Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-11-2004

La renuncia al derecho de retorno para conseguir un acuerdo injusto es correr el riego del caos ms peligroso
Preguntas sobre el caos

Azmi Bishara
Al-Ahram Weekly

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


La democracia como concepto y praxis nunca hasta la fecha haba sido tan profundamente vulnerada por Gran Bretaa y sus vstagos coloniales, Estados Unidos y Australia, en sus intervenciones en Palestina e Irak.

Con el teln de fondo del fuego y el humo elevndose de Faluya y de los tumultuosos funerales de Arafat en Palestina, la conferencia de prensa conjunta de Bush y Blair del 12 de noviembre fue la quintaesencia de una obra de Samuel Becket. Si se toman en consideracin las palabras con las que Bush inici su comparecencia, serviran de excelente introduccin al teatro del absurdo: Muchas gracias, primer ministro Tony- como te gusta que te llame- gracias por venir. Es estupendo estar contigo. Laura y yo estamos encantados de recibiros en la Casa Blanca una vez ms, para rematarlas con Buen trabajo, Sr. Primer Ministro!.

Tras semejante conferencia cualquiera con buena voluntad debera admitir que los palestinos son inocentes de sus desgracias. Por supuesto, han cometido muchos errores, se ha producido el caos y en los ltimos das casi nos hemos ahogado bajo una sarta de mentiras. Pero ello, no diminuye la enorme gravedad de una situacin tan inextricablemente embrollada en las circunstancias internacionales, la cuestin juda y el hecho de que Bush se siente en el Despacho Oval.

En su conferencia de prensa, Bush y Blair ofrecieron lo que queran que parecieran respuestas firmes y slidas a las preguntas sobre las previsiones para la transicin democrtica en Irak: quines la llevaran a cabo y qu fuerzas se opondran a ellos. Result verdaderamente refrescante escuchar el desprecio con el que las palabras fuerzas reaccionarias retumbaron por la Casa Blanca. Afirmaciones que slo poda haber introducido un laborista como Blair en circunstancias en las que los conceptos de la izquierda no suponen amenaza para nadie.

Pero lo ltimo que hubiramos esperado or en esa conferencia de prensa fue el que la causa palestina es la causa de la democracia. No es que hablaran de la democracia en el Mundo rabe- a pesar de que ello hubiera atrado a los demcratas rabes radicales (tan distintos de los neo-liberales cuyo grado de compromiso con la democracia es sospechoso) que creen que el camino para terminar con los sufrimientos palestinos pasa por las capitales de los pases rabes, de la misma manera que sus predecesores izquierdistas creyeron que la ruta hacia la liberacin de Palestina era la revolucin socialista que habra de convertir las capitales rabes en nuevos Hanois. 1As que no es necesario decir que sera lo ltimo que pasara por la cabeza de Bush, cuya mente es incapaz de recibir a nadie ms prximo a la izquierda que la representada ostensiblemente por Blair. Bush mencion la democracia en Palestina. Pero no dejemos que nuestra imaginacin vuele y crea que Bush y Blair se haban unido sbitamente al grupo de locos que exigen un estado laico y democrtico en Palestina. En la actualidad, en Palestina slo existe un Estado: Israel. Y democratizar Israel slo puede querer decir una cosa: extender al derecho de voto a toda la tierra palestina en el marco de un estado democrtico y laico para todos sus habitantes. Pero no es lo que pretendan, de lo que ellos hablan es de democracia en las territorios ocupados de Cisjordania y Gaza, y de libertad de expresin, nada menos. As, exactamente, libertad de expresin en Cisjordania y Gaza. Trate de imaginarlo. Adems de George y Tony- y quizs Laura y Cherie, slo el diablo puede saber qu queran decir.

Pero, de todos modos, analicemos lo que dijeron: Nuestro compromiso con la libertad y la paz en esa regin exige que realicemos todos los esfuerzos para ayudar a resolver el conflicto entre Israel y Palestina. El mircoles, el primer ministro de Israel present su plan de retirada de Gaza y de parte de Cisjordania. Yo apoyo ese plan. Es una buena oportunidad, ya que les da a los palestinos la posibilidad de establecer un gobierno reformista, libre y justo. Los dirigentes palestinos tienen que aceptar el desafo porque proporciona a todas las partes la ocasin de revigorizar y progresar en la hoja de ruta. Yo asumo la idea de dos estados, Israel y Palestina, que vivan uno al lado del otro pacficamente y con seguridad.

Los palestinos tendrn la posibilidad de disfrutar de algo de democracia con la retirada unilateral de Israel de Gaza y de algunas zonas de Cisjordania. As que el desafo es el de aceptar el plan de retirada. Los principios de democracia y libertad, e incluso de progresar en la hoja de ruta quedan subordinados al plan de Sharon y al grado de aceptacin del mismo por los palestinos. Es todo lo que queda de la hoja de ruta y el test de la democracia se realizar en Gaza. Dnde?, se preguntar. S, me ha entendido bien, en Gaza. Gaza es donde la democracia va a pasar su prueba de fuego controlada.

En ese momento de la conferencia de prensa, Bush termin sus observaciones introductorias son la declaracin siguiente: Aunque es una empresa difcil, tambin lo es que resulta imprescindible llevarla a cabo. En Oriente Prximo, como en cualquier otro parte del mundo, el camino hacia la paz es el camino hacia la libertad. Y todos quienes elijan ese camino tendrn el apoyo decidido de Estados Unidos y del Reino Unido. En esos esfuerzos, el pueblo estadounidense sabe que no tenemos un amigo ms valioso que el primer ministro Tony Blair. Como nos gusta decir en Crawford, l es un tipo de una pieza, que ha demostrado coraje, agallas y un liderazgo decidido. Agradezco al pueblo britnico su compromiso incondicional y decidido con la causa de la libertad.

El presidente cedi, entonces, la palabra a Blair.

Antes de salir hacia Estados Unidos, Blair haba anunciado que en esta ocasin presionara al presidente de Estados Unidos sobre la importancia de la cuestin palestina. Ahora volva con unas declaraciones sobre la democracia en su poder. Tres da despus de este acontecimiento trascendental (Haaretz), el gabinete del primer ministro israel comunicaba que estaba muy contento de que Bush hubiera cumplido la promesa hecha a Sharon de bloquear cualquier intento de presionar a Israel o la de obstruir cualesquiera acciones internacionales al margen del marco del plan de retirada. Bush haba mantenido su promesa en la conferencia de prensa conjunta con su principal aliado y haba utilizado palabras para calmar a Blair, quien ahora deba estar convencido de que Sharon para Bush era un aliado ms importante que l.

Cuando le lleg el turno de palabra, Blair confirm el compromiso de su Gobierno con Irak y con su resolucin de cambiar el pas y transformarlo en una democracia. Tras repetir, sin que nadie se lo pidiera, las nuevas razones para haber ido a la guerra- con las que se nos bombardea ahora para justificarla, una vez que las antiguas han quedado totalmente obsoletas-, Blair afirm, casi en el ltimo momento, que el objetivo en la actualidad era establecer una agenda que nos permita acabar con la amenaza contra la seguridad y abordar hasta el fondo los problemas que plantean los terroristas, para remediar la pobreza, y los enfrentamientos tnicos y religiosos en el mundo... En este sentido, reafirmamos una vez ms la importancia de una solucin en el proceso de paz en Oriente Prximo. Damos la bienvenida a la propuesta de retirada de Gaza y parte de Cisjordania y queremos que el Cuarteto2 se rena lo antes posible para hablar de cmo apoyar a la Autoridad Palestina en particular, econmica y polticamente y en aspectos de seguridad para responder a esa propuesta. Nos reafirmamos en la idea de que ello forma parte del proceso para volver a la hoja de ruta, que seguimos creyendo ofrece la nica salida realista que lleve a la constitucin de dos estados, Israel y Palestina, que vivan en buena vecindad de forma pacfica. Etc... bla, bla, bla.

Los periodistas no pudieron tener la oportunidad de preguntar a Bush cmo sera posible realizar sus propuestas ahora que Sharon y l haban llegado a un acuerdo. Un periodista cit la declaracin de Sharon en la que afirmaba que Bush le garantizaba que iba a acabar con los sueos de los palestinos. Blair se adelant a responder, y con el arte de un poltico experto esquiv dar una respuesta directa afirmando que No conozco con exactitud en qu contexto se hicieron esas declaraciones. Pero no creo que esto vaya a suponer el fin de los sueos de nadie, Creo que cuando menos nos da la posibilidad de ir adelante.

Qu otra respuesta podra haber dado? Para evitar preguntas incmodas y directas, Bush afirm: Djeme decirle algo sobre el asunto. No he viso tampoco en qu contexto ha podido decirlo pero puedo contarle lo que l me dijo: afirm que apoyaba la constitucin de un Estado palestino. Obviamente, ah existe una advertencia: quiere un Estado palestino pacfico y quiere que haya alguien que promueva la paz y no la violencia, alguien dispuesto a unirse a muchos de nosotros para luchar contra el terrorismo.

Pero la pregunta no era si Sharon se niega a o no a que exista un Estado palestino, lo que evidentemente no desea. La pregunta se centraba especficamente en las promesas de Bush de impedir el derecho al retorno de los palestinos, la retirada de Israel a las fronteras de junio de 1967 y el apoyo al mantenimiento de Jerusaln y la mayora de las colonias israeles en los territorios ocupados bajo soberana israel.

Cuando se enfrent a una cita de Sharon que se regodeaba sobre el destino de los palestinos, basndose en las promesas que aseguraba le haba hecho Bush, el presidente de los Estados Unidos neg conocer el contexto y, cuando le preguntaron sobre la repercusin de esas promesas en el proceso de paz, contest con la afirmacin de que era imprescindible que existiera un Estado palestino. La realidad es que, debido a esas promesas, cualquier afirmacin de Estados Unidos e Israel sobre un Estado palestino constituyen la absoluta denegacin de Jerusaln como capital de ese eventual Estado y del derecho al retorno de los palestinos. La falta de respuesta de Bush, en otras palabras, constituye una corroboracin de la idea israel de lo que debe ser un Estado palestino y de la exigencia de Sharon de que tiene que haber un lder palestino en el que confiar- lo que para l significa un lder decidido a renunciar a los principios esenciales de una solucin justa- para el establecimiento de un Estado independiente.

El do Bush-Blair present la necesidad de unas elecciones presidenciales como si se tratara de una peticin rabe, cuando de hecho las elecciones han sido una exigencia palestina, hasta ahora bloqueada por Sharon porque si las elecciones hubieran tenido lugar mientras viva Arafat el pueblo palestino le hubiera renovado su confianza. Bush y Blair por conveniencia no hicieron mencin alguna al hecho de que ya se haban celebrado elecciones presidenciales en los territorios ocupados en 1967 y que el presidente palestino haba sido mantenido en estado de sitio durante tres aos y que fueron ellos quienes intentaron despojarle de su poder a pesar de que en las encuestas se destacaba como vencedor por abrumadora mayora.

El lector perspicaz debe recordar una conferencia de prensa similar ofrecida por el equipo Bush-Blair al inicio de la invasin de Irak. Fue el 27 de marzo de 2003, Bagdad estaba sitiada y los dos lderes se refirieron al problema palestino, al parecer por insistencia de Blair. Fue la primera ocasin en la que se mencionaba oficialmente la hoja de ruta, y veamos lo que entonces dijo Bush: La Historia pide a nuestra coalicin que derrotemos el peligro terrible del terrorismo y yo veo en ello una oportunidad, como el primer ministro Blair, de traer una esperanza renovada y el progreso a todo Oriente Prximo. El pasado 24 de junio, insist en mi idea de dos Estados- Israel y Palestina- que vivan de forma pacfica y segura uno al lado del otro. Pronto relanzaremos la hoja de ruta que se ha diseado para ayudar a que esa perspectiva se convierta en realidad, y ambos, Estados Unidos y Gran Bretaa nos hemos comprometido seriamente para ponerla en marcha.

El pandemonio sobre semejante plan ha persistido desde entonces hasta que Sharon ha sido lo bastante generoso como para establecer el momento de su puesta en prctica, formular la interpretacin autoritaria sobre cmo se debe desarrollar y disear la estrategia para que Bush pudiera resistir cualquier tipo de presin de Blair. Pero por muchas cortinas de humo que se generen no se pueden oscurecer los principios bsicos de la hoja de ruta y el espritu que la informa. Ahora, en primer lugar, significa que el requisito previo para dar cualquier otro paso adelante es que la Autoridad Palestina se comprometa a luchar contra el terrorismo; en segundo, que no se establecern fronteras definidas para el Estado palestino, ni se ofrecer solucin al problema de Jerusaln, al de los refugiados palestinos y al de las colonias israeles; en tercero, al dar garantas a Sharon, Bush en la prctica comparte las percepciones de Israel de la solucin permanente al final del camino.

Seguidamente indico lo que queda por hacerse en esa hoja de ruta:

  1. Que Sharon ponga en ejecucin el plan de retirada con las bendiciones internacionales y se observe cun democrticamente se muestran los palestinos en su respuesta a la ruta prevista.

  2. Iniciar negociaciones, pero slo despus de que los dirigentes palestinos pasen un nuevo examen sobre su compromiso con la democracia que slo se demostrar mediante su firmeza en la lucha contra el terrorismo, de acuerdo con lo previsto en el art. 1 de la hoja de ruta.

  3. Que se establezca una Autoridad Palestina, felizmente liberada de Arafat y decidida a desempear su papel al aceptar- en lugar de exigir- el establecimiento de un Estado palestino a cambio de renunciar a otras aspiraciones.

Cuando a finales de loa aos 70 se reconoci la creacin de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza, la liberacin de Palestina se convirti en un sueo. Hoy establecer la capital en Jerusaln, la vuelta a las fronteras de 1967, y el reconocimiento total del derecho al retorno son, segn la postura estadounidense en la hoja de ruta, sueos irreales, y el test sobre el compromiso democrtico y el realismo de los lderes palestinos reside en su habilidad para neutralizar esos sueos. Arafat ha sido el obstculo para su realizacin en el interior de la Autoridad Palestina, mientras que se ve a la oposicin como si no fuera un impedimento debido a la tenacidad con la que ella misma se opuso a Arafat. Ahora, Arafat se ha convertido en un smbolo para las diferentes y conflictivas facciones, con independencia de los hechos. Pero un smbolo es una espada de doble filo, que puede usarse por los defensores a hacer concesiones con tal de conseguir un Estado, sobre la base de que Arafat fue el primero en aprobar una agenda realista y en abandonar los principios fundamentales, atascndose en Camp David slo en el escollo de Jerusaln. Los contrarios a ese rumbo sostendrn que Arafat se mantuvo firme en los principios en Camp David y a partir de entonces. Ambas tendencias aportarn citas conflictivas, ancdotas y recuerdos para justificar sus respectivas posturas. Y este contienda se mantendr mientras no se resuelva la cuestin de la unidad nacional y de la democracia en el marco de la unidad del Estado.

Quienes exigen que la oposicin debe aprobar un programa poltico mnimo con el fin de demostrar su capacidad de aglutinacin nacional y de participar en una direccin nacional unificada, sin necesidad de comprometerse en un nico programa o estrategia poltica, estn ayudando a la otra parte a eludir el espinoso asunto de la unidad y a dar una imagen de que la lucha por la liberacin no es sino una locura y un caos con la que se puede terminar restringiendo ciertos elementos. Nadie en estos das dice que se enfrenta a la resistencia; afirman que se enfrentan al caos. La respuesta a todo ello es emprender la resistencia de forma organizada, y movilizar esa organizacin en apoyo de un programa poltico homogneo y de una estrategia realista. Una vez que se haya conseguido esto, aparecer claro que la renuncia al derecho de retorno para conseguir un acuerdo injusto es correr el riego del caos ms peligroso.

<>18-24 noviembre.
http://weekly.ahram.org.eg/2004/717/op2.htm

1 Hanoi, capital de Vietnam del Norte.

2 EE.UU, UE. Rusia e Israel



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