Portada :: Iraq
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-11-2004

Los refugiados de Fallujah

Dahr Jamail
Rebelin

Traducido para Rebelin por Pablo Manuel Rizzo


"Los mdicos de Fallujah estn denunciando que los pacientes del hospital han sido forzados a salir por los Americanos," dijo Mehdi Abdulla, conductor de ambulancias del hospital de Baghdad de 33 aos de edad, "Algunos doctores me dijeron que estaban realizando una operacin de ciruga mayor, cuando los soldados los echaron y dejaron al paciente morir." Mehdi mira el suelo, luego hacia el horizonte.

La calle del hospital es un caos de autos tocando la bocina mientras en el hospital estn recibiendo escritorios nuevos. Las cajas vacas estn diseminadas alrededor del hospital. Um Mohammed, una doctora del hospital se sienta detrs de su viejo escritorio de madera. "Cmo puedo recibir un escritorio nuevo cuando hay pacientes muriendo debido a la falta de medicinas?" pregunta agitando sus manos en el aire, "Deberan hacer es contruir un ascensor, de modo que los pacientes que no pueden caminar puedan ser llevados a ciruga, y cambio de eso recibimos estos escritorios nuevos!" Sus ojos estaban penetrados de fuego, mientras una nueva capa de frustracin se cubre su trabajo.

"Y todava hay algunos iraques que piensan que los americanos vinieron a liberarlos, " agrega mientras mira por la ventana rota. Los vidrios yacen afuera, hechos aicos por un coche bomba que deton frente al hospital. "Esta gente cambiar de opinin acerca de sus liberadores cuando ellos tambin tengan un miembro de su familia muerto."

Mehdi nos lleva entnces a un campo de refugiados de Fallujenses, establecido en el campus de la Universidad de Baghdad. Las carpas rodean una vieja mezquita. Unos chicos corretean entre ellas pateando una pelota de futbol medio desinflada. Algunas mujeres estn usando el agua de dos canillas para lavar vasijas y ropa. Alrededor hay bastante gente, caminan como perdidos, esperando.

Nosotros pedimos permiso a un sheikh para conversar con algunas familias. Nos saluda y dice: "Ustedes pueden ver cunto hemos sufrido. Tenemos 97 familias aqu ahora, 50 ms vendrn maana. Hay gente secuestrando a los chicos refugiados para venderlos."

Abu Hammad, un comerciante de Fallujah de 35 aos, comienza a relatarnos su experiencia, respira con dificultad mientras lo hace debido que est muy furioso.

"Los aviones americanos vinieron contnuamente durante la noche y bombardearon todo Fallujah! No pararon ni un momento! Si no encontraban un objetivo para bombardear, entnces usaban bombas de sonido solo para aterrorizar a la gente y a los chicos. La ciudad estaba aterrorizada; no puedo describirles cunto pnico haba."

Tiembla de angustia y de furia. "En la maana encontr a Fallujah vaca, como si no viviera nadie all. Incluso gases venenosos han usado en Fallujah, usaron de todo, tanques, artillera, infantera, gas venenoso. Fallujah fu bombardeada hasta los cimientos. No queda nada."

Varios hombres parados junto a nosotros, otros refugiados, asienten con la cabeza confirmando mientras miran hacia donde se pone el sol, en direccin de Fallujah.

Abu Hammad contina: "La mayora de la gente inocente permaneca en las mezquitas para estar ms cerca de Dios y sentirse seguros. Hasta los heridos fueron asesinados. Ancianas con banderas blancas fueron asesinadas por los Americanos! Los Americanos anunciaron a la gente que viniera a cierta mezquita si queran abandonar Fallujah, e incluso la gente que fu all con banderas blancas fu asesinada!"

Uno de los hombres que estaba con nosotros, un hombre corpulento llamado Mohammad Ali est llorando, su cuerpo grande temblando con cada nuevo detalle revelado por Abu Hammad.

"No haba comida, ni electricidad, ni agua, " contina Abu Hammad, "ni siquiera podamos encender una vela porque los Americanos nos hubieran visto y matado."

Hace una pausa y pregunta: "Este sufrimiento de la gente, quisiera preguntar a todos en el mundo si han visto un sufrimiento as. La gente en Fallujah es solo Fallujenses. Ayad Allawi estaba mintiendo cuando dijo que haba combatientes extranjeros all."

Y contina: "Hay cuerpos que los Americanos han arrojado al ro. Yo los v cuando lo hacan! Y todos los que estaban all pensaron que seran asesinados por los Americanos, de modo que decidieron cruzar el ro nadando. Incluso cuando los Americano les disparaban con rifles desde la orilla! Incluso gente que no poda nadar intentaba cruzar el ro! Prefirieron ahogarse antes que ser asesinados por los Americanos."

Mohammad interrumpe para iniciar sus plegarias. l es del distrito de Julan, en Fallujah, donde ocurri gran parte de las peleas ms duras, y continan ocurriendo. "Ellos nos llaman terroristas cuando nosotros vivimos en la ciudad. Es nuestra ciudad. Nosotros no fuimos a atacar a los Americanos, ellos vinieron a nuestra ciudad a atacarnos. Los Fallujenses estamos defendiendo nuestra ciudad, nuestras casas, nuestras mezquitas, nuestro honor. Ayad Allawi dice que somos su familia, puede usted atacar a su familia Allawi? Ataca a su propia familia Allawi?"

En ese punto, levanta sus manos hacia el cielo y piden levantando la voz: "Pedimos al Islam, todos los pases Islmicos, que tengan una clara conciencia para ver lo que est sucediendo en Fallujah. Nosotros eramos la ciudad ms segura con la polica y la Guardia Nacional Iraqu (ING) antes de la presencia de los Americanos. Ahora que hemos venido a Baghdad tenemos miedo de que nuestros autos y todas nuestras pertenencias sean robadas."

Su cuerpazo sigue temblando mientras habla: "Nosotros no creemos que haya habido Eid despus del Ramadan (N.del T.: un festejo de alguna manera comparable a la pascua cristiana, luego del Ramadan que es un perodo de ayuno Islmico) este ao, porque nuestra situacin es demasiado mala. Todo lo que tenemos es ms ayuno. Ellos dicen que van a recontrur Fallujah, pero yo quisiera preguntar cundo y cmo? Qu hicieron ellos con Sadr City cuando dejaron de pelear all? No hicieron nada."

Veo un hombre con una sola pierna sentado cerca de la mezquita, que asiente con la cabeza fumando su cigarrillo mientras Mohammad contina: "Quisiera preguntar al mundo por qu sucede esto? Les digo a los presidentes de los pases Arabes y Musulmanes que despierten! Despierten por favor! Estamos siendo asesinados, somos refugiados de nuestras propias casas, nuestros chicos no tienen nada, nisiquiera zapatos para ponerse! Despierten! Despierten! No sean traidores! Sean seres humanos y no marionetas de los Americanos!"

Est llorando ms an ahora: "Yo dej Fallujah ayer y estoy lisiado. Le rogu a Dis que nos salvara, pero ahora nuestra casa fu bombardeada y he perdido todo."

Como Mohammad ya no habla, un refugiado de 40 aos, Khalil, habla ahora: "Cuando los Americanos vinieron a nuestra ciudad nos rehusamos a aceptar que extranjeros vengan a invadirnos. Aceptamos a la Guardia Nacional Iraqu pero no a los Americanos. Nadie ha visto a ningn Zarqawi. Si los Americanos no vinieran a nuestra ciudad, quin atacaramos los Fallujenses? Los Fallujenses no atacamos a otros iraques. Los Fallujenses solo atacamos a las tropas Americanas cuando entras o se acercan a nuestra ciudad."

En vez de llorar, como muchos otros que entrevist, Khalil est furioso. Su tristeza se convierte en clera. "Si tenemos un govierno, el govierno debera solucionar el sufrimiento de la gente. Nuestro govierno no lo hace, en cambio nos atacan constantemente, nuestro govierno es un govierno marioneta. No estn aqu para ayudarnos. Los ministros de Defensa y del Interior dicen que somos su familia, entnces por qu demuelen nuestra casa sobre nuestras cabezas? Por qu estn matndonos?"

Pero entnces las lgrimas asoman a sus ojos, y mientras seala a varios nios pequeos que estn cerca, dice: "Eid ha terminado, Ramadan ha terminado, y los chicos no tienen ni una sonrisa siquiera. No tienen nada ni ningn lugar donde ir. Acostumbrbamos llevarlos a los parques a divertirse, pero ahora no tenemos ni una casa para darles."

Contina sealando a los chicos y a algunas mujeres que estn cerca: "Qu ser de los chicos? qu harn? qu ser de las mujeres? No puedo describir la situacin en Fallujah y las condiciones de la gente. Fallujah est sufriendo demasiado, todo est perdido ahora."

Entnces explica: "Obtuvimos algunas provisiones de la buena gnete de Baghdad, y algunos doctores voluntarios vinieron por sus propios medios con algunas medicinas, pero tuvieron que ur cada da porque las condiciones eran demasiado malas. No recibimos nada del Ministerio de Salud, ni medicina, ni doctores, ni nada."

Continu diciendo que los que dejaron Fallujah no pensaron que estaran lejos tanto tiempo, de modo que solo llevaron ropa de verano. Ahora est bastante fro por la noche, con temperatuas debajo de los 10 grados centgrados a la noche y casi todo el tiempo ventoso. Khalil aade: "Necesitamos ropa. Estamos viviendo en un desastre aqu en el campo. Estamos viviendo como perros y los nios no tienen suficiente ropa."

Hoy, un vocero de la Medialuna Roja Iraqu (N. del T.: es una organizacin benfica paralela a la Cruz Roja, pero cambian el smbolo de la cruz por una medialuna por que no son cristianos sino musulmanes) me dijo que ninguno de los equipos de socorro ha sido autorizado para entrar en Fallujah, y el ejrcito dice que pasarn al menos dos semanas antes que los refugiados puedan volver a su ciudad.

Dahr Jamail esperiodista norteamericano en Bagdad

Ms artculos, fotos y comentarios pueden encontrarse en http://dahrjamailiraq.com




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter