Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2009

Israel, Palestina y la narrativa mentirosa

Claudio Fabian Guevara
Rebelin


Los diarios del mundo anuncian que los ataques de Israel contra el territorio palestino cesaron, debido a una "tregua unilateral" que aprob el gabinete de Seguridad israel. La cifra de vctimas fatales supera el millar, los bombardeos destrozaron hospitales, escuelas y hasta organismos de la ONU. Decenas de marchas en todo el mundo protestaron por la masacre repetida de inocentes en el campo de concentracin que es hoy Gaza y Cisjordania.

Sin embargo, Israel gan una vez ms la batalla poltica e informativa. Solo dos gobiernos hasta ahora, Bolivia y Venezuela, han tomado decisiones fuertes y han roto lazos diplomticos con el rgimen israel. El resto se llama al silencio. Y los medios masivos informaron sobre la guerra, pero en trminos que encubren el verdadero alcance de esta tragedia.

Es que Israel no slo emplea las ms altas tecnologas en en el campo de batalla, sino tambin un arsenal de propaganda sofisticada en los medios. La estrategia informativa del estado israel es muy eficiente para lograr tres "efectos" de sentido en las audiencias del mundo:

1) En primer lugar, aislar al conflicto de la historia. Muy pocos ciudadanos pueden enterarse a traves de las noticias de que, antes de la creacin del Estado israel mediados de siglo, los palestinos ya estaban all. Que la creacin de Israel implic el despojo y el desplazamiento de miles de familias palestinas. Por eso judos y palestinos estn enfrentados ahora por la posesin de un territorio que ambos reclaman como propio.

2) En segundo lugar, se oculta la progresin de este despojo. Es prcticamente imposible enterarse, por los medios tradicionales, que Israel hace muchos aos que expande su territorio a travs de nuevas guerras de ocupacin, y mediante la accin de colonos que ocupan nuevos asentamientos. Siempre, por supuesto, ocupando terrenos que pertenecen a otras familias palestinas, que pasan a engrosar los millones de desplazados que viven miserablemente, en territorios bajo control militar israel.

3) En tercer lugar, la estrategia israel logra que millones en el mundo se declaren neutrales porque piensan que ste es un conflicto en el que ambos lados tienen su parte de responsabilidad. Y no faltan quienes apoyan abiertamente a Israel porque creen en los argumentos sobre la "lucha contra el terrorismo".

Cmo se construye este manto de encubrimiento sobre delitos de lesa humanidad?
Estamos hablando de una ocupacin militar mantenida durante dcadas, de un pueblo entero al que se le niega su derecho a un Estado, del constante robo de ms territorios y la aparicin de nuevos refugiados cada ao.... Estamos hablando, adems, que cuando estas poblaciones condenadas a vivir en un campo de concentracin se rebelan, con piedras o con armas, se las bombardea, se destruyen sus ciudades, se asesina a sus representantes y a sus autoridades en nombre del "derecho de Israel a defenderse".

El caso no indigna an a ms gente en el mundo porque el periodismo corporativo construye una falsa simetra informativa sobre el caso palestino. Llamo "falsa simetra informativa" a una narracin periodstica que, aparentando neutralidad y equilibrio ante un conflicto, describe a los contendientes como partes con responsabilidad similar en la disputa.

En el caso de Palestina, la falsa simetra iguala a ocupantes y ocupados, opresores y vctimas. Es frecuente, por ejemplo, que se informe que Israel toma "represalias" ante la "provocacin" palestina. Este enfoque le asigna discretamente la responsabilidad del problema a los palestinos. En esta ltima contienda, el gran protagonista "equilibrador" de los bombardeos israeles sobre la poblacin de Gaza, fueron los siempre-presentes-en-las- noticias cohetes palestinos.

El ltimo captulo de este relato repetitivo dice que Israel emprendi la guerra para acabar con el lanzamiento de cohetes desde Gaza. Que Israel lo que quiere es acabar con el grupo Hamas, tildado de "terrorista". Que todo se debe a que este grupo de irresponsables ataca en forma insensata a un enemigo de mayor podero. Que Israel, agotada su paciencia, no tiene ms remedio que responder para proteger a su poblacin. Que la dirigencia palestina est dividida en interminables rencillas internas, y que Israel es una nacin democrtica y pacfica, pero acosada por sus vecinos.

Basta releer diarios viejos para hallar las claves de esta narrativa mentirosa. Das atrs, por ejemplo, se relataba que el conflicto llegaba a su fin porque Israel decida "unilateralmente" un alto el fuego, mientras Hamas continuaba imponiendo condiciones.

Este relato le concede a Israel el papel de potencia amante de la paz, y a su oponente, el de un hombrecito obcecado que, luego de haber recibido una paliza, insiste en seguir peleando.

Estos argumentos, con leves variantes, se repiten en cada conflicto. Hace un ao, por ejemplo, fue una historia similar la que justific la destruccin del Lbano. Es claro que esta fachada se sostiene con un trabajo sistemtico por parte de un batalln de asalariados de Israel en todo el mundo que se encargan de repetir estereotipos y falsas premisas, mientras presionan para que sus oponentes permanezcan tan invisibles e inaudibles como sea posible. Es un verdadero "cerrojo" informativo: la maquinaria de propaganda isreal moldea la historia que se narra al mundo a travs de su ejrcito de fuentes, opinlogos, congresistas alcahuetes, etc., mientras la ocupacin militar elimina cualquier verificacin independiente, negando el acceso de periodistas y observadores neutrales a la zona de conflicto.

La mayora de las noticias occidentales muestran ostensible influencia de la propaganda de guerra israel. Los periodistas caemos en una trampa si la repetimos con el argumento de que debemos ser neutrales ante un conflicto, y que debemos escuchar los testimonios de ambos lados.

Ms que en el equilibrio, creo en una postura moral honesta y clara de los comunicadores. Prefiero saber desde qu lugar -poltico, ideolgico, nacional- se informa. La neutralidad es slo un espejismo, una construccin discursiva engaosa. Y muchas veces, la neutralidad puede ser inmoral.

Hace unos das el periodista britnico Robert Fisk opin sobre este dilema: dijo que los periodistas deberamos estar del lado de quienes sufren. Si reportramos el comercio de esclavos en el siglo XVIII -dijo-, no le daramos igualdad de tiempo al capitn del navo esclavista que a los africanos encadenados. Si cubriramos un campo de concentracin nazi, no le daramos el mismo espacio al vocero de Hitler que a los prisioneros.

Reportar sobre la tragedia Palestina -el bloqueo cubano, el sufrimiento iraqu u otras violencias metdicas del Imperio- reclama aplicar esta lgica simple y transparente. No cultivar un falso equilibrio, ni sostener una neutralidad que no corresponde. Llamar a las cosas por su nombre, hablar a corazn abierto, e informar para que la gente no slo se entere, sino tambin entienda.


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