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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2009

El inasesorable Evo

Rubn D. Atahuichi Lpez
La Prensa


Los medios de informacin y el comentario pblico crearon el imaginario de un Evo Morales "cmplice" de un gran implicado...

Seguramente, Evo Morales todava debe estar tomndose la cabeza por el escndalo que deriv en la salida de Santos Ramrez de Yacimientos Petrolferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Esto s que ha sido grave, considerando que el ex Presidente de la Cmara de Senadores es amigo del Mandatario, con quien incluso comparti vivienda en San Jorge inmediatamente despus de su asuncin, el 22 de enero de 2006.

Me comentaron dos de sus asesores uno cuando se instalaba la Asamblea Constituyente y otro hace poco que el Presidente es inasesorable, que te escucha, te escucha, pero a la hora de hacer las cosas dice y hace lo que le parece, sin importar las consecuencias polticas ni la comidilla que puedan crear sobre sus dichos y hechos los periodistas y los medios de informacin.

Hubo varias metidas de pata del Jefe de Estado, y al fondo. Incluso, el vicepresidente lvaro Garca Linera tuvo que esforzarse para interpretar lo que de manera cierta quiso decir o hacer el lder gubernamental.

Lo ltimo fue el respaldo pblico que Morales le hizo a Ramrez. Claro, es su amigo y ahijado (eso contaron los colegas), pero ante tantas sospechas que vinculan al dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS) con el escndalo de los 450.000 dlares y la muerte del empresario Jorge OConnor DArlach, mnimamente debi callar y esperar el avance de las investigaciones para eventualmente expresarse a favor o en contra del ex titular de YPFB. Un da, en medio de arengas y alusiones a los periodistas, lo respalda y al da siguiente lo echa. Para qu haber hecho eso?

Algunos colegas en esas tertulias polticas que no faltan esbozamos al da siguiente del atraco que, por sentido comn, por el caso deban rodar cabezas, y de las grandes. No fue as, sino tres das despus. Saltaba a la vista una accin as, despus de que La Prensa deslizara una pista el 28 de enero (habl como testigo un familiar de la esposa del titular de YPFB), de la que salieron los titulares al da siguiente.

Consumada la destitucin, moros y cristianos aplaudieron la medida, aunque tomada muy tarde. Sin embargo, en casi 48 horas los medios de informacin y el comentario pblico crearon el imaginario de un Evo Morales cmplice de un gran implicado en el suceso, tiempo suficiente para restar votos a su administracin.

De veras que el caso ha ocasionado fisuras en la credibilidad del Gobierno, que quizs polticamente le cuesten ms adelante. Ahora la gente piensa que la destitucin no basta, sino el encarcelamiento de los culpables de esos actos, que, a estas alturas, aparentan un caso de corrupcin de gran magnitud.

Seguramente, en adelante los detractores del Gobierno sumarn el rtulo de corrupto a los de totalitario, contrabandista, narcotraficante, ineficiente o dependiente de Hugo Chvez, que, si bien son imaginarios creados polticamente, tienen mucha incidencia en la sensibilidad de la gente.

Sin embargo, aunque no es fcil evitar esos imaginarios negativos en un ambiente poltico tan tenso y en el que los medios estn atentos a las metidas de pata, es posible ofrecer seales ms claras a la ciudadana, que se da cuenta sobre qu es cierto o no de lo que hablan los polticos. Si el Presidente se jacta de gobernar obedeciendo al pueblo, este pueblo, como un gran asesor, ya le ha pedido un cambio de timn en cada votacin.

As, Evo no tiene excusas para seguir siendo inasesorable ante la realidad, su entorno (el leal) y las masas.

*Periodista

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