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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2009

Caldern y los militares son hroes; los organizadores sociales y los pobres son satanizados
Quin gan y quin perdi en las Narco Protestas en Mxico

Kristin Bricker
Narco News

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El 9 de febrero de 2009, varios cientos de jvenes con rostros cubiertos bloquearon importantes carreteras en Monterrey, Nuevo Len, en una serie de acciones altamente coordinadas, paralizando la ciudad de 1,1 millones de habitantes. Los manifestantes volvieron casi cada da durante ms de una semana, con acciones supuestamente coordinadas por jvenes con telfonos celulares Nextel. Cada vez que los manifestantes volvieron a bloquear las arterias, los acompaaban ms mujeres con nios pequeos en sus brazos.

Al principio, los motivos de los manifestantes no eran evidentes. Luego hicieron saber que protestaban contra el uso de los militares en la guerra contra la droga. Especficamente, demandaban la retirada del Ejrcito de funciones de polica civil y la renuncia del comandante de la 7 Zona Militar, Cuauhtmoc Antnez Prez.

Dentro de das de la primera protesta, los militares mexicanos que fueron desplegados a Nuevo Len por el presidente Felipe Caldern en febrero de 2007 para combatir el crimen organizado arrestaron a seis presuntos miembros de los Zetas, la organizacin fundada por desertores del Ejrcito mexicano que trabajan para organizaciones de narcotrfico. El gobierno acusa a los seis de dirigir las manifestaciones que crearon caos en Monterrey. Entre los arrestados est Juan Antonio Beltrn Cruz. Los militares dicen que encontraron armas de fuego ilegales y 71 mochilas repletas de tiles escolares en su camioneta. Beltrn Cruz iba supuestamente a vecindarios pobres a fin de seducir a padres y jvenes para que participaran en las protestas.

Algunos manifestantes tambin admitieron ante el gobierno y los medios que se les pagaba por participar entre 200 y 1.000 pesos (entre 13 y 70 dlares), que las mujeres reciban ms dinero, y las mujeres con nios pequeos en los brazos reciban el mximo.

El 17 de febrero, el da de las protestas ms intensas en Monterrey, bloqueos de protesta contra el Ejrcito ocurrieron en Reynosa y Matamoros en el Estado de Tamaulipas; varias ciudades en Veracruz; y Ciudad Jurez, Chihuahua.

El 18 de febrero, los militares comenzaron a patrullar las calles de Monterrey. Los manifestantes desaparecieron.

El 19 de febrero, el presidente Felipe Caldern hizo un discurso conmemorando el Da del Ejrcito Mexicano en la base de la 7 Zona Militar en Monterrey. En su discurso, calific de cobardes a los crteles de la droga por pagar a mujeres, nios y personas mayores para que manifestaran, y declar que el Ejrcito no volvera a sus cuarteles hasta que la polica civil tenga la capacidad de continuar la lucha.

No son manifestaciones normales

Narco News habl con una partidaria de la Otra Campaa de los zapatistas en Ciudad Jurez sobre las manifestaciones del 17 de febrero que cerraron tres puentes internacionales en esa ciudad. Ella participa activamente en mltiples redes de organizacin en toda la ciudad y dice que conoce a la mayora de las organizaciones sociales y sabe de protestas antes de que ocurran. Desea mantener el anonimato por su propia seguridad. Dice a Narco News que dos de los tres bloqueos fueron publicitados antes de que ocurrieran y que organizaciones conocidas taxistas y familias de personas desaparecidas participaron en ellas. Su enfoque particular en el Ejrcito fue nuevo los taxistas generalmente protestan contra las polticas contra el Secretario de Transporte Pblico respecto a placas para taxis, la falta de paradas para taxis, y otros temas relacionados con su trabajo. De la misma manera, las familias de los desaparecidos generalmente protestan contra la violencia, la inseguridad, y la militarizacin, pero nunca se concentran slo en el Ejrcito.

La tercera protesta, sin embargo, fue muy extraa dice. No fue anunciada antes de que ocurriera. Dice que ella conoce a la mayora de los organizadores de la ciudad, pero que cuando observ la protesta en las noticias, no vio una sola cara conocida. Aunque dice que las manifestaciones del 17 de febrero no tuvieron nada de caracterstico para Ciudad Jurez, dice que no fueron ni aproximadamente tan extraas como las protestas que ocurrieron en Monterrey.

En Monterrey, los organizadores locales supieron de inmediato que la protesta contra el Ejrcito no era su protesta normal. Un colectivo basado en Monterrey que adhiere a la Otra Campaa dijo a Narco News que est en contacto con la mayora de las organizaciones sociales en la ciudad que realizan manifestaciones, y que ninguna de ellas conoca a algunos activistas u organizaciones que participaron en las protestas. Ni siquiera saban que las protestas tendran lugar hasta que ocurrieron no hubo avisos por correo electrnico ni volantes en las calles llamando a la gente a manifestarse.

Don Hctor Camero de la ONG basada en Monterrey, Tierra y Libertad, tambin supo de inmediato que esa manifestacin era diferente. Dijo a Radio Bemba que grupos que participan en las protestas usualmente se dan a conocer, a sus organizaciones, y sus demandas. No fue el caso con las protestas contra el Ejrcito. Los manifestantes se mantuvieron annimos, incluso con las caras cubiertas. No hicieron conocer de inmediato sus demandas, y no expresaron de qu manera haban sufrido desde que el Ejrcito sali a las calles en su ciudad.

Camero sabe que por lo menos algunos de los participantes fueron pagados. Cont a Radio Bemba cmo el miembro de la familia de un amigo acept 500 pesos por participar. El dueo de casa acababa de perder su trabajo, y alguien ofreci a su mujer 500 pesos para que participara en un bloqueo. Ella acept la oferta.

Seguidores de la Otra Campaa de Monterrey tambin empezaron a sospechar cuando vieron la reaccin policial ante la protesta. Aunque esta protesta fue una de las ms agresivas que Monterrey haya visto en la historia reciente, la polica se mostr ms considerada que con protestas anteriores. No hubo quema de barricadas en las calles de Monterrey durante manifestaciones normales, dice la fuente de Narco News. Pero cuando entre 80 y 90 jvenes incendiaron una barricada en la Avenida Fidel Velsquez durante las protestas contra el Ejrcito, la polica prefiri el dilogo a la represin. Si las organizaciones sociales hubieran hecho eso, habra habido una represin muy violenta, dijo un partidario a la Otra Campaa que desea guardar el anonimato por temor a represalias.

Camero est de acuerdo: Los jvenes se renen en la Plaza del Colegio Civil en Monterrey. En cuanto los jvenes comienzan a congregarse, la polica interviene. No dejan que los jvenes se renan. Ellos [los jvenes] muestran all pelculas educativas, polticas y cvicas lo que no es un pecado y ellos [la polica] no permiten que realicen sus actividades culturales. Los expulsan de la plaza. Pero en este caso [las narco protestas], la polica actu con mucha prudencia.

La reaccin prudente de la polica y del Ejrcito ante las protestas es ampliamente documentada en los medios mexicanos. Aproximadamente 50 personas fueron detenidas durante una de las protestas. Fueron liberadas horas despus, una vez que pagaron una fianza de 500 pesos. Gracias a las draconianas leyes mexicanas sobre el crimen organizado, esa gente, a la que el gobierno acusa de trabajar para los crteles de la droga, podra haber sido retenida sin fianza pero no fue lo que ocurri. Reforma informa que una joven fue detenida en la Avenida de la Constitucin, pero fue liberada minutos ms tarde. Poco despus fue vista bloqueando la Avenida Gonzalitos.

No se sabe por qu la polica se condujo con tanta prudencia. La razn oficial del gobierno local es que tantas mujeres, gente ya mayor, y nios participaron en las protestas. La fuente de Narco News en Monterrey habla de rumores de que la polica haba recibido amenazas. Es una posibilidad: el da despus que la polica arrest al presunto Zeta, Beltrn Cruz, con una subametralladora de 9 mm y 71 mochilas en su poder, un comandante de la polica involucrado en su aprehensin fue asesinado a plena luz del da. Los atacantes le dispararon tantas veces que su cara qued irreconocible. Los cartuchos recuperados en la escena del crimen muestran que por lo menos algunas de las armas usadas una subametralladora de 9 mm y un rifle de asalto estn limitadas por la ley mexicana al exclusivo uso militar (aunque la ley no ha impedido que esas armas terminen en las manos de miembros del crtel de la droga).

Los ganadores y perdedores en las Narco Protestas

Durante las narco protestas, la atencin del mundo se concentr en un aspecto: Quin estaba tras las protestas? El gobierno dice que el crtel del Golfo y sus asociados armados, los Zetas, organizaron las protestas de Monterrey. Hay quien ha especulado en silencio que el propio gobierno organiz las protestas para reforzar la popularidad del Ejrcito. La verdad es que nadie, a excepcin de los propios organizadores de la protesta podr llegar a saber quin fue realmente el responsable. Por ello, la verdadera pregunta no es Quin lo hizo? sino Por qu lo hicieron?

El razonamiento tras la cuidadosa planificacin y magistral ejecucin de las protestas de Monterrey se comprende mejor si se evala quin sali ganando y quin perdi cuando por fin terminaron las narco protestas,

Los ganadores

El presidente Felipe Caldern: Caldern se present con una plataforma de pegarle duro al crimen organizado. Das despus de hacerse cargo de su puesto, tom la muy controvertida decisin de desplegar soldados a Estados donde consideraba que se haba perdido terreno ante los narcotraficantes. Desde entonces, la violencia por la droga ha aumentado vertiginosamente: en 2008, la cantidad de asesinatos relacionados con el crimen organizado ha ms que duplicado el total de 2007, haciendo que la guerra a la droga sea ms letal que las propias drogas. Sin embargo, el da en que lleg a la base del Ejrcito en Monterrey para pronunciar su discurso del Da del Ejrcito, fue el primer da en ms de una semana en el que no hubo narco protestas en Monterrey. En tanto que Caldern era asociado anteriormente con un aumento de las tasas de homicidios, caos, y violencia, ahora es asociado con paz y tranquilidad. Como lo describi el annimo partidario de la Otra Campaa en Monterrey: Todos hablan de un Estado fracasado, y llega Caldern y trae el orden.

El Partido de Accin Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI): 2009 es un ao electoral en Nuevo Len. El puesto de alcalde en Monterrey y el de gobernador estarn en juego el 5 de julio. Monterrey es controlado actualmente por el PAN, mientras el gobernador de Nuevo Len es priista. Ambas contiendas se han convertido en carreras para ver qu poltico puede reprimir mejor el disenso que el resto de los candidatos. El PAN, al ser el partido tras el despliegue del Ejrcito para combatir el crimen organizado, ya tiene una mano dura comprobada cuando se trata del crimen organizado. Sin embargo, el PRI, que gobern Mxico con mano dura durante ms de siete decenios, no ser tan fcilmente derrotado.

Rodrigo Medina de la Cruz, el candidato a gobernador del PRI, propuso que el congreso estatal de Nuevo Len apruebe una ley haciendo que el bloqueo de una ruta de manera violenta sea castigable con hasta seis aos en prisin y una multa entre 7.500 y 25.000 pesos (492-1.639 dlares). El alcalde del PAN en Monterrey, Adalberto Madero Quiroga, present su propia propuesta al congreso estatal: los bloqueos de ruta deberan ser castigables con seis aos en prisin, pero si alguien muere en la protesta, la sentencia es duplicada a 12 aos. La propuesta de Quiroga no especifica si la sentencia a 12 aos se aplica slo si los manifestantes matan a la persona, o si se aplica si la polica o el Ejrcito tambin matan a alguien. En Mxico, la polica, el Ejrcito, y paramilitares favorables al gobierno son generalmente responsables por las muertes de manifestantes, no los propios participantes en las protestas.

El Ejrcito: Las protestas de Monterrey han convertido en hroes a los militares. La prensa y testigos presenciales dicen que los ciudadanos de Monterrey literalmente dieron la bienvenida con los brazos abiertos a los soldados cuando comenzaron a patrullar las calles de la ciudad slo un da antes de la llegada de Caldern. Segn las informaciones, la gente en las calles vitore y aplaudi cuando vio a los soldados. El contacto de Narco News en Monterrey dice que la ciudad est completamente militarizada y que a la gente parece gustarle.

Si alguien hubiera querido organizar protestas para aumentar la popularidad del Ejrcito, Monterrey es el sitio perfecto para hacerlo. El colectivo de Monterrey dijo a Narco News que nunca hubo un sentimiento significativo contra el Ejrcito en Monterrey, a pesar de la presencia de los militares en Nuevo Len durante ms de un ao. Camero explica el por qu: En Monterrey no ha habido el tipo de trasgresiones cometidas por soldados que han tenido lugar en otros sitios. No digo que no existan; ha habido 150 o 200 agentes de la Polica Federal Preventiva (PFP). Son policas federales que tambin han sido desplegados en la guerra contra la droga y que participan en operaciones conjuntas con el Ejrcito]. Pero en general, las patrullas de los soldados son realizadas con cuidado. Ha habido algunas quejas debidas a allanamientos errneos o por los puntos de control del Ejrcito. Pero en general no ha habido muchas quejas respecto a su trato a la poblacin. De modo que estas protestas, en las que los jvenes no slo se han embozado, sino tambin han andado por ah con garrotes amenazando a conductores o mujeres jvenes, han creado una situacin en la que la poblacin respalda al Ejrcito. Dice: Estamos con los militares. De modo que las protestas estn realmente provocando lo contrario de su objetivo declarado, que es la retirada del Ejrcito.

Por cierto. Slo dos semanas despus del fin de la protesta, el gobierno federal anunci que estaba enviando otros 5.000 soldados a Ciudad Jurez, que es la ciudad ms violenta de Mxico y tambin sede de una protesta que los medios asociaron con las narco protestas. Mil policas federales y dos mil soldados ya han llegado. Antes del reciente refuerzo, haba 2.000 soldados estacionados en Ciudad Jurez, lo que significa que cuando lleguen todos los refuerzos, 7.000 soldados patrullarn la ciudad de 1,4 millones de habitantes. Es un soldado por cada 200 civiles en una ciudad con una densidad de poblacin de ms de 4.632 personas por kilmetro cuadrado, o sea 23 soldados por kilmetro cuadrado. Aunque el anuncio del gobierno federal no sea probablemente un resultado directo de las narco protestas, las manifestaciones seguramente no perjudicaron las relaciones pblicas del Ejrcito antes de una de las oleadas militares ms intensas en el pas.

Toda organizacin de narco trfico que colabore con sectores el Ejrcito: En diciembre de 2008, el corresponsal de Narco News, Bill Conroy, present la evidencia de que la corrupcin dentro del Ejrcito Mexicano podra no estar limitada a unos pocos incidentes aislados de oficiales (aunque de alto rango) en la nmina del crtel en su artculo Asesinatos en Jurez sacan a la luz un Crtel Militar emergente. Una fuente, el ex agente de la DEA Celerino Cele Castillo III, dijo a Conroy:

Conroy sigue diciendo: Castillo agrega que recientemente recibi informacin que indica que otro grupo que se ha hecho bastante famoso a travs de los medios, los Zetas (un grupo mexicano de operaciones especiales entrenado por EE.UU. que desert del Ejrcito mexicano), ayuda ahora al Ejrcito mexicano en sus operaciones de narcotrfico a lo largo de la frontera.

En el mismo artculo, Conroy cita a Guillermo Ramrez Peyro, antiguo miembro de alto rango de la organizacin de narcotrfico de Jurez, informante en el caso de la Casa de la Muerte, quien describe cmo la Armada mexicana pasaba de contrabando drogas para su organizacin de narcotrfico desde Colombia.

La historia de Conroy no especifica una organizacin de narcotrfico que tenga control sobre el Ejrcito mexicano. Menciona a tres o cuatro organizaciones separadas que supuestamente estn en colusin con los militares: la organizacin de El Chapo Guzmn, los Zetas (que supuestamente trabajan para la organizacin de narcotrfico del Golfo o para cualquiera que pague bien), y la organizacin de narcotrfico de Jurez. Ms bien, la evidencia y las fuentes de Conroy muestran que para que sobreviva una industria clandestina tiene que mantener cerca a sus amigos cerca y an ms cerca a sus enemigos. En un negocio en el que las alianzas y rivalidades cambian con el viento; y en el que polticos, policas, y oficiales militares se venden al mejor postor, los militares han aparecido como otro participante en el juego. Precisamente como en otros crteles, las alianzas de los militares con el crtel cambian con las condiciones, y encuentran nuevos aliados si el precio es justo. Diferentes oficiales militares podrn preferir aliarse, y a los soldados bajo su comando, con diferentes organizaciones de narcotrfico. E incluso si los rumores de que el presidente Caldern tiene su organizacin de narcotrfico preferida y utiliza su campaa militar para eliminar a los enemigos de esa organizacin fueran verdad, Caldern no puede controlar a todos sus soldados mejor que cmo El Chapo puede controlar a todas las clulas de la Federacin Sinaloa.

De modo que, aunque es posible que una organizacin de narcotrfico o una alianza entre una tal organizacin y un sector del Ejrcito haya organizado las narco protestas, nadie sabe qu oficial militar y sus soldados trabajan con qu organizacin hasta que alguien denuncie al oficial. Incluso entonces, no es seguro que el denunciante diga la verdad. De modo que el ganador oficial y evidente de las narco protestas fue el Ejrcito en su conjunto. Sean cuales sean las organizaciones de narcotrfico que estn actualmente alineadas con sectores del Ejrcito, acaban de presenciar el aumento del poder de su aliado, y con l el suyo propio. Y porque los militares, que han estado librando una constante batalla de relaciones pblicas sobre su participacin en la guerra contra la droga, acaban de aumentar su poder y popularidad, tambin pueden haber acabado de aumentar el valor actual de esa lealtad.

Los perdedores

Aparte de todo crtel de la droga que no est alineado con el Ejrcito, particularmente en regiones en las que ocurrieron las narco protestas, la sociedad civil sufri un golpe significativo debido a las protestas.

Organizadores sociales y organizaciones: Las protestas contra el Ejrcito en Monterrey lograron neutralizar demandas muy legtimas (que los militares se retiren de deberes civiles de mantenimiento del orden) y quejas (el que soldados realicen funciones civiles de mantenimiento del orden sin una declaracin oficial de guerra es inconstitucional).

Cuando estallaron protestas anti-militares en reas que tienen una historia de protestas legtimas contra la militarizacin, como ser Veracruz y Ciudad Jurez, hubo una especulacin inmediata en la prensa de que tambin estaban vinculadas a narcotraficantes. Sin embargo, a diferencia de Monterrey, no ha aparecido una prueba concreta de que esas protestas hayan sido organizadas por otro que los propios manifestantes. Mientras una partidaria de la Otra Campaa en Ciudad Jurez dijo a Narco News que uno de los bloqueos anti-militares de un puente internacional en esa ciudad fue muy extrao en comparacin con otras protestas similares, ella dijo que organizaciones sociales legtimas estuvieron definitivamente involucradas en las otras protestas y bloqueos que ocurrieron en otras partes de Ciudad Jurez ese da. Incluso a pesar de que el gobierno verific que participaron miembros legtimos de familias de personas supuestamente desaparecidas por los militares, la prensa inform sin citar otra evidencia que agentes de seguridad no identificados dijeron que hubo gente contratada para protestar. Aunque el gobierno no ha presentado ninguna prueba o hecho ninguna declaracin oficial en el sentido que por lo menos algunos manifestantes en Ciudad Jurez hayan recibido compensacin por su participacin, si alguien pag a la gente para que protestara donde organizaciones sociales legtimas tambin estaban manifestando, tuvieron xito en la destruccin de toda la credibilidad con la que contaban en esa ciudad las organizaciones sociales legtimas. E incluso si ni un solo manifestante en Jurez particip por haber recibido pago, el espectro sigue existiendo los medios discutieron las protestas en todos los cuatro Estados como si en todos fuera lo mismo, sin un atisbo de prueba de que haya habido participantes fuera de Monterrey que hayan recibido alguna compensacin.

Los organizadores sociales son espinas en el dorso del poder antidemocrtico. Como tales, los activistas pueden ser tan inconvenientes para los narcotraficantes como para el gobierno. En localidades en las que los narcotraficantes son dueos de, o forman el gobierno, o en regiones donde los narcotraficantes son los caciques, los activistas amenazan el poder de la organizacin narcotraficante. Quienquiera haya estado tras las protestas sea el gobierno o una organizacin de narcotrfico o una mezcla de ambos ha consolidado su poder al arrebatar el suyo a los organizadores sociales y polticos.

Las narco protestas no slo sirvieron para daar la credibilidad de los activistas; el gobierno tambin las est utilizando para presionar por medidas para reprimir las protestas y obtener un cierto control sobre ellas, de un modo muy similar al utilizado por el gobierno de EE.UU. Como mencionara anteriormente, funcionarios de Nuevo Len han propuesto sentencias entre 6 y 12 aos y elevadas multas por bloquear una ruta durante una protesta, lo que actualmente es una trasgresin del trnsito. La nica excepcin propuesta a la ley es si un grupo legtimo de protesta avisa al gobierno antes de su accin de que desea bloquear una ruta durante una manifestacin. Esto introducir efectivamente un sistema de permiso para manifestaciones en Mxico, en el que los manifestantes que desean manifestarse debern pedir primero permiso al gobierno para hacerlo. El sistema est vigente en gran parte de EE.UU. y da al gobierno un control significativo sobre las manifestaciones. El gobierno dice a los organizadores dnde y cundo pueden manifestarse. Cuando el gobierno no desea que haya protestas, niega directamente los permisos a los manifestantes, como fue el caso durante la Convencin Nacional Republicana [RNC, por sus siglas en ingls] en Filadelfia en 2000. El gobierno de la ciudad otorg permisos para manifestar a la RNC para toda la ciudad por la duracin de la convencin, no dejando nada para las organizaciones sociales (la RNC, evidentemente, no utiliz los permisos para manifestarse simplemente quera excluir a los activistas). El nico permiso dado a los organizadores de la manifestacin fue en una zona de libre expresin (implicando que la libertad de expresin slo era un derecho en esa rea, pero no en el resto de la ciudad) que era un rea encerrada en un rincn de un aparcamiento tan alejado del Centro de Convenciones que nadie prest atencin a los pocos manifestantes que decidieron utilizar la zona. Si la manifestacin sirve para aumentar los costes de una poltica gubernamental o una decisin como una guerra, las manifestaciones permitidas reducen los costes para el gobierno a un dolor de cabeza menor y temporario.

Gracias a las narco protestas, la opinin pblica en Monterrey ha dado luz verde para matar manifestantes al gobierno y a los civiles favorables al gobierno. El contacto en Monterrey de Narco News nos enva comentarios hechos en foros en lnea que a su juicio representan exactamente el sentimiento de ciudadanos de Monterrey sobre las protestas. En un foro en el sitio en Internet del peridico de Monterrey El Norte, un comentario dice; Si vas en el carro y se te atraviesan, avintales el carro aunque los atropelles y no te pares aunque los dejes tirados. Es ms, ni voltees, como si hubieras atropellado a un sapo. Si eres el de mero adelante del bloqueo, chales el carro igual. Otro comentario dice que despus de atropellar a un manifestante, los conductores deberan dar reversa a ver si les quedan ganas de seguir de payasitos y argernderas por unas mochilas. Otro ms dice que Si se paran cerca de un puente llvenselos y es culpa de ellos. Y: total si matan a esta gente nadie los va a extraar, en cada basurero o pedazo de caca salen estos muertos de hambre o bien solo peguenle a los arboles de la indepenaca o la risca, y esas cosas salen de ahi, unos muertos de esos mas no le hacen mal a nadie, es mejor asi le hacemos un bien a la sociedad de no mantener jodidos muertos de hambre en el bote! [Sic]

Nadie en el foro critica semejantes comentarios que llaman a asesinar.

Ser activista en Mxico ya es peligroso, incluso sin apoyo pblico para su asesinato. En febrero pasado, la Corte Suprema de Mxico se neg a responsabilizar a los policas que mataron a Alexis Benhumea y a Francisco Javier Corts en las manifestaciones en San Salvador Ateneo en 2006. En su decisin, ni siquiera reconoci que la polica era responsable por los asesinatos, a pesar de que una bomba de gas lacrimgeno mat a Benhumea y que la pistola que mat a Corts es de un calibre que es entregado a comandantes de la polica estatal pero cuyo porte por civiles es ilegal. Tambin en febrero, hombres armados que parecan ser soldados secuestraron a dos activistas indgenas por los derechos humanos en Guerrero, los torturaron y asesinaron.

Colonias Populares: Las colonias populares son vecindarios pobres en las afueras de las ciudades. Tienen que luchar por servicios municipales bsicos como calles pavimentadas, agua corriente, y sistemas de alcantarillado e instalaciones sanitarias.

Narco News ha documentado cmo la operacin conjunta de la polica federal y del ejrcito en Michoacn es utilizada para reprimir a las colonias populares, en particular las que pertenecen a organizaciones sociales. Ya que hay pruebas de que residentes de colonias populares fueron pagados para bloquear rutas durante las narco protestas, se puede esperar que la represin gubernamental aumente en las colonias populares de Monterrey incluso en aquellas que no participaron.

Si los bloqueos provocaron furia contra los manifestantes en general, provocaron una furia particularmente feroz contra los residentes ms pobres de Monterrey porque se sabe que algunos de ellos participaron a cambio de suministros escolares y dinero. Un comentario en el foro de El Norte escribi que deberan desplegar a los militares contra los manifestantes (fueron desplegados seis das despus del comentario) y que total si matan a esta gente nadie los va a extraar, en cada basurero o pedazo de caca salen estos muertos de hambre o bien solo peguenle a los arboles de la indepenaca o la risca.

El odio contra los residentes pobres de Monterrey es descaminado dice Camero, porque ignora las condiciones, creadas por el propio gobierno, que llevaron a que la gente bloquee rutas a cambio de suministros escolares y dinero. Hay una crisis de desempleo y de abandono de los jvenes. No hay garanta [de empleo para los jvenes]. Ni siquiera estoy hablando de escuelas o deportes hablo de empleo. Con este abandono es fcil hacer este tipo de ofertas [ser pagado por manifestarse]. Es un escenario muy extrao, inimaginable, pero puede suceder fcilmente debido a la situacin.

Camero culpa al gobierno de gastar millones de pesos en dineros pblicos para mantener a partidos polticos cuando no provee adecuadamente a las escuelas con sus necesidades bsicas. Cmo es posible que los narcos estn ofreciendo tiles escolares a la gente? Tenemos una campaa permanente para obtener tiles escolares en las escuelas [de Nuevo Len]. Son condiciones que el gobierno ha permitido que se desarrollen, y el crimen organizado puede aprovecharlas.

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Kristin Bricker es corresponsal basada en Mxico de Narco News Tambin forma parte del colectivo Rebel Imports que vende textiles, caf y miel de comercio justo de las cooperativas zapatistas. Para contactos con Kristin escriba a [email protected]. Su blog personal es http://mywordismyweapon.blogspot.com



http://narcosphere.narconews.com/notebook/kristin-bricker/2009/03/who-won-and-who-lost-mexicos-narco-protests



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