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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2009

El proceso de privatizacin del agua y sus consecuencias
Oro azul, preciada mercanca

Anna Morell
Lucha Internacionalista


El agua promete ser en el siglo XXI, lo que el petrleo fue en el siglo XX: una preciada mercanca que determina la riqueza de las naciones

Revista Fortune

La Tierra es el llamado planeta azul por su cantidad de agua. Pero el 97,5% de sta es salada y, por la tanto, no potable. Solamente el 2,5% del agua es dulce y corresponde a lo que llamamos el recurso hdrico de nuestro planeta.

Adems la mayor parte del agua dulce se encuentra en forma de hielo en los glaciales y en los polos, lo que reduce an ms el agua disponible.

El agua es imprescindible para la vida de todos les seres vivos. La falta de agua potable representa la destruccin de los ecosistemas y ello significa la destruccin de zonas de nuestro planeta que ya no son aptas para la vida.

A diferencia del oro negro -el petrleo-, se dice que el agua es un recurso inagotable ya que tiene un ciclo natural que permite su renovacin.

Pero esto slo es una media verdad, en este momento el consumo es superior a la cantidad de agua procedente de las precipitaciones; se estn extrayendo grandes cantidades de los acuferos sin dejar que estos se repongan. As, cuando el consumo es superior a la reposicin nos lleva a una situacin de estrs hdrico y a no tener acceso a agua dulce de calidad.

Por este motivo, igual que ha sucedido con el petrleo, es muy importante el control de las fuentes de agua potable (ros y acuferos) para poder asegurar el abastecimiento de toda la poblacin. El mundo se divide cada vez ms entre las regiones ricas y pobres en recursos hdricos.

En menos de un cuarto de siglo se calcula que dos tercios de la poblacin mundial no tendrn acceso a los suministros de agua dulce.

Uno se pregunta si la escasez de agua ser tan elevada como para no poder asegurar este abastecimiento; la respuesta es no: slo el 10% de los recursos hdricos se destinada a cubrir las necesidades directas de la poblacin. Se calcula que los recursos hdricos actuales podran asegurar el abastecimiento de una poblacin mundial seis veces superior si se hiciera una buena gestin del agua. El agua es tambin un recurso imprescindible para la agricultura y para la industria. Actualmente, a nivel mundial, el 70% del agua se destina a la agricultura y el 20% a la industria.

La sobreexplotacin de los recursos hdricos provoca el agotamiento y la creciente escasez del agua en muchos lugares del globo. Las sequas afectan de igual manera a los grandes pases imperialistas y a los pases pobres, la gran diferencia es que los primeros tienen los mecanismos para hacerse con el con trol de las fuentes de agua potable que aseguren su abastecimiento o trasladan sus industrias a otras zonas del planeta en donde agotan las reservas a costa del abastecimiento a la propia poblacin.

Incremento en la demanda de agua potable

En las ltimas dcadas la demanda de agua potable ha experimentado un incremento importante. Por sectores hablamos del incremento de la demanda por parte de la industria, la agricultura, la industria de los refrescos y en el consumo de la poblacin a nivel mundial.

1. La industria. Las grandes empresas han desplazado su produccin a nuevas zonas donde el coste de la mano de obra es ms bajo para conseguir incrementar sus tasas de beneficio. Pero para poder poner en marcha las nuevas plantas de produccin han exigido a los gobiernos de estos pases el suministro de agua y energa elctrica a bajo coste y leyes medioambientales que no les obliguen a tratar las aguas contaminadas. La respuesta a esta demanda precisa de la construccin de grandes infraestructuras y destinar recursos hdricos a este fin antes de cubrir las necesidades bsicas de toda la poblacin. Extensas zonas de China, la India, las maquilas en Mjico son claros ejemplos.

2. La agricultura. En estos aos tambin se ha incrementado la extensin de tierras destinadas a los monocultivos de produccin intensiva, como es el cultivo de la soja en Argentina o del arroz en zonas de la China, destinados a la exportacin, a la fabricacin de piensos o de biodiesel. Las grandes extensiones de monocultivos de alto rendimiento se realizan con semillas hbridas o transgnicas que precisan de grandes cantidades de agua.

Tambin se ha incrementado la extensin de nuevas zonas de cultivo de regado en zonas con poca abundancia de agua y gracias a represas y trasvases. A la par que se ha incrementado la extensin de hectreas de regado, no se ha invertido, sin embargo, en implantar sistemas de riego que comporten una disminucin importante de la cantidad de agua necesaria.

Buena parte del agua que se utiliza en las grandes extensiones agrcolas est subvencionada y no se plantean sistemas para poder reducir su consumo. Se calcula que el 60% de este agua no se aprovecha en el uso de sistemas de pulverizacin durante la irrigacin.

3. Agua para la industria de los refrescos y agua embotellada.

Una cantidad importante de agua potable y de calidad la demanda la potente industria de los refrescos y de agua embotellada como Coca-cola, Pepsi, Nesl o Danone.

La demanda mundial de estos productos se incrementa da a da. La falta de agua potable en condiciones de salubridad ha incrementado el consumo de agua embotellada y refrescos envasados.

4. Agua potable e infraestructuras sanitarias. La poblacin mundial ha crecido de forma exponencial en los ltimos 200 aos. Adems, en las ltimas dcadas se ha producido un cambio en los porcentajes de habitantes en las zonas rurales y urbanas. Actualmente ms del 50% de la poblacin mundial vive en ciudades y crecen las grandes urbes. Este es un proceso consecuencia de la inmigracin y el desplazamiento desde las zonas rurales debido a la situacin de miseria como consecuencia de los cambios en la produccin agrcola que llevan a la de falta de trabajo. Esta poblacin se concentra en las zonas perifricas de las grandes ciudades sin ninguna condicin sanitaria.

El acceso al agua potable Una necesidad bsica o un negocio?

El agua como recurso limitado, y a la vez imprescindible para la vida, requiere de una gestin que tendra que partir del principio bsico de que el acceso al agua potable y la conservacin de los ecosistemas es fundamental para el desarrollo de la vida.

El sistema econmico capitalista ha convertido el agua potable un una preciada mercanca slo al alcance de quien la puede pagar, las cifras lo demuestran.

El consumo de agua contaminada o no potable provoca el 88 % de las enfermedades en el mundo.

Un total de 2.500 millones de personas en el planeta carece de acceso al agua y a los servicios higinicos, y, segn el Instituto Internacional sobre Agua de Estocolmo, podra ms que duplicarse para el ao 2075.

Al mismo tiempo, algunas estimaciones sostienen que el agua como negocio mueve alrededor de 300.000 millones de dlares y experimenta un crecimiento constante.

Esto es el resultado de aplicar los principios del modelo econmico neoliberal a los recursos naturales, como lo es el agua, y a los servicios bsicos imprescindibles para la vida.

La privatizacin del agua un paso ms en la crisis del modelo capitalista

El sistema econmico capitalista no puede solucionar los problemas ambientales y de condiciones de vida de una parte importante de la poblacin.

Es la causa de estos problemas y en consecuencia nunca podr ser la solucin.

Es un modelo econmico basado en la explotacin de los seres humanos por otros seres humanos y en la intensa explotacin de la naturaleza con el nico objetivo de obtener el mximo beneficio. La fase actual de crisis del capitalismo acenta aun ms su capacidad de destruccin de los medios productivos en pos del beneficio econmico a corto plazo.

Es en este marco general en el que tenemos que analizar los mecanismos que utiliza el gran capital para sacar el mximo beneficio de los recursos naturales sin importar les repercusiones que ello tenga, sobre la vida de los ecosistemas en general y de la poblacin humana en particular.

El primer paso en este proceso es conseguir convertir todo lo pblico en privado.

En los ltimos 30 aos hemos vivido grandes procesos de privatizacin acompaados del discurso de que la propiedad estatal de los medios de produccin no era competitiva y solamente la gestin privada y la competencia del mercado eran capaces de conseguir mejorar las condiciones laborales y de vida. Discurso que nunca se ha correspondido a la realidad ya que con cada proceso de privatizacin se ha producido la destruccin de fuerzas productivas (empleo, condiciones ambientales).

Esta estrategia de privatizacin se ha ido modificando a lo largo de este periodo. Las primeras privatizaciones se enfocaron principalmente a los activos de los Estados, a sus empresas productivas, agrcolas o industriales. A estas le han seguido en segundo lugar el sector servicios. Bajo esta lgica el agua ya no es un bien comn sino una mercanca ms en la que slo cuentan los costes de captacin y suministro y un precio que permita obtener importantes beneficios.

Actualmente, los procesos de privatizacin se estn dando en los recursos naturales y estratgicos.

El agua se est convirtiendo en uno de los ms importantes recursos a privatizar. Se disputan nuevos mercados para la venta de grandes volmenes de agua ms all de las fronteras incluso trasatlnticas, y rutas comerciales. Para ello es necesaria la apropiacin de las fuentes de agua (manantiales, acuferos,..) por parte de las grandes compaas.

El andamiaje que permite la privatizacin y el control de los recursos hdricos en el Tercer Mundo

El agua marca la ltima frontera que le queda para invertir al sector privado. Declaraciones de Johan Bastin del BERD La creacin de las grandes Compaas Transnacionales (CT) del sector del agua se debe a los procesos de privatizacin que se dieron primero en Inglaterra y Francia (aos 80) y ms tarde en Alemania y Espaa y los dems pases de la UE (aos 90). En estos aos, y con la aplicacin de las polticas econmicas neoliberales, los monopolios pblicos del sector de los servicios pblicos fueron primero saneados con dinero pblico y luego privatizados (Inglaterra), o ellos mismos seguan siendo dueos del servici pero externalizaron la gestin a empresas privadas (Francia). Adems la creacin del mercado nico europeo ha favorecido la proyeccin de estas empresas a los mercados mundiales.

Actualmente, el mercado mundial del agua est dominado por un nmero reducido de empresas europeas.

Tres compaas francesas (Suez Lyonaise de Eaux/Ondeo, Vivendi y Saur) controlan el 75% del mercado mundial del agua (Suez es junto con la Caixa duea del 48% de las acciones de Agbar). La tercera empresa ms importante es la elctrica alemana RWE que compr Thames Water de GB.

Hay quien defiende que, en el actual modelo econmico globalizado, las grandes Compaas Transnacionales (CT) no tienen patria, pero nosotros siempre hemos afirmado todo lo contrario. Las CT requieren tener como aliados a los gobiernos de sus pases. El dominio mundial por parte de estas compaas es posible por el apoyo que han recibido desde los gobiernos europeos, la Comisin Europea y otras instituciones. Entre los EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania y Japn (cinco de los pases que pertenecen al G-7) controlan del 35 al 50% de los votos del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI) y por lo tanto la definicin de sus polticas.

La privatizacin del agua en los pases del tercer mundo es un aspecto ms del proceso de implementacin condicionante de la poltica de ajuste estructural (PAE) que se inicia a partir de la dcada de 1970. El BM y el FMI han sido los instrumentos mundiales que se han utilizado para imponer las condiciones que abrirn la economa de estos pases a un modelo econmico que libera al capital transnacional de cualquier atadura de inversin y asegura sus derechos. El BM condiciona sus prstamos para el desarrollo de la infraestructura hidrulica y de saneamiento a la privatizacin del sector.

Las presiones sociales contra las polticas del BM y del FMI ha llevado al capital transnacional a buscar nuevos caminos; as, los recursos econmicos de los millonarios prestamos a los pases pobres fluyen a travs de los bancos continentales el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Africano de Desarrollo (BAfD), el Banco Asitico de Desarrollo (BAD), el Banco Europeo de Reconstruccin y Desarrollo (BERD).

Por ejemplo el BID (segn informes de 2004) es acreedor de unos 58.000 millones de deuda en la regin, lo que le confiere un tremendo poder para imponer la privatizacin del agua a los municipios desesperados. Algunos de los prstamos ms cuantiosos del BID concedidos en la pasada dcada fueron destinados directamente a las compaas multinacionales del agua para hacerse con el control de las concesiones privadas del agua en pases como Argentina, Bolivia y Honduras.

Adems de las instituciones estn las Agencias de Crdito a la Exportacin (ACEs). Esta es otra Institucin Financiera Internacional (IFI) creada por el gobierno de un pas desarrollado que pone fondos pblicos en manos de las grandes empresas de su pas con el fin de subsidiar sus exportaciones o inversiones para proyectos como son las infraestructuras para el abastecimiento de agua o la construccin de represas para la produccin de energa elctrica y almacenamiento de agua. Es decir, prestan dinero a un pas pobre con la condicin que ste lo use para comprar bienes y servicios de las empresas del pas que le presta.

Otro pilar importante en el proceso de privatizacin del agua es el nacimiento de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) que sustituy al Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) en 1994.

Con la OMC se amplia la capacidad de imponer nuevas reglas comerciales en torno a los bienes y servicios, la agricultura y la propiedad intelectual. Un aspecto importante de las negociaciones de la OMC es el Acuerdo General sobre comercio de servicios (AGCS); en defensa de los intereses de sus grandes corporaciones del sector, la UE insiste en que la agenda de las negociaciones comerciales debe lograr la inclusin del agua en las actuales negociaciones del AGCS, porque bajo las reglas de la OMC ste servicio no podra retornar al sector pblico, aun cuando la empresa privada no cumpla con las condiciones del contrato. Si se llega a este acuerdo, y teniendo en cuenta que para formar parte de la OMC es preciso firmar el AGCS, las empresas pblicas, que en este momento siguen suministrando agua potable y manteniendo las redes de saneamiento en muchos pases, seran ilegales.

El Consejo Mundial del Agua, La Asociacin Mundial del Agua y la Comisin Mundial del Agua para el Siglo XXI son tres instituciones globales claves del agua -apoyadas e impulsadas por el BM, el FMI y la ONU- encargadas de disear la agenda mundial privatizadora del agua e imponer las condiciones necesarias a los gobiernos, condicionar los prstamos y modificaciones legales, presionar para lograr las concesiones privadas, crear una infraestructura y cultura de pago del agua, otorgar crditos endeudando a las instituciones pblicas encargadas de hacer los cambios e inversiones necesarias Estas instituciones las componen las IFIs, las grandes corporaciones privadas y los gobiernos.

Desde 1997 se celebra cada tres aos el Foro Mundial del Agua, en el que se dan cita las principales CT del sector, los IFIs, los organismos multilaterales, representantes de los gobiernos y cientficos y especialistas.

En torno a cada FMA se intensifica una fuerte campaa por parte de los gobiernos y las empresas sobre la necesidad de la inversin privada y el correspondiente pago que la poblacin debe hacer para tener acceso al agua.

En estos momentos el proceso de privatizacin pasa por asegurarse el control de las fuentes de agua potable. El primer paso es mapear las zonas del planeta con mayor abundancia de agua y establecer planes que permitan su apropiacin a medio y largo plazo.

Este proceso est avanzado en Sudamrica. Esta dispone del 20% de los recursos hdricos mundiales en las grandes arterias fluviales del Amazonas, Paran, Orinoco y Magdalena y en la enorme masa subterrnea del acufero Guaran. EEUU ante la creciente escasez hdrica y el constante aumento de la demanda de agua (es el pas con el mayor consumo per cpita del mundo) ha puesto su mirada en el Acufero Guaran y en Alaska y el Oeste de Canad. En este sentido cabe destacar tres megaproyectos que se concretan en planes de construccin de infraestructuras capaces de trasladar enormes cantidades de agua:

- El NAWAPA (North American and Power Alliance) que pretende desviar vastos recursos de agua de Alaska y del Oeste de Canad.

- El Plan Puebla-Panama (PPP).

- IIRSA (Iniciativa para la Integracin de la Infraestructura Regional de Amrica del Sur) que plantea tener corredores industriales, hidrovas, carreteras que conecten los lugares ms recnditos de toda Amrica Latina incluida la regin del Amazonas.

Principales repercusiones de la privatizacin del sector del agua

La poltica actual de gestin del agua por parte de les Instituciones Internacionales (BM, FMI, ONU, OMC,..) es satisfacer la demanda de la industria y de las grandes extensiones de monocultivos ya que estos son factores decisivos en el crecimiento econmico de los pases, y en segundo lugar satisfacer las necesidades de aquella parte de la poblacin que puede pagar el recibo del agua. Aquellos que no pueden aportar su cuota a los beneficios empresariales y no contabilizan en el PIB ni en las macrocifras econmicas no se tienen en cuenta.

Pero esa es la parte de la poblacin que sufre las consecuencias de esta poltica.

Las grandes empresas privadas son las responsables de llevar a la prctica estas polticas. Estn marcadas por el crecimiento en su tasa de beneficios, es decir, el mximo de ingresos con la mnima inversin.

Esta poltica deja fuera de sus objetivos el satisfacer las necesidades bsicas de una parte muy importante de la poblacin y tener en cuenta las graves repercusiones medioambientales de sus actuaciones como es la contaminacin de las aguas continentales y la sobreexplotacin, lo que lleva a la escasez. Repercusiones medioambientales que afectan directamente a la poblacin que habita en aquella zona.

El 90% del agua potable y una parte muy importante de la produccin de energa se destina a la industria y las grandes extensiones de monocultivos. Las grandes industrias del sector metalrgico, de componentes electrnicos y del textil que precisan de grandes cantidades de agua- se han desplazado a zonas de Asia y Amrica Latina. Para poder abastecerlas ha sido necesaria la construccin de un nmero importante de represas y otras infraestructuras. Las grandes compaas hidroelctricas y de la construccin compiten para conseguir la concesin para su construccin y mantenimiento, concesiones que en muchas ocasiones estn vinculadas a la obtencin de crditos por parte de las de instituciones como el BM y el FMI. Los gobiernos de estos pases se encuentran en una situacin de dependencia de los grandes estados imperialistas. La condicin para instalar sus industrias es la de construir las infraestructuras necesarias para poder dar unos servicios, para ello se ven obligados a financiarlos con dinero pblico (directamente, o mediante la devolucin de la deuda externa), lo que no permite poder destinar esos fondos a cubrir necesidades bsicas de la poblacin.

En general se hace creer a la poblacin que la construccin de nuevas represas, de trasvases y de centrales elctricas ser un beneficio para todos. Estos planes dan la sensacin de que el agua es inagotable y de que el nico problema es llevarla de un lugar a otro y no el control sobre su consumo.

En Espaa hemos vivido el proyecto del trasvase del Ebro a la costa de Levante para incrementar una agricultura de regado y el negocio inmobiliario y turstico. Los estudios demostraban que el caudal del ro era insuficiente, no obstante, los intereses de las grandes empresas constructoras y las hidroelctricas presionaban al gobierno para llevar a cabo el proyecto, aunque en pocas ocasiones hubiera llevado agua, su negocio era la construccin.

Algunas de las principales repercusiones son:

- El desplazamiento de la poblacin que habitaba en la zona que queda inundada. Estas tierras son en muchas ocasiones las mejores para dedicar a la agricultura de subsistencia de la zona, con lo que al perderse incrementa an ms el desplazamiento de poblacin.

Se calcula en unos 60 millones de personas las desplazadas directamente por la construccin de represas

- La disminucin de los caudales de agua por debajo de los llamados caudales ecolgicos.

La construccin desmesurada de represas, con el fin de aprovechar el mximo los cauces para la obtencin de energa o para almacenar y desviar las aguas provocan la disminucin de los cauces por debajo de los llamados cauces ecolgicos. El nmero de grandes represas ha crecido de 5.000 en 1950 a 38.000 actualmente. El Nilo, el Ganges, el Yangts, el Danubio o el Colorado, por poner algunos ejemplos, han sido retenidos y trasvasados tantas veces a lo largo de su recorrido que el agua potable no llega jams al destino final.

Esto lleva a graves problemas en el abastecimiento de agua a la poblacin de los pueblos que habitan cerca de los ros que han perdido su principal fuente de agua potable y pone en peligro la subsistencia de los ecosistemas naturales imprescindibles para mantener los ciclos naturales, entre ellos el del agua.

- La contaminacin de las aguas continentales. La falta de normativas que obligan a la depuracin de las aguas residuales de las industrias y el uso de pesticidas y abonos qumicos contaminan las fuentes de agua (los ros y los acuferos). A la falta de agua se suma la contaminacin de esta, lo que hace aumentar an ms la poblacin que no puede acceder a agua potable. En las zonas de las maquiladoras de la frontera entre Mxico y Estados Unidos, la contaminacin industrial es tan perniciosa y el agua limpia tan escasa, que los bebs y los nios beben Cocacola o Pepsi en lugar de agua

- Falta de suministro de agua potable y de redes de saneamiento en las grandes ciudades. En las ltimas dcadas y como consecuencia de la revolucin verde se ha producido un importante flujo migratorio del campo a las ciudades.

Desde 1986 el BM lanz sus programas de gestin urbana que en 1991 tomaron cuerpo en un posicionamiento poltico que dio las orientaciones para una poltica local de austeridad en los gastos pblicos.

Adems, para poder hacer frente a la nueva situacin, que requera mayores infraestructuras, se necesitaba la concesin de prstamos de las grandes entidades internacionales, que obligaban a la privatizacin en forma de concesiones de los servicios de suministro de agua y redes de saneamiento.

La realidad es que se ha producido en estas ciudades una verdadera lnea de separacin entre los que viven en el centro de las ciudades y pueden disfrutar de los servicios pblicos de agua y saneamiento y los que viven en las afueras, en las chabolas, a los que nunca llega ninguna inversin.

La prdida de control de las fuentes de agua potable. Las grandes compaas tambin estn comprando los ros, los manantiales y los derechos en muchas zonas para trasvasar sus aguas a las zonas con mayor demanda. Esto impide que la poblacin autctona pueda acceder a estas fuentes de agua y pase a depender de estas compaas para su suministro.

La respuesta a la privatizacin del agua

Uno de los puntos ms conflictivos en las batallas por el agua es Latinoamrica. La primera gran guerra del agua del siglo XXI estall en Bolivia cuando el BM exigi, para la renovacin de un prstamo de 25 millones de dlares, la condicin de que se privatizasen los servicios de agua del pas. El servicio municipal de agua de Cochabamba se vendi a Bechtel, una poderosa empresa estadounidense, que aumento el precio del agua y cortes de suministro. Los habitantes tomaron las calles y la protesta acabo en una huelga general que paraliz la economa de la ciudad.

Aunque la multinacional hizo las maletas volvi con un pleito de 25 millones de dlares contra el gobierno boliviano.

En otras zonas de Latinoamrica como en Argentina, Chile, Per, Uruguay, Guatemala, Mxico, se estn librando otras batallas por el agua en contra de las grandes compaas por los precios abusivos del agua, la falta de redes de saneamiento y para impedir que se hagan con el control de las reservas de agua.

En Espaa vivimos la lucha contra el trasvase del ro Ebro a la costa de Levante, proyecto que finalmente se desestim.

Las batallas contra los planes de privatizacin del agua han sido puntuales y en contra de proyectos concretos.

En primer lugar es necesario unificar estas luchas ya que todas ellas tienen el mismo enemigo, las grandes Corporaciones Privadas.

Pero estas Corporaciones pueden operar como lo hacen gracias a la existencia de organizaciones internacionales como el BM, el FMI o la OMC junto con todos los Bancos para el desarrollo que facilitan su implantacin y extensin. Son los estados imperialistas los que marcan las polticas de estas organizaciones en defensa de los intereses de su capital.

La lucha contra la privatizacin del agua es una lucha de todos y principalmente tiene que ser una lucha de los trabajadores de los pases imperialistas, ya que es la poltica de sus gobiernos la que ha abierto las puertas a la privatizacin de todos los servicios, incluida el agua.

Slo el fin del sistema capitalista puede asegurar una distribucin diferente de la riqueza y la superacin de la situacin de pobreza y miseria que se da actualmente.

Mientras, nuestra lucha tiene que ser:

- Exigir a nuestros gobiernos un cambio en las polticas de ayuda al desarrollo. En este momento no es una ayuda al desarrollo sino la financiacin de estas grandes compaas con el dinero de todos, ya que estas ayudas salen de nuestros impuestos y van a parar a los bolsillos de estas compaas y no a la poblacin y a los trabajadores de los pases tericamente destinatarios.

- Exigir la derogacin del Acuerdo General sobre Comercio de Servicios (AGCS) que obliga a la privatizacin de todos los servicios a los pases que forman parte de la OMC. Las luchas contra la OMC en sus ltimas reuniones han retrasado la aplicacin de algunos de estos acuerdos pero no han conseguido su derogacin.

- Exigir la renacionalizacin de las empresas de servicios pblicos como son las de abastecimiento del agua y de las redes de saneamiento.

Como demuestran las distintas luchas que se han dado hasta el momento, slo la movilizacin de todos y todas puede frenar el proceso de privatizacin y mantener los servicios pblicos para toda la sociedad.



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