Portada :: Otro mundo es posible :: IX Foro Social Mundial (Belm do Par, enero 2009)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2009

Presidentes por un socialismo feminista

Mario Osava
IPS-TerraViva


"El verdadero socialismo es feminista" y ya est en construccin, sostuvo el presidente de Venezuela, Hugo Chvez, junto a otros tres mandatarios sudamericanos, todos hombres, en un dilogo organizado este jueves en el mbito del Foro Social Mundial (FSM).

"Un nuevo mundo est naciendo, la utopa est en Sudamrica", reforz Chvez, en un discurso que mencion varias veces a Fidel Castro como el precursor de la ola de gobernantes de izquierda elegidos en los ltimos aos y de la Alternativa Bolivariana de para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA).

Los mandatarios hablaron en el Dilogo sobre la Integracin Popular de Nuestra Amrica, organizado por Va Campesina, una red de movimientos y grupos rurales de todo el mundo.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa destac, sin embargo, las varias diferencias entre el "socialismo del siglo XXI", que l comparte con su colega venezolano, y el "socialismo tradicional". Una de ellas es la "justicia de gnero", el fin de la discriminacin de la mujer que, por ejemplo, busca el Estado ecuatoriano al igualar salarios de funcionarias y funcionarios.

La "equidad tnica", en favor de los pueblos indgenas y afrodescendientes, e intergeneracional seran otras distinciones, pero la crtica ms general que hace Correa al "socialismo clsico" es que "no cuestion el desarrollo" promovido por el capitalismo, proponiendo "slo una forma ms justa de alcanzarlo", con el mismo objetivo de elevar la productividad y el consumo.

Si China alcanza el mismo nivel de "desarrollo" de pases industrializados, el planeta sera insuficiente para atender la demanda material, arguy. Ahora se trata de perseguir otro desarrollo, preservando la naturaleza, la supervivencia de la biodiversidad y la diversidad cultural, explic.

El socialismo de este siglo "ya existe en aplicacin", reconoce la supremaca del trabajo humano, defiende la vida y el "valor social" de los ecosistemas, como "la selva amaznica, un pulmn del planeta". Los pases amaznicos, al contrario de los industriales que devastaron sus bosques, preservaron un ambiente de "altsimo valor, pero sin precio", afirm.

Tambin dejar de extraer el petrleo, como intenta hacer Ecuador, representa un sacrificio en beneficio de la humanidad que "debera ser compensado por lo menos en mitad del ingreso que podramos percibir", explotando las reservas, acot.

Ante la crisis climtica global, un desarrollo alternativo es hoy una "imposicin incluso tcnica", afirm Correa.

Un "modelo alternativo ya existe" en Amrica Latina y podr avanzar mucho con la integracin regional que ya tiene instrumentos financieros como el Banco del Sur y un posible marco institucional, con la Organizacin de los Estados Latinoamericanos y del Caribe, cuya construccin aprob la cumbre regional de diciembre en Salvador, Brasil, agreg.

Los cambios en la regin, reflejados en la presencia en Belm de los cuatro presidentes considerados los ms izquierdistas, deben mucho al FSM, la "asamblea de la humanidad" que empez a reunirse anualmente en la meridional ciudad brasilea de Porto Alegre en 2001, coincidieron los mandatarios.

"Paraguay cambi por la voz esperanzadora de ustedes, de los movimientos sociales", declar Fernando Lugo, presidente de ese pas desde agosto que inform haber participado de foros anteriores como obispo catlico.

Con consignas antiimperialistas, el presidente de Bolivia, Evo Morales, conden la existencia de bases militares extranjeras en la regin, producto del "intervencionismo americano" (estadounidense).

Con un discurso lleno de bromas y ancdotas, Chvez cosech muchos aplausos cuando se declar "feminista", especialmente entre las mujeres que coreaban "aguanta imperialista, Amrica Latina ser toda feminista".

Cerca de 1.200 personas participaron en el dilogo de Va Campesina, de hecho organizada por el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra de Brasil, con invitados de otros grupos sociales. En la mesa, solo dos mujeres se sentaron junto a ocho hombres.

Magdalena Len, de la Red Latinoamericana de Mujeres Transformando la Economa, dijo que las soberanas financiera y alimentaria y en otras reas, como comunicacin, son dimensiones esenciales del ALBA y que los pequeos productores, muchos de subsistencia, son la base de la "otra economa" en construccin.

El ALBA, una iniciativa de Chvez, est conformada por Bolivia, Cuba, Dominica, Honduras, Nicaragua y Venezuela.

La ausencia del presidente de Brasil, Luiz Incio Lula da Silva, en un encuentro de tantos mandatarios sudamericanos "preocupa porque se trata del anfitrin" y una seal de "insuficiente inters en la integracin", coment a IPS Pedro Quimbiamba, dirigente de la Federacin Nacional de Organizaciones Campesinas, Indgenas y Negras (Fenocin) de Ecuador.

El socialismo proclamado por los cuatro lderes presentes defensores del ALBA, si bien Ecuador y Paraguay an no formalizaron su adhesin, puede ser la diferencia que motiv la decisin de Lula, matiz Mara Gualn, dirigente de base de Fenocin.

Una mayor presencia de mujeres en la presidencia de los pases "es cuestin de tiempo", dijo Gualn a IPS, justificando el dominio masculino por la demora en superar la cultura machista.

Tener un presidente indgena en Ecuador, como en Bolivia, an demandar tiempo tambin, pero "un da vendr", coincidieron los dos activistas de Fenocin, ambos aborgenes.

Por otra parte, el mandatario paraguayo Lugo afirm que "no descansaremos en paz, y nuestra alma no descansar, mientras no alcancemos ese objetivo", refirindose a un precio mejor y la "libre disponibilidad" de la energa de la central hidroelctrica de Itaip, que Paraguay vende a Brasil.

Itaip es compartida por los dos pases, segn las condiciones acordadas en "un tratado firmado en la poca de las dictaduras" en 1973 y cuya revisin fue una de las principales banderas de Lugo en la campaa electoral del ao pasado.

Paraguay quiere "reconquistar su dignidad" y ser "tratado de igual para igual", cumpliendo una profeca guaran, seal el mandatario.

La disputa no tiene razn de existir, segn el gobierno de Brasil y los administradores brasileos de Itaip, porque se trata de un precio justo y un acuerdo que benefici mucho a Paraguay. La construccin de Itaip, una gigantesca central que aprovecha las aguas fronterizas del ro Paran, fue financiada por Brasil.

Para Paraguay "un negocio mejor que Itaip solo podra ser otra Itaip", afirm a IPS Nelton Friedrich, director brasileo de Coordinacin y Medio Ambiente de Itaip Binacional, la empresa que administra la hidroelctrica.

Paraguay gana 700 millones de dlares anuales sin haber invertido nada. Brasil se encarg de la obra y en un momento la deuda externa asumida para la construccin de Itaip represent 20 por ciento del total del endeudamiento brasileo, arguy.

Adems, en los primeros aos de operacin, cuando no haba en Brasil la demanda suficiente para absorber casi toda la energa de la central, el gobierno brasileo oblig a empresas de distribucin a adquirir y pagar la electricidad de Itaip, beneficiando a Paraguay, acot.

La deuda de la empresa, actualmente de 18.000 millones de dlares, ya est decreciendo y ser liquidada en 2023, cuando expire el tratado y Paraguay disponga de mitad de la hidroelctrica que en el mercado vale hoy 60.000 millones de dlares, y podr vender la energa a quien quiera, concluy.

Por ahora, Paraguay solo consume cinco por ciento de la energa generada y est obligado a vender a Brasil todo el resto de la mitad que le corresponde.


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