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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2009

Rusia frena a EE.UU. en su camino a Afganistn

M K Bhadrakumar
Asia Times

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Preciso, rpido, letal los talentos de un soldado son modestos. Pero, por otro lado, el jefe del Comando Central de EE.UU., general David Petraeus es ms que un soldado. El mundo comienza a acostumbrarse a su persona como alguien que est a poco ms de mitad de camino a convertirse en estadista. Seguro, puede que todava muestre una cierta seduccin blica, pero se cuenta con que tenga conciencia de las realidades polticas de las dos guerras que dirige, en Iraq y Afganistn.

Por eso dio un paso en falso el martes pasado cuando dijo, durante una visita a Pakistn, que los militares estadounidenses han obtenido acuerdos para llevar suministros a Afganistn desde el norte, desahogando la gran dependencia de la ruta de trnsito a travs de Pakistn. Se ha llegado a acuerdos, y hay ahora lneas de trnsito y acuerdos de trnsito para bienes comerciales y servicios en particular que incluyen a varios pases en los Estados centroasiticos y Rusia, dijo Petraeus.

Fue innecesariamente preciso como soldado que es. Tal vez tena que recalcar a los duros generales paquistanes que no podran agarrar por la yugular a las fuerzas de EE.UU. en Afganistn por mucho tiempo. O, simplemente se sinti exasperado por la doble moralidad de las caras hipcritas de generales del Sudoeste Asitico.

La impactante evaluacin de inteligencia compartida por Mosc revela que casi la mitad de los suministros de EE.UU. que pasan por Pakistn es hurtada por grupos abigarrados de militantes talibanes, pequeos comerciantes y simples ladrones. Al Ejrcito de EE.UU. le hurtan a plena luz del da y no puede hacer gran cosa al respecto. Casi un 80% de todos los suministros para Afganistn pasan por Pakistn. El bazar de Peshawar hace un tremendo negocio vendiendo mercadera militar estadounidense robada, como en los aos ochenta durante la yihad afgana contra la Unin Sovitica. Ese volumen de negocios registrar un salto cuntico despus de la duplicacin del nivel de tropas de EE.UU. en Afganistn a 60.000. Las guerras son esencialmente tragedias, pero tambin pueden ser cmicas.

Mosc desmiente la ruta de trnsito.

En todo caso, un da despus de la observacin de Petraeus, fue desmentido por Mosc. El viceministro de Exteriores Alexei Maslov declar a Itar-Tass: Ningn documento oficial fue sometido a la misin permanente de Rusia en la OTAN que certifique que Rusia haya autorizado a EE.UU. y a la OTAN a transportar suministros militares a travs del pas.

Un da ms tarde, el embajador de Rusia ante la OTAN, Dmitry Rogozin, agreg desde Bruselas: No sabemos nada de un supuesto acuerdo de Rusia al trnsito militar de estadounidenses o de la OTAN en general. Ha habido sugerencias de ese tipo, pero no fueron formalizadas. Y, con un toque de irona, Rogozin insisti en que Rusia quiere que la alianza militar tenga xito en Afganistn.

Puedo decir responsablemente que en caso de una derrota de la OTAN en Afganistn, fundamentalistas inspirados por esa victoria fijarn sus ojos en el norte. Primero atacarn Tayikistn, luego tratarn de irrumpir en Uzbekistn Si las cosas van mal, en unos 10 aos, nuestros muchachos tendrn que combatir contra islamistas bien armados y bien organizados en algn sitio en Kazajstn, agreg el popular poltico moscovita convertido en diplomtico.

Expertos rusos han dado a conocer que Mosc ve con inquietud las recientes aperturas de EE.UU. hacia pases centroasiticos respecto a tratados bilaterales de trnsito con ellos que excluyen a Rusia. Se ha llegado a acuerdos con Georgia, Azerbaiyn y Kazajstn. Mosc considera que EE.UU. sigue adelante con una nueva ruta de trnsito por el Caspio que involucra el despacho de embarques a travs de Georgia a Azerbaiyn y de all al puerto kazajo de Aktau, pasando por territorio uzbeko a Amu Darya y al norte de Afganistn.

Expertos rusos estiman que la propuesta ruta de trnsito por el Caspio podra convertirse eventualmente en una ruta de transporte de energa en la direccin contraria, lo que significara un revs estratgico para Rusia en la lucha decenal por las reservas de hidrocarburos de la regin.

Rusia presiona por un papel en Kabul

Por cierto, Uzbekistn es el pas centroasitico clave en el gran juego por la ruta nortea de trnsito a Afganistn. Por lo tanto, durante la visita del presidente ruso Dmitry Medvedev a Tashkent la semana pasada, Afganistn fue un tpico crucial. Medvedev caracteriz las relaciones ruso-uzbekas como una cooperacin y alianza estratgica y dijo que en asuntos relacionados con Afganistn, la cooperacin de Mosc con Tashkent asume una importancia excepcional.

Dijo que l y el presidente uzbeko Islam Karimov estuvieron de acuerdo en que no poda haber una solucin unilateral al problema afgano y que nada puede ser resuelto sin tomar en consideracin la opinin colectiva de Estados que tienen inters en la solucin de la situacin.

Ms significativo es que Medvedev subray que Rusia no tiene objeciones a la idea del presidente de EE.UU., Barack Obama, de vincular los problemas de Afganistn y Pakistn, pero por un motivo enteramente diferente, ya que no es posible examinar el establecimiento y el desarrollo de un sistema poltico moderno en Afganistn en aislamiento del contexto de la normalizacin de las relaciones entre Afganistn y Pakistn en sus regiones fronterizas, estableciendo los mecanismos internacionales apropiados, etc.

Mosc toca pocas veces el delicado tema de la Lnea Durand, es decir, la controvertida lnea que separa Afganistn y Pakistn. Medvedev subray que Rusia sigue siendo una parte interesada, de modo que existe una necesidad de asegurar que esos temas sean resueltos sobre una base colectiva.

Segundo, Medvedev dej claro que Mosc resistir intentos de EE.UU. de expandir su presencia militar y poltica en Asia Central y en regiones del Caspio. Afirm: Se trata de una regin clave, una regin en la cual estn teniendo lugar diversos procesos y en la cual Rusia tiene trabajo crucialmente importante que realizar para coordinar nuestras posiciones con nuestros colegas y para ayudar a encontrar soluciones comunes a los problemas ms complejos.

Hablando claro, Mosc no permitir una reedicin de la tctica de EE.UU. despus del 11 de septiembre de 2001, cuando busc una presencia militar en Asia Central como medida temporal y luego procedi framente a colocarla sobre una base a largo plazo.

Karzai extiende la mano a Mosc

De modo interesante, las observaciones de Medvedev coinciden con informes de que Washington est dejando a la deriva al presidente afgano Hamid Karzai y que planifica la instalacin de un nuevo equipo de ensueo en Kabul.

Medvedev haba escrito a Karzai ofreciendo ayuda militar. Karzai aparentemente acept la oferta rusa, ignorando la objecin de EE.UU. de que en trminos de acuerdos secretos entre EE.UU. y Afganistn, Kabul necesitaba el consentimiento previo de Washington para semejantes tratos con terceros pases.

Una declaracin del Kremlin del lunes pasado dijo que Rusia est lista para proveer amplia ayuda a un pas independiente y democrtico [Afganistn] que vive en una atmsfera pacfica con sus vecinos. La cooperacin en el sector de la defensa ser efectiva para el establecimiento de la paz en la regin. Tiene sentido que Kabul haga adquisiciones militares de Rusia ya que las fuerzas armadas afganas utilizan armamento sovitico. Pero Washington no quiere una presencia rusa en Kabul.

Es bastante obvio que Mosc y Kabul han desafiado el poder secreto de veto de EE.UU. sobre las relaciones exteriores de Afganistn. El viernes pasado, diplomticos rusos y afganos se reunieron en Mosc y se comprometieron a seguir desarrollando la cooperacin ruso-afgana en poltica, comercio y economa as como en la esfera humanitaria. Significativamente, tambin sealaron la importancia de la Organizacin de Cooperacin de Shanghi (SCO) que es dominada por Rusia y China.

La SCO busca un rol afgano

Washington no puede condenar abiertamente a Karzai por acercarse a Rusia (y China) ya que Afganistn es tericamente un pas soberano. Mientras tanto, Mosc interviene en la afirmacin de independencia de Kabul. Mosc ha aumentado sus esfuerzos por realizar una conferencia internacional sobre Afganistn bajo el auspicio de la SCO. EE.UU. no quiere que Karzai legitime un papel de la SCO en el problema afgano. Ahora aparece un punto crtico.

Una reunin de los ministros adjuntos de exteriores de los pases miembro de la SCO (China, Kazajstn, Kirguistn, Rusia, Tayikistn y Uzbekistn) tuvo lugar en Mosc el 14 de enero. El Ministerio de Exteriores ruso anunci que una conferencia tendr lugar a fines de marzo. La iniciativa rusa recibi un fuerte apoyo con la decisin de Irn e India de participar en la conferencia.

Nueva Delhi ha saludado un rol realzado para s misma como observador en la SCO y busca mayor participacin en las actividades de la organizacin. En particular, Nueva Delhi ha expresado inters en participar en las actividades del grupo de contacto de la SCO sobre Afganistn.

La gran pregunta es si Karzai aprovechar esas tendencias regionales y responder al acercamiento de la SCO, lo que capacitara a Kabul a salirse del control total de Washington. Sin duda, Washington corre contra el tiempo en la gestacin de un cambio de rgimen en Kabul.

El punto es que ms y ms pases en la regin tienen dificultades para aceptar el monopolio de EE.UU. en la solucin del conflicto en Afganistn. Washington tendr dificultades para disociarse de la prxima conferencia de la SCO en marzo e idealmente hubiera deseado que Karzai tampoco participara, a pesar de que se trata de una iniciativa regional hecha y derecha que incluye a todos los vecinos de Afganistn.

Es seguro que la SCO colocar a Afganistn como un punto importante del orden del da en su reunin anual en la cumbre programada para agosto en Yekaterinburgo [antes Sverdlovsk], Rusia. Parece que Washington no puede detener a la SCO en esta etapa, excepto mediante una ampliacin genuina de la base de la bsqueda de un acuerdo afgano y el permiso para que los poderes regionales con legtimos intereses participen plenamente.

Por otra parte, el actual modo de pensar de EE.UU., es hacer grandiosos convenios con poderes regionales bilateralmente y mantenerlos separados de una coordinacin colectiva mutua sobre la base de preocupaciones compartidas. Pero los poderes regionales conocen el plan de juego de EE.UU. por lo que es una jugada astuta de dividir para gobernar.

Mosc rechaza los compromisos selectivos

Sin duda alguna, esas maniobras diplomticas tambin revelan el dficit de confianza en las relaciones ruso-estadounidenses. Mosc expresa optimismo en que Obama encare constructivamente los problemas que se han acumulado en la relacin entre EE.UU. y Rusia. Pero Rusia no apareci ni en el discurso inaugural de Obama ni en el documento de poltica exterior que aclar su orden del da.

El martes pasado, el ministro de exteriores ruso, Sergei Lavrov, resumi las expectativas mnimas de Mosc: Espero que los problemas controvertidos en nuestras relaciones, como ser la defensa de misiles, la viabilidad de la expansin de la OTAN sern resueltos sobre la base del pragmatismo, sin la evaluacin ideolgica que tena el gobierno saliente Hemos notado que Obama est dispuesto a hacer una pausa en el tema de la defensa de misiles y a evaluar su efectividad y su rentabilidad.

Pero Rusia no est entre las prioridades del nuevo gobierno de EE.UU. Adems, como seal la semana pasada el influyente peridico Nezavisimaya Gazeta, Una cantidad considerable de congresistas [estadounidenses] de ambos partidos creen que Rusia necesita que se le lea seriamente la cartilla. La actual prioridad rusa ser organizar una prxima reunin entre Lavrov y la Secretaria de Estado Hillary Clinton, y hasta que una tal reunin tenga lugar, las cosas quedarn en reserva incluyendo el tema polmico de la ruta de trnsito para Afganistn.

Por lo tanto, mientras hablaba con los medios en Tashkent, Medvedev estuvo de acuerdo con permitir que EE.UU. utilice una ruta de trnsito a Afganistn a travs de territorio ruso, pero de inmediato hizo la salvedad de que: Esa cooperacin ser hecha y derecha y sobre una base igualitaria. Record a Obama que la estrategia de la oleada en Afganistn podra no funcionar. Esperamos que el nuevo gobierno tenga ms xito que su predecesor en los temas que tienen que ver con Afganistn, dijo Medvedev.

Evidentemente, Petraeus pas por alto que la innecesaria obstinacin de EE.UU. por mantener el Hindu Kush como su terreno poltico exclusivo directamente en medio de Asia se ha convertido en un tema contencioso. A pesar de la fina retrica, el gobierno de Obama puede encontrar dificultades para mantener el mito de que la guerra afgana tiene que ver slo con la lucha hasta el fin contra al-Qaeda y los talibanes.

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El embajador M K Bhadrakumar fue diplomtico de carrera en el Foreign Service indio. Sus misiones incluyeron a la Unin Sovitica, Corea del Sur, Sri Lanka, Alemania, Afganistn, Pakistn, Uzbekistn, Kuwait y Turqua.

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http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/KA27Df01.html



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