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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2009

Imperialismo, sin imperio? Crisis, pugnas y ajustes en el sistema imperialista mundial

Frank Molano Camargo
Pueblos


Brotes de guerra en el Cucaso, relaciones militares de Rusia y Venezuela, crisis financiera en Norteamrica, llamados a revalorizar el monopolio estatal para salvar los bancos, mayor presencia de China en el mercado mundial, son algunos de los hechos que empiezan a hacerse visibles al finalizar el 2008. Algunos analistas plantean la existencia de una nueva guerra fra, otros la vuelta del keynesianismo, pero son argumentos insuficientes para comprender la magnitud de los problemas mundiales. A partir de la mirada clsica sobre la teora del imperialismo propuesta por Lenin al comenzar el siglo XX, se propone una lectura posible, que tiene como centro el anlisis de la tendencia hacia el final de la matriz de acumulacin imperialista, compuesta por la trada Estados Unidos Europa y Japn, en la que EE.UU tuvo un lugar privilegiado.

"El siglo XXI no ser un siglo americano. Ser un siglo de vastos conflictos, del ascenso de luchas sociales que cuestionarn las ambiciones de Washington y del capital. La crisis est exacerbando las contradicciones entre las clases dominantes. Estos conflictos cobrarn dimensiones internacionales cada vez ms agudas, y empujarn a estados y grupos de estados unos contra otros. Uno ya puede discernir los primeros flirteos de un conflicto entre los Estados Unidos, Japn y su fiel aliado australiano, por un lado, y China y otros pases asiticos por el otro. No es difcil prever el renacimiento del conflicto entre Estados Unidos y Rusia, si la ltima se las arregla para librarse de la espiral de muerte y de desintegracin a donde la arrojaron Boris Yeltsin y sus consejeros norteamericanos".

(Samir Amn, La Economa Poltica del Siglo XX)

Se propone la tesis de que asistimos a un debilitamiento, ms no fin, del proyecto imperial yanqui y a una reacomodacin del sistema mundial imperialista. Para esto se plantean varios asuntos: la crisis de la matriz de acumulacin y el debilitamiento norteamericano, la emergencia de dos poderosos rivales imperialistas: Rusia y China, y sus proyectos globales de dominacin y, finalmente, una reflexin sobre lo que implica para la izquierda ser antiimperialista y no solamente antinorteamericano.

1. La crisis de la matriz de acumulacin imperialista

Los anlisis basados en las teoras del Imperio y la globalizacin, hoy se muestran plenamente limitados para explicar las tendencias y los cambios ms inmediatos, pues descartaron del eje de sus planteamientos la existencia de la pugna entre potencias imperialistas, la conformacin de los monopolios y el papel del Estado en la economa capitalista global y nacional.

Por esta razn, se hace clave acudir a la caja de herramientas propuesta por Lenin en su clsica obra Imperialismo, fase superior del capitalismo, quien caracteriz esta etapa de desarrollo capitalista a partir de cinco elementos: 1) la concentracin y centralizacin de la produccin en los monopolios imperialistas; 2) la fusin del capital bancario con el capital industrial y la creacin, basada en ese capital financiero de una oligarqua financiera; 3) la exportacin de capitales, que difiere de la exportacin de mercancas; 4) la formacin de asociaciones internacionales de capitalistas monopolistas, que se reparten el mundo entre s, y 5) la divisin territorial del mundo entre las potencias capitalistas ms importantes" [1].

Es sobre estos elementos que en el proceso histrico del capitalismo, se constituyen y suceden matrices de acumulacin, matrices de acumulacin relacionadas con factores como el tipo de monopolios dominantes en el mercado mundial, el modo en que est repartido el mundo entre las potencias dominantes, y las formas de acumulacin y explotacin dominantes en el conjunto del sistema imperialista.

Despus de la restauracin del capitalismo en la Unin Sovitica en la dcada de 1950, Mao Tsetung, analiz la existencia de una matriz de acumulacin a partir de dos superpotencias imperialistas: Estados Unidos y la Unin Sovitica, cada una con una estrategia de exportacin de capital y red de alianzas en el mundo, basadas en el capital monopolista estatal. Con la disolucin de la URSS en 1991 surgi una nueva matriz de acumulacin, a partir de tres bloques imperialistas: Estados Unidos, Europa y Japn, que pugnan desde entonces por el reparto del mundo. La matriz de acumulacin tuvo varias caractersticas: la triada imperialista [2] (Estados Unidos, Europa y Japn, con un lugar privilegiado para EE.UU.; la conformacin de los megamonopolios imperialistas que pugnan por el control de mercados, materias primas y empresas de todo el mundo a partir del neoliberalismo; la reduccin del intervencionismo econmico del Estado; y el predominio del capital especulativo sobre el capital productivo.

En la triada, cada potencia se traz una agenda para pasar de esferas de influencia a bloques imperialistas. Esta matriz, que por lo visto est llegando a su fin, surgi en medio de una nueva forma de organizacin de la produccin a escala mundial, como un aspecto de larga duracin. Se trata de la conformacin de un nuevo mercado mundial unitario y con acceso relativamente libre para los monopolios internacionales, impulsado por el desarrollo de las fuerzas productivas que ha permitido una gigantesca concentracin y centralizacin de la produccin [3]. Los megamonopolios lograron en los ltimos aos una gigantesca socializacin de la produccin (a costa del aumento de la superexplotacin del trabajo), centralizacin, concentracin e integracin de la economa capitalista mundial. En el seno de esta matriz de acumulacin pugnan fuerzas y tendencias del capital, no solamente las potencias imperialistas, sino tambin aquellas fuerzas de los monopolios capitalistas, en los que unos pugnan por la disolucin del papel del Estado y otras por su mantenimiento.

Los imperialistas norteamericanos buscaron ocupar un lugar privilegiado dando un salto a superpotencia hegemnica nica, capaz de subordinar a otros poderes mundiales. Para Samir Amin, el proyecto hegemnico de los EEUU se basa en el poder militar, que sustenta una estrategia global de cinco objetivos: neutralizar y subyugar a las otras partes de la trada (Europa y Japn), minimizando su habilidad para actuar fuera de la rbita de los EEUU; establecer el control militar de la OTAN mientras se latinoamericanizan los fragmentos del antiguo mundo sovitico; ejercer absoluta influencia sobre el Medio Oriente y el Asia Central, especialmente sobre los recursos petroleros; desmantelar China, asegurando la subordinacin de las otras grandes naciones (India y Brasil), y previniendo la constitucin de bloques regionales capaces de negociar los trminos de la globalizacin, y marginar las regiones del Sur que carecen de inters estratgico [4].

Esta estrategia militar, cuyo mximo desarrollo fue la guerra mundial contra el terrorismo a partir de 2001, con la invasin a Afganistn y a Irak, tena una clara motivacin econmica, de una parte convertir a sus monopolios en los amos del mundo, de hecho hasta el 2005, de los 12 megamonopolios que ms venden en el mundo 6 eran norteamericanos y no haba para entonces ninguna, china, rusa o hind, por orden de importancia: Wall Mart (EEUU), Exxon-Mobil (EEUU), Royal Dutch Shell (holandesabritnica), British Petroleum (britnica), General Motors (EEUU), Toyota (japonesa), Chevrn (yanqui), Daimler-Chrysler (Alemana), Conoco-Phillips (EEUU), Total (francesa), General Electric (EEUU) y Ford Motors (EEUU).

Por otra parte, hacer de los Estados Unidos una aspiradora de capital mundial, para tapar el dficit fiscal de la agenda guerrerista, en esto jug un papel importante el dlar fuerte durante la dcada de 1990, La masa de dinero que vena del exterior (de un Japn en recesin desde el estallido de su burbuja especulativa inmobiliaria en 1989; del Tercer Mundo, y de Europa) fue la base en que se financi la llamada New Economics, con el argumento que a partir del espectacular cambio tecnolgico y de la organizacin del trabajo con base en el procesamiento electrnico de informacin y las telecomunicaciones, esta nueva rama recuperaba definitivamente las tasas de ganancia sin necesidad de depender del capital productivo [5].

No analizar la agenda propuesta por Japn y Europa, en el marco de esta matriz imperialista. Japn desde finales de la dcada de 1990 no se ha logrado recomponer de su crisis burstil y de productividad, y en Europa, a pesar de la conformacin de la Unin Europea, an no existe una economa comn, sino una pugna entre los imperialismos alemn y francs por ser cabeza de bloque.

1.1. La derrota norteamericana en las arenas de Irak

Al finalizar el 2006, se dio a conocer el Informe del Grupo de Estudio de Irak, o Informe Baker, compuesto de 10 polticos de la clase dominante de larga trayectoria: cinco demcratas y cinco republicanos, dirigidos por James Baker, ex secretario de Estado, y Lee Hamilton, ex representante.

El Informe Baker puso sobre el tapete la aceptacin de la derrota militar en Irak, y las enormes contradicciones que confronta Estados Unidos, y en particular las contradicciones que agudiz la invasin de Irak.

Por otra parte, la resistencia Irak se ha fortalecido y unificado, como lo afirmara recientemente Abu Muhammed, vocero del Partido Socialista rabe Baath en Irak y del Comando Supremo del Frente de Lucha [jihad] y Liberacin en Irak (FSL siglas en ingls]:

Irak est actualmente viviendo bajo una ocupacin militar y bajo aquellos que apoyan la ocupacin. () En una encuesta reciente del peridico USA Today, la mayora de los iraques apoya la resistencia y est en contra de la ocupacin y favorece a un Irak democrtico y pluralista. () Nosotros en la resistencia armada y no armada somos la nica va hacia la independencia y la estabilidad de Irak. Seguiremos resistiendo hasta la derrota de los EEUU o hasta que los EEUU acepte una retirada. Solo aceptaremos la negociacin si EEUU reconoce los derechos de los iraques. De lo contrario, seguiremos con la resistencia. Hubo ms de milln y medio de iraques muertos durante el perodo de las sanciones [1990 hasta 2003] y adicionalmente, ms de un milln de iraques han sido matados desde la invasin. En el lado de los EEUU, los 3700 muertos reportados son nada ms que los miembros de la Marina. No incluye a los mercenarios, y hay tantos mercenarios en Irak como tropas estadounidenses. Los mercenarios estn combatiendo ms que las tropas regulares en Faluya, Samara, y en otras ciudades [6].

La crisis en Irak ha restringido la capacidad de Estados Unidos de proyectar su poder por todo el mundo, y ha abierto brechas y oportunidades para sus rivales imperialistas y otras fuerzas que considera hostiles a sus intereses, como China y Rusia [7]. La bancarrota militar en Irak es uno de los temas de las pasadas elecciones imperialistas: McCain se identificba estrechamente con la concepcin maniquea y unilateralista de los neoconservadores y nacionalistas agresivos que definieron la poltica exterior durante el primer mandato del presidente George W. Bush, entre 2001 y 2005, que privilegi la opcin militar frente a la diplomacia pero la tendencia a la baja en las encuestas ha hecho girar su discurso hacia un mayor nfasis en el empleo de la diplomacia y el dilogo con otros pases para promover los intereses nacionales estadounidenses. Por su parte Obama, ha querido ser mostrado como un "internacionalista progresista", seguidor de la escuela de pensamiento creada por el ex presidente demcrata Woodrow Wilson (1913-1921), que promovi un orden mundial presidido por la Organizacin de las Naciones Unidas. Sin embargo, lo que debe tenerse claro es que Obama expresa la necesidad de relevo de un sector de las clases dominantes imperialistas, que reconoce la necesidad de una nueva agenda de dominacin mundial, combinando el podero militar con la diplomacia, no en vano Obama tiene entre sus asesores a Zbigniew Brzezinski, fundador de la Comisin Trilateral [8] y brazo de acero de los intereses de Rockefeller.

1.2. La crisis financiera norteamericana

La actual crisis financiera con centro en Estados Unidos es otra de las causas del debilitamiento de la matriz de acumulacin imperialista. Esta crisis seala la bancarrota de la primaca de dos mitos imperialistas: la indestructibilidad del capital especulativo y la nueva economa de las telecomunicaciones y la informacin, que segn se deca, aumentara sin lmites el crecimiento econmico, acortara las distancias, virtualizara el trabajo, y convertira a la web en el nuevo ciberespacio del capital y el trabajo, esta vez sin lucha de clases.

El crecimiento del sector de las empresas tecnolgicas a escala mundial, fue una burbuja especulativa que empez a deteriorarse en marzo de 2000 con el derrumbe del Nasdaq y los malos balances de las empresas del sector, se desat una ola de despidos y reestructuraciones que empezaron a poner en duda la estabilidad de este rengln de la economa imperialista.

Simultneamente se conocieron los fraudes de grandes monopolios como Enron y World Com, tras los ataques a las Torres Gemelas. Decenas de miles de millones de dlares se pusieron a circular para estabilizar los mercados tras los ataques; la Reserva Federal yanqui, comenz a bajar las tasa de inters, para estimular el crecimiento, aumentar los prstamos y financiar la inversin en gasto militar, al mismo tiempo se foment el crdito para el consumo, fundamentalmente a travs de prstamos hipotecarios, lo que subi los precios de las propiedades.

La Reserva Federal redujo las tasas de inters e inyect fondos en el sistema bancario. Los bancos tuvieron acceso a crditos abundantes de bajo inters. Mediante el marketing agresivo y engaoso, presionaban a la gente a adquirir hipotecas. El Banco de la Reserva Federal inyect ms fondos de bajos intereses en el sistema bancario a fin de apuntalar los prstamos y alimentar una burbuja hipotecaria especulativa de largo plazo. Los bancos vendieron esas hipotecas a bancos de inversin. Estos combinaban estos prstamos con otros prstamos, crearon productos financieros complejos y los vendieron a inversionistas grandes, en Estados Unidos y otros pases. Estos bonos con aval hipotecario (as se llaman) circularon en los mercados financieros y llegaron a constituir la base para otros prstamos. La garanta final de esta cadena de prstamos eran los prstamos hipotecarios iniciales.

El dficit fiscal de Estados Unidos es gigantesco, en septiembre de 2008, se reconocan 438.000 millones de dlares, superando al rcord anterior de 413.000 millones de 2004), y un dficit comercial de ms de 800.000 millones de dlares, adems est el dficit privado de empresas y familias que estn fuertemente endeudadas y gastando ms de que ahorran. Este sobredimensionamiento del consumo se financiaba con el resto del mundo, donde miles de millones de dlares volvan a los Estados Unidos gracias a que los dems pases, y en particular Asia y especialmente China- acrecientan sus reservas en dlares o bonos del Tesoro.

Los desequilibrios del modelo econmico norteamericano provocaron dos avisos que no fueron atendidos por el gobierno de Bush, quien esperaba un rotundo triunfo militar en Irak, para reversar los efectos de la crisis financiera: las cadas de la Bolsa de Wall Street en mayo-junio del 2006 y febrero del 2007, esto fue el preludio de los problemas venideros.

La burbuja inmobiliaria, con los valores de las propiedades por las nubes, hizo que los agentes inmobiliarios tuvieran ms dificultad para encontrar nuevos compradores, as que se vieron obligados a bajar los precios de las propiedades, mientras creci el nmero de viviendas invendibles. En ese mismo momento las tasas de inters subieron y muchos se encontraron con que no podan pagar las cuotas de sus hipotecas, lo que llev a una acumulacin de crditos impagables, generando la posterior reaccin en cadena.

La crisis estall en julio del 2007, cuando quebraron dos fondos de riesgo de la banca de inversiones de EE.UU. Lo que gener una grave cada en la Bolsa de Wall Street, a continuacin quebr el American Home Mortgage Investment, uno de los principales bancos hipotecarios, y despus se extendi a otras instituciones que no tenan nada que ver con del negocio inmobiliario, pero que estaban relacionadas con los negocios especulativos. En agosto la crisis lleg a Europa, cuando tanto el banco alemn IKW como el francs BNP-Paribas (primer banco de Francia), anunciaron dificultades debido a que tenan fondos de crdito invertidos en hipotecas. En Estados Unidos la situacin se agrav cuando se conoci que tres grandes bancos haban tenido que recurrir a la Reserva Federal porque se encontraban en dificultades.

La reaccin del capital financiero especulativo, fue buscar la ayuda de los Estados, o mejor de sus bancos centrales, lo que se conoce como el salvataje, que consiste en que el mercado mundial de divisas es inundado con dineros estatales para evitar una quiebra en masa. A pesar de que en diciembre del 2007, la Reserva Federal de EE.UU. y el Banco Central Europeo haban hecho circular ms de un billn de dlares, la crisis no se detuvo. A comienzos de octubre de 2008 del secretario del Tesoro Paulson propuso un nuevo plan de rescate de la banca norteamericana, lo que llev a algunos a hablar de Socialismo en Wall Street, debido a esa inadecuada confusin de los tericos neoliberales entre estatismo y socialismo.

Si bien no estamos an en el colapso del sistema imperialista, la crisis financiera si muestra tendencias que son importantes a la hora de analizar el sistema mundial y las luchas por venir, como los sostiene el investigador independiente Andrs Tapia, que se trata de una lucha de la banca mundial, europea principalmente, canadiense, China y japonesa por destrozar el esquema bancario desregulado y especializado de EEUU e Inglaterra, que los llevo a ser los lideres mundiales en la banca de inversin. Es el fin de las polticas desreguladoras de los mercados financieros mundiales sobre todo de los EEUU e Inglaterra, a cambio de regulaciones por parte de los Estados y de sus bancos centrales. La cuestin no es que el Estado someta al capital financiero sino al revs, el capital monopolista de Estado, queda subordinado completamente al capital financiero especulativo, pero con contradicciones. Lo que esta por suceder es el surgimiento de nuevos o actuales fortalecidos sper monopolios bancarios y con una regulacin estatal ms acorde a esos intereses [9].

2. La revitalizacin imperialista de Rusia y la pugna con EE.UU

Bajo los gobiernos de Vladimir Putin (diciembre de 1999 y mayo de 2008) y el reciente de Dmitri Medvded, un poderoso sector de la mafia rusa y de la burguesa monopolista estatal y privada, busca recuperar aceleradamente el poder y la influencia que perdi con la implosin de la URSS, poniendo fin al esquema de privatizaciones desmedidas impulsadas por el gobierno de Boris Yeltsin en la dcada de 1990. La agenda de lucha por la supremaca mundial de Putin (hoy primer ministro de Medvded) ha estado sustentando en los altos precios del petrleo y el uso intensivo que hace de su produccin y exportaciones. Con la elevacin del precio del petrleo a partir del 2002 ha hecho resurgir la economa rusa, lo que a su vez ha permitido repotenciar sus Fuerzas Armadas. Esto le ha hecho aspirar a un rol ms influyente en el sistema internacional, comenzando por las repblicas ubicadas en su periferia.

No se trata de una completa nacionalizacin de las empresas, sino de un fortalecimiento de los monopolios imperialistas rusos para la lucha por el control de mercados. De las 100 mayores empresas rusas, 45 tienen estrategias multinacionales de expansin en el extranjero. El monopolio Gazprom es el ms importante a escala internacional en el control del mercado de gas. Adems de los monopolios rusos 15 corresponden al sector energtico, 20 a la transformacin de materias primas.

Actualmente el podero econmico de Rusia es slo un 14% del norteamericano, ms de la mitad de sus exportaciones se destinan a la Unin Europea, esto presiona a la burguesa imperialista rusa a abrirse paso en la economa mundial, para lo cual debe desafiar el cerco militar y econmico que Estados Unidos ha tendido a su alrededor, inspirado en la perspectiva geopoltica que va de Spykman (1943) a Brzezinski (1997) y que consiste en negarle el control de la Rimland o regin colindante con los mares. El Cucaso y Ucrania son las piezas principales en esta crtica disputa, que adems se vincula con arterias de gas y petrleo a Europa, dependiente de la energa rusa.

En agosto de 2008 tropas de Georgia convertida en una neocolonia de Washington que busca el control de los gigantes oleoductos que van hacia Europa, avanzaron sobre Osetia del Sur, regin anteriormente rusa, pero dividida luego del colapso sovitico, e incorporada a Georgia. Mosc ha buscado recuperarla, atrayendo su poblacin, mayoritariamente rusa, con un discurso panruso separatista; en respuesta, Rusia realiz un genocidio relmpago que puso fin a los planes del Pentgono de llevar a Rusia en una larga guerra de desgaste. Al igual que en Chechenia, la masacre de miles de georgianos y osetos del sur fueron las credenciales, para marcar terreno y advertir a Washington y a la OTAN que no admitir ms intromisiones en su propio patio trasero.

Los Estados Unidos, adems de impulsar iniciativas para frenar el expansionismo ruso, aconsejando su expulsin del G8, el grupo de los pases ms industrializados del mundo y promoviendo el boicot para que Rusia no sea el anfitrin de los Juegos Olmpicos de 2012; firm con Polonia, un nuevo aliado, un acuerdo para instalar cohetes antimisiles apuntando a Rusia, la respuesta rusa fue considerar a Polonia como blanco posible de sus misiles [10].

Simultneamente, los rusos desafan la dominacin imperialista norteamericana en el Caribe, al buscar acuerdos para operaciones conjuntas con la armada venezolana, el gobierno de Chvez plantea que se trata de contrarrestar la presencia nuevamente de la IV Flota de marina norteamericana. Tras las maniobras militares, son claros los intereses rusos, a partir de sus relaciones con Venezuela, para el control del mercado mundial del petrleo y el gas. No en vano, se buscan relaciones comerciales entre el monopolio imperialista ruso Gazprom y la venezolana PDVSA.

3. El papel del imperialismo chino

En los ltimos quince aos China se ha convertido en el nuevo milagro asitico y en una de las fuerzas motrices del capitalismo mundial. En el perodo 1990-2005 China creci a una tasa media anual del 10,1% (en dlares de 2000), gracias a lo cual su participacin en la produccin mundial pas del 1,9% en 1990 al 7% al comenzar el siglo XXI, manteniendo una tendencia expansiva importante.

La agenda imperialista China tiene como reto inmediato posicionarse a escala global como poder econmico fundamental. Por ahora, en trminos de cifras, el PBI de los Estados Unidos es de 13.195 miles de millones de dlares, casi cinco veces el de China, que alcanza a 2.645 miles de millones de dlares (valores del 2006 del FMI). Es decir, que an, ni China, ni la suma de los BRICs (big recent industrialised countries: China, India, Rusia y Brasil) estn en condiciones de reemplazar el consumo norteamericano. Estados Unidos absorbe el 75% de los excedentes mundiales. El consumo norteamericano representa casi 9 billones de dlares, mientras que el chino slo un billn y el de la India 600 mil millones. La mitad de las exportaciones chinas tienen como destino Estados Unidos, Europa o Japn. Si bien es cierto que la China tiene un mercado interno potencial de 1.300 millones de personas, la realidad es que slo 120 millones con un ingreso anual de 30.000 dlares tienen una capacidad de consumo similar a la clase media de los pases desarrollados.

Sin embargo, la crisis prolongada en Estados Unidos y el rpido crecimiento chino, constituyen hoy las principales ventajas de esta potencia econmica cuyo xito ha estado fundamentado en un modelo econmico socialimperialista, en el que fueron reformadas las empresas del Estado, permitiendo la inversin de capital extranjero, para capitalizarlas, promover procesos de concentracin de capital y colocarlas en una condicin para pugnar en el mercado mundial. Todo esto se realiz con el desmonte de las conquistas de los trabajadores en tiempos de la China maosta, la jornada de trabajo fue elevada de ocho a doce horas, los salarios fueron reducidos De otra parte, el Partido Comunista de China, ha tenido que justificar los cambios y giros como potencia imperialista. El 16 Congreso del PCCH, realizado en noviembre de 2002, aprob la tesis de las tres representaciones, que sostiene que el partido, no representa los intereses del proletariado y el campesinado sino a las fuerzas productivas avanzadas, a la cultura innovadora y a las masas. Con estos argumentos los jefes de los monopolios imperialistas han empezado a ser parte de la direccin partidaria: el director del conglomerado del acero Shen Wenrong y el presidente de la junta directiva del monopolio Haier, Zhang Ruimin, son parte del nuevo Comit Central [11].

Los socialimperialistas chinos buscan que sus monopolios hagan parte de los 500 principales del mundo en el futuro, hoy 12 hacen parte de esta flamante lista. "Nosotros promoveremos activamente a nuestras propias multinacionales", dijo la vice primera ministra Wu Yi en la Conferencia de Declaracin sobre el Desarrollo Econmico Mundial, en 2007. Las estadsticas del Ministerio de Comercio chino muestran que durante los 20 aos pasados, las firmas chinas se han vuelto ms fuertes. En el 2002, el volumen de negocios de las principales 500 compaas industriales de China constituy el 68 por ciento del producto interno bruto del pas.

Estos monopolios han empezado a dirigir su mirada hacia el extranjero. La Corporacin Nacional de Importacin y Exportacin de Cereales, Oleaginosas y Productos Alimenticios, una de las 500 principales a nivel mundial, se ha convertido en la mayor compaa de alimentos de China. La Corporacin Gree, la mayor fabricante de acondicionadores de aire, estableci su primera sucursal en Brasil en el 2001. La Corporacin TCL, uno de los mayores fabricantes de televisores de China, se fusion con Thomson S.A. de Francia el 4 de noviembre para establecer la mayor fabricante de televisores del mundo con una capacidad anual de 18 millones de aparatos.

Entre los aos 2001 y 2005, China invirti ms de 50.000 millones de dlares en el resto del mundo a travs de ms de 10.000 empresas distintas. Aunque Asia fue la regin que ms inversin china recibi, Africa y Amrica Latina, son nuevos escenarios de inversin, lo que inevitablemente afecta los intereses de imperialistas norteamericanos. En Venezuela, por ejemplo, China ha invertido ms de 400 millones de dlares en la infraestructura de 15 pozos petrolferos, as como en la produccin de gas y en la mejora del sistema ferroviario y de refinera. En el caso brasileo, empresas pblicas chinas han empezado a trabajar con Petrobrs para expandir la produccin de petrleo, mejorar la infraestructura y construir un gasoducto.

Otra regin del mundo en la que China exporta capitales es frica, desde hace diez aos, en busca del control de reservas de petrleo y gas (sin olvidar las de cobre, cobalto, carbn y oro), necesarias para mantener el rpido ritmo de crecimiento econmico. Pero tambin la presencia de mercados de fcil penetracin, en los que las manufacturas chinas, de buena tecnologa y poco precio, desbaratan toda competencia, particularmente la francesa y norteamericana.

En 2006 Pekn declar el Ao de Africa consistente en el fortalecimiento de relaciones diplomticas y firma de contratos con paises estratgicos para su proyecto global: Mozambique (fuente clave de madera), Zambia (cobre), Congo (amplia gama de minerales), Guinea Ecuatorial (petrleo) [12]. Sudn es el principal destinatario de las inversiones extranjeras chinas y uno de los pases africanos con los que Pekn tiene ms intercambios comerciales. Las tres principales compaas petrolferas estatales de China, la CNPC, la CNOOC, y la SINOPEC se estn quedando con ms y ms espacios en la explotacin del crudo africano. Mientras la CNPC anda comprometida en prospecciones en el Sur del Chad y en Etiopa Occidental, la CNOOC ha firmado en enero del pasado ao un acuerdo multimillonario con Nigeria para comprar el 45% de la concesin de propiedad de la South Atlantic Petroleum, que comprende importantes yacimientos off-shore tanto de petrleo como de gas.

Estos vnculos econmicos y comerciales, inversiones en infraestructuras, cooperacin tcnica y militar, se desarrollan desde la perspectiva diplomtica del pragmatismo chino, impulsado por Teng Siao-pin en contra de la Revolucin Cultural maosta y consignada en la famosa frase no importa de color sea el gato siempre que cace ratones, de ah que el gobierno chino se haga de la vista gorda con los gobiernos corruptos, la violacin de derechos humanos, las guerras de mercenarios, el comercio de nuevos esclavos. Por ejemplo en 2004, los Estados Unidos propusieron repetidamente al Consejo de Seguridad que se adoptaran sanciones econmicas contra Sudn por su actitud agresiva y militarista, pero el veto de China bloque cualquier sancin a su principal abastecedor de crudo en frica.

Por ahora, ante este tipo de diplomacia china en Africa, es mirada con recelo por Estados Unidos y Europa, quienes tratan de frenar la expanin amarilla acudiendo a las sanciones contra los gobiernos corruptos de Africa, que ellos mismos ayudaron a forjar y que hoy tienen excelentes relaciones con la potencia imperialista asitica. Sin duda se trata de un escenario de nuevas pugnas interimperialistas. Mientras que occidente busc aislar las zonas salvajes y pobres del campitalismo, los Chinos recurren a ellas para fortalecer su estrategia mundial.

4. Antiimperialismo o antinorteamericanismo

Todos saludamos el debilitamiento y ojala el fin de esa mquina de horror que es el imperialismo norteamericano. Todo parece indicar, que las clases dominantes de EE.UU. enfrentaran serias dificultades econmicas y una mayor competencia de sus rivales imperialistas nuevos y viejos.

No obstante, ser antinorteamericano no puede confundirse con el antiimperialista, y esto tiene implicaciones polticas y sobre todo de principio. Hay quienes consideran que solo es imperialista la potencia yanqui, mientras que Europa, Rusia, China, son Estados no imperialistas, amigos de la paz mundial y el bienestar de los pueblos. Este tipo de posturas, proponen una estrategia de lucha de alianza con enemigos de Estados Unidos, sin tener en cuenta que tales aliados, estn orientados por los intereses rapaces de los monopolios imperialistas. Por esta razn, son preocupantes las recientes actuaciones y declaraciones del Presidente venezolano Hugo Chvez frente a las agresiones de Rusia en el Cucaso. No se trata de negar el derecho de toda nacin a tener relaciones internacionales, ms cuando como en el caso de Venezuela, Estados Unidos busca aislarla, invadirla y derrotar el proyecto revolucionario. Pero si se trata de llamar la atencin, como preocupacin solidaria y llamado fraterno a planteamientos no revolucionarios que se inspiran en la real politik, bajo argumentos de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo desconociendo el carcter de clase y los intereses en juego. En tal sentido, preocupan declaraciones como la presentada por la Cancillera de la Repblica Bolivariana de Venezuela de Agosto de 2008, en la que se dice:

el gobierno de la Repblica Bolivariana de Venezuela, observ que la Federacin de Rusia, amparada en los acuerdos internacionales que legitiman la presencia de sus fuerzas de paz en Osetia del Sur, actu para preservar la vida de la poblacin suroseta, as como la de sus connacionales.

Este tipo de afirmaciones, en nombre de la defensa contra las intenciones norteamericanas en el Cucaso, soslayan y minimizan el genocidio imperialista ruso contra la poblacin civil y sobre todo, desconocen uno de los principios del antiimperialismo, el derecho a la autodeterminacin de los pueblos.

Por esto resulta cuestionador que en respuesta a los saludos de Hugo Chvez, los imperialistas rusos, publicaran en el diario Pravda de agosto 14, un artculo titulado El combate por Osetia del Sur se traslada a Amrica Latina, en cuyos apartes se dice:

Cuba y Venezuela respaldaron abiertamente a Rusia durante la agresin georgiana contra Osetia del Sur. La cooperacin con La Habana, Caracas y La Paz en los mbitos tcnico-militar y de hidrocarburos nos reportan ya ingresos multimillonarios. () Sin embargo es necesario trabajar ms activamente con los lderes de los estados de la regin, concertar con ellos la realizacin de proyectos econmicos a largo plazo Tanto Cuba como Venezuela no estn en contra de suministrar su territorio para instalar bases militares rusas Rusia, respaldndose en sus aliados en Amrica Latina, podra obligar a los norteamericanos a preocuparse por el cuidado de sus propias fronteras.

Hoy ms que nunca la lucha antiimperialista exige una caracterizacin clara y sin ambigedades de este tipo de orden social, para poder asumir una postura sin compromisos, independiente y eso s, saber aprovechar las pugnas y crisis interimperialistas, para fortalecer proyectos de emancipacin.

En conclusin, como lo planteara Jos Carlos Maritegui somos anti-imperialistas porque somos marxistas, porque somos revolucionarios, porque oponemos al capitalismo el socialismo como sistema antagnico [13]. Y porque no necesariamente ser antinorteamericano es ser anticapitalista ni antiimperialista.

Frank Molano Camargo es docente de Licenciatura en Educacin Bsica con nfasis en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco Jos de Caldas. Este artculo ha sido publicado en el n 8 de la revista colombiana CEPA (febrero-abril de 2009).

[1] Lenin, Imperialismo Fase superior del Capitalismo, Ediciones en lenguas Extranjeras, Pekn, 1975.

[2] Samir Amin, Geopoltica del siglo XX

[3] Stefan Engel, Crepsculo de los dioses sobre el nuevo orden mundial, Verlag Neuer Weg, Essen, Alemania, 2004.

[4] Ibid.

[5] Jos Ernesto Castillo, "Crisis de la economa mundial. En el marco de 40 aos de crisis crnica del capitalismo".

[6] "La resistencia irak demanda reconocimiento y retiro de EE.UU".

[7] Larry Everest, "Grandes apuros, profundas divisiones, opciones cada vez ms".

[8] Esta Comisin surgi en la dcada de 1970, y busca un gobierno mundial comandado por el sector financiero de los Estados Unidos, que base su poder en los acuerdos interimperialistas y en las operaciones de sabotaje y conspiracin, ms que de intervencin militar directa (que no se descarta), para obtener los objetivos globales.

[9] Andrs Tapia: Sobre las crisis inmobiliaria, burstil, bancaria, financiera y las recesiones Bogot, octubre de 2008, indito.

[10] La Rusia de Putin plant bandera, Semanario del PCR de la Argentina HOY, No. 1230, agosto, 2008.

[11] Stefan Engel. op. cit. p. 212.

[12] ChiAfrica, Richard Behar, Revista Avianca, octubre de 2008, p. 201.

[13] Jos Carlos Maritegui, Punto de Vista Antiimperialista, Lima 21 de mayo de 1929.



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