Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn, "Miradas filosficas"
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2009

Resea de El legado de un maestro. Homenaje a Manuel Sacristn, Barcelona, FIM-Ediciones de intervencin cultural
Sacristanistas, antisacristanistas

Jos Luis Moreno Pestaa
El Viejo Topo, marzo 2009

Resea de Salvador Lpez Arnal e Iaki Vzquez (eds.), El legado de un maestro. Homenaje a Manuel Sacristn, Barcelona, FIM-Ediciones de intervencin cultural


Manuel Sacristn fue un personaje de nuestra vida cultural, un nombre con relieve en la historia poltica del siglo XX espaol y un pensador que dej una impronta fundamental en nuestra filosofa: por la calidad y cantidad de sus discpulos, por la variedad de terrenos (de la literatura a la lgica) en los que tuvo algo que decir, por los debates que despert y despierta. Personaje literario, versado en decirle a alguien culibaja sonando a Adorno o Lukcs en el retrato acidsimo que dej de l Manuel Vzquez Montalbn en Asesinato en el comit central, se le ha dedicado un importante documental, ha sido criticado por dogmtico, filosficamente anodino y maestro desquiciador de discpulos, pese a que esos calificativos se compadecen mal con otros testimonios y, los que se refieren a su pobreza intelectual, no cuadran, sobre todo, con la lectura de sus textos. Como peda Marc Bloch a propsito de Robespierre, al lector le dan ganas de reclamar: sacristanistas, antisacristanistas, decidnos, por favor, solamente, quien fue Manuel Sacristn. Este libro, que recoge las jornadas de homenaje que se celebraron en el 2005 en Barcelona, escrito desde el afecto y la admiracin, ayuda bastante a saber de l y deja otras preguntas abiertas.

Biogrficamente, como otros miembros de la inteligencia crtica espaola (Carlos Pars, Jess Ibez, Jos Mara Valverde, Alfonso Ort, Jos Luis Lpez Aranguren, ngel de Lucas) surgi del falangismo, al que se encontraba ligado por lazos familiares, tal y como explica Juan-Ramn Capella en su contribucin. Su trayectoria, en ese sentido, no tiene nada de particular: el paso del falangismo juvenil a la izquierda en los aos 50 fue una propiedad colectiva. Parece, de acuerdo con una ancdota que narra Capella, que ya de joven Sacristn era un hombre con mucho coraje, virtud sta que supongo que ni el peor de sus crticos le negar, y que no siempre sobra entre los intelectuales y que quiz ayude a comprender alguno de los rasgos trgicos de su biografa. Queda preguntarse qu conecta, en dicha coyuntura, esas tres propiedades: Falange, izquierda e intelectuales y las similitudes y diferencias entre cada una de las concreciones empricas de ese conjunto de propiedades. Su proceso de formacin transcurre entre una pandilla de nios bien (Sacristn era hijo de un hombre de negocios franquista que tena una imprenta, explic Juan Carlos Garca Borrn en sus memorias), descritos por Mara Dolores Albiac, impresionados por Ortega y dados a las emulaciones intelectuales. Quiz podra ahondarse ms en las variaciones sociales dentro de ese grupo y en los efectos posibles en las filias y fobias de cada uno por el resto. Jordi Gracia apunta agudamente en su contribucin cunto debe a Ortega el pensamiento maduro de Sacristn en temas tan importantes como la concepcin de la universidad y la relacin de la filosofa con otros saberes. Sacristn adquiere una gran formacin lgica y combina, a finales de los aos 50, tres rasgos muy raros en el panorama cultural y poltico espaol: militante comunista, especialista en Heidegger y en la fenomenologa (tempranamente adquirida, seala las siempre estimulantes contribuciones de Laureano Bonet, en contacto con los textos literarios de Ortega) e impulsor de la lgica formal en Espaa. Su manual de lgica fue central en el estudio de la materia en Espaa y su filosofa de la lgica una aportacin notable, segn explica Luis Vega Ren. Queda por explicar mejor su relacin universitaria con Joaqun Carreras Artau, cuyo padre tambin tena una imprenta, procedente del menendezpelayismo, medievalista reconocido, parece que liberal y gran profesor, pero un manifiesto incompetente a la hora de facilitar la vida universitaria a algunos de sus discpulos. Y eso que tuvo algunos muy buenos a los que no procur una vida universitaria tranquila: Garca Borrn y Sacristn. La explicacin poltica no basta para explicar qu haca Sacristn en el relativo destierro de la Facultad de econmicas y por qu nunca tuvo un lugar en la Facultad de filosofa de Barcelona. Con posiciones muy extremistas, otros navegaron muy bien en la Universidad y cualquiera sabe que, en este medio, incluso bajo una dictadura, los factores polticos se pliegan fcilmente ante el poder de otro tipo de relaciones. Como explic Jos Mara Valverde en Acerca de Manuel Sacristn, a nuestro pensador no lo queran en la Facultad de filosofa.

Como marxlogo, Sacristn cuando lee al clsico en los aos 70, hizo contribuciones fundamentales para comprender la relacin entre metafsica hegeliana y trabajo cientfico en Marx. Dicho anlisis sobre los homenajes que rinden los vicios metafsicos a la virtud cientfica, contienen enseanzas importantes para la sociologa de las ciencias sociales y de la creatividad intelectual. Francisco Jos Martnez lo destaca en su contribucin. Como terico marxista, Sacristn tuvo una original concepcin del trabajo dialctico. sta describe muy bien el proceso cientfico de reconstruccin de cualquier realidad no aislada artificialmente, es decir, cualquier totalidad compleja, sntesis de mltiples determinaciones. Por tanto, la visin del trabajo dialctico que tena Sacristn est en condiciones de sobrevivir al marco intelectual marxista. Como filosofo de las ciencias sociales, los textos de Sacristn se leen con mucho provecho, se estime o no al marxismo como programa de investigacin o como el mejor programa de investigacin. Las contribuciones de Francisco Fernndez Buey y Miguel Candel permiten comprender la entidad filosfica del trabajo que Sacristn realiz dentro del marxismo, que no es lo mismo que trabajar encerrado en el marxismo. Porque el propio Sacristn, con una reflexin de aroma hegeliano, deca que el proyecto del marxismo era como el de la filosofa de Leibniz: prometa ms de lo que era capaz de desarrollar, tena ms de promesa que de concreciones especficas. Pero todo el mundo trabaja desde algn sitio; sus resultados pueden elevarse por encima de dicho lugar y desarrollar lo que, quedndose en ste, se vera agobiado por la estrechez. Es el caso, creo, de los potentes desarrollos epistemolgicos sobre las ciencias sociales de Manuel Sacristn. En su faceta de terico de la filosofa (de filsofo de la filosofa), el libro contiene una importante carencia: la no consideracin del debate que Sacristn motiv con Gustavo Bueno, uno de los filsofos espaoles con obra ms rica y extensa, y durante tiempo, una variante muy consistente del pensamiento marxista en Espaa. Ese debate tuvo un impacto importante e ignorarlo no ayuda a comprenderlo y a pensarlo. Como tal, este debate an est esperando una reconstruccin precisa (algunas de importante valor ya existen) y, no vendra mal, una nueva evaluacin del mismo.

En una ocasin se refiere Sacristn a Ortega cuando ste en Misin de la Universidad deca que si los obreros dominasen, estos deban estar a la altura de su tiempo. Sacristn consagr una importante vida militante al PSUC y lo hizo procurando que la ideologa comunista estuviera engarzada con lo mejor del pensamiento racional. Carlos Piera explica cun moderadas parecan en la poca las propuestas de Sacristn en medio de la fantasa revolucionaria reinante. Salvador Lpez Arnal y Joan Benach analizan el cuidado con el que Sacristn, dentro de su racionalismo, intent comprender las crticas romnticas a la ciencia y a la civilizacin occidental y capturar su ncleo de verdad. Tampoco en este punto, Sacristn es un pensador evidente: su pensamiento contiene muchas fuentes. Algo que matizaba su paladar filosfico y le impeda entregarse a la descalificacin grosera de las tradiciones filosficas y polticas que le eran ms o menos ajenas. En tales gestos, que evitan la condena ignorante y la polmica avinagrada, su ejemplo necesita ser promovido con decisin. Sacristn permaneci fiel al marxismo aunque despus de la Primavera de Praga dej de creer en el potencial liberador del socialismo real. Permaneci como marxista por continuar en una tradicin lo explica Carlos Piera reproduciendo un interesante debate con su mujer Giulia Adinolfi, en la que, l lo saba bien, estaban lo mejor y lo peor. Sacristn, utilizando un concepto complejo de religin al que se refiere en su intervencin Jos Mara Ripalda, termin por considerar al marxismo una religin obrera, la culminacin de una cultura proletaria que incorpora saber cientfico de su poca con un mensaje colectivo de salvacin. Y a esa tradicin que combinaba verdades de hecho, una sensibilidad colectiva y fines poltico-morales, no quiso renunciar Sacristn. En esa tradicin surgieron pensadores cercanos a l: entre otros, el importantsimo Otto Neurath para cuando una versin castellana, como es debido, de sus textos? y el ltimo Nikolai Bujarin, preocupado en su celda de la Lubianka, por fundamentar ecolgicamente el materialismo. Enric Tello lo advierte en su interesante aportacin.

Este libro muestra algo: el Sacristn intelectual tiene muchos prismas posibles de entrada en su pensamiento y lneas de continuacin para pensar, como con todos los autores significativos ms all de su tiempo y de sus prximos, con l y contra l; la figura histrica exige despejar ciertos interrogantes, y sigue siendo interesante por inusual; el militante poltico resiste bastante bien la evaluacin histrica y eso, en el siglo pasado, no puede decirse de todo el mundo. Hay, pues, como reza el ttulo, un legado de Manuel Sacristn, que lo comparto con los editores de este libro bien elaborado es la herencia de un autntico maestro. La accesibilidad del conjunto de su obra, que reclama Albert Domingo, debera permitir que las nuevas generaciones se acerquen a l. Porque toda herencia, como indicaba Jacques Derrida cuando se refera a la de Marx, es siempre una tarea. Necesita ser recogida y cultivada. Tanto mejor si es en direcciones insospechadas.

Nota: Resea realizada dentro del proyecto de I+D: Intelectuales y calidad democrtica en la Espaa contempornea. Un estudio sobre el campo filosfico (HUM 2006-04051/FISO



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