Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2009

Blasfemas, polticamente embarazosas, sexualmente atrevidas
Las caricaturas que el New York Times pag por no publicar

Steve Brown
AlterNet

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La siguiente imagen de Kissinger (de David Levine) es una de las 320 ilustraciones de 142 de algunos de los artistas contemporneos ms aclamados del mundo que el propio New York Times haba encargado originalmente para sus pginas de opinin editorial, pero que rechaz en lugar de publicarlas, y termin por pagar ms de un millones de dlares en honorarios de anulacin para ocultarlas a la vista del pblico (a veces durante hasta 38 aos).

Qu es lo que el New York Times no quera que vierais?

Podis imaginar ilustraciones tan blasfemas, tan polticamente embarazosas, tan sexualmente atrevidas que el New York Times pagara gustosamente una fortuna slo para proteger vuestros delicados ojos de ser expuestos a ellas?

Encontraris cientos de semejantes ilustraciones supuestamente no aptas para ser publicadas juntas con los motivos estrafalarios y a veces risibles para suprimirlas en un nuevo libro avispado y deliciosamente divertido llamado All The Art Thats Fit to Print (And Some That Wasnt) [Todo el arte apto para ser publicado (y un poco que no lo era), de Jerelle Kraus, ex Editora de Arte de las pginas de opinin editorial del Times, quien dej a regaadientes su trabajo soado en el Times despus de 13 aos para publicarlo.

Y tenemos suerte de que lo haya hecho. Su libro (publicado por Columbia University Press) rescata 320 impresionantes ilustraciones por 142 de los artistas grficos ms provocativos del mundo, incluidos

David Levine, Jules Feiffer, Ronald Searle, Milton Glaser, Charles Addams, Maurice Sendak, Edward Gorey, Ralph Steadman, Larry Rivers, Saul Steinberg, Ben Shahn, Art Speigelman, Andy Warhol, Garry Trudeau, y muchos ms.

La publicacin de esas ilustraciones debera haber sido una ocasin de orgullo y regocijo en el Times. En su lugar, muchos fueron excluidos por editores asustadizos a menudo slo minutos antes del cierre de la edicin.

Qu espant a esos mundanos editores del Time?

La seora Kraus, uno de los directores artsticos con ms antigedad de la pgina de opinin editorial del Times (ha habido 27), dice que los editores del Times estaban convencidos de que los ilustradores siempre trataban de engaarlos de alguna manera, siempre conspirando para hacer pasar declaraciones sexuales o polticas ocultas. De modo que frecuentemente atenuaban el arte editorial hasta casi vaciarlo por completo aunque, irnicamente, los artculos que ilustraban eran a menudo audaces e impactantes.

Aunque la administracin del Times crea que la pluma era ms poderosa que la espada, tena una sospecha desasosegada de que el arte podra ser ms brutal que la pluma. Eso result en inslitas censuras de ltimo minuto especialmente de caricaturas de gente famosa, contra las que exista una prohibicin antigua y enigmtica. Se poda escribir algo, y ser todo lo mordaz que se quisiera, dice Kraus, pero no podas dibujarlo.

Por ejemplo, esta ilustracin bastante benigna de Bill Clinton, por Robert Grossman de 1994, como cruzado (que probablemente le hubiera gustado a Clinton) fue rechazada por el antiguo Editor Ejecutivo del Times, Howell Raines, porque es una inicua caricatura de un presidente en funciones a pesar de que el editorial que ilustraba era mucho ms inicuo.

La ilustracin de George W. Bush por Ward Sutton sudando (literalmente) los resultados de la eleccin de 2000 - fue considerada poco halagadora para la majestad de su cargo. (No se supone que los presidentes de EE.UU. suden.) De modo que el trabajo slo pudo ser publicado despus que las gotas de sudor ofensivas fueron eliminadas de la frente de Bush junto con lo que el artista haya querido decir.



Otro ejemplo de la imaginacin bastante frtil del Editor Ejecutivo Raines: Cuando se le present un dibujo de Nancy Stahl de una bombilla de alumbrar con un smbolo de copyright arriba (para un comentario editorial sobre patentes), exclam: No podemos publicar un pecho desnudo con un pezn!

Incluso Andy Warhol, quien en esos das era indiscutiblemente uno de los artistas ms famosos del mundo, poda ser censurado. En 1980, el peridico encarg a Warhol la ilustracin de un editorial poco halagador sobre Ted Kennedy como personaje nebuloso. Pero su ilustracin fue rechazada por la direccin como sin sentido a lo que Kraus respondi (en voz baja) que tal vez podran limitarse a publicar slo la firma.

Frecuentemente la malicia intencional de un artista palidece en comparacin con lo que se imaginan los editores, quienes parecen encontrar falos fantasmas en los sitios ms extraos. En 1996 Milton Glaser dibuj un extraterrestre ardiente para un editorial del Da de San Valentn que describa fantasiosamente el amor intergalctico. Fue eliminado porque la direccin dijo que la nariz del extraterrestre pareca una parte tab del cuerpo humano.

Esta ilustracin de un artculo sobre esttica fue rechazada por desnudez inaceptable escandalizando al artista de Belgrado Jugoslav Vlahovic. Publico dibujos como se todo el tiempo en este pas comunista, dijo.

La broma elegantemente sardnica de David Sutter, encargada para un artculo sobre el desdn con el que los ejecutivos ven al poder legislativo en EE.UU., no logr pasar la prueba del gusto es decir ofenda la dignidad del gobierno de EE.UU. (y al New York Times).



La interpretacin por el humorista de Ohio George Kocar del pedido de Ronald Reagan de dinero para misiles alarm a los editores pero no por la nariz nuclear o los ojos ciegos. Lo que sell su suerte fue que reduca a un presidente de EE.UU. a la condicin de mendigo.



El termmetro de Cathy Hall de 1996 deba ilustrar las brutales fluctuaciones en el tiempo (es decir, muestra ms de 90 grados F [32 C], pero est rodeado de nieve). Fue eliminado, en los ltimos segundos antes del cierre de la edicin, cuando un editor objet: Es una eyaculacin! dijo.



ste es uno que los editores desearon que hubieran eliminado. Justo antes de la primera Guerra del Golfo, en 1991, esta representacin de Sadam Husein de David Levine apareci bajo el ttulo La ascendencia del hombre. El Times fue inundado por tantas quejas de rabes-estadounidenses que tuvo que instalar una lnea telefnica separada con una disculpa grabada.

Un retrato relativamente benigno de Idi Amin por el artista peruano Carlos Llerena Aguirre fue considerado una acusacin demasiado severa de los asesinatos de su propio pueblo por el tirano ugands a pesar de que el artculo se mostr mucho ms feroz en su condena. De nuevo, puedes decirlo, pero no puedes dibujarlo.



Y la imagen, por Brad Holland, de una rata suicida, para un artculo sobre viviendas de bajo coste en Manhattan, fue rechazada, dijo el editor, por ir demasiado lejos (no importa lo que haya querido decir).

El libro ofrece muchas otras imgenes grficas y las extravagantes razones editoriales para censurarlas involucrando a Henry Kissinger, Ella Fitzgerald, Yasir Arafat, Richard Nixon, Leonard Bernstein, Osama bin Laden, George Bush, Bill Clinton, Fidel Castro, J. Edgar Hoover, JFK, Madonna, Joe McCarthy, Edith Piaf, Picasso, FDR, Hillary Clinton, Barack Obama, y cientos ms.

Por desgracia, si buscis ms informacin sobre este libro no esperis encontrarla en una resea en el



New York Times. No existe. Durante aos, el Times trat de desanimar a la seora Kraus respecto a la publicacin de este libro, pero ahora que apareci, el Times se niega rencorosamente hasta a reconocer su existencia, y mucho menos a publicar una verdadera resea. Y ya que la Seccin de Libros del Times es la biblia del mundo editorial, el que no se preste atencin en sus pginas a un libro puede a menudo destruir las posibilidades de que atraiga a un gran pblico.

Sea cual sea la intencin del Times un apagn publicitario puede llevar a que el libro desaparezca silenciosamente. Pero en este caso es demasiado divertido como para desaparecer (silenciosamente). La autora comienza a recibir una creciente cantidad de invitaciones a programas de entrevistas en la radio y la televisin, y sus irnicas presentaciones en diapositivas son un tem ardiente en libreras, bibliotecas y campus universitarios en todo el pas.

En los hechos, el 26 de febrero junto con el ex columnista del Times (y ganador del Premio Pulitzer)

Sydney Schanberg ella hizo una presentacin y discusin sobre su libro en la librera Barnes and Noble, en Broadway en la calle 82 en Manhattan. Como est slo a unos pasos al norte de la sede del Times, no fue una sorpresa que un gran contingente de editores, periodistas, y otros ex colegas del Times estuvieran en el pblico, rindose disimulada y jovialmente de los desatinos de sus dueos y deseando todo lo mejor a la autora pero con gafas oscuras y sombreros calados en caso de que alguien estuviera observando.

Como consumidores de los medios, tenemos una deuda de gratitud con una combativa autora denunciante por darnos lo que un crtico ha llamado un vistazo chispeante, aunque a veces espeluznante, de la forma de pensar parroquial de la ms poderosa mafia editorial en el periodismo estadounidense.

---------

Steve Brown, escritor-activista de la Costa Este y profesional en la recaudacin de fondos, es director de

Pacifica Radio WBAI-FM de Nueva York. Pasa su tiempo asesorando (pro bono) a organizaciones progresistas en la recaudacin de fondos, el aumento de la cantidad de miembros, el realce de su perfil pblico, y el cumplimiento de sus misiones.

2009 Independent Media Institute. All rights reserved.

http://www.alternet.org/story/130698/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter