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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2009

La Iglesia afirma que la homosexualidad es una enfermedad curable

Vicent Mata
Rebelin


Hablar sobre la homosexualidad es un tema siempre recurrente porque va enlazada con el tema de la familia, y con la del aborto. Y responde a una ideologa antisexual, que identifica sexo y pecado. Y as estn todas las movilizaciones que han promovido en la que los tres temas estn muy imbricados. No se movilizan, sin embargo, contra la pobreza en el mundo, ni por la violencia de gnero, por ejemplo.

Hasta hace bien poco, y gracias a la religin, lo relacionado con el sexo es pecado, la masturbacin es pecado, el coito es exclusivo del matrimonio, no debe haber relaciones prematrimoniales, no al divorcio, no al aborto, no a la homosexualidad. Por lo visto, el placer fsico tiene que evitarse, porque se trata de un vicio, No es un acto de comunicacin, ni de interactividad social, ni una muestra de afectividad, ni una necesidad que surge de las personas sexuadas que somos, en realidad. Por tanto, es una visin represiva, reduccionista.

La Iglesia parte de un concepto patriarcal de la sociedad, y de una concepcin puramente reproductiva del sexo. Luego, todo lo que se aparte de sta es pecaminoso: masturbarse, por ejemplo, o tener relaciones fuera del matrimonio por placer o entre homosexuales.

Para la Iglesia la homosexualidad es un fallo humano, una desviacin, una situacin patolgica, una mala inclinacin pecaminosa, una anomala, una inclinacin objetivamente desordenada, un pecado grave por ser antinatural. Por tanto, no se nace homosexual sino que se hace, sea por contagio del medio social en el que se vive, por una mala orientacin, por malas experiencias en la niez o en la adolescencia. En el fondo, la cuestin, que recoger el nazismo, ser que la homosexualidad cierra el don de la vida que, segn la Iglesia, es un don divino y segn los nazis los homosexuales son improductivos y antisociales porque no propagan la raza aria.

Y la consecuencia es que si es una enfermedad, o un error gentico o psicolgico, existen posibilidades de curarse y de reintegrarse a la sociedad, pueden superarse y corregirse los errores producidos.

Es, sin duda, una expresin de dogmatismo moral y de intolerancia impropio de una Iglesia que difunde odio en vez de amor, intolerancia y no tolerancia. Es lo que ha hecho a lo largo de la historia.

Cmo puede producirse semejante curacin? Muy sencillo: a travs de terapias reparadoras, asistencia teraputica, ayuda de buenos psiquiatras y psiclogos.Y como definitiva terapia se ofrece la castidad, la oracin, rezar el rosario.

No importa que no se conozcan las verdaderas razones por las que un hombre o una mujer se sienten lo contrario de lo que aparentan porque la Iglesia suele pontificar, como cuando quem en la hoguera a Giordano Bruno por afirmar que era la Tierra la que daba vueltas alrededor del Sol y no al revs.

Es evidente que tambin hay psiquiatras que tienen el mismo tipo de discurso, como el psiquiatra del PP Apolonio Polaina, director del CEU, que considera tambin que la homosexualidad es una patologa, como una enfermedad heredada de padres violentos o madres exigentes, o sobreprotectores. Para l, la homosexualidad es un trastorno social que hay que tratar, en contra de lo que dice el manual de diagnstico, mundialmente o y aceptado el DSM, as como la OMS (Organizacin Mundial de la Salud), que desde 1990 no consideran la homosexualidad como una enfermedad, sino que consideran a los gays y lesbinas como personas tan sanas como los heterosexuales.

En la Alemania nazi hubo ms de 100.000 arrestados, 50.000 inscritos como criminales y sentenciados, de los cuales fueron asesinados en los campos de concentracin unos 6.000. Se les sealaba con un tringulo rosa para que se les identificara. Y no se les legaliz hasta 1960. Habra muchas cosas que decir de esta poca.

En la Espaa franquista, fueron perseguidos por la Ley de Vagos y Maleantes y de Peligrosidad Social (1954), entre los cuales estaban los homosexuales, de los que 5.000 sufrieron, desde 1954 hasta 1979, reclusiones en crceles (unos 3 aos) y torturas, siendo significativo que el Penal para "invertidos" o "violetas" (como llamaban despectivamente a los homosexuales) de Tefa, Fuerteventura, estuvo dirigido en 1955 por un sacerdote que les obligaba a rezar todos los das el rosario, pero que era un sdico. El franquismo fascista y la Iglesia iban a la par y no fue una casualidad.


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