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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2009

Segundo centenario
Por qu es tan importante Darwin

Richard Dawkins
Sin Permiso/The Guardian


Charles Darwin tuvo una idea grandiosa, posiblemente la ms potente de todos los tiempos. Y como todas las grandes ideas es seductoramente simple. Tan asombrosamente simple, tan deslumbrantemente obvia, que aun si otros que le precedieron merodearon en su torno, ninguno dio en buscarla en el lugar adecuado.

Darwin tuvo muchas otras ideas (por ejemplo, su ingeniosa y en gran parte correcta teora de la formacin de los arrecifes de coral), pero es su gran idea de la seleccin natural, publicada en Sobre el origen de las especies, la que dio a la biologa su principio-gua, una ley rectora que contribuye a dar sentido a todo lo dems. Entender su fra y maravillosa lgica es imprescindible.

El poder explicativo de la seleccin natural no se limita solamente a la vida sobre este planeta; es la nica teora propuesta hasta la fecha que podra, incluso en principio, explicar la vida sobre cualquier planeta. Si hubiera vida en cualquier otra parte del universo y mi apuesta provisional es que la hay, es casi seguro que la base de su existencia vendra dada por alguna versin de la evolucin por seleccin natural. La teora de Darwin funcionara igualmente bien por extraa, aliengena y estrambtica que la vida extraterrestre pudiera ser, y mi conjetura a da de hoy es que puede llegar a ser ms estrafalaria de lo que podemos llegar a imaginar.

La razn explicativa

Pero qu hace de la seleccin natural una fuerza tan especial? Una idea potente consigue explicar mucho partiendo de pocos supuestos. Ofrece muchas explicaciones "de peso" gastando poco en supuestos o postulados. Te da un montn de dividendos cognitivos por unidad explicativa. Su razn explicativa es decir, lo que explica, dividido por lo que necesita suponer para explicarlo, es grande.

Si algn lector sabe de una idea que disponga de una razn explicativa mayor que la de Darwin, que nos lo haga saber. La gran idea de Darwin explica toda la vida y sus consecuencias, y esto incluye a cualquier cosa que posea un mnimo grado de complejidad. Este es el numerador del quebrado, y es enorme.

Sin embargo, el denominador de la razn explicativa es espectacularmente pequeo y simple: seleccin natural, la supervivencia no azarosa de los genes en acervos genticos (para decirlo en trminos neodarwinianos, ms que en los del propio Darwin).

Se puede condensar la grandiosa idea de Darwin en un sencillo aserto (formulable tambin en trminos actuales, que no son exactamente los de Darwin): "con tiempo suficiente, la supervivencia no azarosa de las entidades hereditarias (que producen copias ocasionalmente defectuosas) generar complejidad, diversidad, belleza y una ilusin de diseo tan convincente, que resultar casi imposible de distinguir de un diseo inteligente intencionado". He puesto entre parntesis "que producen copias ocasionalmente defectuosas" porque los errores son inevitables en cualquier proceso de copia. No precisamos, pues, incluir las mutaciones entre nuestros supuestos. La "entrada" de mutantes le sale gratis a la teora. La locucin "con tiempo suficiente" tampoco representa el menor problema, salvo para una mente humana que ha de lidiar con la formidable magnitud del tiempo geolgico.

Un cierto tipo de mentes

Es precisamente su capacidad para simular la ilusin de diseo lo que parece convertir a la gran idea de Darwin en una amenaza para cierto tipo de mentes. Y es esa misma capacidad la que presenta el mayor obstculo para su comprensin. La gente es incrdula por la naturaleza ante la idea de que algo tan sencillo pueda explicar tanto. La idea que se le impone a cualquier observador ingenuo de la maravillosa complejidad de la vida es que tiene que haber sido diseada de manera inteligente.

Pero la idea de un diseo inteligente (DI) se halla en el extremo opuesto de lo que debe ser una teora potente: su razn explicativa es pattica. El numerador es el mismo que el de Darwin: todo lo que sabemos sobre la vida y su prodigiosa complejidad. Pero el denominador, lejos de la prstina y minimalista simplicidad de Darwin, es al menos tan grande como el propio numerador: una misteriosa e inexplicada inteligencia, lo suficientemente grande como para poder disear toda la complejidad que, de partida, se trataba de explicar.

Puede que aqu radique la respuesta a un enigma que sigue importunando en la historia de las ideas. Luego de la brillante sntesis de la fsica a que procedi Newton, por qu se tard cerca de 200 aos hasta la entrada en escena de un Darwin? Porque lo cierto es que el logro cientfico de Newton parece mucho ms arduo. Tal vez la respuesta sea que la solucin que acab dando Darwin al misterio de la vida es aparentemente demasiado fcil.

Otros reivindicaron la prioridad de la idea. Patrick Matthew, por ejemplo, en el apndice a su obra On Naval Timber, segn fue puntillosamente reconocido por el propio Darwin en ulteriores ediciones del Origen. Sin embargo, aunque Matthew comprendi el principio de la seleccin natural, no est nada claro que entendiera su fuerza modeladora de la vida. A diferencia de Darwin y de Alfred Russell Wallace, quien dio en la seleccin natural por su cuenta, lo que estimul a Darwin a publicar su teora, Matthew parece haber entendido la seleccin como una fuerza puramente negativa, eliminatoria, y no como la fuerza propulsora de toda vida. En realidad, la seleccin natural le resultaba algo tan obvio, que ni siquiera necesitaba ser descubierto.

Versiones confusas

A unque es verdad que la teora de Darwin admite aplicaciones mucho ms all de los confines de la evolucin de la vida orgnica, quiero prevenir contra un tipo particular de "darwinismo universal", a saber: contra la acrtica inyeccin de alguna que otra confusa versin de la seleccin natural en cualquier mbito concebible de las ciencias humanas, venga o no venga a cuento.

No es imposible que las empresas "ms aptas" sobrevivan en el mercado comercial, ni que las teoras "ms aptas" sobrevivan en el mercado cientfico, pero deberamos andarnos con mucha cautela antes de dejarnos llevar por este tipo de discursos. Y adems, huelga decirlo, hubo el llamado "darwinismo social", que culmin en la obscenidad del hitlerismo.

Menos nocivo, pero no menos infrtil intelectualmente, es el modo tan laxo como acrtico con que algunos bilogos aficionados aplican inapropiadamente la seleccin a determinados niveles de la jerarqua de la vida. "Supervivencia de las especies ms aptas, extincin de las especies peor adaptadas" suena, superficialmente, a seleccin natural, pero las apariencias engaan aqu de todo punto. Como el propio Darwin puso particular empeo en destacar, la seleccin natural versa sobre los diferenciales de supervivencia en el seno de las especies, no entre ellas.

Termino con una reflexin sobre una parte ms sutil del legado de Darwin. Darwin eleva nuestra consciencia al nivel de la vigorosa capacidad de la ciencia para explicar las cosas grades y complejas a partir de las pequeas y simples. En biologa, anduvimos a ciegas durante siglos, enterquecidos en pensar que la extravagante complejidad de la naturaleza precisa de una explicacin extravagantemente complicada. Darwin triunf de esa engaosa ilusin, y la deshizo.

Quedan pendientes, en fsica y en cosmologa, interrogantes de muy hondo calado que aguardan a su Darwin. Por qu son como son las leyes de la fsica? Y por qu hay leyes? Por qu hay universo? Tambin aqu es tentador el seuelo del "diseo". Pero contamos con el antecedente de la cautela metodolgica de Darwin. Ya hemos pasado por esto. Gracias a Darwin, y por difcil que resulte, nos avilantamos a buscar autnticas explicaciones: explicaciones que expliquen ms que sus supuestos de partida.

Richard Dawkins ocupa la ctedra Charles Simonyi de divulgacin pblica de la ciencia en la Universidad de Oxford. Su ltimo libro es El espejismo de Dios.

Traduccin para www.sinpermiso.info : Daniel Ravents

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The Guardian, 9 febrero 2009


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