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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2009

Fidel y el veredicto de la historia

Atilio Born
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En la nota anterior decamos que Fidel est canalizando todas sus energas hacia la estratgica batalla de ideas, condicin necesaria para la construccin de una alternativa post-capitalista y no slo posneoliberal, como ansan algunos antiguos izquierdistas desilusionados. En la medida en que subsista el capitalismo como modo de produccin su naturaleza explotativa, opresiva y predatoria se manifestar en todas sus expresiones histricas, desde el laissez faire de comienzos del siglo veinte hasta el neoliberalismo de finales del mismo siglo, pasando por el keynesianismo y el desarrollismo. La preocupacin del Comandante por re-leer a Gramsci y los clsicos de la teora marxista se acompaa por un renovado inters en la obra de Darwin y el estudio del impacto de la nanotecnologa sobre los procesos productivos y, por lo tanto, sobre los bienes y servicios a los que podra acceder la poblacin. Desde hace tiempo le apasionan los avances de la informtica, y por su inspiracin Cuba desarroll una Universidad de Ciencias de la Informacin que se encuentra entre las ms avanzadas del mundo. Y eso a pesar del mantenimiento de un criminal bloqueo que la Casa Blanca se encarg de extender al acceso a la Internet, obligando a los pases vecinos a abstenerse de otorgar una conexin de banda ancha a Cuba so pena de cerrar el acceso de sus exportaciones al mercado norteamericano. Gracias a la Venezuela bolivariana este chantaje ser desbaratado en poco tiempo. El Comandante sabe que las nuevas tecnologas de comunicacin e informacin son un poderoso instrumento de dominacin ideolgica pero, dialcticamente, tambin pueden ser un arma formidable para concientizar a la poblacin y facilitar la diseminacin del pensamiento crtico, como se hace desde los diversos cursos que ofrecemos en el PLED. Pero su inquietud no se queda all: lee tambin sobre el cambio climtico, la crisis econmica, los procesos polticos y los temas candentes de la realidad internacional. La lista sera interminable.

Si bien su recuperacin fsica y el moderado aumento de peso han desdibujado en algo su figura quijotesca del pasado, su intelecto y su corazn siguen siendo fieles a la noble tradicin del Quijote y su pasin por enderezar entuertos y hacer el bien es tan intensa como antes. Es ese espritu el que lo llev a tomar por asalto el Moncada y tiempo despus, con Ral y el Che, a iniciar la epopeya de Sierra Maestra. Tal como lo haba pronosticado en su clebre alegato ante los jueces del Moncada, la historia lo absolvi, y cmo! Tambin le otorg la razn cuando en 1985 demostr matemticamente la imposibilidad de pagar la deuda externa, contrariando las opiniones de sedicentes expertos que elaboraban ingeniosos artificios para demostrar lo contrario. Cuando se derrumb la Unin Sovitica y se vino abajo el (falso) socialismo de Europa Oriental fueron muchos los que le aconsejaron que reconciliara a Cuba con las nuevas realidades de la globalizacin arriando las supuestamente radas banderas del socialismo. El guerrero se neg a tamaa ignominia y contrariando la opinin y los pronsticos de propios y ajenos aguant a pie firme el temporal y proclam a los cuatro vientos que aunque la Unin Sovitica se hundiera el frgil navo de la Cuba revolucionaria resistira la tormenta y llegara a buen puerto. Una vez ms, la historia, esa gran amiga de Fidel, le concedi la razn.

Tambin le haba sonredo en 1992, en la Cumbre de la Tierra, celebrada en Ro de Janeiro, cuando denunci en los siete minutos exactos que cada participante tena asignado la catstrofe ambiental y climtica que se avecinaba. Su intervencin fue fulminada como apocalptica y meramente ideolgica por una multitud de pigmeos a los que el pensamiento convencional identificaba como realistas y expertos. Quin se acuerda ahora de aquellos enanos? Y qu decir de los gobernantes all presentes Menem, Fujimori y otros de su misma ralea - que hicieron odos sordos ante el discurso de Fidel y que con su criminal indiferencia agravaron el problema? La historia volvi a fallar a su favor cuando, en 1998, convoc a los economistas a discutir la crisis en gestacin, en momentos en que el saber oficial aseguraba que no haba -y que no habra- crisis sino, a lo suma, una transitoria desaceleracin del crecimiento econmico. Una dcada ms tarde los porfiados hechos demostraban una vez ms que la razn estaba con Fidel.

Este fue el hombre que me honr con su invitacin a discutir algunos aspectos de mi ponencia. Le interes sobre todo el concepto de burguesa imperial, concebido para caracterizar el entrelazamiento producido entre las clases dominantes de las principales metrpolis capitalistas y la forma en que unificaron su estrategia de dominacin global. Sus integrantes se dan cita anualmente en Davos para coordinar su estrategia a escala mundial, pasar revista a sus efectivos, armonizar sus discursos y polticas y potenciar su influencia poltica e ideolgica a nivel internacional para lo cual invitan a gobernantes, expertos y comunicadores sociales para transmitir la buena nueva. Me pidi detalles, ejemplos, razones por las cuales utilizo ese concepto. Se quej de su falta de tiempo: no pudo recibir a varios presidentes, y a los que atendi no pudo dedicarles el tiempo que hubiera deseado.

Hablamos un poco sobre la Argentina y me dijo que le haba sorprendido gratamente la fortaleza y la conviccin que demostr la presidenta Cristina Fernndez y sus ganas de luchar pero estaba preocupado por las secuelas del conflicto que el ao pasado enfrent al gobierno con los sectores del campo. Al examinar el panorama sociopoltico latinoamericano expres su preocupacin porque el pndulo ideolgico, que en la ltima dcada se haba movido hacia la izquierda si bien con diferente amplitud segn los pases- pudiera detener su marcha o, peor, iniciar una reversin amenazando la estabilidad o la continuidad de los gobiernos progresistas de la regin. Sabe que el imperialismo est al acecho para corregir el rumbo de su patrio trasero. Lo conoce al detalle y puede decir, como Mart, que le conozco las entraas y mi honda es la de David. Con esa honda tuvo a raya al Goliat americano durante 50 aos y termin por aislarlo: en octubre del 2008 de los 192 pases miembros de las Naciones Unidas 185 votaron a favor de una resolucin que exiga poner fin al bloqueo contra Cuba. Slo dos acompaaron al imperio en su eterna humillacin: Israel, la mega-base militar estadounidense en Medio Oriente, y Palau, una islita perdida en el Pacfico poblada por 21.000 personas y utilizada como campo de pruebas de la cohetera de la armada norteamericana. Otros dos, las Islas Marshall (63.000 habitantes) y Micronesia (107.000) consideraron demasiado tamaa ignominia y se abstuvieron. Pero este mensaje de la comunidad universal es desodo por la Casa Blanca y sus mandantes: el complejo militar-industrial. Estos quieren aprovechar la crisis para volver a disciplinar a la regin y acabar con la primavera izquierdista. La sucesin del gobierno de la Concertacin en Chile parece inexorablemente destinada a reinstalar a un personaje de la derecha en la Moneda, bien sea el oficialista Eduardo Frei o el opositor Sebastin Piera. Y las previsiones no son mucho ms alentadoras para Argentina, Brasil y Uruguay. La crisis econmica podra ser el disparador de esa recomposicin derechista, y esa amenaza no puede ser tomada a la ligera. Si esto se produjera, el aislamiento de Venezuela, Bolivia y Ecuador podra agravarse, poniendo en riesgo la viabilidad poltica y econmica de los proyectos transformadores actualmente en curso con negativas consecuencias para Cuba. Tambin me hizo saber de su inquietud por el acoso a que est siendo sometido el gobierno de Fernando Lugo en Paraguay, y la necesidad de que Argentina y Brasil adopten una postura solidaria y generosa en relacin a las dos grandes represas de Yaciret e Itaip cuya propiedad comparten con el Paraguay.

Haba transcurrido una hora y cuarenta minutos de conversacin y era preciso poner fin a este dilogo. Le pregunt con todo respeto si no sera posible que alguien nos sacara una foto porque de lo contrario no seran pocos los que me consideraran un impostor hablando de una entrevista que habra existido slo en mi imaginacin. Fidel accedi de buen grado a mi pedido quejndose burlonamente que todos le dicen lo mismo y lo obligan a retratarse. Entonces se volvi hacia uno de sus colaboradores y dijo: A ver. Traigan un espejo. Se lo traen, se mira y con picarda dice: humm, se ve bien!, y es cierto. Estimulado por su buen humor aprovecho para felicitarlo por su recuperacin y decirle que lo veo muy bien, con un aspecto tan bueno como el que luca Ingrid Betancourt cuando se produjo su misteriosa liberacin por el ejrcito colombiano. Una estruendosa carcajada sell la humorada. Nos preparamos para la foto y all, transportado por el clima relajado y alegre que se haba instalado en la fase final de nuestra conversaci muy lejos de la imagen de un hospital o de una sala de recuperacin de un convaleciente- me atrev a decirle que con el logo de Adidas del uniforme de los atletas cubanos sus detractores ahora lo criticaran por hacerle publicidad a una transnacional. Nueva carcajada y, rpido como un rayo, con la encendida mirada de siempre y con su dedo ndice repetidamente hundindose en mi pecho me dijo, masticando cada slaba, es-que-yo-soy-una-vctima-de-tu-burguesa-imperial. Nuevas risotadas, foto, y un fuerte abrazo de despedida que permite comprobar el buen tono muscular de su fsico y, con alivio, que tenemos Comandante para rato.

www.atilioboron.com




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