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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2009

Cambio climtico en Egipto y Sudn: una realidad evidente

Anay Cano
CEPRID


La proteccin ambiental y la reduccin de la pobreza no deben ser tratadas de forma separada por los gobiernos sino, por el contrario, deben lograrse a travs de polticas socioambientales que no perjudiquen el derecho de los pueblos a satisfacer sus necesidades bsicas en armona con el entorno. En esta problemtica entran en disyuntiva pases industrializados y pases subdesarrollados. El continente africano en su totalidad, y en particular el norte, es victima del cambio climtico que est producindose en la actualidad.

La Cumbre Internacional sobre el clima efectuada en Ghana el pasado ao trat ntegramente esta problemtica en cuestin; exhortando a los pases capitalistas a tomar medidas de acuerdo con el Protocolo de Kyoto para disminuir considerablemente sus emisiones de carbono a la atmsfera. Grandes potencias como Estados Unidos se resisten a seguir con este programa, causando estragos al medio ambiente; los cuales repercuten radicalmente en los llamados pases del tercer mundo debido a que poseen las siguientes caractersticas:

La poblacin en la mayora de estos pases subsiste del rendimiento agrcola interno; de arruinarse ste los gobiernos deben aumentar las importaciones para cubrir las necesidades alimentaras de la poblacin.

Los recursos naturales son la principal fuente de riqueza de estos pases, y su explotacin desmedida podra perjudicar notablemente el estatus social interno. Los pases subdesarrollados en su mayora se encuentran geogrficamente en una zona donde los extremos climticos inciden notablemente en todas las actividades sociales y econmicas.

En el continente africano los casos especficos de Egipto y Sudn reflejan una realidad medioambiental interrelacionada con la poltica actual de estos pases; A la par de las crisis mundiales existentes que tienen efectos a corto y largo plazo sobre la situacin medioambiental.

Las lluvias torrenciales y las inundaciones del ao 2004 en el Sahara pudieron haber sido una muestra de lo que suceder en un futuro debido al conocido efecto invernadero. Segn el informe de desarrollo humano del PNUD se pronostica que para el ao 2040 la temperatura ascienda a unos 3 grados, lo cual traera aparejado inundaciones costeras debido a los deshielos que provocaran el aumento del nivel del mar Mediterrneo en algunas partes del litoral norte de frica; causando as desplazamientos poblacionales y la desaparicin de ciudades y terrenos frtiles como el Valle del Nilo. Otra de las fuertes implicaciones seria, la rpida evaporacin de las reservas de agua de lluvia en la zona.

A pesar de que existen dos puntos de vista cientficos diferentes sobre las consecuencias que traera aparejado el cambio climtico, cualquiera de los dos extremos conllevara variaciones en la forma de vida de poblaciones enteras. Se incrementara por tanto la presin migratoria y los conflictos en los pases de trnsito y de acogida de inmigrantes como Egipto; al igual que en los pases emisores como Sudn.

Estos dos pases al igual que otros de frica poseen un bajo nivel de produccin o una agricultura de subsistencia. Por lo que debido a los reducidos rendimientos agrcolas, los gobiernos han tenido que aumentar la importacin de alimentos, a pesar del alza de sus precios en el mercado mundial. Esta causa efecto es como un crculo vicioso que convierte el principio en fin, pues algunas de las causas principales del alza de los precios son:

1) La creciente produccin de biocombustibles.

2) Las condiciones climticas adversas.

3) La creciente escasez de tierra cultivable y de agua para la irrigacin.

La alta demanda de productos agrcolas en los ltimos 5 aos (2). Como resultado de esta fuerte demanda, la oferta que ofrecen los mercados internos de estos pases es insuficiente debido a la calidad de los suelos, a los antiguos sistemas de tenencia de tierras, al empleo de tcnicas productivas obsoletas y a los efectos del cambio climtico (3). Por lo que una creciente cantidad de personas no pueden adquirir los alimentos bsicos a tan altos precios; producindose el incremento de los males sociales como el hambre, la desnutricin, el descenso del rendimiento laboral y el desempleo.

La FAO ha advertido que la agricultura en el norte de frica sufrir prdidas a causa de las altas temperaturas, la sequa, las inundaciones y la degradacin del suelo, amenazando la seguridad alimentaria de diversos pases. Pero los gobiernos africanos como el egipcio y el sudans no van a poder revertir a corto plazo los efectos negativos del cambio climtico; por lo que se podra generar un clima de tensin sociopoltica. El argumento econmico para la adopcin de medidas urgentes ha incidido en la realidad; Egipto en el 2008 comenz a aplicar una nueva tcnica de cultivo con el objetivo de hacer productivas las arenas del desierto. Pero la tcnica de vergel puede traer aparejado otras implicaciones en el medio ambiente como el uso irracional del agua afectando a otros pases que se abastecen de las aguas del ro Nilo. Incrementndose la competencia por el agua en dichas regiones y el riesgo de conflictos.

Egipto y Sudn contienen en su mayora reas que se caracterizan por la escasez de agua. Solo el 10% del territorio egipcio es cultivable y en Sudn se est dando el fenmeno de desertificacin debido al avance desmedido del desierto y a la existencia cada vez mayor de tierras ridas. Los cambios en el rgimen de lluvias afectarn a los cultivos, en particular al arroz, y el rendimiento del maz podra descender considerablemente. Por esta y otras muchas razones el agua es considerada como un elemento indispensable para el desarrollo sostenible de estos pases.

El ro Nilo es la principal fuente de abastecimientos de estos dos pases, su volumen alcanza 69,7 mil millones de metros cbicos que cubre las necesidades actuales de Egipto. Provee el 85% del agua requerida al sistema de irrigacin agrcola que, consume el 85% del total de los recursos hidrulicos del pas. La presa de Aswan que posee una capacidad de 130.000 millones de m, ha generado el enorme lago Nasser; el cual se interna unos 170 km en el interior del Sudn. Del total anterior, 30 000 millones de m se destinan a regado y otro tanto para contener las crecidas del Nilo. Por otra parte, el agua subterrnea representa un recurso importante del agua potable ya que es la fuente nica de agua en los desiertos que representan un 95% de la superficie total del pas. Egipto cuenta con un clima seco, de raras lluvias, cuya cantidad oscila entre 20 y 150 mm anuales sobre la costa noroeste; disminuyendo gradualmente en las otras regiones (4).

El Convenio del Agua del Nilo entre Egipto y Sudn ratificado en 1959, estipula que Egipto alcanza su cuota de agua evaluada en 55,5 mil millones de m. Este tratado tiene como idea central el mximo aprovechamiento del agua al sur y la fundacin de proyectos para almacenarla en la cuenca del Nilo en Sudn en los pantanos de Bahr Al Ghazal, Bahr Az-Zaraf, el ro Sobat y la cuenca del Ro Blanco. De esta manera, el inters neto y los gastos de estos proyectos se dividen entre ambos pases para la expansin agrcola al servicio de sus pueblos. Pero debido a las nuevas condiciones climticas proyectos como este van a tener que ser sometidos a revisin para lograr una mayor efectividad frente a los nuevos retos. Egipto cree en la cooperacin entre los pases de la cuenca como nico camino para proteger el ambiente del ro y conseguir el desarrollo continuo y sostenible que conduce a un proceso econmico.

La desertificacin, por su parte, afecta un 25% de los territorios sudaneses, mientras que los terrenos desbastados y la poca infraestructura pueden implicar desastres naturales de mayor magnitud. La deforestacin parece ocurrir a una tasa del 1% anual, lo que plantea problemas importantes ya a mediano plazo. En todos estos contextos aparece un nuevo concepto: el de refugiado ecolgico, debido a que la desertificacin como la deforestacin van a ocasionar problemas de abastecimiento a miles o millones de personas. En su medio siglo de independencia, Sudn, el pas ms grande de frica, ha estado plagado de conflictos, enraizados en la dominacin poltica, social y militar del pas por una pequea lite en el norte. La guerra civil ha afectado a la totalidad de los diez estados del sur, a los tres estados de Darfur, Kordofan del sur y el estado de Kassala en el este. Pero ms all de estas causas, la paz y los medios de vida en este pas estn directamente vinculados a los desafos del entorno.

La desertificacin ha aadido una presin significativa a las vidas de sociedades pastorales, obligndolas a desplazarse al sur para encontrar recursos. Por lo que el conflicto, por su parte, se est cobrando su precio con el medio ambiente, en una campaa sobre una tierra arrasada donde las milicias actan en un rea muy amplia, provocando no solo la muerte de civiles, sino la desertizacin de enormes zonas de bosques, obligando a la poblacin a huir en busca de proteccin, comida y agua. En los campos de refugiados del actual conflicto se ha dado una tala indiscriminada de rboles para su uso como combustible, calculndose unos 10 Km de rea de deforestacin alrededor de los mismos segn cifras del PNUMA. La ciencia climtica y los escenarios futuros no parecen favorecer a pases como Egipto y Sudn; el cambio climtico como resultado de la accin humana envuelve a sociedades como la africana en la medicin de las huellas ecolgicas en un mundo desigual. La justicia social y la interdependencia ecolgica deben ser puestas en prctica, con el fin de lograr la seguridad alimentaria de estos pases y de aumentar la produccin agrcola. En los que el financiamiento actual para esos fines es poco, tardo y fragmentado; a la par que existe un dficit de informacin e investigacin climtica.

Mientras que el mundo est determinado en detener el calentamiento global incontrolado, los posibles efectos negativos y positivos de este cambio de clima en frica necesitan ser mejor investigados.

Referencias:

(1)Martuscelli A.: Causas, efectos y opciones en la crisis de los alimentos, Poltica Exterior, Vol. XXII, nm.125, Sept.-Oct. 2008, pp. 79-95.

(2)Bar Herrera, S.; frica y la crisis mundial de los alimentos, Tricontinental, nm. 165, 2008.

(3)PNUMA: Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, www.pnuma.org.

(4)Egypt Expo Zaragoza 2008 www.sis.gov.eg/VR/expo/enhtml/espanish.htm. PNUD: Informe sobre Desarrollo Humano 2007-2008, www.undp.org. Anay Cano es investigadora del Centro de Estudios sobre frica y Medio Oriente de La Habana (Cuba).



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