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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2009

Mirada desigual entre dos mujeres colonizadas

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


En ltima instancia, vivimos en una especie de sistema internacional de castas, donde los hombres blancos occidentales de las clases dominantes ocupan la cima y las mujeres no blancas del mundo colonizado la base

Mary Kelly, en Shrew, Taller de Liberacin de las Mujeres, 1970.



"Retrato de una negra"
Sostiene el filsofo Santiago Alba Rico que la capacidad de observar a alguien, muchas veces implica y connota una relacin clara de explotacin. Una asimetra entre el poder del que observa y la debilidad del que es observado. En esta obra de la artista francesa Marie-Guilhelmine Benoist (1768/1826), realizada en 1800, nos encontramos con este hecho desigual entre quien tiene capacidad de observar y dar cuenta de ello (la pintora) y quien es observada y retratada (la modelo). Aun teniendo en cuenta esto, la grandeza de esta obra radica precisamente en tensionar esta realidad, no hasta quebrarla, pero s hasta ponerla en cuestin y casi ganarle la partida. Cmo lo hace? Con la resistencia de la modelo a ser mirada sin mirar, generosamente plasmada en el lienzo por la pintora Benoist. La modelo, mujer y negra, mira a la artista, mujer y blanca, pero por extensin y hegemona del significado, a quien apela definitivamente es al espectador futuro. Le dice con voz clara:

Tengo los ojos cansados de presenciar tanta injusticia hacia los mos, sufrida como fuego en mi piel, pero no me robars la dignidad, el desafo, de mirarte mientras me miras. Me niego a ser presa de tus fantasas de dominacin. Te miro para molestarte, para recordarte que soy persona y no objeto. Te miro de igual a igual, a pesar de tener el pecho desnudo, a pesar de ser mujer y negra, te recuerdo que no dejas de ser lo que yo: una persona.

M.G Benoist fue alumna del gran maestro republicano Jacques-Louis David, del que ya hemos hablado en otras ocasiones y del que cabe recordar que fue autor de obras tan capitales en la Historia del Arte como El juramento de los Horacios (1784), Marat asesinado 1 (1793) o la inconmensurable El rapto de las sabinas (1799). El pintor izquierdista acept en su taller mujeres artistas, lo cual en aquella poca era ciertamente rupturista con el machismo imperante. Ello fue posible al calor de la Revolucin Francesa y las nuevas ideas republicanas que permitieron a David dar este valiente salto cualitativo.

Sin embargo, su aprendiz, nunca fue una revolucionaria.. La pintora parisina tuvo una exitosa carrera (que no podra haber tenido en otro lugar que no fuera la Francia tumultuosa de aquellos aos). Gan en 1804 una medalla de oro en reconocimiento a su pintura y fund un taller para mujeres. Durante el mandato de Napolen obtuvo el monopolio de los encargos de retratos del Dpartement. Sus obras finales se alejaron del estilo neoclsico de David y preludiaron el estilo pictrico de otro clsico, tambin alumno del genial jacobino: Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780/1867).  Pero el hecho de que Benoist no fuera una revolucionaria y que incluso estuviera casada con un Conde convencido monrquico, no quita que realizara una obra de arte revolucionaria como la que nos ocupa. Revolucionaria para la Historia de la Pintura se entiende, progresista polticamente en la poca de su ejecucin.

El leo sobre tela que nos ocupa, 81x65 cm (Louvre), fue creado seis aos despus de la primera abolicin de la esclavitud 2 . Signific una defensa de los derechos de los ciudadanos franceses negros y tambin de la mujer. Una obra por tanto que es a la vez: canto feminista y contra la opresin esclavista.

En la imagen podemos ver la composicin limpia con el fuerte contraste entre la piel oscura de la mujer y el manto blanco que recoge su trax semidesnudo. Un pecho descubierto se asoma tras el blancor de la tela que elegantemente viste la belleza de la mujer antillana. Hasta aqu el erotismo del cuadro entendido como reconocimiento a la belleza (extica para la autora) de esta mujer. El azul de la tela que cubre la silla rompe, sin hacer mucho ruido, con la armona terrosa suave de todo el lienzo, pertinazmente enfatizada por los blancos de la tela y el ocre del fondo. Esta ruptura azulada dignifica la presencia de la mujer, que aparece como una especie de Reina del bano que recupera su Trono perdido tras el fin de la esclavitud.

El magnfico retrato no sera tal, si no fuera porque al mirar los ojos de la bella mujer nos hundimos en su propia psique, bandonos en el recuerdo del dolor que ha sufrido por su doble condicin de esclava: como mujer y como negra. Pero a la vez, Benoist trasladndonos su profunda mirada nos exige el reconocimiento a su indudable dignidad y valenta con la que ha vivido su vida con el peso de esta doble condicin. No acacha la cabeza, y s mira tanto a la mujer que la pinta (Benoist), como al posible espectador-hombre que la mirar y lo hace exigiendo igualdad.

La mayor apologa que esta obra contiene por la igualdad tanto de negros como de mujeres, radica en la mirada de la hermosa mujer de piel noche. Una mirada que no se esconde, sino que reclama. Nos reclama.

* Jon Juanma es el seudnimo artistico/revolucionario de Jon E. Illescas Martnez, artista plstico, analista poltico y terico del Socialismo.

19 de marzo de 2009

Para contactar con el autor: [email protected]

Para visitar su blog: http://jonjuanma.blogspot.com/

Parte de su obra plstica: http://jon-juanma.artelista.com/

Notas:

1. Enlace a un artculo sobre esta obra: http://cultural.argenpress.info/2008/10/la-muerte-de-marat-la-obra-de-un-genio.html

2. La Convencin dirigida por Robespierre y los jacobinos aprob lo siguiente:

"La Convencin declara la esclavitud de los negros abolida en todas sus colonias; en consecuencia, decreta que todos los hombres sin distincin de color, domiciliados en las colonias, son ciudadanos franceses y gozaran de todos los derechos asegurados por la Constitucin"

Ms tarde, (slo dos aos despus de acabada la obra que nos ocupa), en 1802, Napolen restablece la esclavitud y provoca miles de asesinatos y suicidios en las colonias. El fin de la esclavismo en Francia no aconteci hasta 1848 con la Revolucin de ese ao, cuando le encargaron la redaccin del proyecto de ley al diputado Victor Schoelcher, republicano de izquierdas que tambin luch por los derechos de la mujer y contra la pena de muerte.



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