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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2009

La madre de todas las burbujas

Ral Dellatorre
Pgina 12


Barack Obama no prometi que el plan de rescate por casi 800 mil millones de dlares que le suplic aprobar al Senado sea el ltimo, pero seguramente lo desea. Sabe que transita por un terreno extremadamente peligroso. El nivel de endeudamiento en el que est entrando Estados Unidos, a travs de la sucesiva emisin de bonos del Tesoro cada vez que lanza un plan de salvataje, est inundando la plaza mundial de papeles de la deuda en una dimensin inimaginable, aun para el pas con la economa ms poderosa del mundo. Si se imaginara slo por un momento que los inversores sospecharan de la incobrabilidad de una deuda que ya supera los 11 billones (millones de millones) de dlares, la conclusin seguramente ser que estaramos ante una catstrofe varias veces superior a la crisis actual. O, dicho de otro modo, ante la probable y quizs verdadera dimensin de la crisis actual. Es mucho? Veamos.

Algunas cuestiones tcnicas. Los bonos del Tesoro de Estados Unidos son considerados, por convencin, los ttulos de deuda ms confiables universalmente. A partir de all, la diferencia entre el rendimiento que los inversores le reclaman a los bonos de deuda de cualquier pas y lo que rinden los bonos de Estados Unidos, define el riesgo pas. El bono de Estados Unidos es considerado el kilmetro cero. No importa en la situacin en que se encuentre su economa, a partir de l se miden las distancias. Es as y as se acepta. Estados Unidos es al nico pas del mundo al que no se le mide el riesgo pas.

Pero los planes de rescate no son la nica fuente de necesidad para la emisin de bonos del Tesoro. Estados Unidos tambin debe sostener con endeudamiento el creciente dficit en sus cuentas pblicas, y adems bancar el dficit comercial, tambin multimillonario, que no se llega a cancelar con pago en efectivo, con emisin de dlares.

Otra cuestin tcnica. Cualquier otro pas, para tener dficit permanente en cuenta corriente, debera endeudarse hasta el punto que alguien le imponga un brutal ajuste. De nada le valdra emitir, porque nadie aceptara su moneda. A Estados Unidos, en cambio, nadie le impone nada y todos aceptan su moneda. Es una ventaja tecnolgica, es el nico pas del mundo que tiene la maquinita de hacer dlares, dijo alguna vez Ben Bernanke, cuando an no era titular de la Reserva Federal de Estados Unidos. Son gracioso. Hablaba en serio.

Estados Unidos le saca productos al resto del mundo y a cambio le da dlares y bonos de su deuda. Cualquier pas que emite moneda en exceso genera inflacin. Estados Unidos tambin, pero no inflacin interna, sino en el resto del mundo, donde van a parar los dlares. Se endeuda, llena de bonos a sus socios y les traslada inflacin. Ningn otro pas provocara ese resultado con su dficit comercial, trasladndole el costo al resto.

Todo lo dicho viene pasando desde hace casi una dcada, prcticamente coincidiendo con los aos de George Bush en el gobierno. La pregunta es cmo sigue o, como dira un presunto analista, si el modelo es sustentable. Por ahora, la poltica sigue siendo lanzar monumentales planes de rescate en base a endeudamiento en bonos. Los de Bush eran para salvar a los bancos. Obama sigue con los salvatajes al sistema financiero, pero lanza otros para el sector productor de bienes, apostando a resurgir de la crisis. Lo inmediato es que aumenta la emisin de bonos y la deuda, mientras que el objetivo de recuperacin est por verse si se cumple.

Por ahora, los bonos de la deuda de Estados Unidos, a mediano o largo plazo (a diez o a treinta aos) siguen circulando, se siguen comprando. Los bancos se han ido desprendiendo de sus tenencias de bonos del Tesoro, no tanto por desconfianza sino ms por necesidad de liquidez. Los particulares, en gran parte inversores en el mercado accionario que han huido de la plaza burstil o inmobiliaria despus de haber sufrido grandes prdidas, prefieren los bonos porque no quieren correr riesgos. Piensan que los bonos son un buen refugio, aunque paguen una tasa bajsima del 2 por ciento, una de las menores de la historia por poltica impuesta por la Reserva Federal.

Pero la mayor parte del stock de ttulos de la deuda de Estados Unidos est en las arcas de bancos centrales. Ms de la mitad de la deuda, 5,8 billones de dlares, est en poder de dichas instituciones y particulares fuera de Estados Unidos, con China y Japn a la cabeza (ms de 650 mil millones el primero, casi 600 mil el segundo). Si tan slo amagaran desprenderse de una parte, el valor de los bonos estadounidenses se derrumbara. Pero, por ahora, nadie lo hace. Estn asociados a la suerte del valor de esos bonos: una cada en su precio tambin significara un fuerte quebranto en los mismos bancos centrales que lo poseen.

Esa dependencia mutua slo indica que, muy probablemente, no sern los bancos centrales asiticos los que iniciaran una corrida o despegue. Pero nadie podra asegurar que guardarn igual conducta si la corrida la inicia otro. Puede que no quieran ser los primeros en salir, pero tampoco querran ser los ltimos.

Qu posibilidad hay de que otros, innominados, inicien una corrida contra los bonos estadounidenses? Hoy, como fue dicho, sus rendimientos son bajsimos, pero se consideran seguros mientras se piense que no va a caer su valor de mercado. Pero bastara que los inversores individuales recuperen su propensin al riesgo para que busquen rendimientos ms atractivos en papeles privados. Esto sucedera, por ejemplo, si se observa una recuperacin sostenida de la actividad econmica y las acciones de empresas vuelven a ser tentadoras. Si ocurriera que la actitud de los inversores individuales arrastrase a los inversores institucionales, resultara que el mejor escenario para la economa podra ser el peor para los bonos estadounidenses.

Qu pasara con los bonos si la crisis se prolonga, si la situacin de debilidad de la economa estadounidense no se disipa y ms sectores econmicos entran en crisis? La alternativa de ms intervencin oficial, ms planes de salvataje, supone ms necesidades de financiamiento y, por tanto, mas emisin de bonos. Hasta cuando es posible, antes de convertirse en una burbuja a punto de estallar? No son pocos los que sostienen que ese lmite ya est demasiado cerca, si no es que ya se atraves. Es decir, el peor escenario para la economa tambin podra ser el peor para los bonos.

En un reciente artculo, Rubn Ramallo, catedrtico de la Universidad de Palermo, repasa y cita varios comentarios de origen estadounidense sealando la creciente preocupacin sobre el futuro de los bonos del Tesoro. Muchos prevn un final catastrfico, la ms contundente fue la revista especializada en inversiones Barrons, que alert Salgan ya (Get out now!) a sus lectores con bonos. Otros advierten que la tendencia de los bancos centrales es a la venta y no a la compra de ttulos del Tesoro estadounidense.

Los bonos, no hay duda, se han convertido en otra burbuja, pero la Gran Burbuja. La que abarca a todas las dems: la de las acciones tecnolgicas, la inmobiliaria, la crediticia, etc. El drama es que, esta vez, tendra un alcance desmesurado, por el grado de exposicin de las principales economas del mundo y por lo que representan stas en la economa global. Todo el modelo de acumulacin estara en juego. Alguien se imagina el final del neoliberalismo como un monstruo que se devora a s mismo? Un final de pelcula de ficcin, o no tanta. En definitiva, Hollywood tambin es Estados Unidos. Y viceversa.



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