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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2009

Por qu detuvieron a Rodrigo Garcia, padre putativo de los Castao Gil?

Hugo Paternina Espinosa
Rebelin



La Justicia llega tarde

El pasado fin de semana viernes en concretofue detenido en Montera, Crdoba, por miembros del Cuerpo Tcnico de la Polica Judicial (CTI), Rodrigo Garca Caicedo, de profesin ganadero y como sabemos entusiasta defensor del paramilitarismo en Crdoba. Su detencin en esta ocasin se llev en cumplimiento de la orden de bsqueda y captura proferida por la Fiscala de Cartagena, entidad sta vinculada a la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscala General de la Nacin. Cabe resaltar que, la orden en concreto la emiti el Fiscal Fabio Severiche y cobij de igual modo al abogado Hirn Herazo. En ambos casos, no poda ser de otra manera, el mvil de la detencin es el presumible apoyo que dichas personas hayan podido brindar a grupos paramilitares en esa regin del pas.

No es la primera detencin que las autoridades en Colombia emiten contra Rodrigo Garca, expresidente del Gremio de ganaderos de Crdoba (GANACOR), pues hay que recordar que en mayo del 2001 miembro del CTI enviados desde la ciudad de Bogot llegaron a Montera y otras ciudades del Departamento con el objeto de allanar las residencias, negocios e instituciones de miembros de los grupos paramilitares o de persona muy cercanas a estos, entre quienes estaban, por supuesto, no slo Rodrigo Garca sino Hernn Gmez Hernndez, principal asesor para la ocasin de Carlos Castao. Aquella redada se sald con el asesinato de un hombre de confianza de Salvatore Mancuso y con el allanamiento tambin de la Fundacin para la Paz de Crdoba, (Funpazcor), por cierto y como era de pblico conocimiento, ONG creada por los hermanos Castao Gil, dizque para promover el desarrollo y la prosperidad del Departamento de Crdoba. Como cosa curiosa, Funpazcor quedaba al frente del Comando Central de la Polica Departamental. En dichas pesquisas, se supo, y eso fue materia de escndalo, las autoridades encontraron que en los ordenadores de esta entidad haba una nmina completa de agentes de la polica al servicio de los paramilitares: la remezn en el comando no se hizo esperar.

Desde entonces las apariciones en pblico de Rodrigo Garca Caicedo mermaron, pues era costumbre que saliera a dar declaraciones radiales y en donde justificaba de modo incendiario, como siempre, la existencia de los grupos paramilitares. Desde los aos 80 este conservador que se autodefine como laureanista fue un incansable propalador de la necesidad de que los terratenientes y ganaderos de la regin del Sin deban organizarse en autodefensas para enfrentar el boleteo, la extorsin y el secuestro de que eran objeto por parte de las distintas insurgencia en Crdoba, y, en particular, del Ejrcito Popular de Liberacin, quien para entonces era la mayor fuerza insurgente en la regin. Desde principio de la dcada de los aos 80 se conoce la presencia de los hermanos Castao Gil en esa regin y de otros importantes narcotraficantes, entre quienes se contaban Ral Matta Ballestero, Cesar Cura y Daro Mendoza entre otros. Fidel Castao llega a Crdoba a principio de los 80 y muy pronto se convierte en uno de los ms prsperos hacendados y ganaderos de la zona y hacia sta trae su estrategia anticomunista y de arremeter contra toda suerte de campesinos, tal y como lo haba hecho en el nordeste de Antioquia Amalfi, Segoviay en el Magdalena Medio. As, Fidel Castao empieza a acaparar tierras y a cultivar su particular emporio econmico. La mxima por entonces en Crdoba era: Vender la tierra, huir o morir. Y esto fue particularmente cierto no slo para los pequeos campesinos sino tambin para los medianos propietarios que se resistieran a venderle su propiedad. (Ver Mara Teresa Rondero:2002:179)

.As empez el paramilitarismo en el Sin.

Cuando Fidel Castao llega a Crdoba hay un importante movimiento social muy representado por Indgenas, campesinos y sectores populares que estaban demandando una reconversin profunda frente a la tenencia de la tierra. Las luchas agrarias sin llegar a tener la dimensin de los aos 70 fueron significativas y esto se plasm con la toma de la catedral de la ciudad de Montera en el ao 1984. Una de las demandas de este movimiento fue la entrega de tierra para los campesinos e indgenas y tambin un mejoramiento de las condiciones infraestructurales del departamento. Por entonces en Crdoba diversas expresiones del movimiento guerrillero hacan parte del panorama poltico en la regin, cada uno con distintos niveles organizativos y con signos y adscripciones polticas e ideolgicas distintas. As, por entonces exista el EPL, las FARC y en menor medida el MIR-Patria Libre, quien despus se convertira en la Unin Camilista del Ejrcito de Liberacin Nacional producto de su fusin en la primavera de 1987 con el ELN. La estrategia contrainsurgente que pone en marcha Fidel Castao en Crdoba requiri de importantes apoyos polticos, militares y gremiales. Est muy claro que el gremio de ganaderos jug un papel de importancia capital en el proceso de nacimiento y desarrollo del paramilitarismo en Crdoba y dentro de ste, sin duda, Rodrigo Garca Caicedo y Jess Mara Lpez Gmez fueron piezas de primer orden en el apoyo poltico, econmico y gremial. En entrevista concedida al Meridiano de Crdoba, Diario cuyo Director y dueo es William Salleg Sofn, tambin investigado por paramilitarismo, Rodrigo Garca sintetiza de muy buen modo los nexos entre el paramilitarismo y las distintas expresiones del poder en Crdoba. As seala: todos los ganaderos como el comercio en un 90 por ciento apoyaban a Fidel Castao--- y a sus hombres, los alcaldes y gobernadores se aliaron a las AUC. La clase poltica en su totalidad jug a eso, y esto no lo puede desconocer nadie y menos negarlo (Ver entrevista Meridiano de Crdoba: edicin 4255.Diciembre 18 2006)

Y si un miembro de la dirigencia econmica y gremial en Crdoba y tan afn al proyecto paramilitar como lo es Rodrigo Garca Caicedo, sin duda, es tan escueto para reconocer que el paramilitarismo fue apoyado por importantes familias monterianas y cordobesas, por qu entonces el Meridiano de Crdoba en su titular del da viernes seala que la detencin de Garca Caicedo cay entre los monterianos como un baldado de agua fra y que los monterianos estn sorprendidos? Frente a esto habra que decirle al Director del Diario que, la detencin de Rodrigo Garca no debe causar ninguna extraeza, pues lo que debera extraar a Montera, Crdoba y Colombia, sin equvoco alguno, es que este dirigente gremial haya tenido tanta licencia para incitar a la violencia contra campesinos y sindicalistas desarmados y defender los crmenes de Fidel, Carlos y Vicente Castao, y tambin de los Salvatore Mancuso, como lo ha hecho, por supuesto, y encima ande tan orondo como anda y que se le llama Don Rodrigo. Esto es lo de menos, a modo de sorna, pues en Colombia ya es costumbre llamar don todo tipo delincuente o matn, de hecho hemos tenido o tenemos: Don Pablo, Don Berna, Don Diego y ahora Don Mario

El problema no es de procedencia regional, es de ley.

Y como si fuera poco el abogado de casi todos los para-polticos de Crdoba y de Colombia y hasta hace poco del Rey de las pirmides, Abelardo de la Espriella - persona non sancta a juzgar por lo que ha divulgado sobre l la prensa-- ha salido a decir que la detencin de Rodrigo Garca Caicedo deja en evidencia que hay un cartel de testigos falsos que lo que quiere es enlodar a las buenas y cristianas familias monterianas y cordobesas, y para colmo termina diciendo y en una pirueta insostenible, que esto es una estigmatizacin de la gente del interior del pas contra las familias caribeas por qu generaliza de modo tan vulgar este seor una realidad que no es propia de todos los costeos/as? Yo no he escuchado a ningn poltico del interior que son muchos, a propsito, los comprometidos con el paramilitarismo, si no miremos el Departamento de Antioquiadecir que la para-poltica es propia del mundo costeo. Pienso que en este perverso juego no hay que entrar, pues el tema de si hay familias y poltico/as que en la Costa estn comprometida con el paramilitarismo o con la para-poltica, ese es, sin duda, un asunto de quien tenga que responderle a la ley si es que en algo responden, pues ya casi todos estn fuera Miguel Alfonso de la Espriella, Elenora Pineda, Dieb Maoloof y otros--- y no algo extensivo al conjunto de los ciudadanos/as que habitan en el Caribe y en Crdoba en particular.

Abelardo de la Espriella sin ruborizarse dice que se est atacando y estigmatizando a familias de Crdoba desde un pretendido crtel de testigos falsos, eso es posible, concedo el beneficio de la certeza, en cualquier caso tendra que demostrarlo, lo que no podra demostrar es que la justicia conden al buen ciudadano y compadre del Presidente lvaro Uribe Velez, Miguel Alfonso de la Espriella, no por nada distinto a ser miembro del ala poltica de las AUC y reconocerse como tal, lo propio hizo con Eleonora Pineda, quien igualmente reconoci ser miembro de esta agrupacin. Tampoco es estigmatizacin el que Salvatore Mancuso haya reconocido que tanto Vctor Hugo Hernndez como Claudio Snchez hayan sido Rectores de la Universidad de Crdoba impuesto por el paramilitarismo y al servicio de esa estructura criminal. Acaso es mentira o es un prejuicio el que se diga que Hernn Gmez Hernndez, otrora impulsor de los movimiento camilistas en Bogot en su poca de estudiante de la Universidad Nacional, terminara convertido en el asesor de cabecera de Carlos Castao y Salvatore Mancuso y encima les montara un proyecto que casi termina por ponerlos en el congreso?. Es, igualmente, estigmatizacin, me pregunto, el que se diga que Juan Manuel Lpez Cabrales, el gamonal entre todos los gamonales del Partido Liberal Colombiano y dueo y seor de la gobernacin de Crdoba en los ltimos 20 aos est detenido y condenado por poner la gobernacin al servicio de Salvatore Mancuso? Es estigmatizacin que se diga que Rosalba Negrete, Directora del CTI en Crdoba, trabajaba para los paramilitares, cuando el mismo Mancuso lo reconoci? Es estigmatizacin que se diga que entre los firmantes del Pacto de Santa fe de Ralito hay haba-- un sinnmero de polticos cordobeses?

Resulta extrao que el abogado Abelardo de la Espriella diga que contra los cordobeses hay una estigmatizacin cuando la persona ms cercana al clan de los Castaos Gil, como lo es Rodrigo Garca Caicedo, y de quien Carlos Castao lleg a decir en sus memorias autorizadas que ste seor era una especie de segundo padre, ha dicho y reconocido que el paramilitarismo en Crdoba es y ha sido un fenmeno que fue apoyado y financiado por importantes sectores de la sociedad cordobesa, Y el apoyo segn lo expres en su momento no provino exclusivamente de los ganaderos, polticos, transportistas o comerciantes, tambin su apoyo se hizo expreso desde el aparato militar y as lo reconoci en la entrevista anteriormente referida. Al respecto seal: Haba lugares en donde tenan que operar, era inevitable que el Ejrcito y las autodefensas que tenan un enemigo comn tenan que operar conjuntamente. El Ejrcito le cuidaba las espaldas a las autodefensas y estas hacan lo propio con el Ejrcito. El que me diga lo contrario est diciendo mentiras. Esta es hasta muy poco la realidad que vivimos en Crdoba y en gran parte donde operamos con las AUC. Reto a cualquier colombiano que conozca las realidades de nuestras regiones a que desmienta a este hombre de 80 aos que lo nico que ha hecho en la vida es trabajar para levantar a sus seis hijos( ibid:2006)

Reafirmando los apoyo.

Como vemos y en la actitud desafiante que siempre lo ha caracterizado, Rodrigo Garca Caicedo reconoce que el proyecto paramilitar se nutri desde diversos ngulos. l, incluso, si detallamos en esta entrevista, se reconoce como parte del proyecto de autodefensa cuando dice y en gran parte donde operamos con las AUC---, cosa que no es de extraarse, pues no haba foro, congreso o tertulia en que no hiciese una obcecada defensa de la actuacin del comportamiento criminal de los Castao Gil. En el marco de la desmovilizacin del EPL en Crdoba, hecho en el que juega un significativo papel (Ver Germn Castro Caicedo: 1996:168) le escuch decir ante un auditorio de un cntrico Hotel en Montera en donde se estaba haciendo una conferencia acerca de los pormenores de ese proceso desmovilizacin, que Fidel Castao era un hombre de Paz y que lo que haba sucedido y suceda era que haba sido muy estigmatizado y demonizado. As, desde los aos 80, los nexos entre Rodrigo Garca y el paramilitarismo en Crdoba son innegables, mucho antes que aparecieran Miguel Alfonso de la Espriella, Eleonora Pineda y un conjunto en extenso de polticos de la regin pivotando en la rbita paramilitar, fue Rodrigo Garca la expresin pblica de lo que Fidel Castao quera dar a conocer y eso mismo fue as hasta cierto momento de la jefatura de Carlos Castao y Mancuso.

En un primer momento, es decir, justo a principio de los aos 80, fue Rodrigo Garca en nombre del Gremio de Ganaderos de Crdoba quien actu ante las autoridades polticas y militares del orden nacional y regional en la direccin de que stas aumentaran el pie de fuerza y propiciar desde aqu el cambio en la correlacin de fuerzas que exista en la regin, la cual a mediados del ao 80 era claramente favorable a importantes expresiones del movimiento social y por que no guerrillero. Aquel era un momento de acumulacin de fuerzas para el EPL y para las FARC en particular, pues dichas organizaciones al haber entrado en negociacin con el Gobierno de Belisario Betancurt (1982-1986) le permiti a este par de organizaciones crecer en lo militar pero tambin en lo poltico, lo que en Crdoba se tradujo en una mayor presencia en las zonas urbanas --- en Montera, en concreto---, lo que a su vez se tradujo en una mayor presencia entre distintas expresiones el movimiento social. Este hecho se hizo ms evidente como quiera que el Congreso haba aprobado el acto legislativo No 1 de 1986 y mediante el cual el Gobierno aprobaba la eleccin popular de Alcaldes. En Crdoba, el Frente Popular y la Unin Patritica como expresiones polticas y democrticas surgidas de las negociaciones, se lanzan al espacio poltico en busca de Alcaldas, Concejales y diputados. Este hecho vendra a volver ms tensa la situacin y a llenar de incertidumbre y miedo a la lite poltica y econmica en Crdoba, quien vera en la eleccin popular Alcaldes una amenaza a su poder gamonal y hacendil. Mientras estos particulares hechos se sucedan, ya Fidel Castao y unas pequeas unidades del Batalln Junn, la Polica y el mismo Departamento de Administrativo de Seguridad DAS facilitaban todo para que las primeras acciones de los paramilitares se fueran traduciendo en asesinatos selectivos y posteriormente en masacres.

Pese al dinero con que lleg Fidel Castao y los suyos a Crdoba, ste requera no slo de una estrategia econmica sino tambin poltica. La base organizativa y logstica la propiciaron de algn modo los ganaderos, que en muchos casos son los mismos polticos. Se trat, en principio, que el proyecto tuviera un adecuado respaldo poltico, militar, econmico y logstico. Atacar a las guerrillas en Crdoba y en Colombia, requera, sin duda, de conjugar todas las formas de lucha, pues en su fase incipiente alguien deba garantizar el armamento, la comunicacin, la informacin y medios econmicos y polticos con lo que actuar contra las bases de una insurgencia en alza. En Crdoba para 1985 an no exista la XI Brigada de Ejrcito, razn por la cual los ganaderos y las lites polticas vieron ante la supuesta incompetencia del Ejrcito que el paramilitarismo podra ser una va ms expedita y menos burocrtica a la hora de enfrentar a la insurgencia y, en definitiva, de asegurar la inmutabilidad del orden local y regional tanto en lo poltico como en lo econmico y lo social. Desde un primero momento el Gremio de ganaderos de Crdoba y el resto de gremios entendieron que haba que conjugar lo legal y lo ilegal con tal de quitarse de encima a la insurgencia. Quien refleja de un particular modo este momento es el mismo Rodrigo Garca Caicedo, quien al respeto dice Ramrez Quintero ---Coronel entonces--- me llam cuando le lleg un batalln prestado, y me dijo: Rodrigo, me acaba de llegar un Batalln, qu hago, tenemos que buscar 150 colchonetas. Qu poda hacer yo, pues tratar de buscar recursos con los ganaderos y con el comercio de la regin para que estos soldados tuvieran lo necesario. Desde esa poca empec a recoger dinero para ayudar a la fuerza pblica, porque la pobreza del Ejrcito y la Polica era absoluta, pero entendimos que ellos slo no podan y decidimos que con estos recursos tenamos que armar a algunos amigos

Cambia la Correlacin de Fuerza.

Est claro que el planteamiento de Rodrigo Garca en esta parte oculta varias verdades y tambin manifiesta otras que el tiempo se ha encargado de corroborar. En primera instancia manifiesta que, el Ejrcito estaba en total bancarrota, justo cuando sabemos que desde los aos 80 el presupuesto general de la nacin ha ido en considerable aumento. Si bien no hubo aumento significativo en el periodo de los 80, si lo hubo aunque mnimo en relacin al periodo 70-79, pues lleg a crecer hasta ubicarse en un 2% del PIB. (Ver Diego Otero:2007:327). Frente a otros sectores, salud, educacin, por ejemplo, el crecimiento de la inversin en seguridad y defensa si es significativo. En lo que no se equivoca el Ex Director de Ganador es en sealar que desde un primer momento importantes sectores de la sociedad monteriana y cordobesa estuvieron muy de acuerdo con la definicin de una alianza econmica, poltica y militar con la naciente fuerza paramilitar, ello en pro de afianzar los poderes locales y regionales de autntica expresin y estirpe gamonal. Esta unidad termin refrendada con la aparicin de la XI Brigada del Ejrcito, hecho que se concret en la primavera de 1987, lo que imprimi una dinmica a la guerra y en donde los sectores populares fueron los ms afectados, pues fue contra ellos los que se fue lance en ristre el paramilitarismo, ello y como quiera que Fidel Castao desde sus primeros das como Rambo en el nordeste antioqueo entendi que, dice, si no podamos combatir donde estaban acantonados, si podamos neutralizarles las personas que les llevaban comida, droga, razones.

Esto fue particularmente cierto en un conjunto importante de masacres que cometieron los paramilitares contra campesinos/as que hacan parte del rea de influencia del EPL y/o de cualquier otra de las insurgencias que hacan presencia en la regin, hechos por lo que Crdoba salt a las primeras pginas de la informacin nacional e internacional entre mediados y finales de los aos 80. Entre aquellas horrendas masacres estn las cometidas en volador, el Tomate, Pueblo Bujo y otras ms. Por entonces ya la Finca las Tangas no slo se haba convertido en un gran anfiteatro, sino que oficiaba como lugar de grandes fiestas y donde llegaban todo tipo de conjuntos musicales y tambin polticos y militares, segn vamos sabiendo. Las masacres y las muertes selectivas eran lo cotidiano en Crdoba y frente a ello el gobernador y las autoridades civiles y militares callaban y con fiera impunidad. As, militantes de la Unin patritica, el Frente Popular y del Movimiento Poltico A-luchar caan uno a uno.

De los campos cientos de desplazados/as llegaban a Montera proveniente de Valencia, Tierra Alta, Montelibano y dems pueblos. El Ro Sin se convirti as en el vertedero de cuerpos amputados y mientras las autoridades decan estar investigando el origen de las masacres. El Director del DAS en Crdoba durante este particular baile de la muerte no fue otro que Emilio Vence Zabaleta, ese personaje a quien lvaro Uribe Vlez rehabilit una vez lleg la Presidencia de la Repblica, ello segn dijo en una ocasin, por la buena gestin al frente del DAS en Crdoba. Que quede constancia que, Uribe mientras se estaba presentando esto en Crdoba ya era ganadero en la regin y era un poltico con reconocimiento nacional. Dnde estaba el presidente Uribe mientras Fidel y despus Carlos Castao creaban esta mquina de muerte? En relacin con Emilio Vence hay que decir que, ste fue retirado hace algn tiempo de la Direccin del DAS en el Atlntico por comprobarle la Fiscala que ste personaje organizaba falsos positivos al presidente Uribe s esto le hizo al presidente, qu hizo o pudo haber hecho en Crdoba a sabiendas que fue durante su administracin cuando se fortaleci el paramilitarismo?

Frente a todas estas muertes el paramilitarismo siempre tuvo una justificacin y el gremio de ganaderos en cabeza de Rodrigo Garca estuvo presto, sino para justificarlas, si para reafirmar la vocacin de defensa armada de los ganaderos y, por tanto, de los civiles. Al final de los aos 80 Fidel Castao haba hecho un inmenso favor a los militares y tambin a los ganaderos. Ayud a Doblegar al EPL. Castao y los suyos y en una gran coordinacin con la XI Brigada, la Brigada Mvil, la Polica y el DAS haban logrado asestar un golpe mortal a diversas expresiones del movimiento social. El EPL, en particular, diezmado por los golpes militares y en una coyuntura poltica y organizativa singular de ruptura interna --- pues ya se conoca la cada del socialismo real--- y en un marco de negociacin entre el M-19 y el Gobierno y con una Asamblea Constituyente en ciernes, El EPL decide pensar en una posible negociacin, sin embargo, el Gobierno de Virgilio Barco no ofreca condiciones para el dilogo, con lo cual la guerra en Crdoba adquiri al final de la dcada una dimensin asombrosa en belicosidad, un ejemplo fue la toma coordinada de Saiza por parte del XVIII frente de las FARC y del EPL, en donde el Ejrcito sufre una estruendosa derrota. Despus de Saiza (1988) el EPL entra en una merma operativa y sobre 1989 empieza a pensarse en la negociacin. Una vez negocia el M-19, en los primeros meses de 1991 lo hace el PRT, el EPL y posteriormente el Quintn Lame y en 1994 la Corriente de Renovacin Socialista, disidencia del ELN.

La negociacin con el EPL en Crdoba merm un poco la conflictividad en la regin durante un breve tiempo, lo que llev a Fidel Castao hacer una dejacin de armas y en apariencia proceder a entregar tierras a algunos campesinos. La historia ha terminado mostrando otra cosa, pues hoy los campesinos estn peleando por esos ttulos que estn en poder de familiares de los Castao Gil, lo que ha ocasionado la muerte de alguno de ellos ante el reclamo de dichas tierras. El vacio de poder dejado por el EPL muy pronto fue cubierto por las FARC, quien entr en una particular disputa con los otrora ex desmovilizados del EPL, pues aquellos sealaban a estos de colaboracionistas con el proyecto paramilitar, lo que dio lugar a una fiera guerra que se traslad hasta Urab. En esta guerra un sector disidente del EPL, (denominado Bernardo Franco) y el cual segua los postulados de Francisco Caraballo empez su particular lucha en colaboracin con las FARC contra los exmilitantes del EPL agrupados en lo que se dieron a llamar como los comandos. Muy pronto stos se plegaron al Ejrcito y otros terminaron en la filas de Fidel y Carlos Castao. Este trasvase de guerrillero del EPL hacia las filas del paramilitarismo fue un hecho muy comn y no simplemente en cuanto hace referencia a combatientes, pues importantes cuadros medios e intelectuales de esta organizacin terminaran haciendo parte o colaborando con el proyecto paramilitar. De hecho Carlos Castao sobre el particular afirma nuestro profesor ha sido la guerrilla qu le hemos aprendido? Por ejemplo, todo lo que es combate irregular. sabe quines han sido nuestros instructores? Esa cantidad de guerrilleros desertados que estn aqu con nosotros.

La antigua Alianza M-19-EPL en defensa del proyecto hacendil en Crdoba.

Pasada la constituyente y producto de la cercana con miembros del antiguo EPL, en particular con Marco Jara Rafael Kerguelen, exnegociador del EPL y condenado en su da por apoyo a grupos paramilitaresdeciden lanzar a Rodrigo Garca Caicedo como candidato a la gobernacin de Crdoba y ello avalado por el antiguo proyecto de Alianza Democrtica M-19 y el Partido Conservador. Est claro que con esta idea se quiso enviar un mensaje de reconciliacin y paz, pero, a la vista del tiempo, sin duda, de haber resultado electo Rodrigo Garca hubiese sido el primer antecedente de la para-poltica en Crdoba, pues de suyo era y es conocido la cercana de este personaje con el paramilitarismo. Hay quienes sealaron en su momento que las elecciones que perdi Garca Caicedo con Jorge Manzur estuvieron denunciadas por fraude y hubo el reconteo de rigor. Desde una moralidad con tufo de laureanismo, Garca Caicedo no le tembl el pulso para denunciar los hechos. Por aquella ocasin haba que ver a los antiguos miembros del otrora EPL luchar por la gobernacin y defender a su aclamado lder, quien funga de padre putativo de los Castao Gil. No obstante el control desplegado por los paramilitares en Crdoba y la consolidacin de la Brigada XI, las FARC en 1996 atentan contra la vida de Garca Caicedo en pleno centro de Montera, lo que provoca la muerte de varias personas. El fallido atentado contra el entonces gerente del Ganacor provoca una respuesta sin contemplaciones por parte de los paramilitares, lo que se salda con innumerables asesinatos en la ciudad y el departamento.

Durante el Gobierno de Andrs Pastrana (1998-2002), ste decide entrar en un proceso de negociacin con las FARC. La zona del despeje irrita al paramilitarismo y crea inquietud en diferentes gremios de la produccin. La negociacin bajo la modalidad del cese al fuego hace que las FARC acten en distintas zonas, mientras se mantiene intocable o se respeta la zona despejada para los dilogos. Por en esta misma poca el ELN empez a demandar del gobierno de Pastrana el despeje de una zona del sur de Bolvar con el objeto de iniciar los dilogos. Carlos Castao en su particular lucha por disputar este territorio desata un movimiento cvico por el no al Despeje, lo que lo complementa con sangrientas incursiones militares. Es durante este periodo en que Carlos Castao ordena el secuestro de un conjunto importante de congresistas, ello con el objeto de sabotear los procesos de paz con el ELN y en segunda instancia abrir la posibilidad de que el gobierno concediera a los paramilitares un espacio para el dilogo y los admitiera como un interlocutor poltico.

Andrs Pastrana consciente que el proceso con las FARC podan resquebrajarse si los paramilitares persistan en su poltica de torpedeamiento, autoriza en 1999 a que Rodrigo Garca junto a Gabriel Garca Mrquez hicieran un trabajo exploratorio frente a las posibilidades un dilogo a futuro. Se realizan varios encuentros, uno de ellos por cierto en Espaa y en donde participan Felipe Gonzlez, Rodrigo Garca Caicedo, Jaime Garca Exbrayat hijo de Rodrigo Garca, exdirector de la Corporacin de los Valles del Sin y San Jorge (CVS), Exfirmante del Pacto de Ralito--- y Hernn Gmez Hernndez- La pregunta frente a este hecho es qu poda hacer el padre y hermano putativo de Carlos Castao junto a su principal asesor hablando con Felipe Gonzlez acerca de una posibles conversaciones con los paramilitares, si en algunos crculos se entenda que stos en ningn caso podran actuar como mediadores o facilitadores, pues eran muy de la rbita del paramilitarismo? En otros encuentros participan el representante Ordosgoitia, un tal Mario H y Abel Matute, miembro del gobierno espaol. Finalmente, estas conversaciones terminaron por diluirse.

Las Farc antes estos movimientos empezaron a demandar del gobierno de Andrs Pastrana resultados contundentes contra los paramilitares, hecho que se concretaran hacia el ao 2001 cuando en el mes de mayo se produce en Montera y otros sitios del departamento allanamientos de residencias y negocios. Entre las residencias allanadas se encontrara la de Rodrigo Garca y la de Hernn Gmez Hernndez. En el propiciamiento de estos allanamientos tambin jug un papel importante las denuncias que significativos medios periodsticos de los EEUU hicieron, quienes por entonces registraron en profundidad la gran embestida paramilitar contra la poblacin civil en Colombia. Roto los dilogos de Paz con las FARC, el pas entra en una nueva fase de violencia. Andrs Pastrana se retira sin logar la paz pero si con un nuevo Plan de profundizacin de la Guerra, pues su gobierno puso las bases del denominado Plan Colombia. Desde el final del gobierno de Pastrana Carlos Castao empez a anunciar que los paramilitares se deslindaran del negocio de las drogas y que estaban interesados en entrar en una fase de interlocucin con el Estado.

Uribe: Nuestro candidato.

En esta fase lvaro Uribe aparece en la arena poltica hacia la presidencia y la propuesta de seguridad y defensa que ste plantea hace que el grueso del movimiento paramilitar empiece a tomarse en serio unos dilogos entre stos y un posible gobierno suyo. Mancuso llegua a decir que Uribe sera su candidato. Las elecciones estaban a la vista y estaba claro que los paramilitares empezaron a articular una propuesta que les permitiera copar espacios en distintas expresiones del poder local y nacional. De hecho ya tenan permeada la Fiscala, las alcaldas, las gobernaciones, el ejrcito, la polica y se preparaban para asaltar el Congreso. En este marco de control del legislativo y otras expresiones del poder institucional es que hay que entender, sin duda, El Pacto Poltico entre distintos Congresistas y otros polticos y funcionarios de Crdoba, y la cpula del paramilitarismo. En ese pacto, 32 firmantes y entre quienes estn Juan Manuel Lpez, Rodrigo Burgos, Reginaldo Montes, Fredy Snchez, Jess Mara Lpez, Salvador Arana Sucre, exdiplomtico en Chile nombrado Por Uribe--, Sigifredo Senior, Alvaro Cabrales, Eleonora Pineda, Jos de los Santos Negretes y Jaime Garcia Exbrayat (hasta el 2006 Director de la CVS), firmaron una declaracin de Principio en donde se propusieron Construir una Nueva Colombia. Quiz otra ms violenta y ms sangrienta. La existencia de este pacto se supo despus de una pelea que tuvieron los Congresistas Miguel Alfonso de la Espriella y Juan Manuel Lpez por cuestiones burocrticas delante del Presidente Uribe en enero del 2006 en Montera y en donde se acusaron mutuamente de deberle favores a los paramilitares.

Quien llora la detencin de Rodrigo Garca Caicedo?

Despus de todo, nuevas investigaciones en otras partes del pas han demostrado que una gran parte del Congreso elegido para el periodo legislativo 2002-2006 haba sido impuesto por el paramilitarismo y que gracias a este la ley de Paz y Justicia haba podido sacar una ley a imagen y semejanza de sus necesidades. Hoy son ms de 70 los congresistas investigados y ya han sido ms de treinta los que han estado tras la reja, pero, al decir verdad, muchos son los que han podido salir de la prisin, con lo cual el proceso de la para-poltica est en fase de terminar como termin el proceso 8000. Es de recordar que la dirigencia poltica de Crdoba en su gran mayora est investigada por el escndalo de corrupcin y crimen ms grande que se ha dado en la historia del Departamento y de Colombia. Como en el proceso 8000 son varios los congresistas de Crdoba investigados y condenados, razn por la cual no es admisible que el Director del Meridiano de Crdoba tambin involucrado en todo este ballet del crimen-- y el abogado Abelardo de la Espriella traten de sealar que todo esto es una malquerencia de la gente del interior contra la gente del Caribe. Si Rodrigo Garca Caicedo est investigado por paramilitarismo es porque como l dice en su entrevista, el 90% de los ganaderos apoyaba al paramilitarismo. El es ganadero, luego entonces parece entender que bien merecido lo tiene. La pregunta es, quien ha sentido la detencin del seor Garca Caicedo --- aunque no se ha llegado a consumar, pues cay enfermo--- como un balde de agua fra como dice el Meridiano de Crdoba, de seguro que los familiares de los desaparecidos, asesinados o mutilados no, pero s, en cambio, los ganaderos y dems gremios que tanto le deben.. Por qu les extraa a las lites de crdoba esta detencin si debera estar tras la reja desde hace por lo menos ms de una dcada? En cualquier caso, sin duda, volver a casa, pues tiene 82 aos y tambin mucho contar

 



 

 

 

 



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en particular por el Fiscal de Derechos Humanos Fabio Severiche, Esta es la segunda ocasin que el expresidente

a cabo a instancias del Fiscal de Derechos Humanos de la Fiscala de Cartagena, y en particular de los como sabemos uno de los principales defensores de

principal en Montera por miembros del Cuerpo Tcnico de la Polica Judicial (CTI) en la ciudad de Montera Rodrigo Garca Caicedo


Sacan a fiscal de Derechos Humanos, Fabio Severiche, salpicado por grabacin de ex 'para'

En una cinta, un convicto ofrece frenar procesos que maneja el fiscal, a cambio de plata y dice que este le 'arregl' el caso a Mara Bechara, ex suegra del ex comandante 'para' 'Gordolindo'.

Mara Bechara tambin estaba siendo indagada por sus presuntos nexos con las Auc.

No obstante, su caso fue precluido recientemente por Severiche, fiscal 84 de Derechos Humanos de Cartagena, ciudad a la que trasladaron los procesos en los que 'El Mello' es testigo: "No haba mrito para llamarla a indagatoria", dice el fiscal quien en diciembre orden la captura de Claudio Snchez, rector de la Universidad de Crdoba por sus nexos con las Auc.

Pero en las cintas en las que habla 'El Mello' la versin es otra. All se asegura que Severiche recibi dinero para arreglar el caso Bechara.

'El Mello' dice que el fiscal no le dio plata por ese caso, pero s la oportunidad de elegir a uno de los procesados para que hiciera lo mismo.

"Me dijo, bscate una persona de estas y cuadra. Haz el contacto, te autorizo (...) Me dijo, 'voy p'a Bogot, necesito autorizacin porque voy a capturar a esta gente'".

En las grabaciones, el hombre tambin dice que aunque no ha podido ingresar a Justicia y Paz, desmovilizados se estn encargando de decirle a la Fiscala que l es quien sabe lo que sucedi entre la dirigencia de Montera y las Auc.

'El Mello'

Con solo 29 aos y segundo de primaria, Walter Jos Meja Lpez, alias 'El Mello', mont en su celda de la crcel de Barranquilla su propia oficina de cobro de extorsiones.

Desde mediados de diciembre ltimo y a travs de un celular y de una mujer, empez a seleccionar a sus 'vctimas' de un largo listado de miembros de la dirigencia de Crdoba que l mismo ha venido acusando de nexos con 'paras' y de homicidios, convirtindose en un testigo 'estrella' de la Fiscala, que incluso lo tiene como candidato al programa de Proteccin de Testigos por su alta credibilidad dentro de este sensible expediente.

Entre los sealados por 'El Mello' -supuesta mano derecha de 'Jagi'', un comandante 'para' de Montera- figura la ex directora del CTI de ese departamento Rosalba Negrete; el empresario Carlos Ochoa; el ex rector de la Universidad de Crdoba Vctor Hugo Hernndez; la ex candidata a la Gobernacin del departamento Mara Bechara; y el ex director de la CVS Jaime Garca, condenado por firmar el Acuerdo de Ralito.

Y aunque algunos ya habian sido implicados en otros expedientes e incluso en las versiones del ex 'para' Salvatore Mancuso, hoy estn presos o encartados debido al testimonio de 'El Mello'.

A Negrete y a Hernndez, por ejemplo -a quien Mancuso admite haber contactado en busca de favores para las Auc-, este hombre los acusa de participar en el asesinato de Hugo Iguarn, candidato a la rectora de la Universidad de Crdoba, por aos bajo el dominio paramilitar.

Amenazas o coartada?

La mujer que habla en las grabaciones le confirm a EL TIEMPO que esa es su voz, que su interlocutor es 'El Mello' y que est dispuesta a testificar ante la Fiscala. Pero pidi la reserva de su nombre.

Y agreg que 'El Mello' le dijo que si se llegaba a saber lo que estaba pasando, iba a decir que, por miedo, haba recibido plata de los sindicados.

Coincidencialmente, Severiche -que no conoce el contenido de las cintas- dijo que crea que a 'El Mello' lo estn amenazando con desaparecer a su familia: "En la ltima diligencia dijo que gente de Montera lo estaba amenazando".

Insubsistente

Alguien intenta desprestigiar a Severiche y frenar sus pesquisas? En cules procesos 'El Mello' dijo la verdad y en cules minti? Hay una red de testigos para incriminar a inocentes o salvar a culpables a cambio de sobornos?

El viernes, EL TIEMPO consult el caso con la Fiscala quien inform que Severiche acababa de ser declarado insubsistente y que se haba ordenado una investigacin.

Pero antes de irse, dej firmadas tres rdenes de captura, una de ellas contra el amigo de Carlos Castao y ex lder de los ganaderos de Crdona, Rodrigo Garca. Su detencin no se pudo hacer efectiva el viernes porque est hospitalizado. La medida, que tambin afecta a Hiran Herazo y Freddy Garca, fue emitida para escucharlos en indagatoria

An no se sabe quin asumir estos procesos.

'Voy a salir avante': Fabio Severiche

Fabio Severiche lleva 18 aos en la rama judicial. Oriundo de Planeta Rica (Crdoba), ha sido juez y fiscal.

EL TIEMPO: 'El Mello' dice en una cinta que ud. arregl el caso de Mara Bechara y lo autoriz para que l hiciera lo mismo con otro sindicado...

Fabio Severiche: Lo que est diciendo ese seor es falso. Me sorprende. Lo conozco porque recib su proceso en junio del 2007. Lo de Mara Bechara es falso y eso tiene que demostrarlo. Bechara sali porque no haba mritos para llamarla a una indagatoria y vincularla.

Cul ha sido su relacin con 'El Mello'?

Como fiscal y procesado. Creo que lo estn amenazando y sobornando, con desaparecer a su familia y a l.

En la ltima diligencia que tuve con l dijo que la gente de Montera lo estaba amenazando, incluso pidi traslado para la crcel de Valledupar. Lo nico que hemos hecho es protegerlo.

Qu tan creble es?

Es un testigo muy importante y sabe mucho. Las declaraciones que ha rendido han servido para vincular a muchas personas. l sabe mucho de las Auc y de personalidades de Montera relacionadas con ese grupo, era el brazo derecho de un comandante en Montera y se ha corroborado lo que ha dicho con otros testigos y otras pruebas.

A qu atribuye estos sealamientos en su contra?

Me quieren acabar porque estoy resolviendo homicidios y estas situaciones que nunca se haban resuelto en Montera. Pero voy a salir avante. Que me investiguen.

Las grabaciones

Walter Meja, 'El Mello': "(...) l (el fiscal) y yo llegamos a un acuerdo. l me dijo, tienes que aprovechar las circunstancias, yo necesito que saques en limpio a Mara Bechara (...) Ella qued por fuera, le pag al fiscal una plata, millones por eso (...) Es un montaje que hicieron, con conocimiento mo y todo, p'a desvirtuar el testimonio que ya estaba dicho.".

La supuesta abogada: "De cul fiscal estamos hablando?

W.M.: "De derechos humanos, 84, doctor Fabio Severiche, de Cartagena. Los procesos los pasaron para Cartagena, porque all estn manipulando".

S. A.: "De cunta plata estamos hablando por persona para sacarlos del proceso?

W.M.: "De 15 en adelante".

S.A.: "Usted tiene el don de que el fiscal saque del proceso a la persona si hay arreglo econmico, usted se encarga de eso?".

W.M.: "Yo tengo la herramienta, eso est hablado".

[email protected]co



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