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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2009

Violar la ley Obama para favorecer a Israel?

Grant F. Smith
Global Research/ antiwar.com

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Desde que se hizo cargo de su puesto, el presidente Barack Obama ha prometido cambios arrolladores en tres aspectos del manejo del gobierno: transparencia, mantenimiento del orden y manejo de los dineros pblicos de EE.UU. Sus numerosas declaraciones que hablan de que se haga rendir cuentas ante la ley a todos los individuos han sido alentadoras para un pblico cansado de que el mantenimiento del orden signifique eternamente que se persiga al crimen callejero, pero nunca al crimen de la elite.

Tambin llam a que las agencias del gobierno cumplan con la Ley de Libertad de la Informacin (FOIA) en un mandato de la Casa Blanca a favor de la transparencia. Obama jur que todo futuro rescate de instituciones financieras e industrias evitar la canalizacin secreta de fondos pblicos a infladas bonificaciones en Wall Street, giras de ejecutivos y jets privados.

Pero tiene Obama la intencin de ajustarse l mismo a esas reglas? Probablemente no. Toda la fachada de Obama se derrumb momentneamente bajo una sola pregunta mordaz: Sabe de algn pas en Oriente Prximo que tenga armas nucleares? lanzada por la veterana periodista Helen Thomas durante la primera conferencia de prensa vespertina del presidente el 9 de febrero de 2009. Obama evit la sustancia de la pregunta:

La evasin inherente en la respuesta de Obama junto con acciones ya emprendidas revelan el verdadero marco del nuevo gobierno para su poltica en Oriente Prximo: engao, desperdicio e ilegalidad.

Por suerte, los estadounidenses no necesitan que Barack Obama especule respecto a lo que el ex presidente Jimmy Carter ya confirm el 25 de mayo de 2008: Israel posee un arsenal de por lo menos 150 armas nucleares. Por qu sale Obama tan temprano con la desacreditada poltica de ambigedad estratgica en la cual responsables israeles y estadounidenses se niegan a confirman o desmentir oficialmente la existencia de armas nucleares israeles? Por un solo motivo: para violar la ley. La Enmienda

Symington de 1976 prohbe la ayuda externa de EE.UU. a cualquier pas que se descubra que trafica en equipo o tecnologa de enriquecimiento nuclear fuera de las salvaguardas internacionales.

Israel nunca ha firmado el Tratado de No Proliferacin Nuclear (TNP). Si los presidentes de EE.UU. cumplieran la Enmienda Symington, no entregaran paquetes anuales de ayuda a Israel por miles de millones de dlares. Los presidentes hacen creer que las armas nucleares israeles no existen para que el Congreso pueda seguir amontonando en Israel la parte del len del presupuesto de ayuda externa de EE.UU. Pero esa endeble ficcin se acab. Desde la revelacin de Carter, medios informativos como Reuters hablan abiertamente de que las armas nucleares de Israel significan que no se califica para recibir ayuda de EE.UU.

Pero como Harry Markopolos fastidi incesantemente a la SEC sobre el timo Ponzi de Bernie Madoff, los llamados del cuarto poder y de los activistas nucleares para que se acate la ley siguen siendo rechazados por agencias gubernamentales. La negativa de solicitudes segn la Ley de Libertad de la Informacin (FOIA) sobre armas nucleares israeles ha sido siempre una tctica integral para preservar ese desvencijado ardid.

El Archivo Nacional de Seguridad en la Universidad George Washington se ha dedicado obstinadamente a obtener la publicacin de archivos clave de la CIA sobre los programas de armas nucleares de Israel bajo la FOIA. El Archivo ha obtenido hasta ahora slo una pequea fraccin de un gran conjunto de documentos que siguen estando clasificados. Mantener bajo llave todo tipo de informacin incriminatoria fue una prioridad especial bajo el gobierno de George W. Bush, cuya poltica respecto a la FOIA fue encontrar motivos para no publicar documentos.

Mientras Obama echa marcha atrs respecto a la transparencia como debe hacerlo si se compromete plenamente con la poltica de ambigedad estratgica los investigadores tendrn que esperar por lo menos ocho aos ms documentos que ya debieran hacer sido hechos pblicos hace tiempo. Podra ser algo muy peligroso.

El que se pongan sobre la mesa documentos desclasificados sobre las capacidades nucleares de Israel como parte de las relaciones diplomticas y acadmicas entre EE.UU. e Irn y otros pases de la regin, es la nica forma de prepararse para negociaciones de buena fe. Irn es firmante del TNP y permite la inspeccin pblica de sus instalaciones nucleares civiles, aunque muchos insisten obstinadamente, sin tener evidencia concreta, en que Irn est desarrollando armas nucleares. Los responsables polticos de EE.UU. seguirn teniendo dificultades para convencer al pblico y a sus aliados de que se necesitan enfoques nuevos, ms duros, contra Irn si EE.UU. sigue evitando la discusin de las armas nucleares israeles.

Negociadores regionales y estadounidenses deben ser armados con suficientes hechos para encarar si la beligerancia militar de Israel, combinada con un arsenal nuclear, lleva a otros a buscar disuasivos nucleares. Obama parece estarse comprometiendo con la hegemona nuclear regional de Israel en lugar de encararla como impulso para la proliferacin. Si esto parece ir demasiado lejos, hay que considerar que Obama ya ha vuelto a autorizar un silencioso bloqueo de Irn iniciado bajo el gobierno de Bush.

George W. Bush respondi a la presin del lobby de Israel para atacar a Irn al crear por orden ejecutiva en 2004 una nueva unidad en el Departamento del Tesoro de EE.UU. La secreta Oficina de Inteligencia Terrorista y Financiera (TFI) entrega la mayor parte de sus informaciones pblicas en un think tank auspiciado por AIPAC, el Instituto de Poltica en Oriente Prximo en Washington, e incluso contrata a los miembros del think tank para asesorarla. Como otras agencias durante la presidencia de Bush, TFI rechaz las solicitudes segn FOIA para obtener informacin detallada sobre sus actividades, pero se sabe que apunta a embarques comerciales, bancos internacionales y compaas que hacen negocios con Irn.

Evidentemente, si este silencioso bloqueo comercial y financiera fuera realizado por alguna poderosa entidad extranjera contra EE.UU., los estadounidenses lo consideraran un casus belli. Pero en lugar de retrasar o clausurar la operacin como preparativo para los intentos prometidos de diplomacia entre EE.UU. e Irn, el nuevo Secretario del Tesoro de Obama, Tim Geithner, anunci recientemente que Stuart Levey seguir dirigiendo esa unidad de bloqueo financiero en el Tesoro. Ese componente de operaciones clandestinas en particular en la poltica de Obama para Oriente Prximo podra pronto provocar un absurdo conflicto militar con Irn, pero tal vez sea eso lo que se quiere.

La poltica de Obama, si es verbalizada honestamente, podra ser la siguiente: Como vuestro presidente, seguir engandoos respecto a las armas nucleares israeles, para que mi gobierno pueda violar la Enmienda Symington y entregar cantidades injustificadas de dlares del dinero pblico a Israel. Mi gobierno negociar de mala fe con Irn mientras lo ataca subrepticiamente, a fin de preservar la hegemona nuclear israel en Oriente Prximo.

Para los estadounidenses, empobrecidos en su reputacin y sus bolsillos por aos de corrupcin y decadencia del imperio de la ley, una admisin pblica tan crasa sera refrescante. Pero no es un cambio en el que podamos creer.

Copyright Grant F. Smith, antiwar.com, 2009

www.globalresearch.ca/PrintArticle.php?articleId=12270



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