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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2009

Conferencia inaugural del XI Encuentro Internacional: Arte y Revolucin
Arte y Cultura de Solidaridad

ngel Pichardo Almonte
Rebelin

Del 19 al 22 de marzo, Justicia Global realiz su XI Encuentro Internacional: Arte y Revolucin en Santo Domingo, Repblica Dominicana. El evento buscaba aportar a la construccin del vnculo entre el arte y los procesos revolucionarios, y cont con la participacin de representantes internacionales tales como Ramn Cardona, de la Federacin Sindical Mundial; Felipe Machaca, de la Central Obrera Boliviana y el escritor venezolano Luis Britto Garca. A continuacin presentamos las palabras del Dr. ngel Pichardo Almonte en la conferencia inaugural del Encuentro, pronunciada la noche del jueves 19 de marzo en el Aula Magna de la Universidad Autnoma de Santo Domingo (UASD).


 

Con esta conferencia, me propongo contribuir al desmonte de varios prejuicios o falsas nociones que hoy da se sostienen sobre el arte y las personas artistas. Desarrollare una propuesta de concepcin y prctica del arte revolucionario. Con cada uno de estos planteamientos procurar ubicar nuestra propuesta artstica desde un posicionamiento ideolgico claro y a partir de los intereses de las grandes mayoras.

Por tanto, a travs de esta conferencia plantear siete propuestas fundamentales:

Que a travs del arte podemos promover la conviccin de que una sociedad nueva es posible.

En segundo lugar, que con el arte debemos presentar la realidad, no a partir de una visin distorsionada, sino a partir de los intereses de las mayoras.

En tercer lugar, que promovamos el arte como instrumento de movilizacin para que en vez de alienar, libere.

En cuarto lugar, que promovamos los valores de la solidaridad, la cooperacin, la alegra, el amor.

En quinto lugar, que ante lo conservador, planteemos lo revolucionario.

En sexto lugar, que evidenciemos el papel del arte en los procesos histricos del pueblo organizado.

Por ltimo y en sptimo lugar, que promovamos el compromiso de los y las artistas con la transformacin de esta sociedad de dominacin por una cultura de solidaridad.

Para esto, quiero iniciar con una reflexin sobre lo que es el arte, pues a pesar de parecer algo muy evidente, no lo es. De hecho, la definicin que tengamos para el arte en gran medida depende de nuestra concepcin de la realidad, del poder y de las relaciones entre las personas.

Por tanto, para establecer nuestra definicin, negamos aquellas concepciones que plantean que el arte es algo que nada tiene que ver con la poltica. Negamos las concepciones que plantean que los y las artistas no hacen poltica y rechazamos que una cosa es la poltica y otra cosa es el arte.

A nuestro entender, el arte es la creacin de una obra, que transmite ideas y creencias basadas en un posicionamiento ideolgico y terico. El arte busca establecer una interpretacin de la sociedad, sus situaciones o fenmenos individuales y colectivos. La forma en la que el arte transmite dichas ideas e interpretacin de la realidad es a travs de la creacin original de sonidos, formas, historias que generan pensamientos y sentimientos que exaltan el espritu, hacen reflexionar y crean adhesin, empata o rechazo.

Mucho se ha planteado de sobre la supuesta neutralidad del arte, llegando al punto de que no slo se cree que el arte como actividad humana est desligada de lo ideolgico y de lo poltico, sino que adems se promueve la visin estereotipada de un artista conflictivo, egosta, indisciplinado y disociado de la realidad.

Esta visin engaosa del arte ha permitido que las lites dominantes utilicen el arte para trasmitir su visin de mundo, de sociedad, de relaciones entre las personas y de las personas mismas. Todo esto mientras exaltan la supuesta neutralidad del arte como un criterio de su excelencia.

As como desde la ciencia positivista dominante se promueve una falsa concepcin de la objetividad de la ciencia, y as como desde los medios de comunicacin de lites se promueve una falsa imagen de neutralidad, as tambin sucede con el arte. Desde los sectores dominantes se promueve la nocin de que la ciencia, los medios de comunicacin y el arte son neutrales y de esta manera pretenden engaar a la poblacin haciendo parecer que sus intereses y sus ideas son los intereses e ideas de todo el mundo, siendo esto falso.

En el caso del arte existen numerosos ejemplos en la historia que muestran que el arte nunca ha estado desligado de la poltica o de la ideologa, que nunca ha sido neutral. El arte ha sido utilizado por los imperios que han sometido a los pueblos, contribuyendo a la alienacin. Como ejemplo podemos resear el papel que han jugado las novelas picas que han buscado relatar, como si fueran acciones heroicas, la conquista de pueblos salvajes o la imposicin de unas creencias sobre otras consideradas ms atrasadas.

A travs de las novelas, la escultura, la pintura, el imperialismo europeo construy una imagen de las civilizaciones de frica, Asia y Amrica, como representantes de lo salvaje, de lo lejano y lo atrasado. Esta imagen justificaba, ante sus propios ojos, la fuerza modernizante del imperialismo europeo. Por esto, las potencias imperiales de Occidente siempre han promovido a travs de su arte alienante una visin de Asia y de frica como algo homogneo, confuso y brbaro, negando as la inmensa diversidad de estos vastos continentes.

Un ejemplo de esto lo constituye la pera Ada de Giusseppe Verdi, la cual, fue escrita por encargo de un Virrey, quien pidi una pera sobre la cultura egipcia, que en esa poca estaba muy de moda. Verdi ni siquiera haba ido a Egipto, por lo que pidi a un amigo que le contase cmo era y a partir de ah compuso Ada. Sin embargo, esa pera es una de las ms promovidas para expresar la visin europea de cmo era eso llamado Oriente.

Como un ejemplo ms cercano, en la ciudad de NY, por ejemplo, es impresionante ver la cantidad de expresiones del arte visual, alegricas al 11 de septiembre 2001. En algunas, se presenta el horror provocado por un odio inexplicable y se puede rpidamente identificar en un lado con las torres derrumbadas a personas con turbantes y barbas, seal inconfundible para Occidente de lo que se quiere asociar a las personas seguidoras del Islam. Debajo de ellos aparece una seal que dice their profits o sus beneficios. Por otro lado, levantando las torres de los cimientos se ve un grupo de personas ensacadas, que la levantan, y debajo se lee our community, nuestra comunidad. Este tipo de murales -como otras- son expresin de cmo el imperio estadounidense quiere promover la imagen del mundo rabe para justificar su dominacin militar, econmica, poltica, y social en el Medio Oriente.

Para continuar evidenciando que la utilizacin del arte desde intereses preestablecidos no es un fenmeno nuevo, tenemos ms ejemplos del papel que ha jugado la manipulacin a travs del arte en la historia. Para esto podemos tomar la Ilustracin, periodo que es importante para la vida de los pueblos, por la repercusin que tuvo y sigue teniendo en la forma en cmo se construye la lgica del pensamiento. El siglo XVIII en Europa se constituy en punto de partida radical de separacin, no slo de una forma de pensamiento, sino tambin una forma de expresin y transmisin de ese pensamiento a travs del arte.

En el mismo siglo XVIII, en 1783, podemos tomar como ejemplo una obra de arte importante que marca la ruptura con el periodo anterior, la Pesadilla de Fuseli, la cual se introduce en la discusin sobre los sueos para ilustrar la idea de que los sueos nada tienen que ver con supersticiones ni demonios. Esta obra se enmarca dentro de la posicin de las ciencias mdicas de ese entonces, en la cul se apoy el filsofo Kant, y que planteaba que los sueos son producto de procesos fisiolgicos del ser humano. Aqu se evidencia una alianza entre el arte, las ciencias mdicas y la filosofa. Queda demostrado cmo el arte se usaba para negar las costumbres y la moral tradicionales que se basaban en las supersticiones; y cmo deba promover a la razn como motor principal del conocimiento.

En este contexto histrico, las denominadas obras de arte adquieren repercusin cuando son asumidas por la academia como la Royal Academy de Londres- o cuando se asumen en exposiciones que le dan trascendencia internacional. Por tanto, los museos que surgen en el mismo siglo XVIII lo hacen como espacios para promover una visin interesada de los procesos histricos a travs de las obras de arte que reflejan sus intereses.

Cito lo planteado por Lafonte De Saint Geine, inventor de la crtica de arte moderno, cuando pide desde 1754 que los cuadros histricos sean una escuela de costumbres y adopten como tema las acciones virtuosas y heroicas de los grandes hombres, ejemplos de humanidad, generosidad, grandeza y valor. Se entiende que esa voluntad de moral en el arte puede ser convencional, conservadora e incluso oscurantista.

La reflexin de la racionalidad alrededor del arte, nos lleva a comprender la intencin de que con el arte se promueva una interpretacin del mundo basada en la razn y que niegue lo considerado como supersticioso y no racional. Esto aporta a todo lo que ha permitido, desde la razn, justificar la dominacin por parte de quienes se consideran seres con racionalidad, en el caso de los hombres, a otros seres considerados con menos racionalidad. Por tanto desde el arte tambin se ha contribuido a justificar un sometimiento a partir de la razn, sobre los otros seres que supuestamente tienen menos o no tienen racionalidad.

La reduccin del ser humano a la racionalidad ha contribuido tambin a la visin de separar a la persona artista de su obra. Esto, puesto que es cierto que lo que se presenta a travs del arte trasciende el lenguaje racional y toca otras dimensiones del ser humano. Por lo tanto, muchas veces un o una artista no puede explicar racionalmente lo que ha logrado transmitir con su obra, pero esto no quiere decir que no lo comprenda desde otras dimensiones del ser o que no sea consciente de ello. Asimismo, muchas veces cuando se separa la obra del y la artista es parte de la nocin egosta que niega la dimensin social del ser humano. Es cierto que podemos decir que la obra una vez se presenta y se comparte deja de ser propia y trasciende la persona individual, convirtindose en una vivencia colectiva. Pero esto no hace que se separe la obra del o la artista, al contrario, se funden ms ambos a partir de dicha vivencia colectiva.

Como veamos antes, el imperialismo sigue utilizando el arte para promover su visin interesada de la historia y en la mayora de los casos, presentar una situacin o fenmeno distorsionado de la realidad, para promover un estilo de vida basado en el consumismo y para negar la posibilidad de relaciones sociales basadas en la solidaridad, el amor y el respeto entre los seres humanos. El poder del cine, por ejemplo, considerado desde 1911 como el sptimo arte, ha llegado a tal punto que ha provocado que mucha gente piense -como se presenta en las pelculas- que los aborgenes son seres despiadados y tontos, que los vietnamitas que se defendan de la invasin norteamericana, eran los agresores y villanos, hasta llegar a hacer creer a la gente nociones como que todos los chinos son karatecas.

Vemos cmo a travs de las pelculas de Hollywood, por ejemplo, el imperio estadounidense ha promovido la imagen humana, heroica y altruista de los agentes del FBI y la CIA. Son incontables las pelculas que tienen como protagonistas a agentes y mercenarios de estas instituciones del imperialismo estadounidense, mientras que los malos de la pelcula son chinos, cubanos, rusos, rabes o quien sea el enemigo del imperio en el momento de lanzar la pelcula.

De igual modo, vemos cmo a travs del cine se promueven estereotipos de gnero, de lo que es ser hombre y ser mujer, presentando muchas veces la imagen del hombre activo, fuerte, que puede con quien sea, como el famoso Rambo o Supermn y la imagen de la mujer que siempre necesita ser salvada, como Luisa Laine o como la tonta que casi siempre genera los problemas.

Por otro lado, tambin se ha contribuido desde el cine a distorsionar la lucha de las mujeres por la igualdad al promover una pseudo libertad sexual a partir de la industria del cine porno. Slo en el Estado de California de los Estados Unidos esta industria produce ms de 10 mil pelculas porno al ao, lo que supone unos ingresos de entre 4.000 y 13.000 millones de dlares. Esto quiere decir que los dueos de la industria del cine porno generan beneficios a partir de la distorsin de todas las luchas que han librado y todava libran las mujeres del mundo, incluyendo las norteamericanas, por la igualdad y la libertad, distorsionando dichas luchas y promoviendo una pseudo libertad sexual, a la vez que se objetiviza el cuerpo de las mujeres y se trastorna tambin la nocin de cmo se vive la sexualidad entre las personas.

Por tanto, es evidente que el arte tiene una intencin preestablecida y siempre la ha tenido. Es una de las principales herramientas utilizadas por las lites de poder para contribuir a distorsionar la realidad y contribuir a la alineacin y enajenacin del ser, contribuyendo as a que las personas se conciban como entes pasivos en su propia historia y no como sujetos de transformacin permanente y cotidiana de la realidad.

De igual modo, la visin elitizada del arte ha construido y tratado de diferenciar qu es arte y qu no es arte, cuyas definiciones promueven que el arte de las culturas imperiales es el arte, mientras que el resto de los pueblos del mundo producen expresiones culturales, exticas, folklricas e interesantes como objeto de estudio para la antropologa, pero que no son arte. Por esto, desde la visin elitizada, por ejemplo, no se consideran arte los palos, las salves y los congos, puesto que, en primer lugar, es arte que se hace desde las grandes mayoras sometidas a las injusticias de este sistema de dominacin, y en segundo lugar este arte es ejemplo y smbolo de la resistencia al colonialismo, puesto que no niega nuestro origen negro africano y asume la propia realidad tnica y cultural y la riqueza espiritual y diversidad religiosa que vive y es parte de nuestro pueblo. Es por toda la resistencia que simboliza el arte que se hace desde las entraas y races del pueblo, que a las lites no les interesa promover que los palos, los congos, las salves, por ejemplo, sean identificados y reconocidos por la gente como arte.

En este sentido y para desarrollar la promocin del arte en sus diferentes expresiones, nos atrevemos a proponer que una de las resoluciones de este 11mo. Encuentro Internacional Arte y Revolucin, sea retomar la Bienal Marginal y que al mismo tiempo sea dedicada a la memoria, la dignidad y el compromiso del inmenso Silvano Lora, artista, luchador comunista y antiimperialista. De esta manera, estaramos rindiendo tributo a artistas de compromiso con un arte revolucionario y que siempre han militado en la vanguardia de los procesos por la transformacin de la injusticia y la desigualdad.

 

Con respecto al compromiso de los y las artistas, a travs de la publicidad, considerada un arte de estos tiempos, se ha promovido de manera ms amplia un estereotipo del artista, como un ser disociado de la realidad, sin compromiso de ningn tipo y de que su arte no tiene otra intencin ms que la libre expresin de su espritu inspirado. Por eso es tan comn la imagen estereotipada de un artista en las nubes o en el aire, desvinculado totalmente del mundo.

Y lo peor es que muchos y muchas artistas se han credo esa historia, asumiendo una prctica a partir de lo que se espera sea su comportamiento. Muchas veces esto pasa por periodos de crisis y vacos existenciales, depresiones, todo como parte de ese proceso creador que es presentado como un proceso tortuoso, sacrificante, doloroso y que es posible a partir del abuso de drogas y alcohol. Esta imagen y lamentablemente tambin prctica del arte a partir de la locura y la desconexin del mundo contribuye a crear tambin una separacin entre la vida de la persona y su obra. Por eso es comn escuchar que ese tipo es un desgraciado, pero es buen artista, como si no importara qu hace una persona artista en su vida cotidiana. Esto, a la vez, contribuye a la nocin de que la persona artista no debe mantener ningn compromiso poltico o social.

Y decimos que lamentablemente esto no slo es una imagen que se promueve, sino una prctica que han asumido muchos y muchas artistas de manera acrtica, teniendo como ejemplo a un cantante, icono del pacifismo, quien lleg a plantear que sus canciones en contra de la violencia no tenan nada que ver con lo que crea en su vida privada.

Es falso que los artistas son seres separados de su arte y que su arte no tiene un para qu. Es falso que una cosa es la obra del artista y otra cosa es su vida personal. Es falso que se pretenda separar el arte y la fuente inspiradora que permite lograrlo de la realidad social que nos rodea.

Nuestro rol es asumirnos desde un arte comprometido con la transformacin y de una persona artista que por su sensibilidad sea asumida como parte de la vanguardia de los procesos de Revolucin permanente.

Una de nuestras intenciones con este tipo de eventos, es lograr la articulacin del movimiento artstico revolucionario, comprometido, irreverente ante toda forma de dominacin y explotacin, que denuncie la injusticia y promueva desde la cancin y la danza, desde la poesa y la novela, desde la pintura y el cine, nuevas formas de relacionamiento basadas en la solidaridad entre los seres humanos; nuevas formas de relacionamiento de los seres humanos con la naturaleza, nuevas formas de comprender y asumir nuestro propio cuerpo como parte de un ser integral con una vida interdependiente, que promueva el amor como materializacin positiva del poder y que, en ese sentido, se asuma dentro de la construccin de un poder amoroso como energa capaz de transformar toda situacin, fenmeno o cosa.

Por esto, cuando hablamos de arte y cultura de solidaridad, hablamos de trascender la reduccin que nos han querido hacer de la creatividad a lo cosmtico. El arte en la construccin de una cultura de solidaridad se trata de desarrollar una creatividad que asuma la capacidad de transformar, de inventar, de construir relaciones nuevas, realidades nuevas, ideas nuevas, obras nuevas.

Se trata de que con nuestra creatividad, transformemos todo de manera permanente y en todo momento.

Se trata de hacer revolucin siempre.

Se trata de seguir tocando las emociones de las personas con nuestro arte, no de una forma que les manipule, sino de una manera que contribuya a despertar la conciencia de las personas. Como lo hizo en sus obras Bertolt Brecht, revolucionario y artista del teatro, quien opuso al teatro alienante que hace que el pblico se pierda en los personajes y se olvide del mundo, un teatro que divierte a su audiencia, hacindola pensar y evidenciando en sus montajes teatrales el sistema que marca las relaciones sociales que se dan en la misma realidad.

Se trata de que con nuestro arte denunciemos la injusticia, la desigualdad, la dominacin y promovamos la confianza, la cooperacin, la fe, el amor.

Se trata de que reconozcamos que la belleza es una construccin subjetiva, una convencin social de lo que es agradable, de lo que deleita, de lo que divierte a partir de atributos especficos de lo que caracteriza una cosa. Por lo tanto, como construccin subjetiva, promovamos un nuevo arte que deleite y divierta a partir de los valores de la cultura de solidaridad. Que si hacemos rer a la gente no sea burlndonos de la negritud, de personas de otras nacionalidades o discriminando las mujeres. Si nos vamos a burlar de algo con nuestro humor, burlmonos de los corruptos, burlmonos de quienes engaan al pueblo con sus mentiras, seamos irreverentes ante los explotadores y opresores y dignifiquemos siempre en nuestro arte a las grandes mayoras.

Construyamos arte que una, libere y transforme. Hagamos Arte y Revolucin.

Que la paz, el amor y la Justicia Global sean con nosotros y nosotras siempre.

Resistir hasta vencer o morir, Venceremos.

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El Dr. ngel Pichardo Almonte es el Coordinador General de Justicia Global (www.justiciaglobal.com), una organizacin poltica y social internacional con sede en Repblica Dominicana, que trabaja por la organizacin y la movilizacin social de las personas, con el objetivo de construir una sociedad caracterizada por la solidaridad, la igualdad, la justicia y el amor.



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