Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2009

Anarquismo cochabambino

Wilson Garca Mrida
lostiempos.com


Arte y trabajo, semanario nacido en la bella poca de los aos 20 del siglo pasado, y que desapareci oponindose a la Guerra del Chaco, es el precedente intelectual ms paradigmtico del anarquismo cochabambino. Su fundador y director Cesreo Capriles Lpez, un seor crata, lanz el primer nmero de la revista el 27 de febrero de 1921, con un tiraje de 800 ejemplares. La pgina editorial de aquel primer nmero contena un homenaje pstumo al prncipe de Kropotkin que haba fallecido a principios de ese ao 21. Deca Capriles acerca del noble libertario ruso:

Renunci a sus prerrogativas de prncipe, a los halagos de la corte de Nicols II y a todas las ventajas que sus condiciones personales e intelectuales podan granjearle en las sociedades europeas. Los bolcheviques mismos no lo queran, porque sus mirajes libertarios iban ms all de la dictadura del proletariado. Mas el hombre cuyas palabras dignas acaso del Sermn de la Montaa: mientras existan miserables el lujo es un crimen, tiene ganada inmortalidad.

La aversin despiadada que Arte y Trabajo propalaba en contra del poder elitario era un sello inconfundible de esta revista sin precedentes en la historia del periodismo boliviano.

El ideario de Cesreo Capriles notoriamente influido por pensadores como Bakunin y Proudhon apuntaba a fortalecer las expresiones democrticas de la Sociedad Civil y a frenar los autoritarismos organizados desde el Estado, la Iglesia y los partidos polticos, pues era evidente su animadversin para con clrigos seoriales y demagogos de toda laya, contra quienes opona estrategias comunitarias y ciudadanas.

El anarquismo, en la visin tica de Cesreo Capriles, resultaba ser una doctrina sometida al inters humano de desarrollo integral, de bienestar y felicidad comn.

Por eso, tomar posicin racional y enarbolar temas de inters municipal (entendiendo el municipalismo como el escenario comunitario esencial dentro la cotidianidad), as como de desarrollo regional y productivo (entendiendo la economa como un instrumento natural de las personas para alcanzar y compartir el bienestar material) implicaba una accin libertaria que defina el contenido y el formato de Arte y Trabajo.

En esa lnea Capriles promovi, por ejemplo, la construccin del primer sistema de alcantarillado en la ciudad, pues afirmaba que higienizar la poblacin es una necesidad tan primordial que debe, por hoy, ser la nica preocupacin de autoridades y particulares. En tono crtico deca tambin que la salubridad y ornato, esencial atribucin del cuerpo edilicio, han sido totalmente descuidados por las camarillas que, impuestas por los gobiernos, vienen sucedindose sin ms novedad que la nominacin partidista.

---------------------------------------

El anarquismo, dicen los prejuiciosos estadlatras, es una doctrina destructiva, negadora de todo lo existente. Y se encargan de darles razn quienes llamndose anarcos hacen culto de la extrema desprolijidad moral y la indisciplina ms abusiva, como si el anarquismo fuese un simple estado de nimo.

Cesreo Capriles, sin embargo, demostr que el anarquismo en tanto doctrina fundada en dos pilares: la inteligencia emotiva y el conocimiento cientfico no es una ligereza de adolescentes inconformes. Es una visin de vida, una praxis cotidiana que construye puentes inequvocos entre la palabra y la accin, lo cual exige altos grados de responsabilidad tica y esttica. Por tanto el anarquismo es una opcin poltica muy singular, porque viene desde lo no poltico. Es el contra-poder, la contra-hegemona en desacuerdo con el orden establecido, es la Sociedad Civil en su "menuda" y modesta cotidianidad,frente a la grandilocuencia hipcrita y corrupta de la sociedad poltica. La Sociedad Civil es la tica del trabajo, la simpleza sabia del indgena, la lucidez del obrero con conciencia de clase. La sociedad poltica es el parasitismo del demagogo partidista, la corrupcin del cholo urbanizado, la indolencia del acaudalado.

No ms all de aquel choque entre lo tico y lo poltico ante el cual el anarquismo asume militancia en la Sociedad Civil buscando un justo equilibrio frente a los escandalosos desbordes de la sociedad poltica, Cesreo Capriles racionalizaba su irreverencia limitndola a esa dicotoma. Al fin y al cabo, don Cesreo era conservadoramente respetuoso de la condicin humana y su divina imperfeccin, optimista y ldico ante la vida y sus alegras, a pesar de los dems.

Esta concepcin constructiva del anarquismo, esta alternativa de real cambio, se reflejaba en las pginas de Arte y Trabajo. Sus editoriales en portada a principios de los aos 20 planteaban visionariamente la necesidad de apoyar al Regimiento Zapadores comandado por el coronel Federico Romn para construir el camino de Cochabamba al Beni (proyecto hasta hoy inconcluso); o demostrando la factibilidad de financiar con una colecta entre hombres de buena voluntad aquella empresa cochabambina que en 1925 vendra a ser el Lloyd Areo Boliviano.

La Guerra del Chaco aplast aquella construccin comunal que emerga en Cochabamba, partidiz la esfera pblica y nos depar en 1952 una revolucin muy mal parida por la partidocracia de turno.

[email protected]


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter