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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2009

El gobierno de Lula permite la depredacin, acusa el Movimiento de los Sin Tierra
La Amazonia, metfora de los dilemas que atraviesan a la izquierda de AL

Luis Hernndez Navarro
La Jornada

La selva, lugar de prueba de un nuevo paradigma civilizatorio, alertan en el Foro Social Mundial


De la crisis global, a la crisis ambiental, a la crisis civilizatoria. La Amazonia como ejemplo vivo y candente del nivel que ha alcanzado la destruccin del medio ambiente. Esa fue la ruta central que el da de hoy sigui el Octavo Foro Social Mundial (FSM).

En diversas mesas de trabajo que sesionaron se fue elaborando un diagnstico: la Amazonia es el escenario de una doble querella. La primera de ellas enfrenta a movimientos ambientalistas de todo el mundo que luchan por la preservacin de la selva, con los gobiernos del rea que reivindican su soberana. La segunda confronta a los pueblos originarios y campesinos que viven en ese territorio, con gigantescos proyectos carreteros y energticos impulsados por esos mismos gobiernos.

Detrs de ellas se encuentran tanto las diferencias y contradicciones existentes entre movimientos populares y gobiernos progresistas de Amrica Latina, como la disputa por otro modelo de desarrollo o civilizatorio.

La Amazonia es una metfora de los dilemas que atraviesan a la izquierda, tan grandes como la regin misma. Latinoamrica ha crecido en los ltimos aos exportando materias primas. Los gobiernos progresistas han captado recursos extraordinarios para sus programas favoreciendo la explotacin petrolera, minera y forestal, al tiempo que dan facilidades a la produccin extensiva de soya. Pero la expansin de estas actividades ha provocado fuertes conflictos con comunidades indgenas y campesinas.

El ro Amazonas es el ms largo y caudaloso del planeta. Junto con Canad, es la mayor reserva de agua dulce del mundo. Nace en los Andes del sur de Per y desemboca en el ocano Atlntico. Cuenta con ms de mil ros tributarios de importancia.

A su alrededor crece la mayor selva tropical del planeta, extendida sobre 5.5 millones de kilmetros cuadrados en Brasil (60 por ciento), Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Per, Surinam, Venezuela y la Guayana Francesa. La riqueza de su biodiversidad es compleja y exuberante, pero su equilibrio es muy frgil: en parte de la selva la capa de humus no pasa de 30 o 40 centmetros.

La presin privada sobre esa tierra y esos recursos naturales es enorme. Se busca construir grandes presas hidroelctricas, expandir la minera y los agronegocios, sembrar soya y engordar vacas. Segn la Coordinacin de Organizaciones Indgenas de la Amazonia Brasilea (COIAB), la Amazonia perdi en los ltimos 30 aos, 80 millones de hectreas de selva por actividades de desarrollo no duradero. El riesgo de que la selva se vuelva una inmensa sabana de manera irreversible es real.

La humanidad entera debe estar preocupada por la Amazonia, dice el telogo Leonardo Boff. Segn l: el FSM debe presionar al gobierno brasileo para que elabore una poltica clara, explcita y objetiva para conservarla. No lo ha hecho. Hay polticas puntuales para resolver conflictos de tierras e impedir el desmantelamiento de algunas regiones, pero no mucho ms.

Segn l, la Amazonia es el lugar de prueba de un nuevo paradigma civilizatorio que es necesario construir, basado en una disminucin de los niveles de consumo. Hay que reducir, reciclar y reutilizar, afirma.

Las voces que en el Foro alertan sobre el peligro que se cierne sobre la Amazonia son mltiples y diversas. Entre muchas otras se encuentran las de los campesinos del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, ambientalistas y cientficos. Estn, tambin, los activistas vegetarianos, que insisten en que detrs de cada hamburguesa que comemos, hay un rbol menos. Al consumir carne usted est financiando la devastacin de la Amazonia. No sea cmplice con este crimen. Vulvase vegetariano, advierte su propaganda. Y ponen como demostracin cmo, entre 1990 y 2006, el hato ganadero en esa regin aument en 180 por ciento, pasando de 26 millones de cabezas a 73 millones.

A lo largo del territorio del ro Amazonas viven unos 135 pueblos originarios. Representantes de muchos de ellos se encuentran en el Foro, y han dedicado una parte muy importante de sus esfuerzos a alertar acerca de los peligros que penden sobre su hbitat. Vestidos con sus trajes tpicos y con el cuerpo pintado de rojo y negro han invocado el espritu de sus antepasados para salvar la selva. Venimos a levantar la voz de los pueblos indgenas que no quieren ver sus tierras y sus aguas convertidas en mercancas que se venden, dijo la aimara Viviana Lima.

Y es que, como dijo en el Foro Jorge ancucheo, representante de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indgenas, sufrimos el avance de las multinacionales que llegan atropellando nuestros territorios, saqueando nuestra agua, nuestros bosques, nuestros recursos naturales. Antes tenamos a una economa en la que no haba hambre, en la que no moran nuestros nios. Hoy los indgenas somos los ms pobres de los pobres. Este modelo est en crisis pero no muerto.

El avance de la modernidad salvaje sobre la selva amenaza tambin las tierras de indgenas, campesinos, extractores de caucho y pescadores ribereos. La situacin es tan grave que el gobierno de Lula tuvo que asumir el amargo trago de la renuncia de Marina Silva, secretaria del Medio Ambiente y reconocida ecologista, cansada de tener que enfrentarse, prcticamente sola, con los voraces intereses de los grandes consorcios. El gobierno de Lula dicen los Sin Tierra ha apoyado el avance de ese modelo depredador de la Amazonia.

Devastacin

Como ejemplo de ello est la denuncia hecha por investigadores sociales, representantes de pueblos indgenas y activistas rurales contra la empresa multinacional Vale do Rio Doce, culpable de la devastacin del bosque amaznico. Originalmente fue una compaa estatal, pero Henrique Cardoso la privatiz en mayo de 1997. Es la empresa minera ms grande de Latinoamrica y la segunda ms grande del mundo. El corazn de sus operaciones es un vasto complejo en el Amazonas central, conocido como Carajs.

Conflictos como stos son, de acuerdo con Ramn Mantovani, dirigente del Partido de la Refundacin Comunista, expresin de la compleja relacin que existe entre los movimientos populares y los gobiernos progresistas de la regin. Segn l, esos gobiernos que no provienen de la izquierda tradicional, no son gobiernos posneoliberales sino gobiernos que estn en el centro de la lucha contra el neoliberalismo; que buscan romper con este modelo, pero an no han salido de l. Estn en la punta de la lucha pero, a pesar de sus propuestas de integracin regional, siguen atados a un marco nacional.



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