Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Masacre en Gaza
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2009

Gaza 2009
Exterminad a todas las bestias

Noam Chomsky
Znet

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El sbado 27 de diciembre, EE.UU. e Israel lanzaron su mayor ataque contra indefensos palestinos. El ataque haba sido meticulosamente planificado, durante ms de 6 meses segn la prensa israel. La planificacin tuvo dos componentes: militares y propagandsticos. Se bas en las lecciones de la invasin del Lbano por Israel en 2006 que fue considerada como mal planificada y mal publicitada. Podemos, por lo tanto, estar bastante seguros que de que lo que se hizo y dijo fue pre-planificado e intencional.

Eso seguramente incluye la oportunidad del ataque: poco antes de medioda, cuando los nios volvan de las escuelas y la gente se acumulaba en las calles de la densamente poblada Ciudad de Gaza. Slo cost unos pocos minutos para matar a ms de 225 personas y herir a 700, un comienzo auspicioso para la matanza masiva de civiles indefensos atrapados en una pequea jaula sin tener a dnde huir.

En su retrospectiva Desglose de los logros de la Guerra de Gaza, el corresponsal del New York Times, Ethan Bronner cit lo siguiente como uno de sus logros ms significativos. Israel calcul que sera ventajoso si pareca volverse loco, causando un terror vastamente desproporcionado, una doctrina que se remonta a los aos cincuenta. Los palestinos en Gaza captaron el mensaje el primer da, escribi Bronner, cuando los aviones de guerra israeles atacaron simultneamente numerosos objetivos en medio de un sbado por la maana. Unos 200 fueron muertos instantneamente, horrorizando a Hams y por cierto a toda Gaza. La tctica de volverse loco parece haber sido exitosa. Bronner concluy que: existen limitadas indicaciones de que la gente de Gaza sinti un tal dolor por esta guerra que tratar de controlar a Hams, el gobierno elegido. Es otra antigua doctrina de terror estatal. No recuerdo, a propsito, la retrospectiva del Times Desglose de los logros de la Guerra de Chechenia, aunque los logros fueron grandes.

La meticulosa planificacin tambin incluy presumiblemente la terminacin del ataque, programado cuidadosamente para que tuviera lugar justo antes de la investidura, para minimizar la (remota) amenaza de que Obama tuviera algo crtico que decir sobre esos depravados crmenes apoyados por EE.UU.

Dos semanas despus del comienzo del ataque durante el Sabbat, cuando gran parte de Gaza haba sido convertida en escombros y la cantidad de vctimas mortales se acercaba a las 1.000, la agencia de la ONU UNRWA, de la que depende la mayora de los gazanos para sobrevivir, anunci que los militares israeles rehusaban permitir cargamentos de ayuda para Gaza, diciendo que los cruces estaban cerrados por ser Sabbat. Para honorar el da sagrado, haba que negar alimentos y medicinas a los palestinos al lmite de la supervivencia, pero cientos pueden ser masacrados ese mismo da por bombarderos jet y helicpteros estadounidenses.

Esta doble manera de observar rigurosamente el Sabbat atrajo poca, si alguna, atencin. Tiene sentido. En los anales de la criminalidad estadounidense-israel, una tal crueldad y cinismo apenas merecen ms que una nota al pie. Son demasiado familiares. Para citar un paralelo relevante: en junio de 1982, la invasin israel del Lbano respaldada por EE.UU. comenz con el bombardeo de los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, que despus de hicieron famosos como el lugar de terribles masacres supervisadas por el ejrcito israel (Fuerzas de Defensa Israelesejrcito israel). El bombardeo alcanz el hospital local el hospital Gaza [en Sabra, N. del T.] y mat a ms de 200 personas, segn el informe de un testigo presencial, un especialista acadmico estadounidense en Oriente Prximo. La matanza fue el acto inicial de una invasin que mat entre 15.000 y 20.000 personas y destruy gran parte del sur del Lbano y Beirut, que procedi con un crucial apoyo militar y diplomtico de EE.UU. Este incluy vetos de resoluciones del Consejo de Seguridad que trataron de detener la criminal agresin que fue emprendida, como apenas fue ocultado, para defender a Israel de la amenaza de una solucin poltica pacfica, contrariamente a muchas patraas convenientes sobre el sufrimiento de los israeles bajo intensos disparos de cohetes, una fantasa de aplogos.

Todo esto es normal, y discutido de modo bastante abierto por altos responsables israeles. Hace treinta aos el Jefe de Estado Mayor, Mordechai Gur, observ que desde 1948 hemos estado luchando contra una poblacin que vive en aldeas y ciudades. Como resumiera sus observaciones el ms destacado analista militar de Israel, Zeev Schiff: el ejrcito israel siempre ha atacado a poblaciones civiles, intencional y conscientemente el ejrcito, dijo, nunca ha distinguido objetivos civiles [de militares] [pero] atac a propsito objetivos civiles. Los motivos fueron explicados por el distinguido estadista Abba Eban: exista una perspectiva racional, que fue cumplida en ltima instancia, que afectaba a poblaciones que ejerceran presin por el cese de hostilidades. El efecto, como bien lo entenda Eban, sera permitir que Israel implementara, sin ser molestado, sus programas de expansin ilegal y dura represin. Eban estaba comentando sobre un estudio de ataques del gobierno laborista contra civiles por el primer ministro Begin, presentando un cuadro, dijo Eban, de un Israel que inflige desenfrenadamente toda medida posible de muerte y angustia a poblaciones civiles en un estado de nimo reminiscente de regmenes que ni el seor Begin ni yo nos atreveramos a mencionar por su nombre. Eban no disput los hechos estudiados por Begin, pero lo critic por declararlos en pblico. Tampoco preocup a Eban, o a sus admiradores, que su propugnacin de un masivo terror estatal tambin sea reminiscente de regmenes que no se atreva a mencionar por su nombre.

La justificacin del terror estatal por Eban es considerada por lo persuasiva por autoridades respetadas. Mientras continuaba el actual ataque de EE.UU. e Israel, el columnista del Times, Thomas Friedman, explic que las tcticas de Israel tanto en el actual ataque y en su invasin del Lbano en 2006 se basan en el sano principio de tratar de educar a Hams, infligiendo un fuerte nmero de vctimas mortales a militantes de Hams y un fuerte dolor a la poblacin de Gaza. Eso tiene sentido sobre una base pragmtica, como lo tuvo en el Lbano, donde la nica fuente de disuasin a largo plazo fue infligir suficiente dolor a los civiles a las familias y empleadores de los militantes para contener a Hezbol en el futuro. Y por una lgica similar, el esfuerzo de bin Laden por educar a los estadounidenses el 11-S fue altamente digno de elogio, como los ataques nazis contra Ldice y Oradour, la destruccin de Grozny por Putin, y otros notables intentos de educacin.

Israel se ha esforzado por dejar en claro su dedicacin a esos principios gua. El corresponsal del New York Times, Stephen Erlanger, informa que los grupos de derechos humanos israeles estn inquietos por los ataques israeles contra edificios que creen que debieran ser clasificados como civiles, como el parlamento, estaciones de polica y el palacio presidencial y, podramos agregar, aldeas, casas, campos de refugiados densamente poblados, sistemas de agua y alcantarillado, hospitales, escuelas y universidades, mezquitas, instalaciones de ayuda de la ONU, ambulancias, y por cierto todo lo que pudiera aliviar el dolor de las indignas vctimas. Un alto oficial de inteligencia israel explic que el ejrcito israel atacaron ambos aspectos de Hams su ala de resistencia o militar y su dawa, o ala social, este ltimo un eufemismo para la sociedad civil. Argument que Hams era todo de una pieza, contina Erlanger, y en una guerra sus instrumentos de control poltico y social son un objetivo tan legtimo como sus escondites de cohetes. Erlanger y sus editores no agregan ningn comentario sobre la propugnacin abierta, y prctica, del terrorismo masivo contra civiles, aunque corresponsales y columnistas sealizan su tolerancia o incluso propugnacin explcita de crmenes de guerra, como sealado. Pero ajustndose a la norma, Erlanger no deja de subrayar que los ataques con cohetes de Hams son una obvia violacin del principio de discriminacin y se ajustan a la definicin clsica del terrorismo.

Como otros familiarizados con la regin, el especialista en Oriente Prximo, Fawwaz Gerges, observa que Lo que funcionarios israeles y sus aliados estadounidenses no aprecian es que Hams no es slo una milicia armada sino un movimiento social con una amplia base popular que est profundamente arraigado en la sociedad. De ah que cuando realizan sus planes para destruir el ala social de Hams, estn apuntando a destruir la sociedad palestina.

Puede que Gerges sea demasiado benvolo. Es muy poco probable que funcionarios israeles y estadounidenses o los medios y otros comentaristas no aprecien esos hechos. Ms bien, adoptan implcitamente la perspectiva tradicional de los que monopolizan los medios de violencia: nuestro puo de hierro puede aplastar toda oposicin, y si nuestro furioso ataque resulta en numerosas vctimas civiles, todo sea por bien: tal vez los que queden sern adecuadamente educados.

Los oficiales del ejrcito israel comprenden claramente que estn aplastando a la sociedad civil. Ethan Bronner cita a un coronel israel que dice que l y sus hombres no estn muy impresionados por los combatientes de Hams. Son aldeanos con rifles, dijo un artillero en un vehculo blindado para el transporte de tropas. Se parecen a las vctimas de las asesinas operaciones de puo de hierro del ejrcito israel en el sur del Lbano ocupado en 1985, dirigidas por Shimon Peres, uno de los grandes comandantes terroristas de la era de la Guerra contra el Terror de Reagan. Durante esas operaciones comandantes y analistas estratgicos israeles explicaron que las vctimas eran aldeanos terroristas, difciles de erradicar porque esos terroristas operan con el apoyo de la mayor parte de la poblacin local. Un comandante israel se quej de que el terrorista tiene aqu muchos ojos, porque vive aqu, mientras el corresponsal militar del Jerusalem Post describi los problemas que enfrentan las fuerzas israeles en el combate contra el mercenario terrorista, fanticos, todos los cuales estn suficientemente dedicados a sus causas para seguir corriendo el riesgo de ser muertos mientras realizan ataques contra el ejrcito israel, que deben mantener el orden y la seguridad en el sur del Lbano ocupado a pesar del precio que tienen que pagar los habitantes. El problema ha sido familiar para los estadounidenses en Vietnam del Sur, para los rusos en Afganistn, para los alemanes en Europa ocupada, y para otros agresores que estn implementando la doctrina

Gur-Eban-Friedman

Gerges cree que el terror estatal estadounidense-israel fracasar: Hams, escribe, no puede ser eliminado sin masacrar a medio milln de palestinos. Si Israel logra matar a altos dirigentes de Hams, una nueva generacin, ms radical que la presente, los reemplazar rpidamente. Hams es una realidad. No va a desaparecer, y no alzar la bandera blanca no importa cuntas bajas sufra.

Tal vez, pero siempre hay una tendencia a subestimar la eficacia de la violencia. Es particularmente extrao que una tal creencia sea mantenida en EE.UU. Para qu estamos aqu?

Hams es descrito regularmente como Hams, respaldado por Irn, que est dedicado a la destruccin de Israel. Ser difcil encontrar algo como Hams, democrticamente elegido, que hace tiempo que pide una solucin de dos Estados de acuerdo con el consenso internacional bloqueada desde hace ms de 30 aos por EE.UU. e Israel, que rechazan de plano y explcitamente el derecho de los palestinos a la autodeterminacin. Todo es verdad, pero no es una contribucin til a la lnea oficial, por lo tanto es desechable.

Detalles como los mencionados anteriormente, aunque menores, nos ensean a pesar de todo algo sobre nosotros mismos y nuestros clientes. As lo hacen otros. Para mencionar otro, cuando comenz el ltimo ataque de EE.UU. e Israel contra Gaza, un pequeo barco, el Dignity, iba en camino de Chipre a Gaza. Los doctores y activistas de derechos humanos a bordo queran violar el criminal bloqueo de Israel y llevar suministros mdicos a la poblacin atrapada. El barco fue interceptado en aguas internacionales por navos israeles, que lo embistieron severamente, y casi lo hundieron, aunque logr arrastrarse hasta el Lbano. Israel emiti las mentiras de rutina, refutadas por los periodistas y pasajeros a bordo, incluidos el corresponsal de CNN Karl Penhaul y la ex congresista de EE.UU. y candidata presidencial del Partido Verde, Cynthia McKinney. Es un crimen serio mucho peor, por ejemplo, que secuestrar barcos frente a la costa de Somalia. Apenas recibi atencin en los medios. La aceptacin tcita de semejantes crmenes refleja el entendimiento de que Gaza es territorio ocupado, y que Israel tiene derecho a mantener su cerco, incluso autorizado por los guardianes del orden internacional para realizar crmenes en alta mar para implementar sus programas de castigar a la poblacin civil por desobedecer sus rdenes bajo pretextos a los que volvemos, casi universalmente aceptados pero evidentemente inadmisibles.

La falta de atencin de nuevo tiene sentido. Durante dcadas, Israel ha estado secuestrando barcos en aguas internacionales entre Chipre y el Lbano, matando o secuestrando pasajeros, llevndolos a veces a prisiones en Israel, con cmaras de tortura en crceles secretas, para retenerlos como rehenes durante muchos aos. Ya que las prcticas son rutinarias, por qu iban a tratar el nuevo crimen con ms que un bostezo? Chipre y el Lbano reaccionaron de modo muy diferente, pero qu importancia tienen en el contexto actual?

A quin le interesa, por ejemplo, si los editores del Daily Star, del Lbano, generalmente pro-occidental, escriben que cerca de 1,5 millones de personas en Gaza son sometidas al ministerio asesino de una de las maquinarias militares ms avanzadas tecnolgicamente, pero moralmente retrgradas del mundo? A menudo se sugiere que los palestinos se han convertido para el mundo rabe en lo que los judos fueron en la Europa previa a la Segunda Guerra Mundial, y existe una cierta verdad en esa interpretacin. Cun repugnantemente adecuado, por lo tanto, que exactamente como los europeos y norteamericanos miraron para otro lado cuando los nazis perpetraban el Holocausto, los rabes encuentren una manera de no hacer nada mientras los israeles matan a nios palestinos. Tal vez el ms vergonzoso de los regmenes rabes es la brutal dictadura egipcia, beneficiaria de la mayor ayuda militar de EE.UU., aparte de Israel.

Segn la prensa libanesa, Israel, todava rapta rutinariamente a civiles libaneses del lado libans de la Lnea Azul [la frontera internacional] el caso ms reciente en diciembre de 2008. Y, claro est, aviones israeles violan a diario el espacio areo libans en violacin de la Resolucin 1701 de la ONU (el experto libans Amal Saad-Ghorayeb, Daily Star, 13 de enero). Eso tambin ha estado ocurriendo desde hace mucho tiempo. Al condenar la invasin del Lbano por Israel en 2006, el destacado analista estratgico israel, Zeev Maoz, escribi en la prensa israel que Israel ha violado el espacio areo libans realizando misiones de reconocimiento areo casi cada da desde su retirada del sur del Lbano hace seis aos. Es verdad, esos sobrevuelos no causaron vctimas libanesas, pero una violacin de una frontera es una violacin de una frontera. Aqu tambin, Israel no tiene una razn moral superior. Y en general, no existe una base para el consenso total en Israel de que la guerra contra Hezbol en el Lbano es una guerra justa y moral, un consenso basado en una memoria selectiva y a corto plazo, en una visin del mundo introvertida, y en dobles raseros. No es una guerra justa, el uso de la fuerza es excesivo e indiscriminado, y el objetivo final es la extorsin.

Como Maoz tambin recuerda a sus lectores israeles que los sobrevuelos con retumbos ultrasnicos para aterrorizar a los libaneses constituyen el menor crimen israel en el Lbano, incluso aparte de sus cinco invasiones desde 1978. El 28 de julio de 1988, Fuerzas Especiales israeles raptaron al jeque Obeid, y el 21 de mayo de 1994, Israel rapt a Mustafa Dirani, quien fue responsable por la captura del piloto israel Ron Arad [mientras ste estaba bombardeando el Lbano en 1986]. Israel los retuvo en prisin junto con otros 20 libaneses, que fueron capturados bajo circunstancias no reveladas, durante largos perodos sin proceso. Fueron retenidos como cartas de cambio humanas. Al parecer, el secuestro de israeles con la intencin de intercambiar prisioneros es moral reprensible, y militarmente castigable cuando Hezbol realiza el secuestro, pero no si Israel hace lo mismo, y en una escala mucho mayor y durante muchos aos.

Las prcticas regulares de Israel son importantes incluso fuera de lo que revelan sobre la criminalidad israel y el apoyo occidental del que goza. Como indica Maoz, esas prcticas subrayan la redomada hipocresa de la afirmacin estndar de que Israel tuvo el derecho de invadir de nuevo el Lbano en 2006 cuando dos soldados fueron capturados en la frontera, la primera accin a travs de la frontera de Hezbol en los seis aos desde la retirada de Israel del sur del Lbano, que ocupaba en violacin de las rdenes del Consejo de Seguridad de 22 aos antes, mientras que Israel viol impunemente casi a diario la frontera durante seis aos, y aqu se guarda silencio.

La hipocresa es, de nuevo, rutina. Por lo tanto, Thomas Friedman, cuando explica cmo las especies inferiores tienen que ser educadas mediante la violencia terrorista, escribe que la invasin israel del Lbano en 2006, destruyendo una vez ms gran parte del sur del Lbano y de Beirut mientras mataba a otros 1.000 civiles, fue un justo acto de autodefensa, como reaccin al crimen de Hezbol de lanzar una guerra no provocada a travs de la frontera entre Israel y el Lbano reconocida por la ONU, despus que Israel se haba retirado unilateralmente del Lbano. Dejando de lado el engao, por la misma lgica, ataques terroristas contra israeles que son mucho ms destructivos y asesinos que cualesquiera que hayan tenido lugar, seran plenamente justificados como reaccin a las prcticas criminales de Israel en el Lbano y en alta mar, que exceden ampliamente el crimen de Hezbol de capturar a dos soldados en la frontera. El veterano especialista en Oriente Prximo del New York Times seguramente sabe de esos crmenes, por lo menos si lee su propio peridico: por ejemplo, el prrafo 18 de una historia sobre el intercambio de prisioneros en noviembre de 1983 que seala, de pasada, que 37 de los prisioneros rabes haban sido capturados recientemente por la Armada Israel mientras trataban de viajar de Chipre a Trpoli, al norte de Beirut.

Desde luego todas las conclusiones semejantes sobre acciones apropiadas contra los ricos y poderosos se basan en un error fundamental. Una cosa somos nosotros, otra cosa son ellos. Ese principio crucial, profundamente arraigado en la cultura occidental, basta para debilitar hasta la analoga ms precisa y el razonamiento ms impecable.

Al escribir estas lneas, otro barco va en camino de Chipre a Gaza, llevando suministros mdicos urgentemente necesitados en cajas selladas, controladas por la Aduana en el Aeropuerto Internacional de Larnaca y en el Puerto de Larnaca, informan los organizadores. Los pasajeros incluyen a miembros del Parlamento Europeo y mdicos. Israel ha sido notificado de su propsito humanitario. Con suficiente presin popular, podran realizar su misin en paz.

Los nuevos crmenes que EE.UU. e Israel han estado cometiendo en Gaza en las ltimas semanas no se ajustan fcilmente a cualquier categora estndar excepto por lo familiar; slo he dado algunos ejemplos, y volver a otros. Literalmente, los crmenes caen bajo la definicin oficial de terrorismo del gobierno de EE.UU., pero esa designacin no captura su enormidad. No pueden ser llamados agresin porque son realizados en territorio ocupado, como concede tcitamente EE.UU. En su exhaustiva historia erudita del asentamiento israel en los territorios ocupados, Lords of the Land, [Seores de la Tierra] Idit Zertal y Akiva Eldar sealan que despus que Israel retir sus fuerzas de Gaza en agosto de 2005, el territorio arruinado no fue liberado ni por un solo da de la sujecin militar de Israel o del precio por la ocupacin que los habitantes pagan cada da Israel dej tras de s tierra arrasada, servicios devastados, y gente sin presente ni futuro. Los asentamientos fueron destruidos en una accin innoble de un ocupante incivil que en los hechos sigue controlando el territorio y mata y acosa a sus habitantes mediante su formidable podero militar ejercido con extremo salvajismo, gracias al firme apoyo y participacin de EE.UU.

El ataque estadounidense-israel contra Gaza escal en enero de 2006, unos pocos meses despus de la retirada formal, cuando los palestinos cometieron un crimen verdaderamente atroz: votaron incorrectamente en una eleccin libre. Como otros, los palestinos aprendieron que uno no desobedece impunemente las rdenes del Amo, que sigue parloteando de su ansia de democracia, sin evocar el ridculo en las clases educadas, otro logro impresionante.

Ya que los trminos agresin y terrorismo son inadecuados, se necesita alguna expresin nueva para la tortura sdica y cobarde de un pueblo atrapado sin posibilidad alguna de escape, mientras es convertido en polvo por los productos ms sofisticados de la tecnologa militar de EE.UU. utilizada en violacin del derecho internacional e incluso estadounidense, pero para quienes se han autoproclamado Estados fuera de la ley, es slo un tecnicismo menor. Tambin es un tecnicismo menor el hecho de que el 31 de diciembre, mientras gazanos aterrorizados buscaban desesperadamente refugio del implacable ataque, Washington haya contratado un barco alemn para transportar de Grecia a Israel un inmenso embarque: 3.000 toneladas, de municin no identificada. El nuevo embarque viene despus del contrato de un navo mercante para llevar un envo mucho mayor de armamento en diciembre de EE.UU. a Israel antes de los ataques areos en la Franja de Gaza, inform Reuters. Todo esto es aparte de los ms de 21.000 millones de dlares en ayuda militar de EE.UU. suministrada por el gobierno de Bush a Israel, casi en su totalidad subsidios. La intervencin de Israel en la Franja de Gaza ha sido impulsada en gran parte por armas suministradas por EE.UU., pagadas con dineros pblicos de EE.UU., dijo una informacin de la New America Foundation, que monitorea el trfico de armas. El nuevo embarque fue obstaculizado por la decisin del gobierno griego de prohibir el uso de cualquier puerto en Grecia para el abastecimiento del ejrcito israel.

La reaccin de Grecia ante los crmenes israeles respaldados por EE.UU. es bastante diferente de la cobarde actitud de los dirigentes de la mayor parte de Europa. La distincin revela que Washington puede haber sido bastante realista al considerar a Grecia como parte de Oriente Prximo, no Europa, hasta el derrocamiento de la dictadura fascista respaldada por EE.UU. en 1974. Tal vez Grecia sea demasiado civilizada para ser parte de Europa.

Si hubiera alguien que pensara que la oportunidad de las entregas de armas a Israel es extraa, e indagara ms, el Pentgono tiene una respuesta: el embarque arribara demasiado tarde para escalar el ataque contra Gaza, y el equipo militar, sea lo que sea, debe ser pre-posicionado en Israel para su eventual uso por las fuerzas armadas de EE.UU. Puede que sea exacto. Uno de los numerosos servicios que Israel rinde a su patrn es suministrarle una valiosa base militar en la periferia de los mayores recursos de energa del mundo. Por ello puede servir como una base avanzada para agresin estadounidense o para utilizar trminos tcnicos, para defender el Golfo y asegurar estabilidad.

El inmenso flujo de armas a Israel sirve muchos propsitos subsidiarios. El analista de poltica de Oriente Prximo, Mouin Rabbani, observa que Israel puede probar armas recientemente desarrolladas contra objetivos indefensos. Es de valor para Israel y para EE.UU. de doble valor, de hecho, porque versiones menos efectivas de esos mismos sistemas de armas son subsiguientemente vendidas a precios enormemente inflados a Estados rabes, que efectivamente subvencionan la industria de armamentos de EE.UU. y las donaciones militares de EE.UU. a Israel. Esas son las funciones adicionales de Israel en el sistema dominado por EE.UU. en Oriente Prximo, y entre los motivos por los que Israel es favorecido por las autoridades del Estado, junto con una amplia gama de corporaciones de alta tecnologa de EE.UU., y por cierto la industria militar y la inteligencia.

Sin contar a Israel, EE.UU. es de lejos el mayor proveedor de armas del mundo. El reciente informe de New America Foundation concluye que las armas y el entrenamiento militar por EE.UU. jugaron un papel en 20 de las 27 mayores guerras del mundo en 2007, con ingresos para EE.UU. de 23.000 millones de dlares, que aumentaron a 32.000 millones en 2008. No es de extraar que entre las numerosas resoluciones de la ONU a las que EE.UU. se opuso en la sesin de la ONU de diciembre de 2008 haya habido una que peda la regulacin del trfico de armas. En 2006, EE.UU. fue el nico que vot contra el tratado, pero en noviembre de 2008 se le sum un socio: Zimbabue.

Hubo otros votos notables en la sesin de diciembre de la ONU. Una resolucin sobre el derecho del pueblo palestino a la autodeterminacin fue adoptada por 173 contra 5 (EE.UU., Israel, dependencias de las islas del Pacfico). La votacin reafirma fuertemente el negacionismo estadounidense-israel, en aislamiento internacional. Del mismo modo, una resolucin sobre libertad universal de viaje y la importancia vital de la reunificacin familiar fue adoptada con la oposicin de EE.UU., Israel, y las dependencias del Pacfico, presumiblemente pensando en los palestinos.

Al votar contra el derecho al desarrollo EE.UU. perdi a Israel pero gan a Ucrania. Al votar contra el derecho al alimento, EE.UU. se qued solo, un hecho particularmente impresionante en vista de la enorme crisis alimentaria global, que deja chica a la crisis financiera que amenaza las economas occidentales.

Hay buenos motivos por los cuales no se informa regularmente sobre los resultados de las votaciones, y los medios y los intelectuales conformistas los envan a la profundidad del agujero de la memoria. No sera atinado revelar al pblico lo que dan a entender esos resultados sobre sus representantes elegidos. En el caso actual sera sencillamente poco til que el pblico supiera que el negacionismo de EE.UU. e Israel, que obstaculiza la solucin pacfica propugnada desde hace tiempo por el mundo, llega a tal extremo que niega a los palestinos hasta el derecho abstracto a la autodeterminacin.

Uno de los heroicos voluntarios en Gaza, el doctor noruego Mads Gilbert, describi la escena de horror como una guerra total contra la poblacin civil de Gaza. Estim que la mitad de las vctimas son mujeres y nios. Los hombres tambin son casi todos civiles, segn estndares civilizados. Gilbert informa que apenas ha visto una vctima militar entre los cientos de cuerpos. El ejrcito israel est de acuerdo. Hams hizo un esfuerzo especial para combatir a distancia o no hacerlo en absoluto, informa Ethan Bronner mientras analiza los logros del ataque estadounidense-israel. De modo que la fuerza de Hams sigue intacta, y fueron sobre todo civiles los que sufrieron: un resultado positivo, segn la doctrina mayoritaria.

Esas evaluaciones fueron confirmadas por el jefe humanitario de la ONU, John Holmes, quien inform a los periodistas que es una presuncin justificada que la mayora de los civiles muertos fueron mujeres y nios en una crisis humanitaria que empeora da a da mientras contina la violencia. Pero debiramos sentirnos reconfortados por las palabras de la Ministra de Exteriores israel Tzipi Livni, la principal paloma en la actual campaa electoral, quien asegur al mundo que no hay crisis humanitaria en Gaza, gracias a la benevolencia israel.

Como otros que se preocupan por seres humanos y su suerte, Gilbert y Holmes abogaron por un cese al fuego. Pero no todava. En Naciones Unidas, EE.UU. impidi que el Consejo de Seguridad aprobara una declaracin formal el sbado por la noche pidiendo un cese al fuego inmediato, mencion como de pasada el New York Times. La razn oficial era que no haba indicacin de que Hams acatara cualquier acuerdo. En los anales de las justificaciones para deleitarse en la matanza, sta debe ocupar un lugar entre las ms cnicas. Pero, claro, eran Bush y Rice, que pronto seran desplazados por Obama, quien repite compasivamente que si cayeran misiles donde duermen mis hijas, hara todo por impedirlo. Se refera a los nios israeles, no a los muchos cientos que son despedazados en Gaza por armas de EE.UU. Fuera de eso, Obama mantuvo su silencio.

Unos pocos das despus, bajo intensa presin internacional, EE.UU. apoy una resolucin del Consejo de Seguridad pidiendo un cese al fuego durable. Fue aprobada por 14 a 0, con la abstencin de EE.UU. Israel y los halcones estadounidenses se enfurecieron porque EE.UU. no la haya vetado, como de costumbre. La abstencin, sin embargo, bast para dar a Israel si no luz verde, por lo menos amarilla, para escalar la violencia, como lo hizo hasta virtualmente el momento de la toma de posesin, como haba sido vaticinado.

Cuando entr en vigor (tericamente) el cese al fuego el 18 de enero, el Centro Palestino de Derechos Humanos public sus cifras para el ltimo da del ataque: 54 palestinos muertos, incluyendo a 43 civiles desarmados, 17 de ellos nios, mientras el ejrcito israel seguan bombardeando casas civiles y escuelas de la ONU. La cantidad de vctimas mortales, estimaron, ascenda a 1.184, incluyendo a 844 civiles, 281 de ellos nios. El ejrcito israel sigui utilizando bombas incendiarias en toda la Franja de Gaza, y destruyendo casas y tierras agrcolas, obligando a civiles a huir de sus hogares. Unas pocas horas despus, Reuters inform de ms de 1.300 muertos. El personal del Centro Al Mezan, que tambin monitorea cuidadosamente vctimas y destruccin, visit reas que previamente haban sido inaccesibles por los incesantes bombardeos pesados. Descubrieron docenas de cadveres de civiles descomponindose bajo los escombros de casas destruidas o extrados por aplanadoras israeles. Bloques urbanos enteros haban desaparecido.

Las cifras de muertos y heridos son seguramente subestimaciones. Y es poco probable que haya alguna investigacin de esas atrocidades. Los crmenes de enemigos oficiales son sometidos a investigaciones rigurosas, pero los nuestros son ignorados sistemticamente. Es la prctica general, de nuevo, y comprensible, por parte de los amos.

La Resolucin del Consejo de Seguridad requera la detencin del flujo de armas hacia Gaza. EE.UU. e Israel (Rice-Livni) pronto llegaron a un acuerdo sobre medidas para asegurar ese resultado, concentrndose en armas iranes. No hay necesidad de detener el contrabando de armas de EE.UU. hacia Israel, porque no hay contrabando: el inmenso flujo de armas es bastante pblico, incluso cuando no se informa, como en el caso del embarque de armas anunciado mientras tena lugar la matanza en Gaza.

La Resolucin tambin requera que se asegurara la reapertura continua de los puntos de cruce sobre la base del Acuerdo de 2005 sobre Movimiento y Acceso entre la Autoridad Palestina e Israel; ese Acuerdo determinaba que los cruces hacia Gaza seran operados sobre una base continua y que Israel tambin permitira el cruce de bienes y personas entre Cisjordania y la Franja de Gaza.

El acuerdo Rice-Livni no dice nada sobre este aspecto de la Resolucin del Consejo de Seguridad. EE.UU. e Israel ya haban abandonado efectivamente el Acuerdo de 2005 como parte de su castigo a los palestinos por no haber votado como EE.UU. e Israel lo deseaban en una eleccin libre en enero de 2006. La conferencia de prensa de Rice despus del acuerdo Rice-Livni subray los continuos esfuerzos de Washington por subvertir los resultados de la nica eleccin libre en el mundo rabe: Pueden hacerse muchas cosas, dijo, para sacar a Gaza de la penumbra de la hegemona de Hams hacia la luz de la excelente administracin que puede conllevar la Autoridad Palestina por lo menos, conllevarla mientras siga siendo un cliente leal, plagado de corrupcin y dispuesto a realizar una dura represin, pero obediente.

Al volver de una visita al mundo rabe, Fawwaz Gerges afirm enfticamente lo que han informado otros presentes en el terreno. El efecto de la ofensiva de EE.UU. e Israel en Gaza ha sido enfurecer a las masas y provocar un odio a muerte contra los agresores y sus colaboracionistas. Baste decir que los Estados rabes as llamados moderados [es decir, los que reciben sus rdenes de Washington] estn a la defensiva, y que el frente de la resistencia encabezado por Irn y Siria es el principal beneficiario. Una vez ms, Israel y el gobierno de Bush han entregado a la dirigencia iran una dulce victoria. Adems, Hams probablemente emerger como una fuerza poltica ms poderosa que antes y probablemente superar a Fatah, el aparato gobernante de la Autoridad Palestina del presidente Mahmud Abbas, favoritos de Rice.

Vale la pena tener en cuenta que el mundo rabe no est tan escrupulosamente protegido de la nica cobertura viva regular de televisin de lo que sucede en Gaza, es decir el anlisis tranquilo y equilibrado del caos y la destruccin, suministrado por los extraordinarios corresponsales de al Jazeera, que suministraron una austera alternativa a los canales terrestres, como informa el Financial Times de Londres. En los 105 pases que carecen de nuestras eficientes modalidades de autocensura, la gente puede ver a cada hora lo que sucede, y se dice que el impacto es muy grande. En EE.UU., informa el New York Times, el bloqueo informativo casi total indudablemente est relacionado con la crtica acerba que al- Jazeera recibi del gobierno de EE.UU. durante las etapas iniciales de la guerra en Iraq por su cobertura de la invasin estadounidense. Cheney y Rumsfeld objetaron, de modo que, obviamente, los medios independientes slo pudieron obedecer.

Hay mucho debate sobrio sobre lo que esperaban lograr los atacantes. Algunos de los objetivos son comnmente discutidos, entre ellos, restaurar lo que se llama la capacidad disuasiva que Israel perdi como resultado de sus fracasos en el Lbano en 2006 es decir, la capacidad de aterrorizar a cualquier oponente potencial a fin de someterlo. Existen, sin embargo, objetivos ms fundamentales que tienden a ser ignorados, aunque tambin parecen ser bastante obvios si consideramos la historia reciente.

Israel abandon Gaza en septiembre de 2005. Personas racionales de la lnea dura israel, como Ariel Sharon, santo patrn del movimiento de los colonos, comprendi que no tena sentido subvencionar a unos pocos colonos israeles ilegales en las ruinas de Gaza, protegidos por el ejrcito israel, mientras utilizaban gran parte de la tierra y de sus escasos recursos. Tena ms sentido convertir Gaza en la mayor prisin del mundo y transferir a los colonos a Cisjordania, un territorio mucho ms valioso, en el que Israel es bastante explcito en cuanto a sus intenciones, en palabras y, lo que es ms importante, en los hechos.

Un objetivo es anexar la tierra rabe, los suministros de agua, y agradables suburbios de Jerusaln y Tel Aviv que estn dentro del muro de separacin, irrelevantemente declarado ilegal por la Corte Internacional. Incluye a Jerusaln vastamente expandida, en violacin de rdenes del Consejo de Seguridad de hace 40 aos, por lo tanto irrelevantes. Israel tambin se ha estado apoderando del Valle del Jordn, aproximadamente un tercio de Cisjordania. Lo que queda es consiguientemente aprisionado y, adems, fragmentado por salientes de asentamientos judos que trisecan el territorio: una parte al este de Gran Jerusaln por la ciudad de Ma'aleh Adumim, desarrollada durante los aos de Clinton para dividir Cisjordania; y dos hacia el norte, por las ciudades de Ariel y Kedumim. Lo que queda para los palestinos es segregado por cientos de puntos de control, arbitrarios en su mayora.

Los puntos de control no tienen que ver con la seguridad de Israel, y si algunos tienen el propsito de proteger a los colonos, son rotundamente ilegales, como decidiera la Corte Internacional de Justicia. En realidad, su principal objetivo es acosar a la poblacin palestina y fortificar lo que el activista israel por la paz Jeff Halper llama la matriz de control, destinada a hacer que la vida sea insoportable para las bestias de dos patas que sern como cucarachas drogadas que corretean en una botella si tratan de permanecer en sus casas y tierras.

Todo eso est bien, porque son como saltamontes comparados con nosotros de modo que sus cabezas pueden ser estrelladas contra las peas y los muros. La terminologa proviene de los mximos dirigentes polticos y militares israeles, en este caso los reverenciados prncipes. Y las actitudes conforman las polticas.

Los desvaros de los dirigentes polticos y militares son suaves en comparacin con las prdicas de las autoridades rabnicas. No son personajes marginales. Al contrario, son muy influyentes en el ejrcito y en el movimiento de colonos, personas que Zertal y Eldar desvelan como seores de la tierra, con enorme impacto en la poltica. Soldados que combatan en el norte de Gaza recibieron una visita inspiradora de dos destacados rabinos, quienes les explicaron que no hay inocentes en Gaza, de modo que todos eran objetivos legtimos, citando un famoso pasaje de los Salmos llamando al Seor para que tomara los hijos de los opresores de Israel y los arrojara contra las rocas. Los rabinos no hacan nada nuevo. Un ao antes, el ex rabino jefe sefard escribi al primer ministro Olmert, informando que todos los civiles en Gaza son culpables colectivamente por los ataques con cohetes, de modo que no existe absolutamente ninguna prohibicin moral contra la matanza indiscriminada de civiles durante una masiva ofensiva militar potencial contra Gaza orientada a detener los lanzamientos de cohetes, segn la informacin del Jerusalem Post sobre su veredicto. Su hijo, rabino jefe de Safed, entr en ms detalle: Si no se detienen despus que matemos a 100, tenemos que matar mil, y si no se detienen despus de 1.000, debemos matar a 10.000. Y si no se detienen debemos matar a 100.000, incluso a un milln. Todo lo que sea necesario para hacer que se detengan.

Puntos de vista similares son expresados por destacadas personalidades seculares estadounidenses. Cuando Israel invadi el Lbano en 2006, el profesor de la Escuela de Derecho de Harvard, Alan Dershowitz, explic en el peridico liberal en lnea Huffington Post que todos los libaneses son objetivos legtimos para la violencia israel. Los ciudadanos del Lbano estn pagando el precio por su apoyo a terroristas. es decir, por apoyar a la resistencia a la invasin israel. Segn l, los civiles libaneses no son ms inmunes a ataques que los austracos que apoyaron a los nazis. La fatua del rabino sefard se aplica a ellos. En un vdeo en la pgina en Internet del Jerusalem Post, Dershowitz pas a ridiculizar el habla de ratios excesivas de muertes de palestinos a israeles: habra que aumentarla de 1.000 a uno, dijo, o incluso 1.000 a cero, queriendo decir que las bestias debieran ser completamente exterminadas. Por cierto, se refiere a terroristas, una categora amplia que incluye a las vctimas del poder israel, ya que Israel nunca ataca a civiles, declar enfticamente. En consecuencia, palestinos, libaneses, tunecinos, cualquiera que se interponga en el camino de los implacables ejrcitos del Estado Sagrado es un terrorista, o una vctima accidental de sus justos crmenes.

No es fcil encontrar contrapartidas histricas para esas actuaciones. Tal vez sea de un cierto inters que sean consideradas enteramente adecuadas en la cultura intelectual y moral imperante cuando son producidas por nuestro lado, es decir: que si provinieran de las bocas de enemigos oficiales, semejantes palabras provocaran indignacin justiciera y llamados a una masiva violencia preventiva como venganza.

La afirmacin de que nuestro lado nunca ataca a civiles es una doctrina familiar entre los que monopolizan los medios de violencia. Y hay algo de verdad en ello. Generalmente no tratamos de matar a civiles en particular. Ms bien, realizamos acciones asesinas que sabemos matarn a muchos civiles, pero sin la intencin especfica de matar a civiles en particular. Segn la ley, las prcticas rutinarias pueden caer en la categora de indiferencia depravada, pero no es una designacin adecuada para la prctica estndar y la doctrina imperiales. Es ms similar a caminar por una calle a sabiendas de que podemos matar hormigas, pero sin estar interesados en hacerlo, porque ocupan un lugar tan bajo que simplemente no importa. Lo mismo vale cuando Israel realiza acciones que sabe matarn a los saltamontes y a las bestias de dos patas que por casualidad infestan las tierras que libera. No hay una expresin apropiada para esta forma de depravacin moral, posiblemente peor que el asesinato deliberado, y demasiado familiar.

En la antigua Palestina, los legtimos dueos (por decreto divino, segn los seores de la tierra) pueden decidir si otorgan a las cucarachas drogadas unas pocas parcelas dispersas. Pero no por derecho, sin embargo: Crea, y hasta este da sigo creyendo, en el derecho eterno e histrico de nuestro pueblo a todo este pas, inform el primer ministro Olmert a una sesin conjunta del Congreso en mayo de 2006 y recibi un clamoroso aplauso. Al mismo tiempo anunci su programa de convergencia para apoderarse de lo que hay de valioso en Cisjordania, dejando que los palestinos se pudran en cantones aislados. No fue especfico sobre las fronteras de todo el pas, pero por otro lado, el proyecto sionista nunca lo ha sido, por buenos motivos: la expansin permanente es una dinmica interna muy importante. Si Olmert sigue siendo fiel a sus orgenes en el Likud, podr haber querido decir las dos riberas del Jordn, incluyendo el actual Estado de Jordania, o por lo menos sus partes ms valiosas.

El derecho eterno e histrico a todo este pas de nuestro pueblo, contrasta dramticamente con la ausencia de cualquier derecho a la autodeterminacin de sus habitantes temporales, los palestinos. Como sealara anteriormente, la condicin de estos ltimos fue reiterada por Israel y su patrn en Washington en diciembre de 2008, en su acostumbrado aislamiento, y acompaada por un silencio resonante.

Los planes que Olmert esboz en 2006 han sido abandonados desde entonces porque no eran bastante extremos. Pero lo que reemplaza el programa de convergencia, y las acciones que tienen lugar a diario para implementarlo, son aproximadamente las mismas, en su concepto general. Se remontan a los primeros das de la ocupacin, cuando el Ministro de Defensa Moshe Dayan explic poticamente que la situacin actual se parece a la relacin compleja entre un beduino y la muchacha que secuestra contra su voluntad Vosotros palestinos, como nacin, no nos queris hoy, pero cambiaremos vuestra actitud imponindoos nuestra presencia. Viviris como perros, y el que se vaya, se ir, mientras nosotros nos apoderamos de lo que queremos.

Nunca ha cabido duda de que esos programas sean criminales. Inmediatamente despus de la guerra de 1967, el gobierno israel fue informado por su mxima autoridad legal, Teodor Meron, que el asentamiento civil en los territorios administrados contraviene las provisiones explcitas de la Cuarta Convencin de Ginebra, el fundamento del derecho humanitario internacional. El Ministro de Justicia de Israel estuvo de acuerdo. La Corte Internacional apoy unnimemente la conclusin esencial en 2004, y el Tribunal Superior israel estuvo tcnicamente de acuerdo aunque estuvo en desacuerdo en la prctica, en su estilo usual.

En Cisjordania, Israel puede continuar sus programas criminales con apoyo de EE.UU. y sin tener problemas, gracias a su control militar efectivo y, por el momento, a la cooperacin de las fuerzas de seguridad palestinas colaboracionistas armadas y entrenadas por EE.UU. y dictaduras aliadas. Tambin puede realizar asesinatos regulares y otros crmenes, mientras los colonos cometen destrozos y abusos bajo la proteccin del ejrcito israel. Pero mientras Cisjordania ha sido efectivamente sometida mediante el terror, sigue habiendo resistencia en la otra mitad de Palestina, la Franja de Gaza. Tambin debe ser aplastada para que el programa de anexin y destruccin de Palestina de EE.UU. e Israel pueda avanzar sin problemas.

De ah la invasin de Gaza

La oportunidad de la invasin fue presumiblemente influenciada por la prxima eleccin israel. Ehud Barak, que iba muy atrs en los sondeos, obtuvo un escao parlamentario por cada 40 rabes muertos en los primeros das de la matanza, calcul el comentarista israel Ran HaCohen.

Eso puede cambiar, sin embargo, Como los crmenes llegaron ms all de lo que pudo suprimir la cuidadosamente afinada campaa de propaganda israel, incluso halcones israeles confirmados llegaron a preocuparse de que la carnicera est destruyendo el alma [de Israel] y su imagen. Destruyndola en las pantallas de televisin del mundo, en las salas de estar de la comunidad internacional, y lo ms importante, en el EE.UU. de Obama (Ari Shavit). A Shavit le preocup sobre todo el bombardeo de una instalacin de Naciones Unidas [por Israel] el da en el que el secretario general de la ONU estaba visitando Jerusaln, un acto que va ms all de la demencia, consider.

Para agregar unos pocos detalles, la instalacin mencionada fue el complejo de la ONU en Ciudad de Gaza, que contena el almacn de la UNRWA. El bombardeo destruy cientos de toneladas de alimentos y medicinas de emergencia preparadas para la distribucin en el da de hoy a refugios, hospitales y centros de alimentacin, segn el director de UNRWA, John Ging. Ataques militares destruyeron al mismo tiempo dos pisos del hospital al-Quds, incendindolo, y tambin un segundo almacn dirigido por la sociedad de la Media Luna Roja palestina. El hospital en el densamente poblado vecindario Tal-Hawa fue destruido por tanques israeles despus que cientos de gazanos aterrorizados se haban refugiado en su interior cuando fuerzas terrestres israeles penetraron en el vecindario, inform AP.

No qued nada que salvar dentro de las ruinas al rojo vivo del hospital. Bombardearon el edificio, el edificio del hospital. Se incendi. Tratamos de evacuar a la gente enferma, y a los heridos y a la gente que estaba all. Llegaron los bomberos y apagaron el fuego, que volvi a estallar en llamas y lo volvieron a apagar, y se incendi por tercera vez, dijo el paramdico Ahmad Al-Haz a AP. Se sospech que el fuego puede haber sido provocado por fsforo blanco, que tambin fue sospechado en numerosos otros incendios y graves quemaduras.

Las sospechas fueron confirmadas por Amnista Internacional despus que el cese de los intensos bombardeos permiti una investigacin. Antes, Israel haba sensatamente excluido a todos los periodistas, incluidos los israeles, mientras cometa sus crmenes con toda su furia. El uso por Israel de fsforo blanco contra civiles en Gaza es claro e innegable, inform AI. Su uso repetido en reas civiles densamente pobladas es un crimen de guerra., que hizo peligrar an ms a los residentes y su propiedad, particularmente nios atrados a los detritos de la guerra y a menudo inconscientes del peligro. Los objetivos primordiales, informaron, fueron el complejo de la UNRWA, donde el fsforo blanco cay junto a algunos camiones con combustible y caus un gran fuego que destruy toneladas de ayuda humanitaria despus que las autoridades israeles haban asegurado que no se lanzaran ms ataques contra el complejo. El mismo da un obs de fsforo blanco cay en el hospital al-Quds en Ciudad de Gaza causando tambin un incendio que oblig al personal del hospital a evacuar a los pacientes El fsforo blanco, al caer sobre la piel, puede quemar profundamente a travs de msculos y hasta el hueso, y sigue quemando a menos que sea privado de oxgeno. Si son cometidos intencionalmente, o por indiferencia depravada, semejantes crmenes son inevitables si el arma es utilizada en ataques contra civiles.

Sin embargo, es un error concentrarse demasiado en las brutales violaciones de Israel de jus in bello, las leyes hechas para prohibir prcticas demasiado salvajes. La invasin misma es un crimen mucho ms serio. Y si Israel hubiera infligido ese horrendo dao con arcos y flechas, seguira siendo un acto criminal de extrema depravacin.

La agresin siempre tiene un pretexto: en este caso, la paciencia de Israel se haba acabado ante los ataques de cohetes de Hams, como dijera Barak. El mantra repetido interminablemente es que Israel tiene derecho a usar la fuerza para defenderse. La tesis es parcialmente defendible. El disparo de los cohetes es criminal, y es verdad que un Estado tiene derecho a defenderse contra ataques criminales. Pero no se puede deducir que tenga derecho a defenderse por la fuerza. Eso va mucho ms all de todo principio que aceptaramos o deberamos aceptar. Alemania nazi no tena derecho a usar la fuerza para defenderse contra el terrorismo de los partisanos. La noche de los vidrios rotos no se justifica por el asesinato por Herschel Grynszpan de un funcionario de la embajada alemana en Pars. El uso de la fuerza por los britnicos para defenderse contra el terror (muy real) de los colonos estadounidenses que buscaban la independencia, no era justificado, ni que aterrorizaran a los catlicos irlandeses como reaccin ante el terror del ERI y el terror se acab cuando finalmente adoptaron una poltica sensata de encarar los legtimos agravios. No es asunto de proporcionalidad, sino de seleccin de la accin para comenzar: Hay una alternativa para la violencia?

Todo recurso a la fuerza tiene un pesado deber de la prueba, y tenemos que preguntar si puede ser cumplido en el caso del intento de Israel de aplastar toda resistencia en sus acciones criminales diarias en Gaza y en Cisjordania, donde siguen continuando inexorablemente desde hace ms de 40 aos. Tal vez pueda citarme a m mismo en una entrevista en la prensa israel sobre los planes de convergencia anunciados por Olmert para Cisjordania: EE.UU. e Israel no toleran ninguna resistencia a esos planes, y prefieren pretender falsamente por cierto que no existe un socio, mientras siguen adelante con programas que vienen de largo. Podemos recordar que se reconoce que Gaza y Cisjordania constituyen una unidad, de modo que si la resistencia a los programas de anexin-cantonizacin de EE.UU. e Israel es legtima en Cisjordania, tambin lo es en Gaza.

El periodista palestino-estadounidense Ali Abunimah observ que no hay cohetes lanzados hacia Israel desde Cisjordania, y sin embargo los asesinatos extrajudiciales de Israel, sus robos de tierras, los pogromos de sus colonos y los secuestros nunca se han detenido ni un solo da durante la tregua. La Autoridad Palestina de Mahmud Abas respaldada por Occidente, ha accedido a todas las demandas de Israel. Bajo el orgulloso ojo de los asesores militares de EE.UU., Abbas ha reunido fuerzas de seguridad para combatir la resistencia por cuenta de Israel. Nada de eso ha salvado a un solo palestino en Cisjordania de la implacable colonizacin de Israel gracias al firme respaldo de EE.UU. El respetado parlamentario palestino, doctor Mustapha Barghouti agrega que despus del gran espectculo de Bush en Annapolis en noviembre de 2007, con mucha retrica edificante sobre la dedicacin a la paz y la justicia, los ataques israeles contra palestinos escalaron fuertemente, con un aumento de casi un 50% en Cisjordania, junto con un agudo aumento en los asentamientos y en los puntos de control israeles. Obviamente, esas acciones criminales no son una respuesta a cohetes desde Gaza, aunque lo contrario podra ser el caso, sugiere plausiblemente Barghouti.

Las reacciones a los crmenes de una potencia ocupante pueden ser condenadas como criminales y polticamente estpidas, pero los que no ofrecen ninguna alternativa no tienen una base moral para emitir semejantes juicios. La conclusin vale con fuerza particular para aquellos en EE.UU. que deciden implicarse directamente en los continuos crmenes de Israel mediante sus palabras, sus acciones, o su silencio. Tanto ms porque existen alternativas no-violentas muy evidentes que, sin embargo, tienen la desventaja de que impiden los programas de expansin ilegal.

Israel tiene un medio inequvoco para defenderse: poner fin a sus acciones criminales en los territorios ocupados, y aceptar el consenso internacional, existente desde hace mucho tiempo, sobre una solucin de dos Estados que ha sido bloqueada por EE.UU. e Israel desde hace ms de 30 aos, ya que EE.UU. vet por primera vez una resolucin del Consejo de Seguridad pidiendo una solucin poltica sobre esa base en 1976. No entrar una vez ms en detalles sobre ese ignominioso historial, pero es importante percatarse de que el negacionismo de EE.UU. e Israel es hoy an ms flagrante que en el pasado. La Liga rabe ha ido incluso ms all del consenso, pidiendo una plena normalizacin de las relaciones con Israel. Hams ha pedido repetidamente una solucin de dos Estados en trminos del consenso internacional. Irn y Hezbol han dejado en claro que acatarn todo acuerdo aceptado por los palestinos. Eso deja a EE.UU. e Israel en un esplndido aislamiento, no slo en palabras.

El historial ms detallado es informativo. El Consejo Nacional Palestino acept formalmente el consenso internacional en 1988. La reaccin del gobierno de coalicin de Shamir y Peres, confirmado por el Departamento de Estado de James Baker, fue que no puede haber un Estado palestino adicional entre Israel y Jordania siendo este ltimo ya un Estado palestino por dictado de EE.UU. e Israel. Los acuerdos de Oslo que siguieron dejaron de lado los potenciales derechos nacionales palestinos, y la amenaza de que pudieran ser realizados de alguna manera significativa fue sistemticamente minada durante los aos de Oslo por la continua expansin de asentamientos ilegales por Israel. La poltica de asentamiento fue acelerada en 2000, el ltimo ao del presidente Clinton y del primer ministro Barak, cuando tuvieron lugar negociaciones en Camp David que la tenan como trasfondo.

Despus de culpar a Yasir Arafat por la ruptura de las negociaciones de Camp David, Clinton dio marcha atrs, y reconoci que las propuestas de EE.UU. e Israel eran demasiado extremistas como para ser aceptables para algn palestino. En diciembre de 2000, present sus parmetros, vagos pero ms abiertos. Luego anunci que los dos lados haban aceptado los parmetros, mientras ambos expresaron reservas. Las dos partes se reunieron en Taba, Egipto, en enero de 2001 y llegaron muy cerca de un acuerdo, y podran haberlo hecho en unos pocos das ms, dijeron en un comunicado de prensa final. Pero las negociaciones fueron canceladas prematuramente por Ehud Barak. Esa semana en Taba fue la nica oportunidad en ms de 30 aos de negacionismo de EE.UU. e Israel. No hay motivo para que esa oportunidad en el historial no pueda ser reactivada.

La versin preferida, recientemente reiterada por Ethan Bronner, es que Muchos en el extranjero recuerdan al seor Barak como el primer ministro quien en 2000 fue ms lejos que ningn otro dirigente israel en ofertas de paz a los palestinos, slo para que el acuerdo fracasara y estallara en un violento levantamiento palestino que lo expuls del poder. Es verdad que muchos en el extranjero creen ese engaoso cuento de hadas, gracias a lo que Bronner y muchos de sus colegas llaman periodismo.

Se afirma comnmente que una solucin de dos Estados es inalcanzable ahora porque si el ejrcito israel tratara de sacar a los colonos, llevara a una guerra civil. Puede que sea verdad, pero se necesita mucha ms fundamentacin. Sin recurrir a la fuerza para expulsar los colonos ilegales, el ejrcito israel simplemente podra retirarse a cualesquiera fronteras que sean establecidas por negociaciones. Los colonos ms all de esas fronteras tendran la alternativa de abandonar sus casas subvencionadas para volver a Israel, o permanecer bajo autoridad palestina. Lo mismo vali para el trauma nacional cuidadosamente escenificado en Gaza en 2005, tan transparentemente fraudulento que fue ridiculizado por los comentaristas israeles. Hubiera bastado que Israel anunciara que el ejrcito israel se iba a retirar, y los colonos que fueron subvencionados para que gozaran de la vida en Gaza se hubieran subido tranquilamente a los camiones que les fueran suministrados y viajado a sus nuevas residencias subvencionadas en Cisjordania. Pero eso no hubiera producido trgicas fotos de nios sufrientes y de llamados apasionados de nunca ms.

Para resumir, contrariamente a la afirmacin reiterada constantemente, Israel no tiene derecho a usar la fuerza para defenderse contra cohetes de Gaza, incluso si son considerados como crmenes terroristas. Adems, los motivos son transparentes. El pretexto para lanzar el ataque carece de mrito.

Hay un tema ms especfico. Tiene Israel alternativas pacficas a corto plazo al uso de la fuerza como reaccin a los cohetes desde Gaza? Una alternativa a corto plazo sera aceptar un cese al fuego. Algunas veces Israel lo ha hecho, aunque lo viola instantneamente. El caso ms reciente y actualmente relevante es junio de 2008. El cese al fuego especificaba la apertura de los cruces fronterizos para permitir la transferencia de todos los bienes que estaban prohibidos y limitados en su ingreso a Gaza. Israel acept formalmente, pero anunci de inmediato que no acatara el acuerdo ni abrira las fronteras hasta que Hams liberara a Gilad Shalit, un soldado israel capturado por Hams en junio de 2006.

El continuo tamboreo de acusaciones sobre la captura de Shalit es, de nuevo, hipocresa flagrante, incluso dejando de lado la larga historia de secuestros israeles. En este caso, la hipocresa no podra ser ms obvia. Un da antes de que Hams capturara a Shalit, soldados israeles entraron a la Ciudad de Gaza y secuestraron a dos civiles, los hermanos Muammar, llevndolos a Israel para sumarlos a los miles de otros prisioneros que retienen all, casi 1.000 sin ser acusados, segn las informaciones. El secuestro de civiles es un crimen mucho ms serio que la captura de un soldado de un ejrcito atacante, pero apenas se inform al respecto en contraste con el furor por Shalit. Y todo lo que queda en la memoria, que bloquea la paz, es la captura de Shalit, otro reflejo de la diferencia entre seres humanos y bestias de dos patas. Hay que devolver a Shalit en un intercambio justo de prisioneros.

Despus de la captura de Shalir los incesantes ataques militares de Israel contra Gaza pasaron de ser simplemente cruentos, a ser verdaderamente sdicos. Pero vale la pena recordar que incluso antes de su captura, Israel haba disparado ms de 7.700 obuses contra el norte de Gaza despus de su retirada en septiembre, sin provocar virtualmente ningn comentario.

Despus de rechazar el cese al fuego de junio de 2008 que haba formalmente aceptado, Israel mantuvo su cerco. Recordaremos que un sitio es un acto de guerra. En los hechos, Israel ha insistido siempre en un principio an ms fuerte: la obstaculizacin del acceso al mundo exterior, aunque no llegue a ser un sitio, es un acto de guerra, justificando una violencia masiva como reaccin. La interferencia con el paso de Israel por los Estrechos de Tirn form parte del pretexto para la invasin de Egipto por Israel (con Francia e Inglaterra) en 1956, y para su lanzamiento de la guerra de junio de 1967. El cerco de Gaza es total, no parcial, aparte de la disposicin ocasional de los ocupantes de suavizarlo ligeramente. Y es mucho ms daino para los gazanos que lo que fue el cierre de los Estrechos de Tirn para Israel. Los partidarios de las doctrinas y acciones israeles debieran por lo tanto no tener problema alguno con la justificacin de los ataques con cohetes contra territorio israel desde la Franja de Gaza.

Pero claro, de nuevo llegamos al principio anulador: Una cosa somos nosotros, otra cosa son ellos.

Israel no slo mantuvo el sitio despus de junio de 2008, sino lo hizo con extremo rigor. Incluso impidi que la UNRWA reabasteciera sus almacenes, de modo que cuando se rompi el cese al fuego, se nos acab el alimento para los 750.000 que dependen de nosotros, inform el director de la UNRWA a la BBC.

A pesar del sitio israel, el disparo de cohetes se redujo fuertemente. El cese al fuego se rompi el 4 de noviembre con un ataque israel contra Gaza, que llev a la muerte de 6 palestinos, y una descarga de cohetes en represalia (sin heridos). El pretexto para la incursin fue que Israel haba detectado un tnel en Gaza que podra haber tenido la intencin de ser utilizado para capturar a otro soldado israel. El pretexto es transparentemente absurdo, como ha sealado una serie de comentaristas. Si hubiera existido un tal tnel, y llegado a la frontera, Israel podra haberlo clausurado fcilmente ah mismo. Pero como de costumbre, el ridculo pretexto israel fue considerado creble.

Cul fue el motivo de la incursin israel? No tenemos evidencia interna sobre la planificacin israel, pero sabemos que la incursin tuvo lugar poco antes de las conversaciones programadas entre Hams y Fatah en el Cairo orientadas a reconciliar sus diferencias y crear un solo gobierno unificado, inform el corresponsal britnico Rory McCarthy. Iba a ser la primera reunin entre Fatah y Hams desde la guerra civil de junio de 2007 que dej a Hams con el control de Gaza, y habra sido un paso importante hacia el progreso de esfuerzos diplomticos. Existe una larga historia de provocaciones de Israel para eliminar la amenaza de diplomacia, algunas ya mencionadas. Puede haber sido otra ms.

La guerra civil que dej a Hams con el control de Gaza es descrita comnmente como un golpe militar de Hams, que demuestra una vez ms su naturaleza maligna. El mundo real es algo diferente. La guerra civil fue incitada por EE.UU. e Israel, en un burdo intento de un golpe militar para anular las elecciones libres que llevaron a Hams al poder. Ha sido de conocimiento pblico por lo menos desde abril de 2008 cuando David Rose public en Vanity Fair un relato detallado y documentado de cmo Bush, Rice, y el Asesor Adjunto de Seguridad Nacional Elliott Abrams respaldaron una fuerza armada bajo el hombre fuerte de Fatah Muhammad Dahlan, provocando una sangrienta guerra civil en Gaza y dejando a Hams ms fuerte que nunca. El informe fue recientemente corroborado una vez ms en el Christian Science Monitor (12 de enero de 2009) por Norman Olsen, quien sirvi durante 26 aos en el Servicio Exterior, incluyendo cuatro aos trabajando en la Franja de Gaza y cuatro aos en la Embajada de EE.UU. en Tel Aviv, y que luego pas a ser coordinador asociado para contraterrorismo en el Departamento de Estado. Olsen y su hijo detallan las artimaas del Departamento de Estado con el propsito de asegurar que su candidato, Abbas, ganara en las elecciones de enero de 2006 en cuyo caso hubiera sido saludado como un triunfo de la democracia. Despus del fracaso del amao de las elecciones, se pas a castigar a los palestinos y a armar una milicia dirigida por el hombre fuerte de Fatah, Muhammad Dahlan, pero los matones de Dahlan actuaron demasiado pronto y un ataque preventivo de Hams debilit el intento de golpe, llevando a medidas de EE.UU. e Israel mucho ms duras para castigar a la gente desobediente de Gaza. La lnea oficial es ms aceptable.

Despus que Israel rompi el cese al fuego de junio de 2008 (tal como era) en noviembre, el cerco fue reforzado an ms, con consecuencias an ms desastrosas para la poblacin. Segn Sara Roy, destacada especialista acadmica sobre Gaza: El 5 de noviembre, Israel sell todos los puntos de cruce hacia Gaza, reduciendo fuertemente y a veces negando suministros de alimentos, medicinas, combustible, gas de cocina, y repuestos para sistemas de agua de y alcantarillado Durante noviembre, un promedio de 4,6 camiones con alimentos por da entr a Gaza desde Israel, en comparacin con un promedio de 123 camiones por da en octubre. Se ha denegado el ingreso de repuestos para la reparacin y mantenimiento de equipos relacionados con el agua durante ms de un ao. La Organizacin Mundial de la Salud acaba de informar que la mitad de las ambulancias de Gaza estn averiadas actualmente y el resto no tard en convertirse rpidamente en objetivos para los ataques israeles. La nica planta elctrica de Gaza fue obligada a suspender su operacin por falta de combustible, y no pudo recomenzar porque necesitaba repuestos, que haban estado en el puerto israel de Ashdod durante 8 meses. La escasez de electricidad produjo un aumento de un 300% de los casos de quemaduras en el hospital Shifaa en la Franja de Gaza, como resultado de esfuerzos por encender fuegos de lea. Israel prohibi los envos de cloro, de modo que a mediados de diciembre el acceso al agua en la Ciudad de Gaza y en el norte fue limitado a seis horas cada tres das. Las consecuencias humanas son incontables entre las vctimas palestinas del terror israel.

Despus del ataque israel del 4 de noviembre, ambos lados escalaron la violencia (todos los muertos fueron palestinos) hasta que el cese al fuego termin formalmente el 19 de diciembre, y el primer ministro Olmert autoriz la invasin hecha y derecha.

Unos pocos das antes, Hams haba propuesto la vuelta al acuerdo de cese al fuego de julio, que Israel no haba respetado. El historiador y ex alto responsable del gobierno de Carter, Robert Pastor, transmiti la propuesta a un alto oficial del ejrcito israel, pero Israel no respondi. El jefe de Shin Bet, la agencia de seguridad interior de Israel, fue citado por fuentes israeles el 21 de diciembre diciendo que Hams estaba interesado en continuar la calma con Israel, mientras su ala militar continuaba sus preparativos para un conflicto.

Evidentemente haba una alternativa para el enfoque militar a la detencin de los cohetes, dijo Pastor, refirindose al tema limitado de Gaza. Tambin exista una alternativa ms trascendental, que es poco discutida: es decir, que se aceptara un acuerdo poltico que incluyera todos los territorios ocupados.

El corresponsal diplomtico snior de Israel Akiva Eldar informa que poco antes de que Israel lanzara su invasin generalizada el sbado 27 de diciembre, el jefe del politbur de Hams, Khaled Meshal anunci en el sitio de Internet Iz al-Din al-Qassam que estaba dispuesto no slo a un cese de la agresin propona que se volviera al acuerdo en el cruce de Rafah de 2005, antes de que Hams ganara las elecciones y posteriormente se hiciera cargo de la regin. El acuerdo era que el cruce fuera administrado en conjunto por Egipto, la Unin Europea, la presidencia de la Autoridad palestina y Hams, y como sealado anteriormente, llamaba a abrir los cruces para suministros necesitados desesperadamente.

Una afirmacin estndar de los aplogos ms vulgares de la violencia israel es que en el caso del actual ataque, como en tantos otros casos en el pasado medio siglo la Guerra del Lbano de 1982, la reaccin de Puo de Hierro a la Intifada de 1988, la Guerra del Lbano de 2007 los israeles han reaccionado a actos intolerables de terror con una determinacin de infligir terrible dolor, de darle una leccin al enemigo (editor del New Yorker David Remnick). La invasin de 2006 slo puede ser justificada sobre la base de un cinismo sobrecogedor, como ya fue mencionado. La referencia a la cruel reaccin a la Intifada de 1988 es demasiado depravada para llegar a discutirla; una interpretacin comprensiva hablara de una ignorancia sorprendente. Pero la afirmacin de Remnick sobre la invasin de 1982 es bastante comn, una proeza notable de incesante propaganda, que merece unos pocos recuerdos.

Incontrovertiblemente, la frontera entre Israel y el Lbano estuvo tranquila durante un ao antes de la invasin israel, por lo menos desde el Lbano hacia Israel, del norte al sur. Durante ese ao, la OLP observ escrupulosamente un cese al fuego iniciado por EE.UU., a pesar de constantes provocaciones israeles, incluidos bombardeos con numerosas vctimas civiles, que presumiblemente tenan la intencin de provocar alguna reaccin que pudiera ser utilizada para justificar la invasin cuidadosamente planificada por Israel. Lo mejor que Israel pudo lograr fueron dos reacciones simblicas ligeras. Luego invadi con un pretexto demasiado absurdo para ser tomado en serio.

La invasin no tuvo precisamente nada que ver con intolerables actos de terror, aunque tuvo que ver con intolerables actos: de diplomacia. Eso nunca ha sido poco conocido. Poco despus del inicio de la invasin respaldada por EE.UU., el principal especialista acadmico sobre los palestinos de Israel, Yehoshua Porath que no tiene nada de paloma escribi que el xito de Arafat al mantener el cese al fuego constituy una verdadera catstrofe ante los ojos del gobierno israel, ya que allanaba el camino a un acuerdo poltico. El gobierno esperaba que la OLP recurriera al terrorismo, debilitando la amenaza de que fuera un legtimo socio en negociaciones para futuras acomodaciones polticas.

Los hechos fueron bien entendidos en Israel, y no ocultados. El primer ministro Yitzhak Shamir declar que Israel fue a la guerra porque exista un terrible peligro No tanto militar sino poltico, llevando al excelente satrico israel B. Michael a escribir que la dbil excusa de un peligro militar o de un peligro para Galilea ha muerto, Hemos eliminado el peligro poltico acatando primero, a tiempo; ahora, Gracias a Dios, no hay nadie con quien hablar. El historiador Benny Morris reconoci que la OLP haba observado el cese al fuego, y explic que la inevitabilidad de la guerra se basaba en la OLP como amenaza poltica para Israel y para el control de Israel sobre los territorios ocupados. Otros han reconocido francamente los hechos indiscutibles.

En una artculo de opinin de primera plana sobre la ltima invasin de Gaza, el corresponsal del New York Times, Steven Lee Meyers, escribe que En cierto modo, los ataques de Gaza recuerdan el juego que arriesg Israel, y en gran parte perdi, en el Lbano en 1982 [cuando] lo invadi para eliminar la amenaza de las fuerzas de Yasir Arafat. Correcto, pero no en el sentido que l piensa. En 1982, como en 2008, era necesario amenazar la amenaza de un acuerdo poltico.

La esperanza de los propagandistas israeles era que los intelectuales y los medios occidentales se tragaran el cuento de que Israel reaccion a una lluvia de cohetes contra Galilea, intolerables actos de terror. Y no han sido desilusionados.

No es que Israel no quiera paz: todos quieren paz, incluso Hitler. La cuestin es: bajo qu condiciones? Desde sus orgenes el movimiento sionista ha comprendido que para lograr sus objetivos, la mejor estrategia sera demorar un acuerdo poltico, mientras lentamente creaba hechos consumados en el terreno. Incluso los acuerdos ocasionales como en 1947, fueron reconocidos por la dirigencia como pasos temporales hacia una expansin ulterior. La guerra del Lbano de 1982 fue un dramtico ejemplo del desesperado miedo a la diplomacia. Fue seguida por el apoyo israel a Hams a fin de debilitar a la OLP secular y sus irritantes iniciativas de paz. Otro caso que debiera ser familiar son las provocaciones israeles antes de la guerra de 1967 con el fin de provocar una reaccin siria que pudiera ser utilizada como pretexto para la violencia y para apoderarse de ms tierras por lo menos en un 80% de los incidentes, segn el Ministro de Defensa Moshe Dayan.

El asunto viene de lejos. La historia oficial de la Hagan, la fuerza militar juda anterior al Estado, describe el asesinato en 1924del poeta religioso judo Jacob de Haan, acusado de conspirar con la comunidad juda tradicional (la antigua Yishuv) y el Alto Comit rabe contra los nuevos inmigrantes y su iniciativa de asentamientos. Y desde entonces ha habido numerosos ejemplos.

El esfuerzo por retardar la acomodacin poltica siempre ha tenido un sentido perfecto, como las mentiras que lo acompaan sobre cmo no existe un socio para la paz. Cuesta pensar de otra manera de apoderarse de tierras si no eres bienvenido.

Motivos similares subyacen la preferencia de Israel por la expansin por sobre la seguridad. Su violacin del cese al fuego del 4 de noviembre de 2009 es uno de muchos ejemplos recientes.

Una cronologa de Amnista Internacional informa que el cese al fuego de junio de 2008 haba logrado enormes mejoras en la calidad de vida en Sderot y otras aldeas israeles cerca de Gaza, donde antes del cese al fuego los residentes vivan en el temor del prximo ataque palestino con cohetes. Sin embargo, cerca de ah, en la Franja de Gaza, subsiste el bloqueo israel y la poblacin ha visto hasta ahora pocos dividendos del cese al fuego. Pero los logros para la seguridad de las localidades israeles cerca de Gaza son evidentemente sobrepasados por la necesidad sentida de disuadir de acciones diplomticas que pudieran impedir la expansin de Cisjordania, y de aplastar toda resistencia restante dentro de Palestina.

La preferencia por la expansin por sobre la seguridad ha sido particularmente evidente desde la aciaga decisin de Israel en 1971, respaldada por Henry Kissinger, de rechazar un tratado total de paz del presidente Sadat de Egipto, sin ofrecer nada a los palestinos un acuerdo que EE.UU. tuvo que aceptar en Camp David ocho aos despus, despus de una guerra mayor que fue casi un desastre para Israel. Un tratado de paz con Egipto habra terminado cualquier amenaza importante para la seguridad, pero haba un quid pro quo inaceptable: Israel hubiera tenido que abandonar sus amplios programas de asentamientos en el noreste del Sina. La seguridad era una prioridad menos importante que la expansin, y lo sigue siendo. Evidencia sustancial para esta conclusin bsica es suministrada en un estudio magistral de la seguridad y poltica exterior de Israel de Zeev Maoz, Defending the Holy Land.

Actualmente, Israel podra tener seguridad, normalizacin de relaciones, e integracin a la regin. Pero es muy obvio que prefiere la expansin ilegal, el conflicto, y el ejercicio repetido de la violencia, acciones que no slo son criminales, asesinas y destructivas sino que erosionan su propia seguridad a largo plazo. El especialista militar y en Oriente Prximo estadounidense, Andrew Cordesman, escribe que mientras la fuerza militar de Israel puede seguramente aplastar a la indefensa Gaza, ni Israel ni EE.UU. pueden ganar con una guerra que produce una reaccin [amarga] de una de las voces ms sabias y moderadas en el mundo rabe, el prncipe Turki al-Faisal de Arabia Saud, quien dijo el 6 de enero que 'El gobierno de Bush ha dejado [a Obama] un legado repugnante y una posicin temeraria hacia las masacres y el derramamiento desangre de inocentes en Gaza Basta ya, hoy somos todos palestinos y buscamos el martirologio por Dios y por Palestina, siguiendo a los que murieron en Gaza'."

Una de las voces ms sabias en Israel, Uri Avnery, escribe que despus de una victoria militar israel: Lo que quedar marcado a fuego en la conciencia del mundo ser la imagen de Israel como un monstruo manchado de sangre, listo en todo momento a cometer crmenes de guerra y no dispuesto a acatar ninguna limitacin moral. Esto tendr severas consecuencias para nuestro futuro a largo plazo, nuestra reputacin ante el mundo, nuestra posibilidad de lograr la paz y la tranquilidad. A la larga, esta guerra es tambin un crimen contra nosotros mismos, un crimen contra el Estado de Israel.

Hay buenos motivos para creer que tiene razn. Israel se est convirtiendo deliberadamente en lo que posiblemente sea el pas ms odiado del mundo, y tambin est perdiendo la lealtad de la poblacin de Occidente, incluidos los judos estadounidenses ms jvenes, quienes probablemente no toleren durante mucho tiempo sus persistentes y horribles crmenes. Hace decenios, escrib que los que se llaman a s mismos partidarios de Israel son en realidad partidarios de su degeneracin moral y su problema destruccin en ltima instancia. Lamentablemente, ese criterio parece ms y ms plausible.

Mientras tanto observamos en silencio un evento raro en la historia. Lo que el difunto socilogo israel Baruch Kimmerling llam "politicidio," el asesinato de una nacin a nuestras manos.

URL: http://www.zcommunications.org/znet/viewArticle/20316



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