Portada :: Economa :: Especial "El capitalismo cruje"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2009

Socorro! Estatcennos!

Michael R. Krtke
Freitag


El gobierno de Brown no tuvo el menor escrpulo en expropiar a los accionistas de los bancos desfondados, aun a pesar de las mltiples demandas judiciales a las que se ver enfrentado.

Los britnicos han abierto camino. En la patria del capitalismo, en la tierra originaria del liberalismo manchesteriano, uno tras otro, los bancos han ido cayendo bajo control del Estado. Y no se adivina el final; la onda de la crisis crediticia sigue su curso de propagacin. Precisamente un banco estatizado, el Northern Rock, con el que comenz la danza en otoo de 2007, ha sido ahora el primero en volver a abrir la espita del crdito. La estatizacin, salvacin del sistema bancario: sa es la cuenta que parece echar el gobierno britnico.

De lo bueno, lo mejor

Lleg tarde el cambio para Norhern Rock. La institucin cay ya en dificultades en septiembre de 2007. La primera gran carrera de depositantes desesperados por recuperar sus ahorros de un banco salt a la primera plana de la prensa mundial. Slo tras vacilar durante meses, se avilant el gobierno de Brown a estatalizar el quinto mayor banco hipotecario del pas. El siguiente, en septiembre de 2008, fue Bradford & Bingley. La renombrada caja de ahorros inmobiliaria, con 2,7 millones de clientes, posea hipotecas de alto riesgo tranquilamente depreciables por valor de 35 mil millones de libas esterlinas. Incluso procediendo a subastas forzosas, slo poda salvarse una parte. De aqu que, desde comienzos de 2008, el banco perdiera el 93% de su valor burstil, lo que oblig al Estado britnico tomara el control del negocio hipotecario de Bradford&Bingley por 70 mil millones de libras esterlinas. La seccin de ahorro del banco (20 mil millones de libras en 200 filiales) pas por le ridculo precio de 600 millones de libras al gran banco espaol Santander, uno de los pocos que hasta ahora han salido ganando con la crisis.

A comienzos de 2009, el Estado tuvo que echar otra mano y tomar el control del grueso del otrora segundo banco de Gran Bretaa, el Royal Bank of Scottland. En buena forma de esta suerte, se puso entonces proa a la fusin forzosa de otros dos perdedores: el Lloyds TSB y el HBOS. El Estado acab como propietario del 40%.

A comienzos de esta semana se hizo pblico el ltimo plan de rescate del gabinete Brown. Ochos casas financieras Abbey, Barclays, HBOS, HSBC, Lloyds TSB, Nationwide Building Society, Royal Bank of Scottland y Standard Chartered; de lo bueno, lo mejor van a ser parcialmente estatalizadas, recibiendo un total de 50 mil millones de libras esterlinas en concepto de recapitalizacin. Huelga decir que una ayuda estatal forzosa de estas dimensiones, con miles de millones del sufrido contribuyente, favorecer la aceleracin artificial de un proceso normal en toda crisis financiera: la concentracin del capital bancario.

Bancos hipotecarios como el Northern Rock y B & B han contribuido ciertamente a hinchar desapoderadamente la burbuja inmobiliaria, pero slo discretamente se han involucrado en la especulacin internacional con productos financieros estructurados. A diferencia de los bancos slo dedicados a la inversin, pueden sentirse felices de disponer de millones de clientes y de miles de millones en depsitos de ahorro. Aun a costa de un terremoto financiero, el gobierno de los EEUU puede dejar caer a un banco de inversin como Lehman Brothers, pero en el caso de un banco comercial o hipotecario normal la cosa es muy distinta, sobre todo en un pas como Gran Bretaa, en donde la mayora de la gente es propietaria de vivienda.

La expropiacin ineludible

Naturalmente, el Estado britnico tiene que expropiar a los accionistas de los bancos cuyo control se dispone a tomar. En los hechos, eso no significa sino obligar a pagar a los propietarios de acciones, en vez de permitirles mantener los ttulos y esperar a tiempos mejores. Los accionistas que pleiteen para conseguir del Estado una reparacin de mayor cuanta para unos ttulos que han perdido valor de mercado lo tienen difcil. Tendrn que hacer creble ante tribunales que sus acciones podran llegar a valer en el futuro mucho ms de lo que valen hoy. Dicho de otro modo: tendrn que pleitear para que el Estado les pague por futuribles ganancias en cursos venideros de los mercados de valores.

La prdida de ganancias es, ciertamente, un fundamento de demanda viable en el derecho civil, el cual, antes como ahora, reconoce al buen burgus un derecho humano a la ganancia especulativa, sean cualesquiera las circunstancias. En vez de hacer pagar a los accionistas, tambin se puede proceder a recortar sus derechos, por ejemplo, mediante una emisin masiva de las acciones preferenciales que compra el Estado (y eventualmente, vende). Tampoco le ha temblado la mano al gobierno de Brown ante esta maniobra, que, simplemente, queda la mar bien cuando se estataliza en masa a los bancos al tiempo que se proclama que se trata slo de una solucin transitoria de emergencia. Pero no lo es. Como ensea el caso de Northern Rock, el Estado britnico se sirve ahora de su enorme influencia en el sector bancario para hacer que vuelva a fluir el crdito. Si esto funciona, por qu debera soltar los bancos estatizados, esa excelente palanca para una poltica econmica expansiva?

Y qu pasa con las plantas superiores del negocio? Si los bancos son estatalizados, los banqueros se convierten en empleados pblicos. Su nuevo empleador no tiene, pues, que preocuparse de lidiar con los males de las bonificaciones y las exorbitantes remuneraciones. En los gloriosos tiempos de la especulacin, los bancos de inversin fueron las estrellas pop de la Gran Bretaa, o los amos del universo, como se deca en los EEUU. Toda esa gloria dispensada a vulgares delincuentes se termin. Para millones de pequeos propietarios de viviendas hipotecadas la estatizacin de los bancos viene, en cambio, como un destello de esperanza: porque el Estado britnico, y particularmente el gobierno laborista, no puede permitirse un aldabonazo en la puerta de centenares de miles de hogares britnicos para presentar una orden de ejecucin hipotecaria.

Michael R. Krtke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de poltica econmica y derecho fiscal en la Universidad de msterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrtico de economa poltica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Amaranta Sss

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2401



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