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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2009

Al capitalismo le sobra gente: El sistema solo produce para quien paga

Manuel Freytas
Insurgente


En el sistema capitalista (nivelado como "civilizacin nica") la produccin y comercializacin de bienes y servicios (esenciales para la supervivencia humana) se encuentran en manos de corporaciones empresariales privadas que controlan desde recursos naturales hasta sistemas econmicos productivos por encima de la voluntad de gobiernos y pases.

Quien se interese en la investigacin de sistemas y procesos econmicos productivos (tanto de las potencias centrales como de los pases perifricos) podr comprobar que tanto los recursos naturales como los sistemas de produccin y de comercializacin a escala global estn hegemonizados por no ms de 200 bancos y corporaciones empresarias transnacionales cuyas casas centrales se encuentran en EEUU o en Europa.

Estos gigantes "diversificados" e interactivos (ligados a travs de infinitos vasos comunicantes accionarios comunes) de la produccin, el comercio y las finanzas mundiales, estn liderados por los 30 primeros primeros consorcios trasnacionales que cotizan en el ndice Dow Jones de Wall Street, el centro financiero del capitalismo a nivel mundial.

En el actual diseo de "economa mundial trasnacionalizada" no son (en forma prctica) los gobiernos ni los pases quienes deciden cunto se produce y para quin se produce a escala mundial, sino las corporaciones y los bancos trasnacionales que tienen el dominio sobre las tres estructuras econmicas bsicas del sistema capitalista: La estructura de produccin, la estructura de comercializacin y la estructura financiera.

Dentro de esta lgica econmica funcional del capitalismo, los Estados capitalistas (tanto del mundo imperial como del mundo dependiente) solo cumplen una funcin reguladora y ordenadora (elaboracin de leyes, cobros de impuestos, gobernabilidad poltica y jurdica, etc) sobre la actividad econmica desarrollada por las corporaciones privadas que hegemonizan las decisiones y el control sobre los recursos naturales, la produccin y la comercializacin de los bienes y servicios que consume la genricamente llamada "humanidad".

En otras palabras, en el modelo de economa capitalista globalizada, no son los gobiernos los que gerencian el proceso econmico productivo, los que forman los precios y deciden sobre los volmenes y el destino de la produccin mundial (posibilitada por el trabajo social), sino que esta tarea la desarrollan los pool de corporaciones capitalistas que tienen la propiedad privada (o la capacidad de gerenciamiento efectivo) tanto del sistema econmico productivo, como del mercado interno y del comercio exterior de los pases a escala global.

El objetivo estratgico central del sistema capitalista (su lgica y esencia funcional) est motorizado, en primer trmino, por la bsqueda de la rentabilidad capitalista para sus empresas y bancos transnacionales, su columna vertebral ejecutora de sistema econmico dominante a escala planetaria.

Las apelaciones a un capitalismo de "rostro humanizado", las falsas matrices culturales del discurso "solidario, o la manipulacin discursiva con la bsqueda del "bien social" que esgrimen las empresas y bancos para legitimarse ante la sociedad, estallan y muestran su verdadero rostro a la hora de cosechar rentabilidad capitalista.

La produccin de bienes y servicios (esenciales para la supervivencia) controlada por el capitalismo est socializada, pero su utilizacin est privatizada: No responde a fines sociales de distribucin equitativa de la riqueza producida por el trabajo social sino a objetivos de bsqueda de rentabilidad capitalista privada.

Como sealara Milton Friedman, uno de los principales idelogos del capitalismo: "Como ente artificial, la empresa no tiene responsabilidades naturales. La nica responsabilidad empresarial es aumentar las ganancias; respetando, claro est, la tica".

Claramente, dentro del diseo de economa capitalista la produccin (por medio del trabajo humano) de bienes y recursos es social, pero los niveles de decisin y el uso o apropiacin de esos recursos son privados y estn sujetos a la ley de la oferta y la demanda capitalista.

Esta dinmica funcional arroja la primera contradiccin histrica del sistema: El capitalismo slo produce para quien quien puede pagar por los bienes y servicios producidos. La produccin (controlada por las corporaciones transnacionales) no est orientada por la bsqueda del "bien" social sino por la bsqueda de la rentabilidad empresarial capitalista.

Dentro del mercado y de la sociedad de consumo capitalista, la lgica de produccin no se mide por la satisfaccin de las necesidades bsicas de la sociedad (comida, vivienda salud, educacin etc.) sino por los parmetros de optimizacin de la rentabilidad capitalista privada.

La prueba ms contundente de la prevalencia de la "rentabilidad" capitalista por encima del discurso solidario lo tenemos en Europa, donde los bancos de las potencias centrales de la Unin Europea se niegan a prestar "ayuda financiera" a los pases ms "insolventes", sobre todo del Este, que a raz del colapso recesivo se encuentran en cesacin de pagos y no pueden devolver el capital ni los abonar los intereses a los bancos que hacen negocios con la crisis.

En suma, y como ya sucede en la UE, el capitalismo financiero "segmenta" la ayuda entre los que pueden pagar el capital y los intereses (la rentabilidad), condenando a los "insolventes" a padecer la crisis recesiva con desocupacin quiebras de empresas, sin ayuda exterior.

Esta dinmica irracional (generada por la rentabilidad capitalista predominando sobre la solidaridad humana) ya gener un proceso de desocupacin masiva con huelgas y estallidos sociales que surgen de los pases ms pobres afectados por la crisis que ya se expande a las potencias centrales del euro.

En lo social, esta asimetra funcional (del trabajo social y la apropiacin individual) es la clave determinante de la existencia de ricos y pobres, de incluidos y excluidos, de empleados y desocupados, dentro de la pirmide histrico funcional del sistema capitalista nivelado como "civilizacin nica".

Este concepto es central para entender el actual proceso de crisis financiera recesiva global y su inmediato desenlace: La crisis social con desocupacin masiva.

La poblacin del mundo ya alcanza a los 6.500 millones de personas, de la cuales -segn un conjunto de analistas de Europa y EEUU- solo alrededor de 500 millones alcanzan el status de "nivel ptimo" de consumo que requieren las necesidades operativas de rentabilidad de los bancos y empresas que hegemonizan la industria, el comercio y las finanzas del sistema capitalista impuesto a escala global.

Fuera de este tringulo del "consumo ptimo", compuesto en su vrtice por el segmento de los "sper-ricos", y alimentada en su base por la masa concentradora de riqueza a escala global, se encuentran otros 2000 millones de personas las que (sin llegar al "consumo ptimo") desarrollan un "consumo regular" de los bienes y servicios producidos y ofertados (para quien pague por ellos) por la estructura productiva capitalista.

Otro sector compuesto aproximadamente por unos 2.000 millones de personas conforman un segmento de consumo bajo, con una situacin social irregular y fluctuante que no cubre totalmente sus necesidades de vivienda, salud y de confort , y que no compensa las necesidades productivas de rentabilidad del capitalismo regenteador de la sociedad de consumo, a la vez que resulta el sector ms vulnerable en la actual crisis recesiva que se est desarrollando a escala global.

Debajo de estos segmentos, hay una franja de poblacin de aproximadamente 2.000 millones de personas que oscilan entre la "pobreza estructural" (no cubren sus necesidades bsicas) y la "indigencia" (carentes de medios de supervivencia), que conforman una "masa crtica" de expulsados del circuito del mercado del consumo.

"Consumidores irregulares", "pobres estructurales" e "indigentes" son el producto histrico ms representativo, el emergente social de un sistema econmico que no produce con fines sociales sino con fines de rentabilidad individual conseguida con la explotacin del trabajo social.

Como el sistema capitalista solo produce para quien pueda pagar por los bienes y servicios, esta masa expulsada del circuito del consumo (por la dinmica concentradora de riqueza en pocas manos) le "sobra" al sistema, y solo una cantidad reducida (la masa integrada que va quedando detrs de las expulsiones peridicas) le produce ganancia a las grandes empresas y bancos transnacionales que controlan todos los eslabones del mercado y la produccin mundial.

Y aqu tocamos un punto crucial: Es debido a esta segmentacin del mercado y de la produccin mundial (orientado solo a producir para los que pagan) que el capitalismo, aquejado de recesin por achicamiento de ventas y acumulacin de ofertas (sobreproduccin) ingresa peridicamente a nuevas crisis con expulsin masiva de empleados y trabajadores que pasan a formar parte de los sectores expulsados del circuito del consumo.

En resumen, la lgica de la rentabilidad y concentracin de riqueza en pocas manos (que rige las leyes y la dinmica histrico funcional del sistema capitalista) esta fuera de toda lgica social de reparto de los bienes y servicios producidos por el trabajo humano colectivo.

Sus distintos procesos histricos solo generaron (a nivel de emergente social) pobres y marginados excluidos del mercado del consumo que reflejan las estadsticas confeccionadas por las propias instituciones capitalistas que presentan la pobreza y el hambre, no como producto de un sistema de explotacin humana, sino como producto de "errores" de los gobiernos y funcionarios.

Se estima que en el actual proceso de crisis financiera recesiva, que tuvo su epicentro en EEUU y Europa y que ya se extiende por las potencias centrales y el mundo perifrico, unas 1000 millones de personas van a ser expulsadas del circuito del consumo por la desocupacin masiva desatar sobre los trabajadores y sus grupos familiares el cierre de fbricas y empresas.

La amenaza de desocupacin masiva es el ncleo esencial, el detonante central de los conflictos sociales que hoy ya comienzan a extenderse por Europa y que se van a proyectar a corto plazo (por va de los bancos y empresas transnacionales que despiden masa laboral a escala global) a toda la periferia de Asia, frica y Amrica Latina.

Y nada indica que en los "planes de reestructuracin del sistema" a escala global que planean los grupos capitalistas "ganadores" de esta crisis (principalmente agrupados el G-8 y el G-20) estn contemplados proyectos de inclusin social y econmica de los que van a quedar fuera del circuito del mercado de consumo luego de la crisis.

En los encuentros y las "cumbres" realizadas hasta ahora por el "sistema" para debatir alternativas a la crisis, tanto en el foro de Davos, como en el G-8 (los pases ms ricos), el G-20 (los ricos ms los "emergentes") y en el mbito de la Unin Europea, slo se habl de la "remodelacin" del FMI y del sistema financiero, y nada se habl de una reestructuracin del sistema productivo y de reparto para posibilitar una inclusin social masiva en el mercado de consumo, sobre todo de las mayoras expulsadas y sin capacidad de supervivencia.

En ese escenario, los proyectos para "despus de la crisis", solamente incluyen frmulas para perfeccionar y "racionalizar" las herramientas de control de la produccin y concentracin del capital (sistemas bancarios, reglas de produccin intercapitalista, etc), pero nadie (por razones obvias) habla de sustituir el sistema basado en la propiedad privada, la economa sin planificacin social y la competencia intercapitalista en un mercado diseado exclusivamente para producir rentabilidad a los grupos controladores.

Paradojalmente, esta decisin del capitalismo de "no innovar" en su dinmica histrica de concentracin de riqueza en pocas manos, es la garanta ms slida del Apocalipsis social que ya se proyecta como una amenaza a la "gobernabilidad" del sistema en los cuatro puntos cardinales del planeta.

Sin que sus funcionarios y analistas tomen nota, con la total complicidad de los gobiernos dependientes que solo hablan de "crisis econmica", el Imperio capitalista se enfrenta a una nueva "invasin de los brbaros" (esta vez representada en los hambrientos y desocupados) que va a convertir por largo rato a sus metrpolis en pasto ardiente de los conflictos sociales.

Se trata de un Apocalipsis social a corto plazo que las mentes atosigadas de "rentabilidad capitalista" todava no imaginan ni computan.



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