Portada :: Economa :: Textos y documentos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2004

Crecimiento, comercio exterior y libre comercio

Theotonio Dos Santos
ALAI


Existe en nuestros das una fuerte corriente de pensamiento, quizs hegemnica, que vincula ntimamente crecimiento, comercio exterior y libre cambio. Sin embargo no hay ninguna base histrica para realizar estas correlaciones. Ellas son consecuencia de un razonamiento puramente abstracto que tiene sus races en las teoras de Ricardo de principios del siglo XVIII. De hecho, Ricardo demostr que sera ideal una situacin en la cual cada economa local o nacional se especializase en aquello(s) producto(s) en los cuales disponga de mayor ventaja comparativa, desde el punto de vista de la productividad de los factores locales. Esta teora fue perfeccionada posteriormente por Ohlin que incluy entre los factores locales la relacin ente capital y trabajo expresa en las funciones de produccin. Qued ms o menos aceptado que los pases que disponen de ms mano de obra que de capital tienen que especializarse en productos agrcolas y materias primas, mientras que aquellos con ms capital que trabajo (como resultado del desarrollo tecnolgico) deben dedicarse a productos de mayor intensidad tecnolgica. Esta divisin del trabajo mundial era y es an presentada como extremamente favorable a todas las partes en interaccin. Es evidente que para estos razonamientos generales, el libre comercio ser el mundo ideal para el pleno desarrollo de estas condiciones ideales de comercio mundial.

Sin embargo, ocurre que el mundo real es muy diferente a estos razonamientos abstractos que ignoran los acontecimientos y las relaciones claves de la economa mundial. El mundo concreto no se parece a un modelo de economas nacionales especializadas alcanzando un crecimiento econmico similar. Por el contrario, desde la expansin econmica europea a partir de los siglos XV y XVI se han especializado las economas locales en funcin de la demanda europea: metales preciosos, especies y productos tropicales, agricultura tropical o semi-tropical y esclavos. Estas economas exportadoras estuvieron en general en manos de grandes propietarios europeos creados por las coronas espaola y portuguesa a las cuales el Papa entreg todas las tierras del mundo. Este comercio, que sirvi de fundamento a la economa moderna, no ha sido nunca libre. Fue organizado por los Estados nacientes en Europa, a travs de compaas monopolistas fundadas por sus protegidos.

Muchos creen que en el siglo XVIII y XIX, bajo la expansin britnica, principalmente, se cre un mercado libre en el mundo. No podemos concordar con la idea de que un comercio mundial realizado por empresas inglesas protegidas por la marina britnica pueda ser considerado libre. Estas eran empresas monopolistas apoyadas por la Reina de Inglaterra administrando vastos territorios del mundo. La mayor parte de la poblacin de la Tierra se encontraba subyugada a la dominacin directa o indirecta de Gran Bretaa y no gozaba de ninguna libertad para realizar su comercio. No fue sin razn que en las potencias emergentes como Estados Unidos, Alemania, Francia o Japn adoptaron polticas proteccionistas radicales.

El caso ms impresionante de proteccionismo ha sido exactamente el de Estados Unidos de Norteamrica. En este pas, los exportadores de algodn del sur se rebelaron contra los aranceles impuestos por el norte para proteger sus industrias nacionales. La rebelda del sur fue derrumbada con una guerra civil que dej dos millones de muertos. Para ganar la lucha contra el Sur el Norte no dud en terminar con la esclavitud para acabar definitivamente con la economa esclavista exportadora y sus ejrcitos de esclavos que se desintegraban con el fin de la esclavitud. Al contrario de lo que se cree comnmente, Estados Unidos ha sido siempre un pas proteccionista y ha fundado su poder contemporneo en la imposicin de los aranceles del norte sobre el sur por la fuerza. Qu sera de Estados Unidos si hubiera ganado la guerra civil el sur librecambista, esclavista y polticamente autoritario? Podemos adivinarlo si lo comparamos con Amrica Latina donde se eliminaron todas las rebeliones de artesanos y manufactureros y se impusieron la manutencin de la servidumbre y de la esclavitud junto a la especializacin exportadora basada en la doctrina del libre cambio. En esta regin gan el sur librecambista, esclavista y polticamente autoritario.

Pero si el libre cambio no ha sido la fuente del crecimiento de las grandes potencias capitalistas (excepto Inglaterra que inici la revolucin industrial y tuvo en el libre cambio un instrumento para imponerse sobre el resto del mundo al que someta como colonias sin ningn derecho al libre comercio), el comercio que se impone en el mundo a fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX no puede de ninguna manera ser considerado un libre comercio. En realidad estbamos en un mundo de grandes potencias imperialistas que divida el planeta entre s, sin permitir a sus colonias ninguna libertad de comercio. Al mismo tiempo sus empresas monopolistas controlaban el comercio mundial en las zonas no coloniales. Como sabemos fue la lucha de estas naciones por el dominio del mundo que llevaron a dos guerras mundiales y a la crisis de 1920, cuando la perspectiva librecambista y liberal sufri ataques definitivos que se impusieron mundialmente despus de la Segunda Guerra Mundial

El mundo contemporneo de la post-guerra tampoco se caracteriz por un libre comercio. Al contrario, no fue posible crear una organizacin mundial del comercio como lo propona Keynes. Los dominadores del comercio mundial, los norteamericanos que tenan despus de la guerra cerca de 50% del comercio mundial, han preferido crear el GATT, para imponer muy raramente (con pleno acuerdo de las partes) condiciones de rebaja de aranceles.

Se puede decir sin embargo que estas condiciones de libre comercio estn finalmente siendo creadas en nuestros das con la puesta en marcha de la Organizacin Mundial del Comercio. Los hechos indican que los que ms exigen libre comercio en esta organizacin son exactamente los pases del Tercer Mundo, nicos en adoptar amplias rebajas unilaterales de aranceles, derrumbando el proteccionismo que haban tardamente impuesto a sus economas en los aos de 1940 y 1950 para garantizar un primer 'boom' industrial logrado entre 1930 y 1950.

Sabemos hoy en da que ms de 50% del comercio mundial se realiza al interior de las firmas multinacionales que no son de ninguna manera base para un libre comercio. Sabemos tambin que se crearon impresionantes mecanismos de subsidio estatal en todos los pases desarrollados. Y si alguien tiene alguna duda sobre esto vea cmo se recupera la economa estadounidense a partir de los estratosfricos gastos militares del gobierno Bush. Sin hablar en los subsidios al sector agrcola de bajo poder de competitividad que difcilmente sern rebajados sustancialmente en EEUU, Europa o Japn.

Por este conjunto de razones no podemos ver como una estrategia fundamental la propuesta mexicana de firmar contratos de libre comercio con varios pases del mundo. La prueba de esto es que Mxico no logra desarrollar su comercio con el resto del mundo quedando limitado al comercio con Estados Unidos. Y para que quede claro que esta situacin no es resultado del NAFTA est el hecho de que no se expandieron significativamente las relaciones comerciales con Canad, tambin firmante del tratado.

No hay duda que una situacin de libre comercio podra servir positivamente a una economa que sepa aprovecharse del mismo para aumentar su competitividad. Pero la clave del comercio se encuentra en la productividad y no en la mayor o menor libertad arancelaria. Vase el caso de China, que ha expandido ms que cualquier pas su comercio en los ltimos 20 aos. Los chinos no han firmado tratados de libre comercio ni se puede decir que tienen una estructura comercial realmente 'libre' en el sentido capitalista. China contina siendo un pas bastante cerrado al comercio internacional. Tanto es as que sigue siendo una compradora limitada. Su xito comercial se apoya en una moneda de valorizacin relativamente baja; en una mano de obra barata y altamente calificada educacional y culturalmente; en una legislacin especial de los distritos industriales, estos s muy libres; en los subsidios a los sectores de alta tecnologa que invierten en el pas, buscando garantizar su transferencia para dentro del mismo; en el control de los excedentes de moneda firme generado por los supervits comerciales gigantescos que produce con el resto del mundo, sobretodo Estado Unidos.

Como vimos, por lo tanto, no hay una correlacin necesaria entre amplio comercio externo y libre comercio, ni una relacin entre ambos y el crecimiento econmico. Al contrario, excepto Inglaterra, por las razones ya sealadas, las grandes potencias que emergieron a fines del siglo XIX han adoptado el proteccionismo como poltica para asegurar sus empresas emergentes contra, sobre todo, los ingleses. Asimismo, en todos estos pases el comercio exterior representa una parte pequea de sus economas. Estados Unidos ha sido el caso tpico de proteccionismo y de pequea participacin del comercio exterior en su Producto Bruto Interno. Solamente en los ltimos 30 aos esta nacin dominante ha reducido drsticamente sus exportaciones hacia el resto del mundo y aumentado dramticamente sus importaciones. Actualmente se puede decir que el crecimiento econmico estadounidense est apoyado en gran parte en sus apoyos externos. Su dficit comercial es gigantesco y la deuda norteamericana ha alcanzado niveles incontrolables. Asimismo, las inversiones internacionales se han convertido en la nica fuente de ahorro dentro de Estados Unidos que vive hoy de la atraccin de inversiones desde el resto del mundo hacia su economa cada vez ms inestable.

Todos sabemos que los enormes aparatos burocrticos son una fuente de corrupcin y de autoritarismo poltico. Las aduanas han representado un poder muy significativo. Los poderes de la inmigracin tambin son impresionantes. Pero no debemos dejar de acompaar con cuidado el poder creciente de los aparatos financieros internacionales, particularmente el FMI para los pases en desarrollo. Esta entidad y varias otras responsables por las polticas de inversin internacional se han convertido en poderes burocrticos y tecnocrticos colosales. La humanidad necesita desarrollar mecanismos para permitir una evolucin ms favorable de las relaciones internacionales que fortalezcan a los responsables directos de la produccin y la prestacin de servicios. Para ello, estas instituciones tienen que pasar tambin por una evolucin democrtica. Es necesario que el pblico en general pueda influenciar ms claramente las polticas de estas corporaciones, instituciones e aparatos burocrticos. Pero no siempre se encuentra un ambiente favorable a estas demandas de mayor libertad y democracia de las organizaciones bsicas de produccin. Los empresarios, por ejemplo, no aceptan con facilidad las exigencias de transparencia en la contabilidad de las empresas y mecanismos ms democrticos para la representacin de las minoras en los sistemas accionarios. Muchos rechazan las doctrinas que insisten en el contenido social de las empresas y en sus responsabilidades polticas frente al conjunto de la poblacin, sin hablar en el contenido tico de sus propias actividades productivas o de sus servicios.

Pero podemos afirmar que no habr grandes avances democrticos en el conjunto de la sociedad si no se asegura la democracia en el centro mismo de la vida econmica que son las unidades econmicas claves como las empresas annimas, cooperativas, empresas personales o familiares, economa campesina, etc. La democracia no resulta de una ampliacin de las libertades pblicas que son extremamente necesarias para el desarrollo de las civilizaciones. La democracia se funda en la ampliacin de los poderes de los ciudadanos para influir en las decisiones fundamentales de la nacin. Entre ellas se encuentra, en primer lugar, la orientacin de las inversiones y de las decisiones sobre nuevas inversiones y sobre el uso de los bienes materiales y espirituales acumulados por la humanidad en milenios de desarrollo de la civilizacin. Los acuerdos de integracin regional son el mejor camino para desarrollar la cooperacin entre economas ni siempre simtricas. Pero no confundamos la integracin econmica, social, cultural y poltica, como la que realiza hoy da Europa, con los tratados de libre comercio anrquicos e inestables como el que realiza el TLCAN o pretende hacerlo el ALCA. Adems, tales tratados estn marcados por concesiones unilaterales, faltando siempre las facilidades de los dueos de los grandes mercados. Quedan tambin fuera de estos acuerdos el libre movimiento de mano de obra que podra disminuir ciertos nudos de graves problemas sociales de los pases en desarrollo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter