Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2009

Un islamismo abierto a la izquierda: el nacimiento de un nuevo tercermundismo rabe?

Nicolas Dot Pouillard Cetri
www.cetri.be

Traducido por Jorge Aldao y revisado por Caty R.


Islamismos, movimientos de izquierda radical y nacionalismos rabes han aparecido enfrentados durante mucho tiempo. Sin embargo, se estn tejiendo alianzas entre ellos que reconfiguran profundamente el campo poltico en Palestina, Lbano y Egipto.

Los debates sobre el lugar de lo religioso y lo poltico frecuentemente se tergiversan por la subjetividad de las percepciones ideolgicas y culturales. La comprensin del fenmeno islamista en Francia permanece dominada en gran medida por una serie de paradigmas muy abstractos que no permiten un anlisis concreto, e incluso real, del campo poltico en Oriente Medio. As, se traza una dicotoma arbitraria entre laicos y religiosos, Islam moderado e Islam extremista y entre progresistas y reaccionarios.

De esta forma se crean tipologas que slo corresponden a una realidad imaginaria de la poltica: la poltica como nos gustara que fuera, no como es en realidad. El terreno poltico de Oriente Medio aparece deformado fundamentalmente por simplificaciones histricas que trazan una lnea divisoria insalvable entre islamistas idnticos entre s -de Al Qaeda al Hezbol libans- y laicos preocupados, por su naturaleza, por los derechos del hombre y la mujer. Efectivamente, esas clasificaciones aparecen en la actualidad como parcialmente falsas. En Palestina, el claramente laico Fatah es autor de una de las leyes ms reaccionarias sobre los derechos de la mujer, que limita a seis meses las penas de prisin para los autores de crmenes de honor. A menudo se confunde laico con progresista. Tambin se imagina que los laicos, necesariamente, son perseguidos por los integristas musulmanes. Verdadera en ciertos casos, esta aseveracin es falsa en otras ocasiones. Entonces es necesario comprender, por ejemplo, que el Partido Comunista libans, que establece alianzas con Hezbol o el Frente Popular de Liberacin de Palestina (FPLP) marxista, trabaja a menudo con Hams o con la Yihad islmica, y preguntarnos, poltica y metodolgicamente, por estas nuevas realidades.

Siempre existe una tendencia recurrente a la simplificacin del debate segn lneas ideolgicas pertinaces que enmarcan a los protagonistas polticos islmicos en categoras fijas incapaces de transformarse poltica e ideolgicamente. En la actualidad, el movimiento islmico tiene, prcticamente, ochenta aos de existencia en Oriente Medio. Imaginarlo como un conjunto unido, homogneo y sin diferenciacin, equivale a suponer que la izquierda abarca un amplio espectro que va de los veteranos de la banda Baader a Tony Blair, o que la derecha es un todo homogneo que une sin matices a la democracia cristiana alemana y a los neofascistas italianos. Hay una historia de las derechas y una historia de las izquierdas. Y tambin deber haber una historia de los islamismos, ya que este referente poltico se ha pluralizado considerablemente. El ejemplo de las recomposiciones polticas en el Oriente Medio rabe y la aparicin de un islamismo poltico de tipo nacionalista con apertura hacia las izquierdas y hacia los movimientos nacionalistas rabes, no pueden menos que plantear algunos interrogantes tericos y polticos

Un nuevo modelo de alianza poltica en Palestina y otros lugares.

Las primeras elecciones municipales en Cisjordania desde 1976, que se celebraron el 23 de diciembre de 2004 fueron, en su momento, un motivo para preguntarse si Hams aventajara a Fatah y cmo quedara, despus del escrutinio, la relacin de fuerzas polticas entre los islamistas, el movimiento nacionalista y la izquierda. La respuesta no fue unvoca, las elecciones municipales no produjeron una estructuracin clara del campo poltico. Al contrario, algunas coordenadas se transformaron y las tendencias parece que se han confirmado. Ms que una irreducible oposicin entre agrupaciones claramente definidas -Fatah, Hamas, FPLP, FDLP, PPP (1)- se tejieron localmente nuevas alianzas coyunturales y fluctuantes. En Bnei Zayyaid, as como en Beln, se estableci una alianza entre el FPLP y Hams que permiti disputar a Fatah la mayora poltica en el Consejo Municipal. En Ramala, un ao despus, una mujer perteneciente al FPLP fue elegida alcaldesa con los tres votos de Hams unidos a los seis del FPLP y dejaron en minora a los seis concejales de Fatah.

Estas alianzas inditas tambin se han dibujado en el mbito de las operaciones militares: el brazo armado del FPLP las brigadas Abu Ali Mustaf- han actuado de manera regular, desde 2001, en la Franja de Gaza al lado de las Brigadas Ezze-dine al-Quassem -el brazo armado de Hams- y de las Brigadas al-Quds, su homlogo de la Yihad Islmica. Por ltimo, los elementos disidentes de Fatah, organizados alrededor de la nebulosa de los Comits Populares de Resistencia (CPR), se aproximan poco a poco a la direccin gazat de Hams; este ltimo, luego de su victoria en las elecciones legislativas de enero de 2006, design a uno de los principales activistas de los CPR, Jamal Samhadana (2), veterano militante de Fatah, al frente de los nuevos servicios de seguridad palestinos formados por el gobierno de Hams; se trataba entonces de contrarrestar, sobre todo en la Franja de Gaza, a las fuerzas de seguridad dirigidas por Mohammad Dahlan, dirigente de Fatah. Samhadana es el smbolo de la faccin de Fatah que se alej progresivamente de la direccin del partido y que confirma su desmembramiento progresivo, acelerado por la muerte de Yasser Arafat el 11 de noviembre de 2004, cuyo simbolismo permita mantener todava un mnimo de cohesin interna. Fue as como Saed Siyyam, el nuevo ministro del Interior palestino, miembro de Hams, eligi a un antiguo miembro de Fatah, es decir un elemento poltico surgido del nacionalismo palestino y no del propio movimiento islmico, para dirigir los servicios de seguridad, sin otro objetivo que competir sobre el terreno con el predominio armado de la Seguridad Preventiva vinculada a la direccin de Fatah.

Los enfrentamientos entre Fatah y Hams de los dos ltimos aos corresponden a una discrepancia poltica estratgica, a una diferencia en cuanto a la posicin a adoptar frente a Israel y a la comunidad internacional, y no a una disputa ideolgica entre laicos y creyentes. Y mientras los dos partidos hegemnicos, Fatah y Hams, con su lucha fratricida favorecen un proceso de guerra civil latente, el FPLP y el Movimiento de la Yihad Islmica (MJIP), es decir, una organizacin de izquierda y una organizacin islmica, son quienes ejercen generalmente el papel de intermediarios. Si el FPLP continua siendo actualmente muy crtico con Hams, es esencialmente porque le reprocha que est encerrado en un enfrentamiento armado entre Hams y Fatah que rompe la unidad nacional palestina y crea el riesgo de hundir los territorios palestinos en un caos de inseguridad. Y, una vez ms, esta posicin la comparte el FPLP con la Yihad Islmica, con la que pudo manifestarse en las calles de Gaza durante los sucesos de junio de 2007

El panorama poltico palestino no es una excepcin. El mbito poltico rabe parece encontrarse en plena recomposicin y las divisiones tradicionales, en especial las que conocieron la oposicin de un campo religioso a un campo secular, es decir, laico, se desvanecen poco a poco a escala regional. El Islam poltico est sufriendo una fase acelerada de nacionalizacin y regionalizacin, mientras que los sectores surgidos de la izquierda y del nacionalismo rabe, baazistas o nasseristas, al perder su modelo poltico y su socio estratgico e inmersos en una crisis estructural y de militancia, poco a poco intentan volver a definir sus modelos ideolgicos y prcticos y se ven obligados a hacer ms complejas sus redes de alianzas, dando prioridad al socio islamista. Desde el ao 2000 se ha abierto una etapa de recomposicin poltica en el mundo rabe, segn ritmos y temporalidades heterogneas, segn los pases y los mbitos, tomando algunos aspectos de unin con el pasado y aportando nuevas problemticas y rupturas inditas.

Esta recomposicin poltica se hace en torno a la cuestin nacional rabe y a la cuestin democrtica; en un contexto poltico marcado por la Intifada palestina de septiembre de 2000, por la ofensiva estadounidense contra Iraq en 2003, as como por la reciente guerra de los 30 das entre Hezbol e Israel, la cuestin nacional se replantea en el mundo rabe y determina los modelos de actuacin y respuesta, las formas de reorganizacin poltica y los distintos modos de construir alianzas tcticas entre las corrientes opositoras al proyecto estadounidense del Gran Oriente Medio. Adems, hay que aadir la cuestin democrtica en tanto que los sistemas polticos rabes en su mayora padecen un arquetipo basado en el autoritarismo y el nepotismo polticos y en los que, la mayora de ellos, de Egipto a Jordania pasando por Arabia Saud y las principales petromonarquas del Golfo, se encuentran vinculados orgnicamente a los diversos intereses estadounidenses y europeos en la regin. La protesta por las polticas de Israel y EEUU a menudo se hacen a travs de una denuncia contra las organizaciones polticas internas: en Egipto, durante el perodo que va de 2000 a 2006, fueron los mismos cuadros polticos y las mismas estructuras de movilizacin quienes, a su vez, pasaron de la movilizacin a favor de los palestinos y los iraques a movilizarse por la democratizacin del rgimen.

Por lo tanto, la cuestin nacional rabe y la cuestin democrtica trazan una serie de aproximaciones transversales entre el espacio panrabe, focalizado histricamente en la problemtica palestina, y el espacio nacional interno. Desde el ao 2000, una interaccin constructiva entre la dimensin panrabe de la poltica y su expresin nacional interna y una transversalidad creciente entre la cuestin nacional rabe y la cuestin democrtica, favorecen una serie de transformaciones polticas que desembocan en una serie de alianzas tcticas y/o estratgicas entre la izquierda radical, los sectores procedentes del nacionalismo rabe nasserista o baazista y las formaciones nacionalistas islmicas. Esta interaccin entre diferentes espacios -nacionales, regionales y globales- as como dicha transversalidad entre corrientes polticas anteriormente opuestas, permiten disear poco a poco una nueva formulacin del nacionalismo rabe, una recomposicin poltica paulatina del campo poltico que apenas ha comenzado a transformar la situacin poltica y rompe de manera singular con los marcos de accin derivados de la historia del siglo XX.

Del concordismo* poltico a la dinmica unitaria

La izquierda marxista, los nacionalismos rabes de diversas tendencias y finalmente los sectores centrales del Islam poltico, actualmente parecen colaborar estrechamente. Pero no ha sido siempre as; los diferentes tipos de nacionalismo rabe se distinguieron durante decenios por sus polticas represivas contra las corrientes nacidas de los Hermanos Musulmanes, tanto en el Egipto de Nasser como en la Siria de Hafez el-Assad; el islamismo poltico, en su fase creciente de la dcada de los 80 tras la revolucin iran de 1979, se caracteriz por un rgimen de represin directa hacia los grupos de izquierda cuando stos obstaculizaban su desarrollo y arraigaban en ciertos sectores claves del mundo universitario, poltico, sindical o asociativo; en Lbano, Hezbol se enfrent fsicamente, durante los aos 80, a los chies del Partido Comunista libans cuando stos trataban de disputarle la hegemona de la resistencia nacional en el sur de Lbano. Dos de sus intelectuales ms brillantes, Mahdi Amil y Hussein Mrue, fueron asesinados por militantes prximos a la esfera de influencia islmica (3).

En Palestina, los grupos que evolucionaban en la esfera de los Hermanos Musulmanes y que iban a dar origen al Movimiento de Resistencia Islmica (Hams) en 1986, tambin se enfrentaron con los militantes del FPLP y del PPP. Por ejemplo el Dr. Rabah Mahna, que actualmente es el negociador del Bur poltico del FPLP en las discusiones interpalestinas e insta regularmente a buscar puntos de acuerdo, tanto con Hams como con la Yihad Islmica, fue vctima de un intento de asesinato por parte de militantes de Hams en 1986. Pero la visin que tiene del movimiento islmico est determinada por la realidad poltica actual y no por la del pasado; con respecto a Hams, subraya los puntos de avance y estancamiento que se entrelazan ms o menos segn la coyuntura poltica:

Aunque en el pasado hubo claros enfrentamientos, las diferentes formas de oposicin entre nacionalistas, islamistas e izquierda radical se pueden relativizar histricamente por una serie de intercambios dinmicos, prstamos discursivos e ideolgicos y una circulacin de militantes entre estos tres sectores polticos claves del mundo rabe. Ya el socilogo Maxime Rodinson recordaba que entre el nacionalismo rabe, el Islam y el marxismo exista un concordismo que favoreca la circulacin de las ideas y las prcticas:

Eso que, por su parte, Olivier Carr denominaba los sectores intermedios entre la religin y el nacionalismo (6), se percibe durante todo el siglo en el nacimiento y desarrollo de estas tres corrientes. La generacin de los fundadores del movimiento nacional palestino y de Fatah -Yasser Arafat, Khalil al Wazir y Salah Khalaf- acompaaron de cerca a los Hermanos Musulmanes durante los aos 50 y 60. El propio nasserismo no estuvo exento de una relacin compleja con el Islam poltico en los primeros aos, despus de la revolucin de 1952. A estos itinerarios personales se aade una reutilizacin y una reinterpretacin sistemtica de los diferentes tipos de discursos religiosos o polticos por parte de un conjunto de movimientos, y una circulacin permanente de los conjuntos semnticos y conceptuales. Por ejemplo, el Partido Comunista iraqu, no vacil en hacer referencia a los fundamentos doctrinales del chismo poco despus de la revolucin de 1958 y de la toma del poder por Abdel Karim Kassem. La perspectiva revolucionaria se asoci, en el discurso del PCI, a los principios milenaristas y mesinicos del chismo, mientras que los dirigentes del Partido utilizaban intensamente la similitud entre los trminos shiia (chiita) y shuyou (comunista, en rabe). En cuanto al trmino socialista (ishtarkii), fue ampliamente utilizado y convertido por algunos lderes e idelogos de los Hermanos Musulmanes, como Sayyid Quotb o Muhammad al-Ghazali, desde el punto de vista de un socialismo islmico.

As, desde hace casi medio siglo, asistimos a una circulacin dinmica y a una mutacin continua del vocabulario poltico. Es decir, que la misma ideologa est sometida a complejos procesos de intercambio, prstamos y reinterpretaciones siempre cambiantes una vez ubicada en la prctica de la poltica. La temporalidad del nacionalismo de los pases del Tercer Mundo es, en efecto, una temporalidad poltica diferenciada en la que el pasado, las tradiciones culturales y las herencias ideolgicas, son los principios constituyentes de la conciencia nacional. El nacionalismo anticolonial es un espacio hbrido que interacta con los elementos de la modernidad poltica, pero criticndola al mismo tiempo por la recuperacin, el reciclaje y la revisin de elementos que vienen del pasado. Los concordismos entre el nacionalismo y el Islam corresponden a una actualizacin poltica e ideolgica del Islam, que es menos una supervivencia del pasado que un elemento cultural heredado, vigoroso y prctico, en interaccin y mestizaje permanente con el presente poltico, incluso aunque ste ltimo es esencialmente secular y laico. El nacionalismo anticolonial, basado histricamente en una serie de concordismos, no est contra la modernidad, sino a favor de su recuperacin y reorientacin en el contexto particular de un espacio que se percibe dominado tanto en lo poltico como en lo cultural.

La dcada de los 80 est marcada esencialmente por la mudanza creciente y espectacular de militantes marxistas, a menudo maostas, o nacionalistas rabes, hacia el islamismo poltico. Esto fue particularmente visible en Lbano donde, mientras la OLP fue obligada poco a poco a abandonar el Pas de los Cedros y donde el eje palestino progresista (7) desapareca debido a divisiones internas y a las presiones sirias, los dirigentes jvenes ingresaban en Hezbol, nacido entre 1982 y 1985. As se alejaron la mayora de los combatientes de la Brigada Estudiante, la Katiba Tullabiya, organizacin militar vinculada al movimiento palestino Fatah, que se comprometi gradualmente con la resistencia militar islmica del Partido de Dios, o en otras estructuras de carcter islmico, bajo la influencia de la Revolucin iran.

La experiencia de esta tendencia de izquierda de Fatah, nacida a principios de los aos 70, es particularmente interesante. Mucho antes de la Revolucin iran, los jvenes militantes libaneses y palestinos intentaron articular el Islam con el nacionalismo y el marxismo rabes, lo que demuestra que la cuestin de las relaciones entre los tres ya estaba planteada. Saud al Mawla, actualmente profesor de Filosofa en la Universidad libanesa de Beirut y antiguo miembro de la tendencia de izquierda de Fatah, se pas a Hezbol en los aos 80. Posteriormente lo abandon y explica:

Si en los aos 70 algunos militantes todava buscaban conciliar, con una reflexin terica y poltica, la articulacin entre marxismo, Islam y nacionalismo, la dcada de los 80, marcada por las consecuencias polticas regionales ideolgicas y polticas de la Revolucin iran y por la hegemona del islamismo poltico, ya no dej lugar para estas elaboraciones.

En este caso los aos 90 marcan una ruptura, y el sistema tcito que vio la alianza del concordismo y la oposicin violenta, poco a poco se transform en una dinmica unitaria en la que el concordismo se vio tanto ms favorecido por un proceso de alianzas entre las diferentes corrientes. En efecto, con la Guerra del Golfo, los intentos de regulacin del conflicto israelo-palestino por medio de la Conferencia de Madrid y de los Acuerdos Interinos de Oslo en 1993, con el fin de la bipolaridad este-oeste y la reunificacin del Yemen, el mundo se desmoronaba. La terminologa revolucionaria y nacionalista se qued sin resuello, sea islamista o marxista. Esto tampoco es ajeno al abandono progresivo del discurso mesinico y tercermundista del rgimen de Tehern bajo el impulso del nuevo Presidente Rafsandjani.

Las coordenadas polticas han cambiado. Habr que definir por qu se produjo un triple fracaso: el del Islam poltico, el del nacionalismo rabe y el de la izquierda. Pero, ms all de esto, es seguro que el campo poltico rabe se va a reconstruir y recomponer poco a poco sobre los escombros de las grandes utopas y las mltiples mitologas del siglo que termin. Las dinmicas actuales ya no son unilaterales. Si en los aos 80 el islamismo cosechaba las ganancias de las decepciones polticas y sociales del mundo rabe, desde 1991 asistimos a una interaccin mayor y a una transversalidad ms amplia de las dinmicas polticas: izquierda, nacionalismo e islamismo ya se encuentran en un complejo proceso de reelaboracin ideolgica y programtica, de entrecruzamiento de problemticas, frente a un sentimiento de fracaso y de callejn sin salida del mundo rabe.

Esto se comprueba, en primer lugar, en Palestina: poco despus de los Acuerdos de Oslo, en octubre de 1993, se constituy una Alianza de las Fuerzas Palestinas compuesta por elementos que haban roto con Fatah, pero sobre todo, por el FPLP marxista y Hams (9). Se van creando marcos progresivos de debate entre nacionalistas, marxistas e islamistas, la Fundacin Al-Quds, con un liderazgo islamista, y sobre todo la Conferencia Nacionalista e Islmica, lanzada en 1994 por iniciativa del Centro de Estudios por la Unidad rabe (CEUA) de Khair ad-Din Hassib, con base en Beirut, que se rene cada cuatro aos con el objetivo de encontrar puntos de acuerdo tcticos y/o estratgicos y para redefinir las relaciones, incluso desde un punto de vista ideolgico, entre la izquierda, el nacionalismo y el islamismo. As, el CEUA celebr en marzo de 2006 en Beirut una Conferencia General rabe de apoyo a la resistencia, en la que se encontraban ampliamente representadas las principales direcciones de las organizaciones nacionalistas, marxistas e islamistas, especialmente Hams y Hezbol.

La cuestin nacional y la cuestin democrtica

Desde el ao 2000, el ritmo de las recomposiciones polticas entre el nacionalismo, la izquierda radical y el nacionalismo islmico se est acelerando. A raz de la segunda Intifada y de la intervencin estadounidense en Iraq, las convergencias tcticas entre los tres sectores se acentuaron. Especialmente giran en torno a la cuestin nacional y al problema de las ocupaciones, de Palestina a Iraq pasando por Lbano, y a la denuncia conjunta de las polticas estadounidenses e israeles.

En primer lugar, dichas alianzas se realizan sobre el terreno, en el mbito prctico, no en el terico: durante la guerra de los treinta y tres das entre Lbano e Israel, en julio y agosto de 2006, el Partido Comunista Libans (PCL) reactiv algunos de sus grupos armados en el sur de Lbano y en la llanura de Baallbeck y particip en los combates junto a Hezbol. En algunos pueblos como Jamaliyeh, donde tres de sus militantes murieron durante un ataque de un comando israel rebrotado, el PCL tom la iniciativa militar y poltica, aunque Hezbol mantena, de hecho, el liderazgo poltico, militar y simblico de esa guerra. Se cre un Frente de la resistencia que agrupaba bsicamente a Hezbol y a la izquierda nacionalista, desde el PCL al Movimiento del Pueblo de Najah Wakim (10), pasando por la Tercera Fuerza del ex Primer Ministro Slim Hoss. Fundado sobre el principio del derecho a la resistencia y defendiendo las principales reivindicaciones de Hezbol, a saber, la liberacin de los presos libaneses en Israel y la retirada israel de los territorios libaneses de Chebaa y Kfar Chouba, dicho frente tena como denominador comn la cuestin nacional y el posicionamiento frente a Israel; no era, por ejemplo, un frente prosirio, ya que el Partido Comunista tena, por su parte, una larga tradicin de lucha contra la tutela y la presencia siria en Lbano.

Pero el acuerdo tctico sobre la cuestin nacional no permite hablar a priori de una recomposicin poltica. Entonces, toda la cuestin es saber si el acuerdo tctico puede transformarse en un acuerdo ms o menos estratgico que comprenda una visin a largo plazo de la sociedad, del Estado y de las polticas econmicas. Ahora bien, es ah donde parece ms profunda la transformacin del campo poltico rabe: de 2000 a 2006, la serie de acuerdos polticos entre izquierda, nacionalistas e islamistas se ampli poco a poco a un conjunto de temticas, lo que es totalmente novedoso en relacin con los marcos de las alianzas de los aos 80 y 90.

La cuestin nacional permite avanzar efectivamente y efectuar una serie de transferencias conceptuales, prcticas y polticas de un campo al otro: en Egipto, la denuncia de las polticas estadounidenses e israeles, en realidad ocultaba una crtica latente pero explicita al rgimen del Presidente Mubarak. Rpidamente, los marcos de la movilizacin por la cuestin palestina e iraqu dieron origen a otra serie de marcos polticos transversales que concernan especialmente a la cuestin democrtica: en las campaas de denuncia, desde la de la ley de urgencia de 1982 hasta las de las elecciones sindicales de noviembre de 2006 -en las que los Hermanos Musulmanes, los radicales de izquierda del grupo Kefaya y los nasseristas del movimiento al-Karamah se aliaron para disputarle el predominio en las listas al partido en el poder, el Partido Nacional Democrtico- pasando por las campaas de apoyo al movimiento de protesta de los jueces egipcios que haban denunciado el fraude electoral en mayo de 2006, el campo de accin de las alianzas pas rpidamente de la cuestin nacional a la cuestin de la ampliacin de los derechos democrticos.

En Lbano, el Movimiento del Pueblo, la Organizacin Popular Nasserista -sunn y cuyo dirigente, Oussama Saad, es diputado por Sayda- y el Congreso Popular rabe de Kamal Chatila -una formacin nasserista- estaban en el centro del movimiento de protesta iniciado por Hezbol y la Corriente Patritica Libre del General Aoun en diciembre de 2006, un movimiento que se expresa a travs del diario de izquierda al-Akhbar: aqu, la movilizacin de la oposicin todava slo afectaba a la cuestin nacional y a las armas de la resistencia. Las caractersticas comunes entre las organizaciones opositoras al gobierno de Fouad Siniora, alcanzan tanto a la cuestin de la reforma de la ley electoral y del sistema confesional, como a la definicin de una poltica econmica de tipo regulador, o keynesiano, sin cuestionar los mecanismos del mercado, opciones que no comparte la mayora parlamentaria actual, muy marcada por el ultraliberalismo (11). Un buen ejemplo es el nuevo peridico al-Akhbar, diario de izquierda muy prximo a Hezbol, cuyo primer nmero apareci en agosto de 2006 y que en realidad pretende crear puentes tericos y polticos entre la izquierda, el nacionalismo y el Islam. El PCL que ha ido estableciendo, a medida que pasaban los aos, una especie de sociedad con Hezbol, apoya a la oposicin en el tema de la cada del gobierno de Siniora, considerado proestadounidense. Sin embargo, no oculta que su alianza con Hezbol y los partidos de la oposicin es un apoyo crtico; para el PCL, el programa adelantado por Hezbol todava no es bastante radical, tanto en el plano poltico como en el econmico, para cuestionar al sistema libans, basado en el confesionalismo poltico. Aunque dispuesto a hacer un frente comn, no disimula sus crticas a Hezbol, pero de una manera diferente a la de los aos 80; ahora se trata de definir una poltica de izquierda independiente preparada para establecer una complementariedad y un intercambio constructivo con el movimiento islmico chi.

Actualmente, la cuestin nacional juega un papel por extensin: mientras que en los aos 90 las alianzas entre izquierda, nacionalistas e islamistas estaban basadas simplemente en el reconocimiento de un enemigo comn, Israel, la larga colaboracin entre estas corrientes al final desemboc en una ampliacin del campo de accin poltica, yendo de la cuestin nacional a la cuestin democrtica y de la cuestin democrtica a la cuestin del Estado, las instituciones y las formas sociales que hay que adoptar. El concordismo y los intercambios entre las organizaciones y las corrientes se transformaron gradualmente en una dinmica de accin unificada que, a pesar de un escaso anlisis terico y conceptual, tiene una importancia real en la prctica poltica diaria.

Esta recomposicin poltica no es independiente de las nuevas dinmicas polticas mundiales en marcha, con un movimiento altermundista instalado en el panorama poltico, pero tambin y sobre todo con la aparicin de un polo nacionalista de izquierda en Amrica Latina, simbolizado por Hugo Chvez y Evo Morales. Un movimiento nacionalista islmico como Hezbol plantea su red de alianzas a partir de un modelo tercermundista. Hassan Nasral no deja de hacer referencias al presidente venezolano mientras su organizacin, junto con el Partido Comunista Libans, invit a aproximadamente a 400 delegados de la izquierda mundial y del movimiento altermundista a una Conferencia de Solidaridad con la Resistencia en Beirut, del 16 al 20 de noviembre 2006, cuya declaracin final estableci tres puntos estratgicos: La cuestin nacional y la lucha contra las ocupaciones, la defensa de los derechos democrticos y la proteccin de los derechos sociales (12).

Hoy se desestiman estas dinmicas de recomposicin poltica en curso. La cuestin libanesa slo se percibe, generalmente, desde la perspectiva siria e iran, subestimando las dinmicas internas propias de la sociedad poltica libanesa. La propia rea de influencia islmica sufre mutaciones programticas profundas. Hezbol adopta un discurso tercermundista basado en la oposicin sur-norte y en la oposicin mustakbar/mustaadafin (arrogantes-oprimidos (13)), algunos dirigentes de los Hermanos Musulmanes se encuentran en tensin entre sus alianzas con la izquierda y su defensa del principio de la economa de mercado. Como ha escrito Olivier Roy, el juego de alianzas (de los islamistas) va en dos direcciones posibles: por un lado, una coalicin basada en valores morales () y por el otro, una alianza sobre valores polticos esencialmente de izquierda (antiimperialismo, altermundismo, derechos de las minoras) donde la lnea de separacin es, claramente, la cuestin de la mujer (14).

E incluso la cuestin de la mujer actualmente est sometida a debate. En Lbano, como en Palestina, las asociaciones feministas procedentes de la izquierda no vacilan en desarrollar campaas conjuntas con las asociaciones de mujeres islamistas, especialmente en cuanto al derecho al trabajo y la denuncia de la violencia sobre las mujeres. Para Islah Jad, militante feminista palestina e investigadora del movimiento feminista en Palestina, no se trata de enfrentar a las mujeres laicas con las mujeres islamistas, sino de desarrollar un discurso feminista secular y radical mientras se discute y trabaja en equipo con las dirigentes femeninas del movimiento islmico: 

Esta interaccin prctica entre la izquierda rabe, el nacionalismo y el islamismo, si bien es nueva, ya aparece en el campo sindical, electoral y militar, y slo est empezando. Los puntos de acuerdo sobre la cuestin nacional, la democracia o la defensa de los derechos sociales no constituyen todava un conjunto suficientemente definido y estable como para saber hasta dnde puede llegar esta alianza. El caso es que hay una separacin precisa entre la prctica y la teora: los concordismos se han profundizado, pero todava no hay, ni en el campo intelectual ni en el terico, una definicin clara y una elaboracin de un lenguaje comn. Las alianzas se encuentran todava, en su mayora, en el terreno emprico y en la prctica y por lo tanto faltan fundamentos tericos y un autntico proceso de homogeneizacin.

Una vez ms, Lbano es, ms o menos, una excepcin. ltimamente, todava existe una desunin entre los espacios nacionales; la alianza entre la izquierda, los nacionalistas y los islamistas, la ms fuerte, se encuentra hoy en Lbano, intentando definir lo que la izquierda y Hezbol denominan una sociedad de resistencia y un Estado de resistencia. En Palestina, por ejemplo, las alianzas entre el FPLP y Hams estn lejos de ser tan profundas al mantener ambas organizaciones una desconfianza recproca. En cambio, la colaboracin entre el FPLP y la Yihad islmica est plenamente establecida. En Egipto persiste una cierta desconfianza entre los Hermanos Musulmanes y la esfera de influencia de la izquierda. Ahora bien, este asunto de la recomposicin poltica y las nuevas alianzas establecidas en el mundo rabe no son una cuestin secundaria, porque replantea efectivamente la imagen del nacionalismo rabe, y finalmente podra constituir un temible desafo estratgico para los regmenes existentes, as como para Estados Unidos y las potencias europeas.

La apertura del nacionalismo islmico hacia la izquierda puede facilitar de forma efectiva un nuevo nacionalismo panrabe en mutacin, una inquietante apertura estratgica e internacional que puede desembocar en el renacimiento de un polo tercermundista y nacionalista a escala global, como lo sugiere simblicamente la serie de afiches rojos pegados en las calles de Beirut desde septiembre de 2006 en los que se codean las imgenes de Nasser, Nasral y Chvez. No se trata, pues, de postular el nacimiento de un islamismo de izquierda, no hay nada de eso. Se trata de comprender que el desarrollo de un islamismo abierto a la izquierda y sus dimensiones nacionales cambian un tanto la situacin poltica y ponen en marcha largos procesos de recomposicin poltica, estratgica e ideolgica. En los ltimos veinte aos se ha visto pluralizarse el referente poltico islamista, con un islamismo fundamentalista desligado de la territorialidad, a partir del modelo de la red Al-Qaeda, con la sumisin de un neofundamentalismo islmico a los modelos del mercado y la aparicin de un islamismo gubernamental en Turqua que se acerca ms al modelo consensual de la Democracia Cristiana de los aos 50 que al del Islam como modelo de Estado.

Todava en estado embrionario pero con un desarrollo exponencial, la emergencia de un polo islamista abierto tanto a la izquierda como a los aspectos nacionalistas y rabes, constituye un fenmeno poltico capaz de recomponer de forma estable el escenario poltico de Oriente Medio.

Notas del autor

(1) Fatah, Movimiento Nacional de Liberacin de Palestina, es la organizacin histrica del nacionalismo palestino. El FPLP (Frente Popular de Liberacin de Palestina) y el FDLP (Frente Democrtico de Liberacin de Palestina) son las dos organizaciones principales de la extrema izquierda. Hams (Movimiento de la Resistencia Islmica) es la primera organizacin islamista como fuerza armada. El PPP (Partido Popular Palestino) es el antiguo Partido Comunista.

(2) Jamal Samhadana fue ejecutado en junio de 2006 en una operacin dirigida israel.

(3) Algunas fuentes libanesas acusan directamente a Hezbol. Sin embargo, dirigentes del Partido Comunista dudan y no descartan la tesis de asesinatos perpetrados por grupos integristas sunnes.

(4) Rabah Mhana, miembro del bur poltico del FPLP, entrevista con el autor, Pars, 2 de mayo de 2006.

(5) Maxime RODINSON, Relacin entre el Islam y el comunismo, Marxisme et monde musulman, Seuil, 1972, pp. 167- 168.

(6) Ver al respecto, Olivier CARRE, LUtopie islamique dans lorient arabe, Presses de la Fondation nationale des sciences politiques, 1994

(7) El eje comnmente denominado palestino-progresista est constituido por las organizaciones de la izquierda libanesa (Partido Socialista Progresista, Organizacin de Accin Comunista del Lbano) y las fuerzas palestinas en Lbano (Fatah, FPLP, FDLP), que en los aos 70 se oponan principalmente, en el marco de la guerra civil, a las milicias cristianas, la Falange Libanesa.

(8) Saoud al Mawla, entrevista con el autor, Quoreitem, Beirut, 27 de marzo de 2007.

(9) El conjunto de estas organizaciones se uni bajo el principio del rechazo incondicional a los Acuerdos Interinos de Oslo, firmados en 1993 por el lder de la OLP Yasser Arafat.

(10) El Movimiento del Pueblo es una organizacin nacionalista rabe de izquierda. Su lder Najah Wakim, antiguo diputado nasserista de Beirut, es una figura poltica nacional conocida sobre todo por sus campaas de lucha contra la corrupcin.

(11) El punto de vista de la oposicin relativo a la reforma del sistema libans sobre el modelo de un estado fuerte y justo se puede entender, especialmente, por medio de dos documentos claves: primero, por el documento de concordia mutua entre Hezbol y la Corriente Patritica Libre, del 6 de febrero de 2006; y segundo, el documento comn producido por el Partido Comunista Libans y la Corriente Patritica Libre: Cmo resolver la crisis poltica en el Lbano, los puntos comunes entre el Partido Comunista Libans (PCL) y la Corriente Patritica Libre (CPL), del 7 de diciembre de 2006.

(12) La sesin de apertura de la Conferencia, el 16 de noviembre de 2006, en el palacio de la UNESCO en Beirut, fue un smbolo de esta convergencia progresiva entre la izquierda mundial, el altermundismo y la esfera de influencia nacionalista islmica. Entre los oradores de la apertura destacaban Mohammad Salim, miembro del Parlamento indio y del Partido Comunista indio, Gilberto Lpez, del Partido de la Revolucin Democrtica mexicana, Victor Nzuzi, agricultor y lder sindicalista congoleo, Georges Ishaak, dirigente de Kifaya y militante de la izquierda egipcia, Khaled Hadade, secretario general del Partido Comunista Libans, y finalmente Naim al-Quassem, vicesecretario general y nmero dos del Hezbol libans.

(13) La dicotoma Arrogantes/Oprimidos remite directamente a la Revolucin iran de 1979, as como a un principio doctrinario del chismo. En el vocabulario poltico del primer perodo de la Revolucin de 1979, el duplo Arrogantes/Oprimidos significaba la oposicin entre los pobres y los ricos, pero tambin entre el sur colonizado y el norte imperialista. Esta clasificacin fue adoptada tanto por los Muls del entorno de Jomeini como por los grupos de izquierda y nacionalistas.

(14) Olivier Roy, El paso del islamismo a Occidente: ruptura y continuidad, Islamismes doccident. Etat des lieux et perspectives, bajo la direccin de Samir Amghar, Ed. Lignes de repres, 2006.

(15) Islah Jad, entrevista con Monique Etienne, Revue Pour la Palestine, marzo de 2005.

Notas del traductor:

* Concordismo. As se denomina una tendencia difundida en el siglo XIX que pretenda encontrar a toda costa una correlacin entre los diversos conocimientos cientficos de la poca y el relato bblico de la creacin (Gn. 1-2,4a). As se identificaban, por ejemplo, los das del Gnesis con los diversos perodos geolgicos.

** Mirsaid Sultan-Galiev. Poltico trtaro. Desde 1917 desempe varios cargos polticos en el partido bolchevique defendiendo las ideas nacionalistas y la doctrina marxista adaptadas al medio musulmn, por lo que fue perseguido y condenado a penas de prisin.

Original en francs: http://www.cetri.be/spip.php?article1022〈=fr



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter