se conservan sus informes semestrales, sabemos que ley a Homero, Esquilo, Sfocles, Hesodo, Platn (un autor que haba empezado a leer con discontinuidad desde 1863, posea volmenes sueltos hasta que pudo adquirir la Smmtliche Werke en ocho tomos), Demstenes, Tucdides, Jenofonte, Aristteles (haba comprado las Werke en nueve volmenes en 1868; curiosamente slo enseaba la Retrica). Esto en cuanto a su actividad y currcula meramente pedaggica, pero Nietzsche, un devorador de libros, no se qued en esto. Las lecturas en horas de clase no eran todo el programa para los sufridos escolares. Como testimonian sus alumnos import de su experiencia de instituto en Pforta la llamada institucin de la private Lesung (Lectura Privada). Textos cuya lectura y dominio personal se dejaban al buen criterio y autonoma del alumno, pero que ocasionalmente eran "comprobados" por el profesor. Y esto exiga mucho trabajo de bsqueda de texto, lectura e interpretacin: "De vez en cuando ped cuentas e informacin sobre lecturas privadas llevadas a cabo; y el xito es tal que, al menos, a nadie en absoluto se le ha podido inculpar de falta de decidida aplicacin hay que resaltar laudatoriamente, por su espontaneidad y su amplitud, la lectura privada de los alumnos", dice el propio Nietzsche en su informe de 1869. La obsesin por la lectura hizo que Nietzsche le propusiera en el semestre de invierno 1872/73 a los alumnos la siguiente lista de sugerencias de lectura: Esquilo, Sfocles, Eurpides, Homero, Hesodo, Anacreonte, Aristfanes, Iscrates, Platn, Luciano, Plutarco. Nietzsche no aplicaba, ni haba optado en absoluto, por vivir de acuerdo con la imagen del filsofo trgico y subversivo que tan grandiosamente gustaba de esbozar en sus libros y phamplets. Su mtodo pedaggico levantara la ira de Zarathustra. En el ao sabtico (1876-77) que se toma como interludio a su baja en la universidad, la actividad de Nietzsche y sus amigos en el balneario de Sorrento (Italia) se centra en la lectura: junto a Paul Re, Malwida von Meysenbug y un alumno, Albert Brenner, leen en grupo las lecciones de historia del conservador Burckhardt, Herdoto y Tucdides. Malwida lo cuenta en sus memorias: "Tenamos un surtido grande y excelente de libros, pero lo ms hermoso entre toda esa variedad era un manuscrito tomado por un alumno de Nietzsche de las lecciones de Jakob Burckhardt sobre la cultura griega Cuando acabamos las lecciones de Burckhardt, lemos a Herdoto y a Tucdides". Las lecturas no se limitaban a ellos: se sigui con Platn poltico (Las Leyes), por supuesto historia con von Ranke (Historia de los Papas), adems de los crticos moralistas franceses (Montaigne, La Rochefoucald, Vauvenarges, La Bruyre), literatura romntica (Stendhal), filsofos extraos y secundarios, como Afrikaan Spir (otra gran influencia en Neitzsche) e incluso el Antiguo Testamento. Al parecer era Re (la ms grande influencia intelectual muy poco reconocida en Nietzsche) quien elega las lecturas y l mismo quien las lea para el grupo. La lectura en comn en Villa Farinacci, as como la extraa idea de estar de vacaciones acompaado de kilos de libros, nos habla de la obsesin biblimana y el rol que jugaba en la inspiracin nietzscheana los libros. Cuando intenta curarse de sus migraas y gastritis crnicas en Saint Moritz, viaja acompaado por libros!: "para mi reconstruccin intelectual llevo tres libros: algo nuevo de Mark Twain, el americano (me gustan ms esas tonteras que las cosas sesudas de los alemanes), Las Leyes de Platn y a Paul Re".

 

 

La mquina de leer y el loco de los libros: Cuando Nietzsche deja su cargo de profesor ordinario de filologa en Basilea, se lleva consigo una biblioteca personal bsica a la casa materna en Naumburg. El resto de sus libros, un sustancial nmero, se los deja provisoriamente a la suegra de su amigo Franz Overbeck, Frau Rothpletz, que viva en Zurich. Esta parte de su biblioteca ser rescatada ms tarde (1892) por su hermana Elisabeth e incluida en el Archiv. Antes de esto Nietzsche ya la haba depurado vendiendo a libreros de viejo los ejemplares referidos a filologa y enseanza, en 1878. Como decamos Nietzsche deja la sedentaria Basilea y entra en una dinmica nmada que le har viajar con mucha frecuencia hasta el fin de su vida consciente. Sabemos que estos desplazamientos eran para l muy dificultosos y la dificultad no era otra que la enorme cantidad de libros de su biblioteca. Durante todo ese tiempo Nietzsche, como un caracol libresco, se traslada cargando, como menciona en una carta de 1883, 104 kilos de libros! Tal tara la traslada de su refugio en Sils-Mara, primero hasta Zurich y luego hasta Menton y Niza. En 1884 le vuelve a escribir desde Zurich a su madre sobre el engorroso problema de moverse con sus amados libros: "con este pie contrahecho que llevo conmigo, y me refiero a mis 104 kilos de libros, no ser capaz de huir muy lejos de aqu". Una imagen poco dionisaca del mdico de la cultura y del nuevo filsofo del futuro. En 1881 Nietzsche se escapa del invierno suizo haca la hmeda Gnova (noviembre 1880-mayo 1881), excesivamente cargado deja a cargo de la duea de la pensin un gran bal conteniendo ms libros, libros que en vida jams volver a buscar, algunos se perdern y otros sern de nuevo rescatados para el Archiv por su hermana Elisabeth. Ya durante los aos 1885-1888, ante las complicaciones de moverse a travs de los Alpes y el norte de Italia con tantos libros. Nietzsche, un lector agobiado, decide depositar libros en diferentes puntos clave de sus domicilios eventuales, incluyendo Gnova y la casa de su madre en Naumburg. La mayor cantidad de libros la traslada a Niza, lugar desde donde refiere en cartas de 1885 que ha llegado con su Bcherkiste (cajn de libros con los famosos 104 kilos); en otra misiva a su madre de 1885 describe que est rodeado de "una gran cantidad de libros" y en 1888 informa que su Bcherkiste ha sido enviada en barco de Niza a Turn y que la expedicin ya ha arribado. No es todo: sabemos que en este derrotero Nietzsche sigue adquiriendo libros, comprndolos por correo con mucha frecuencia y leyendo en bibliotecas pblicas. Durante la ltima dcada de vida activa, Nietzsche vive en una pequea pensin de la universidad de Basilea, constantemente agobiado por sus ingresos y gastos. Pese a las restricciones econmicas, el ex fillogo adquiere una gran cantidad de libros, alrededor de cien en tres aos (un libro nuevo cada dos semanas). Aparte de estos canales habituales, Nietzsche recibe libros de autores que le envan su propio ejemplar y de sus amigos por correo (especialmente de Overbeck y Gast). Contra sus propias sentencias y aforismos, contra la letra escrita, su espritu es el de un biblimano digno de la Ilustracin. Una consideracin prctica para creer que Nietzsche fue original, sin influencias y con poca lectura en sus aos ms productivos, proviene del hecho de sus frecuentes demencias pasajeras y sus problemas de vista. Sus problemas de salud incluan migraas, problemas estomacales (gastritis) y quiz los ms decisivos, severos problemas oculares que le llevaron a utilizar lentes N 3 (dioptras) para su miopa en los ltimos aos de vida activa: "el tormento en y sobre los dos ojos es despiadado" comenta en una carta a su amigo Carl Fuchs. En otra carta a Marie Baumgartner le comenta algo similar: "Imagnese que mis ojos, prcticamente de modo repentino, se han debilitado tanto que casi no puedo leer en absoluto!". A su madre le cuenta en agosto de 1877 que "recin levantado del lecho de enfermo, ojos dolientes ceguera cualquier da inevitable; dolores diarios de ojos; lo mximo hora y media al da para leer y escribir." Era habitual en las cartas de Nietzsche que ste hablara de sus "tres cuartos de ceguera". Una y otra vez volva la tentadora imagen dionisaca del filsofo del martillo obligado por su ineludible fatum: "Mis ojos, por s solos, pusieron fin a toda bibliomana, hablando claro: a la filologa: yo quedaba 'redimido' del libro, durante aos no volv a leer nada el mximo beneficio que me he procurado! El m-mismo ms profundo, casi sepultado, casi enmudecido bajo un permanente tener -que-or a otros s mismos (y esto significa, en efecto, leer!), se despert lentamente, tmido, dubitativo, pero al final volvi a hablar. " (Ecce Homo, Humano, demasiado humano, 4) . Ms all de sus problemas de miopa y jaquecas, que a veces le permitan unas horas diurnas de trabajo intelectual, todos los allegados de Nietzsche coinciden en que era un quema-libros, lector vido y voraz. Meta von Salis, que conoci personalmente a Nietzsche en la segunda mitad de las dcada de 1880, afirma que "Nietzsche est posedo por 'le flair du livre' y lee mucho a pesar de sus problemas de vista". Cuando el estado de su vista no se lo permite, la adiccin libresca de Nietzsche, como Borges, le empuja a procurarse que otros le ayuden en la lectura. En los Nachlass muchas veces Nietzsche anota, como reflexin cruel, la necesidad de que otros le leyeran textos. En rpida sucesin su madre Franziska, su hermana Elisabeth, su fiel Peter Gast (Kselitz) leen para l. Cuando la ocasin lo permite otros ntimos como von Gersdorff, Re, Romundt, Meta von Salis y Resa von Schirnhofer se ofrecen con generosidad para leer para Nietzsche. Su propia decisin de ser un anacoreta limita que su familia y amigos puedan acercarse y ayudarlo en sus lecturas. Hasta tal punto llego la necesidad insatisfecha de Nietzsche por la lectura que en carta a su madre y a su amigo Overbeck les comenta que ha soado con que han inventado una Lesung Maschine (mquina de leer) y agrega "ahora mis amigos deberan inventar una 'mquina de leer': de lo contrario estar por debajo de lo que puedo lograr y no ser capaz de adquirir suficiente alimento intelectual". La importancia de los libros en su propia formacin filosfica lo resume Nietzsche con la metfora vital de la alimentacin Cuando no hay conocidos, Nietzsche recurre a extraos que por una paga lean para l: por ejemplo en 1883 contrata los servicios de lectura de la viuda de un pastor alemn que ha vivido muchos aos en Estados Unidos, y no slo le lee y toma dictados, sino le traduce del ingls autores que Nietzsche no puede entender; en 1885 emplea a "una dama alemana de la ciudad de Meiningen" que le leer y copiar sus dictados muchas semanas en su "casa-perrera ideal" en Sils-Mara. El hecho es que Nietzsche lee muchsimo, en su intimidad le asusta la idea de no leer lo suficiente en cantidad y calidad. Pese a sus declamaciones dionisacas, "solamente las ideas que se tienen caminando tienen algn valor" (Gtzen-Dammerung oder wie man mit dem Hammer philosophirt, 1888) o sus profession de foi en Ecce Homo "Estar sentado el menor tiempo posible; no dar crdito a ningn pensamiento que no haya nacido al aire libre ningn pensamiento en el cual no celebren una fiesta tambin los msculos", en la realidad su prctica en nada se modific de su tierna infancia. Sigui posedo por la enfermedad erudita del libro, por le flair du livre. En realidad Nietzsche permaneca sentado y leyendo sobre un escritorio mucho ms tiempo de lo que supone la hagiografa heroica del Nietzschisme. Se deduce del tamao increble de su biblioteca personal, del nmero de libros que compr, pidi a prstamo o alquil, de su prctica de anotar con profusin sus libros y especialmente en el largo nmero de citas, resmenes, extractos y referencias a libros que se encuentran en su Nachlass. Podemos incluso dar un paso ms: muchos conceptos claves de Nietzsche fueron escritos por primera vez en los mrgenes de un libro. Y esto nunca fue tan intenso como durante su ms importante perodo de desarrollo intelectual, de 1880 en adelante. Si cmo l mismo deca en varios libros "la carne del culo es el autntico pecado contra el Espritu Santo", podemos afirmar que Nietzsche vivi y muri como un pecador sin arrepentimiento.



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