Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2004

Paisajes italianos
Antes que el gallo cante

Antonio Tabucchi
Il Manifesto

Berlusconi est al borde del precipicio. Bastara un simple empujn para derribarlo. Pero est por ver si la oposicin quiere drselo. Ya ha sucedido otras veces que el centroizquierda le haya tendido una mano. Prodi podra estar con un pie en Palazzo Chigi, sede del Gobierno. Pero antes que cante el gallo pueden pasar tantas cosas Traducido para Rebelin por Gorka Larrabeiti


Berlusconi est en apuros, el pas, a la deriva. Tres aos y medio de gobierno, y el Cavaliere plastificado, embutido en su fnebre traje cruzado, apoya un pie sobre su presa herida de muerte y, con aire an amenazante, se sienta sobre los escombros humeantes de Italia. Quien recomendaba no demonizar al adversario [N.d.T.: DAlema] debera entonar un mea culpa: la poltica de indulgencia con el Exterminator de la Repblica italiana ha trado estos resultados. Tambin quien avisaba: no tiris de la chaqueta a Ciampi. De la chaqueta de Ciampi no ha tirado nadie: no tiene ni una arruga. Es la Constitucin la que est ajada. Si la Repblica italiana no est an muerta del todo, es mrito de la Corte Constitucional, que rechaz la ley Schifani[1], modelada sobre una idea de [el exministro del Olivo] Maccanico. Esta ley (laudo) salv en su momento a Berlusconi in extremis, mandndolo a hacer que Italia hiciera un buen papel en Europa, y Ciampi la firm con inexorable prontitud, a pesar de que, en el grupito de los cinco ciudadanos que estn por encima de la ley, se contase tambin su persona. Es penoso recordarlo, pero es lo que ha sucedido en Italia durante el berlusconismo, y aqu no se trata de tirar de la chaqueta a nadie, sino simplemente de referir sucesos polticos que se espera que la historia registre.

Ahora que Berlusconi ha perdido el rumbo, abandonado incluso por sus ms fieles aliados a excepcin de Pera, que es un poltico de Forza Italia disfrazado de Presidente del Senado- la izquierda pide su dimisin. Un pleonasmo: Berlusconi no dimitir jams. Bastara un empujoncito y este miserando castillo de cartn piedra se derrumbara. Pero queda la duda. En los momentos ms dramticos de su existencia, Berlusconi siempre ha encontrado una mano tendida, no en sus aliados actuales (recurdese lo que decan Bossi, Fini o el mismo Pera) sino en las izquierdas o en las centroizquierdas. En los momentos ms dramticos de su existencia, Berlusconi siempre ha usado dos telgrafos especiales para lanzar sus mensajes evitando siempre el Parlamento, que considera indigno: [el programa] Porta a Porta y del peridico Il Foglio, propiedad de su gentil seora. Una vez utilizado el primero para firmar el fatdico Contrato con los italianos, ahora Berlusconi se dirige al segundo para aadir una apostilla[2] dirigida no se sabe a quin.

Quin la recoger? Aqu est el busilis, porque el telegrafista de ese telgrafo [Bruno Vespa, director de Porta a porta], est apuntalado por los cuatro costados. En su carrera, yendo de esquina a esquina, ha marcado un territorio muy vasto, tan vasto que hace de correa de transmisin para jugar a las cuatro esquinas. Y mientras tanto, por su parte, los de le centre han vuelto a repoblar sus corolas desempolvando cuatro o cinco ptalos mustios del difunto craxismo. Prodi estara con un pie en la puerta, listo para desalojar al viejo inquilino que ha devastado el edificio-Italia. Pero antes que el gallo cante La ruleta rusa de nuestra lotera poltica vuelve a girar. Entre bastidores, quin disparar? Se aceptan apuestas.



[1] NdT:La oportuna ley Schifani, preparada en cuanto lleg al Gobierno, lo salv de la sentencia del caso SME (El caso Sme se arrastra desde 1988. Segn la Fiscala de Miln, Silvio Berlusconi, por entonces an ajeno a la actividad poltica, soborn al juez jefe de Roma para que impidiera la venta del grupo alimentario Sme, de propiedad pblica, a uno de sus grandes rivales en el mundo empresarial, Carlo de Benedetti). La ley impeda el procesamiento de cinco altos cargos pblicos, entre ellos el presidente del Gobierno. El 30 de junio de 2003, con el juicio a punto de terminar, se suspendi la acusacin contra Berlusconi. Pero el Tribunal Constitucional invalid la "ley de inmunidad" en enero de este ao y todo volvi a comenzar. El pasado 13 de noviembre, La fiscal de Miln Ilda Boccassini pidi ayer ocho aos de prisin y la inhabilitacin permanente para el ejercicio de todo cargo pblico para el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, por el presunto soborno a jueces para que favorecieran indirectamente la venta del grupo alimenticio estatal SME a su holding Fininvest en 1985. (Fuente: El Pas)

[2] N.de T.: Il Cavaliere public un manifiesto (Il Foglio, 23-11-04) que serva de apostilla al Contrato con los italianos, que firm en el programa Porta a porta antes de las elecciones. En dicho manifiesto afirma que la reduccin de impuestos no es ni un regalo ni una promesa, sino una estrategia de cambio de nuestro modo de vida, un nuevo horizonte y una nueva frontera de la poltica.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter