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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2009

Sobre el filosofar de Manuel Sacristn

Joaqun Miras
Rebelin


A menudo Sacristn juzga con rigor la validez de su obra -la misma carta a Andaln, por ejemplo, de junio de 1985-. Creo que, ms all de todas las dificultades que tuvo para disponer de tiempo y medios, hay un punto en el que se equivoca y no estoy de acuerdo con su valoracin sobre s mismo, y dirimo con l una "querelle" terica. Me explico: cuando leo sobre Digenes Laercio y sus vidas de filsofos ilustres, siempre encuentro la misma opinin: es un centn de vidas de filsofos, de ancdotas vitales, pero Digenes se olvida de explicarnos sus "sistemas". De vidas: de vidas! Pero si el filosofar es algo, es precisamente ser un saber segundo cuya primordial funcin debe ser orientar la propia vida, apelarse a s mismo y ser capaz de vivir de otro modo, de un modo filosfico. En esto suscribo lo que explica Hadot. Hubo en la clasicidad personas a las que todos consideraban filsofos y que no escribieron nunca nada -a comenzar por Scrates-, pero sus vidas eran vidas de filsofos, y por eso seducan, servan, orientaban, por eso eran y se convertan en maestros, es decir, tenan discpulos. No por su obra.

Entonces, si para seguir con el ejemplo, D L nos cuenta cmo Digenes el cnico en su frugalidad tira la taza que utilizaba para beber agua, al ver a un nio que beba con la mano -"hasta un nio me da lecciones"-, eso es anecdotario; si hubiese recogido las reflexiones de Digenes el cnico sobre "el ser" o los atributos divinos, eso sera filosofa. El filosofar de Sacristn -y el de Giulia Adinolfi, su concepcin de la vida sabia, esto es, de la vida del sofs, inclua la reflexin y el estudio, ciertamente, como forma filosfica de praxis y de vida; inclua la praxis poltica y la preocupacin por la polis. Desplegaba y acoga estas actividades... y la sobriedad de vida, y la apertura a los dems... Lo que meditaba -meditaban- lo escriban y lo que estudiaban, lo escriban, porque el estudio formaba parte de ese modo de vida que es el que nos impresionaba, el que nos cautivaba. Eran Silenos buscando seducirnos para la vida sabia, tal y como dice Alcibades de Scrates en El Banquete1. Ninguna obra sistemtica puede lograr eso, ninguna elaboracin intelectual puede convertir a nadie en conciencia crtica de nadie. Slo una vida filosfica.

Por lo dems , el trabajo intelectual de Sacristn siempre posea erudicin, saber, rigor intelectual, y adems rigor moral y capacidad de interpelar al sujeto... Sera triste que una reminiscencia teoricista nos hubiese hecho perder alguna pgina ms de S. que hubiese podido ser escrita, a pesar de su poco tiempo y de todas sus dificultades vitales.

PS: Hay una cosa que no he aadido y que muestra hasta qu punto no se le entiende -no se les entiende-, hasta qu punto se les interpreta como absurdos por leerlos desde el cursus honorum, esto es ,desde fuera de la filosofa: cuando se pasman por el hecho de que renunciara las ofertas de investigacin que le hicieron en el extranjero -o que Giulia se quedase a vivir en Espaa en los aos cincuenta siendo italiana-. Pero, por encima de todo, l no era un investigador, no era una persona cuya meta y fin fuese una obra "cientfica", teortica. Por encima de todo su meta era vivir una vida conforme a unos principios; muy exigentes desde luego. Es la idea de vida sabia, que incluye el estudio como autodespliegue. Tienen razn, sin embargo, los que, para destruirlos, atentan contra su recuerdo inventando calumnias sobre su moralidad: saben, sintieron lo que eran; les pes lo que eran, sus miradas. Y saben dnde estaba su fuerza, por eso tratan de destruirla.

Anexo: Carta de Manuel Sacristn a Andaln, 30/6/1985

Eloy Fernndez Clemente

Zaragoza

Querido amigo,

estoy cascado, pero no chocheo. Con esa precisin podrs inferir que no me olvido de los amigos (al menos, todava, y si el estar cascado no da un salto cualitativo, tampoco los olvidar en el futuro).

Tambin he de protestar de que llames magnficos a los dos tomos aparecidos de Panfletos y Materiales. Me parece que ellos revelan bastante bien el desastre que en muchos de nosotros produjo el franquismo (en m desde luego): son escritos de ocasin, sin tiempo suficiente para la reflexin ni para la documentacin.

En cambio, te agradezco mucho lo que dices de una posible utilidad ma en otras pocas. Supongo que tambin eso es falso, pero el hombre es dbil y acepta algunas falsedades.

Y en cuanto a la entrevista para Andaln, la hacemos cuando quieras. A propsito de lo cual es bueno que sepas que yo tengo algunas limitaciones graves: despus de una operacin de corazn, me fall definitivamente el rin que me quedaba. Hace veinte aos, cuando le pasaba a uno eso, el parte mdico deca que falleci de fallo renal. Ahora te enchufan a una mquina de hemodilisis cada 48 horas y sobrevives, aunque no lo pasas muy bien. Consecuencia: no haremos la entrevista en da de hemodilisis. Cuando haya que hacerla me telefoneas antes (o me telefonea alguien de Andaln) y fijamos la fecha.

Mandar uno de estos das una carta internacional a Lola Albiac: se trata de componer una cadena universitaria mundial en pro del desame nuclear. Espero que ella te enganche a la cadena,

Mientras tanto, un saludo afectuoso.

Manolo



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