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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2009

Un homenaje a Pepe Rubianes
Fbula del cmico y el chorizo

Antonio Salvador
Rebelin




Qu Dios lo perdone, limpie su alma y regenere ese corazn lleno de odio, resentimiento y podedumbre que nos mostr en vida.Todos estamos aqu de prestado, espero que se diese cuenta aunque sea al final de su vida.

A pesar de todo, descanse en paz y Espaa, a partir de hoy, tambin descansar mejor.


Pas por este mundo sin pena ni gloria, ahogado en su propio veneno, sin amigos, sin patria, un ejemplo para los de su gremio. Que alguien lo acoja, que en mi casa no hay sitio....fdo el seor.
No estoy segura de que este hombre merezca mi respeto en tanto que espaola. No obstante, mi sincero psame a su familia.

Pues que Dios lo tenga donde se merezca. Si en vez de ser yo un don nadie fuera un alguien dira que yo lo llevara al infierno por toda una eternidad. Que le den por el mismo sitio por donde el quera que nos dieran a los espaoles!, y que le reviente todo lo que le tenga que reventar, al fin y al cabo un renegado traidor como lo fue l no merece otra cosa.

(Comentarios piadosos de la gente de orden en Libertad Digital, ante la noticia de la muerte de Pepe Rubianes.)


Ni un alma por las calles del Barrio Chino. Las putas guardan luto, los meubls permanecen cerrados a cal y canto, la pasma hace huelga en solidaridad, los picolos guardan un minuto de silencio, con el tricornio sobre el pecho, iluminando de charol la maana barcelonesa.

La persiana del bar del Pira est bajada. "Zeores clientes, oy no se avre, por defunci", dice un cartel, escrito a mano, con caligrafa farragosa. Se adivina la fina prosa de Popeye Smit.

En las alturas, Iv chatea a la vieja usanza con San Pedro, bebiendo a morro de la frasca de tinto, organizando el comit de bienvenida a su hijo ms querido.

El Maki, camiseta de rayas marineras, chupa de cuero desgastada, vaquero ceido al mximo, pauelo rojo al cuello, se atusa el tup con delicadeza, mientras saborea un Ducados. El ascensor hacia el paraso sube a paso de tortuga, renqueante y agotado, a punto de gritar basta. Barcelona se ve hermosa, en la lejana. Al Maki, que en el fondo es un sentimental, se le escapa una lgrima, de soslayo.

Atravesando el trfico imposible de la Diagonal, a bordo de un taxi, tres cabizbajos compinches del finado lloran como nios. El Moromierda la un porro, con la mejor mara de su Ketama natal, para mitigar el dolor. El Popi y el Pirata rememoran las andanzas de su camarada, dejndose llevar por la melancola. En la radio del coche blasfema el pequeo talibn de sacrista, refirindose a la muerte de un actor rojo, un tal Pepe Rubianes.

El Matas y la Maru llegan pronto al tanatorio de Les Corts. El abuelo se las arregla para agenciarse una corona de flores como una catedral, enviada en recuerdo del cmico ese por el sindicato de pancarteros del reino. Makinavaja, de cuerpo presente, duerme el sueo de los justos, con un traje hecho a medida por un antiguo compaero de la Modelo, dueo de una sastrera algo casposa, a cuatro pasos de las Ramblas. La Maru, madre soltera de nuestro hroe, se deshace en sollozos. El jodo abuelo, tan experto en otras lides, no sabe qu hacer para consolarla.

A punta de sirla, el tro calavera abona la carrera, a la manera del Barrio Chino. El taxista avisa a la Guardia Urbana por el mvil, cagndose en San Peo. La telefonista de la centralita ni descuelga el auricular, rememorando las miradas que le dedicaba el Maki a su escote cada vez que lo llevaban esposado a comisara. "Miradas que follan por s mismas", rememora la jamona.

La puerta del tanatorio esta abarrot de periodistas y de curiosos. Desfilan en procesin los allegados del Rubianes, cegados por los flashes, asediados por las alcachofas. Sin comerlo ni beberlo, Popeye, Pirata y Mojam se ven rodeados de reporteros, ansiosos por recabar opiniones sobre el actor recin fallecido.

-Saca el nabo, morito-ordena el Popy con bro-a ver si as nos dejan pasar, no vaya a tener que sacar yo la pipa.

El ascensor celeste para de repente. Makinavaja traga saliva y decide abrocharse la cazadora, por si acaso fuera hace rasca. La puerta del ascensor se abre, interrumpiendo sus pensamientos. Maki se queda perplejo al ver cara a cara al Pepe Rubianes, el del teatro.

-Coo, el Pepe Rubianes, el artista-exclama el chorizo-Qu hace ust por estos pagos de Dios, nunca mejor dicho?

-Acabo de palmarla, Maki. Un puetero cncer de pulmn, que se me ha llevao por delante- contesta el otro.

-T tambin, cojones! Estas putadas siempre no las gasta el jefe a los mejores.

Abajo, en Les Corts, el abuelo fuma con el Moromierda y con el Pira, observando por el rabillo del ojo a la Maru, que se derrumba en brazos del Popeye. La cosa se va animando, conforme corre el machaquito que se ha trado el Pirata del negocio. A las cuatro de la tarde, est pirpi hasta el apuntaor. El Matas, que siempre ha presumido de anarquista, empieza a entonar el Negras Tormentas, himno oficial de la CNT.

Al son del abuelo, los deudos de Makinavaja levantan el puo y cantan la vieja cancin obrera.

En la cancela del cielo, el mangante y el titiritero comparten pitillo, sonriendo con un deje de tristeza, tarareando ellos tambin.

Al otro lado, San Pedro abre el pesado portn, manejando una llave de proporciones gigantescas. Dos pasos por detrs suya, Iv se acaricia la panza a travs de la chaqueta del chndal, poniendo pose filosofal.

-Viva la anarqua, que coo!- suspira el dibujante.

Desde Montjuich, Barcelona es un mar de puos levantaos.

Va por ti, Rubianes.

http://socialismoeslibertad.blogspot.com/


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