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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2009

Entrevista a Carlos Aldana, pedagogo de Guatemala
"La educacin sola, por s misma, no es fuente de desarrollo"

Marcelo Colussi
Argenpress


La educacin, suele decirse, es una herramienta para la liberacin. Afirmacin discutible: puede serlo, pero hay que ver en qu contexto. Tambin puede ser y de hecho es lo que ms sucede un instrumento al servicio de la dominacin por parte de los grupos hegemnicos. Cmo transformarla en liberadora? Es posible ello? De qu manera? Para ahondar en estos temas Argenpress dialog, a travs de su corresponsal para Centroamrica, Marcelo Colussi, con un profundo conocedor de estas cuestiones: el pedagogo guatemalteco Carlos Aldana. El es maestro de educacin primaria, licenciado en Pedagoga y Ciencias de la Educacin por la Universidad San Carlos de Guatemala. Tiene una maestra en Pedagoga en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico y un Doctorado en Educacin en la Universidad La Salle, Costa Rica-Guatemala. Ha sido consultor de UNESCO para temas educativos y Viceministro Tcnico de Educacin con el actual gobierno de Guatemala, cargo al que recientemente renunci. Docente universitario desde hace 25 aos, comprometido con la educacin popular desde su trabajo cotidiano con jvenes, movimiento campesino e indgenas, es autor de numerosos libros de pedagoga, filosofa y derechos humanos, gozando de un enorme prestigio como terico de la educacin al igual que como incansable luchador social en su pas.

Argenpress: Suele decirse que la educacin es la clave del desarrollo, el motor del progreso de la humanidad, y se pone como ejemplo la diferencia entre el Norte prspero (donde cada vez crece ms la poblacin con acceso a la educacin formal, incluso con un alto porcentaje de maestras y doctorados) y el Sur empobrecido (todava con muy altas tasas de analfabetismo). Es la educacin realmente la clave de esa diferencia?

Carlos Aldana: Creo que ah hay mucho de mito. Malintencionadamente se nos ha venido diciendo que la educacin es la clave del desarrollo, pero en todo caso la cosa es al revs: el desarrollo es la clave de la educacin. Es decir: el desarrollo genera condiciones diversas (presupuestarias, polticas, sociales, culturales, infraestructurales, etc.) que permiten el desarrollo del sistema educativo, permiten que la educacin se ample, se cualifique. Esto es importante recalcarlo porque hay que ponerle atencin al hecho de cmo los sectores dominantes de nuestros pases latinoamericanos, de un tiempo para ac dieron un vuelco en este aspecto y desde el silencio que haba sobre el tema educativo, de repente empiezan a demostrar un inters renovado, a tener centros de investigacin, centros acadmicos, a meterse a las estructuras de poderes pblicos, a tener un discurso fuerte en los medios de comunicacin sobre estos asuntos, a invertir en proyectos y en programas de educacin. Es decir: es muy sintomtico que el poder econmico de pronto presente este cambio en su discurso y comience a decir que la educacin es fundamental para el desarrollo cuando ellos son justamente los causantes de nuestro subdesarrollo histrico. Que en pases subdesarrollados como los nuestros, en Amrica Latina, se diga que por culpa del analfabetismo estamos como estamos me parece que es una falta de respeto a la inteligencia de toda la sociedad. Es al revs: por culpa de ese subdesarrollo histrico debido a los poderes hegemnicos, es por ese modelo de sociedad tan excluyente y elitista, que tenemos esas enormes masas de poblacin sin alfabetizacin. Ahora el discurso pareciera ser que si educamos mucho a la poblacin vamos a tener inmediatamente desarrollo. Pero por qu no hacer esas inversiones en generar ms fuentes de trabajo, en propiciar un desarrollo econmico que d ms posibilidades a todas y todos para ampliar sus horizontes?

Este nuevo mito de la educacin como generadora del desarrollo es algo que se viene imponiendo desde hace algn tiempo, incluso en los organismos internacionales, y ello ya ha pasado a ser una frase hecha en distintos medios. Es importante aqu recordar que Paulo Freire deca que la educacin no es la palanca del desarrollo, pero el desarrollo no se puede hacer sin educacin. Esa relacin dialctica es mucho ms completa para entender el fenmeno en juego. Por supuesto que la educacin es importante, vital, de eso no hay dudas; pero la educacin sola, por s misma, no es fuente de desarrollo. Es un proceso mucho ms complejo donde todo va de la mano, el crecimiento econmico y mejores condiciones de vida de la poblacin junto con la educacin. Para entender la situacin de Guatemala o cualquiera de los pases de Amrica Latina, tanto en el mbito educativo como en su situacin social en general, hay que hablar no tanto de la pobreza sino del empobrecimiento. La opcin por los pobres en realidad es una opcin por los empobrecidos. Cuando hablamos de esto no estamos pensando slo en la gente pobre sino en las estructuras econmico-polticas y sociales excluyentes que han empobrecido a la poblacin, que no le han permitido crecer. Y en todo caso, la educacin a la que pueden acceder esos sectores siempre marginados es algo que los reafirma en su condicin de excluidos. No es una educacin que los libere, sino que los reafirma en su calidad de excluidos.

Argenpress: La educacin libera u oprime entonces? Grandes pedagogos como el venezolano Simn Rodrguez o el brasileo Paulo Freire han tomado a la educacin como una "prctica de libertad". Pero si vemos la realidad cotidiana del mbito educativo, en cualquier nivel (primario, secundario, universitario), parece tener ms de represiva que de liberadora. Vez pasada, incluso, dijiste en alguna otra entrevista que "la escuela es ms aniquiladora que formadora". Cmo entender esta caracterstica del hecho educativo?

Carlos Aldana: La escuela tradicional que ha surgido de sistemas educativos hechos a la medida de los grupos dominantes es muy rgida en sus funciones, es decir: educar a toda la masa trabajadora en funcin del proyecto econmico en juego, y por otro lado, desarrollar la funcin ideolgica que el poder le encomienda, por la que se convence a toda esa masa que no hay ms posibilidades ms all de las que hoy da existen; esos son los principios fundamentales que la rigen. En ese sentido podemos decir que la escuela lo que en realidad hace es preparar mano de obra y preparar gente que est feliz con ser mano de obra en las condiciones actuales. Eso, sin dudas, no es desarrollo; eso es aniquilacin. Eso es entorpecimiento a la capacidad crtica del ser humano: no se prepara para ser crtico sino para aceptar pasivamente. Es importante, y sumamente justo por cierto, pelear el acceso a la escuela. Pero el derecho ms importante no es tanto el acceso sino la calidad de la educacin. Qu educacin me van a dar? Sobre eso no hay discusin. Los organismos internacionales que viven hablando de la educacin no discuten eso; lo que quieren es tener estadsticas, nmeros de acceso al sistema educativo, nmeros sobre la infraestructura, pero no se habla de lo ms importante, que es la clase de educacin que est en juego. En funcin de qu proyecto est la educacin sistemtica? Eso es lo que verdaderamente hay que discutir. La creatividad, la espontaneidad, la libertad, todo eso se destruye muchsimo en la escuela. No se valora el disenso, la capacidad de enfrentarse a lo establecido, la rebelda. Esa capacidad es lo que habra que aprovechar por encima de todas las cosas, es un valor en bruto fabuloso. Pero la escuela aniquila la capacidad de disenso, la rebelda sana y productiva. Cul es el perfil de un buen estudiante? El obediente, el tranquilo, el bien portado, calladito y que no se mete con nadie. Pero nunca se pone como ejemplo de buen estudiante el que vive oponindose al maestro, el que siempre tiene algo nuevo que decir. De qu habla eso? De la aniquilacin, no slo de la espontaneidad y la creatividad sino de la capacidad de un pensamiento crtico. Si eso uno lo lleva hasta las autoridades superiores del sistema educativo, lo ve en toda su dimensin. Recientemente escrib un artculo que se llama Sin disenso, qu somos? donde trato de hacer ver eso: hay autoridades educativas que son incapaces de poder valorar una opinin contraria, una crtica. Y as funciona todo el sistema educativo: nos viven aniquilando para que no pensemos. En un contexto como el nuestro, donde se nos ha venido reprimiendo y silenciando desde hace siglos, una escuela as, aniquiladora, es perfecta al funcionamiento del sistema. La gran meta de los tecncratas de la educacin, de los ministerios nacionales o de los organismos internacionales que se ocupan de estos temas, es poder mostrar con nmeros que todos los nios y nias estn en el sistema escolar. Pero en qu escuela? En una escuela que aniquila, que genera gente sumisa, con poco o ningn pensamiento crtico. Por eso creo que es preciso entender de otra manera el hecho educativo y proponer otro tipo de escuela.

Argenpress: Esa escuela aniquiladora, puesta al servicio del proyecto de las clases hegemnicas, por supuesto que lo vivimos en el Sur. Pero tambin en el Norte es as la situacin, verdad?

Carlos Aldana: S. Por eso creo que todos aquellos a quienes les interese el tema educativo, los educadores populares fundamentalmente, debemos empezar a tener bien claro si queremos tener esperanza en la educacin para la transformacin del mundo, que no hay que lanzar la mirada a la educacin formal. Hay que desformalizar nuestra visin de la educacin. En la agenda internacional predominante sobre la educacin hay bsicamente una concepcin formal de ella. Se habla de educacin y se piensa inmediatamente en el sistema formal. Se habla de educadores y se piensa automticamente en los docentes dentro de un aula. Se piensa en los efectos de la educacin y se piensa en los logros tcnicos de los egresados del sistema formal, de los escolarizados. Pero en Amrica Latina existen variadas, hermosas y profundas experiencias que nos demuestran que la educacin est en todas partes: est en las calles, en los campos, en los sindicatos, est con los jvenes, en distintas organizaciones de base de la sociedad civil. Todo eso hay que empezar a verlo con ms fuerza, con ms detenimiento. Y los acadmicos tenemos mucha responsabilidad en esto; en general hablamos de la educacin formal. Pero la educacin popular tiene muy poco espacio en la academia como objeto de estudio, en los centros de estudios superiores. Se investiga muy poco sobre educacin popular y todo el acento est puesto en la educacin formal. En ese sentido, los acadmicos le hacemos el juego al sistema. Y todo indica que para el futuro inmediato va a ser de menor impacto la educacin formal que la educacin informal y no formal. Quiero decir: la educacin informal es aquella basada en los medios masivos de comunicacin, y de la que hace uso el poder constituido. Mientras que la educacin no formal queda como el campo de actuacin de los sectores populares que se van organizando.

Hoy da existen estudios serios que empiezan a poner en duda toda la capacidad educativa de la familia, que es la puerta de entrada a la posterior formalizacin

Argenpress: Qu es ms importante: la ecuacin formal o la informal? Los medios masivos de comunicacin hoy tienen tanta (o ms?) importancia que la escuela clsica en la creacin de ciudadana, de valores y tendencias, de formas de pensar. Dnde queda entonces la llamada "educacin popular" de la que se hablaba unas dcadas atrs? Un planteamiento progresista del campo educativo, dnde debera poner ms nfasis?

Carlos Aldana: Depende para qu nos planteamos la educacin toma su importancia el hecho de su pertenencia al sistema formal o el hecho de ser informal. Hoy por hoy, para la creacin de valores e ideologa pareciera que est empezando a ser ms importante, a tener mayor impacto, la educacin informal. La educacin formal es muy importante para acreditarse como ciudadano, para poderse incorporar al mercado laboral, mientras que la educacin informal es la que da la posibilidad de entender el mundo ms cotidiano. Impacta ms, pero no certifica como la educacin formal. De todos modos, en lo que toca a valores y creacin de ciudadana los medios de comunicacin tienen ms impacto que la escuela tradicional. La gran masa docente de la escuela formal no ha podido seguir el ritmo del cambio tecnolgico que impone la educacin informal, por tanto no est en condiciones de competir en su grado de impacto, en los efectos que a la larga logra sobre el estudiantado. Y en general tampoco tiene la posibilidad de generar una visin crtica sobre esos cambios ni sobre la escuela tradicional, creando una propuesta nueva, liberadora. En general, por diversos motivos, desde las autoridades hasta los maestros hay una fuerte tendencia a una falta de compromiso, al conformismo, a una visin no progresista, clsica y tradicional de las cosas. En otros trminos: podra decirse que hay mucho analfabetismo poltico. Por eso la educacin popular, que en las dcadas del 60 y del 70 fue crucial en Amrica Latina para crear una alternativa a la educacin formal, toda una nueva pedagoga, y de hecho una nueva alternativa poltico-social, hoy tiene posibilidades, no slo en los sectores populares por as decir clsicos (campesinos, indgenas) sino que tambin podra incidir en la formacin de docentes. Esa es una lucha muy importante a desarrollar: cmo hacemos para que en la formacin de docentes se pueda permear a los estudiantes de pedagoga, a los futuros maestros, con esos valores de la educacin popular, con una visin crtica, conectada incluso a los nuevos paradigmas cientficos? Es importante tener en claro que se pueden, y se deben, aunar dos campos: los nuevos paradigmas holsticos de las ciencias cunticas, o de la revolucin biomolecular, con los planteamientos de la educacin popular. Educacin popular no es slo una metodologa: es una visin poltica de la pedagoga que sirve para crear conciencia de transformacin social en las personas. Conectar estos dos mundos es una maravillosa y esperanzadora posibilidad que existe para el mundo acadmico. Y eso es lo que yo trato de hacer en mi prctica del da a da.

Argenpress: Desde la pedagoga popular, entonces: cmo enfrentarnos a ese mundo tremendo que representa todo el campo de los medios audiovisuales (televisin, internet, videojuegos), que parece haber llegado para quedarse, desplazando a todos, incluso a la escuela formal?

Carlos Aldana: Los jvenes de hoy se desenvuelven en un espacio que podemos llamar sociovirtualidad. Todo su mbito, su esquema de referencias, su vida en definitiva, est constituido por elementos naturales, por factores culturales y por elementos virtuales. Hasta hace pocos aos, para un joven (cualquiera de nosotros por ejemplo) los dos primeros campos eran todo; siempre se estudiaba la naturaleza y la cultura, lo natural dado y lo creado por la sociedad. Ahora entr en escena la virtualidad, y hay que ponerle mucha atencin. Eso existe, y va a seguir existiendo, y cada vez habr ms virtualidad, en mayor cantidad y calidad. Por eso un planteamiento de educacin popular, de pedagoga alternativa que mire hacia la transformacin de lo humano, pasa por las dimensiones de lo natural, de lo cultural, y tambin y necesariamente por esta nueva dimensin de lo virtual. Hay que conocerla, para saber sus posibilidades de dao pero tambin creativas. Es algo que no podemos desconocer ni dejar de lado. Estamos saliendo de un mundo para entrar en un nuevo mundo donde la virtualidad cuenta cada vez ms, pero los problemas histricos siguen estando; sigue habiendo pobreza, injusticia, exclusin, racismo. Es una herramienta, sin dudas, no tenemos que dejarnos fascinar por el campo de lo virtual; pero hay que saber utilizarla y sacarle el mximo de provecho.

Argenpress: Con los aires privatizadores que trajeron las polticas neoliberales de capitalismo salvaje de estos ltimos aos, en todo el mundo la educacin va mercantilizndose cada vez ms, en todos los niveles, y las ofertas pblicas van perdiendo terreno. Qu hacer ante esto?

Carlos Aldana: No se va a poder privatizar lo no formal. No se van a poder privatizar las capacidades organizativas de los sectores populares, por eso es ah donde hay que poner mucha energa. Hay quien dice que el da de hoy la educacin popular no tiene sentido; pero creo que es cuando ms sentido tiene. Hoy da hay una tremenda crisis del sistema financiero, y eso es de aprovechar desde el campo popular. Y hay una crisis estructural. No es que todo el sistema est por caer, ni mucho menos, pero hay una crisis profunda que nos puede servir quiz para proponer nuevos modelos. Eso nos puede servir para poner en duda y abrir todas las crticas contra esos aires privatizadores que ahora nos agobian. En este momento creo que es bsico acuerpar todo esfuerzo que vaya en defensa de la escuela pblica. Los mejores aires para la privatizacin de la educacin pblica parece que ya pasaron. Ahora, con la crisis que en este momento vive el sistema, est haciendo un poco de agua la ideologa privatista. En este momento todo eso est contenido. No s si est detenido, pero en estos momentos no est en crecimiento esa ideologa, porque la crisis plantea otras prioridades. Esto es una tendencia internacional. De todos modos no hay que olvidar que en estos aos recin pasados se ha privatizado ya muchsimo, en todos los niveles de la educacin, pero queda todava un resto que es el que hay que seguir defendiendo. En el caso de Guatemala hay datos increbles: en los niveles de preprimaria y de educacin secundaria, los servicios privados ocupan porcentajes enormes. Desconozco si esto es as tambin en otros pases, pero aqu la privatizacin ha tenido un gran impacto. En el nivel de secundaria, por ejemplo, llegamos a un 77% de los alumnos en el sector privado. Esto es un enorme peligro: durante su juventud, en el momento de creacin de ideologa, de visiones del mundo, todo ese enorme porcentaje de alumnado est en instituciones privadas, lo cual marca toda una tendencia. Y eso es, justamente, lo que hay que revertir.



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