Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-03-2009

Devorar Jerusaln

Khaled Amayreh
Al-Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En su cada vez mayor actividad para consolidar el control de la tradicionalmente rabe Jerusaln este, Israel ha actuado esta semana para suprimir las actividades culturales palestinas en la ciudad, declarada capital rabe de la cultura para 2009.

El 19 de marzo polica paramilitar fuertemente armada dispers violentamente una reunin en el Hotel Ambassador en Jerusaln este, confisc carteles, panfletos, pancartas y ordenadores.

La polica israel tambin hizo redadas en escuelas, clubes sociales y centro comunitarios para frustrar las actividades que celebraban la cultura rabe en la ciudad ocupada, considerada por Israel capital unida e indivisible.

Varios organizadores, incluido el legislador de Jerusaln este Hatem Abdel-Qader, fueron detenidos acusados de alterar el orden.

Las fuerzas de seguridad israeles acordonaron Jerusaln este desplegando soldados en todas las entradas de la ciudad. Hicieron darse la vuelta a los visitantes, incluyendo varias delegaciones de Estados del Golfo Arbigo, incluyendo Kuwait y los Emiratos rabes Unidos.

La Autoridad Palestina (AP), principal organizadora de las celebraciones, frustrada por las draconianas medidas israeles, decidi trasladar el evento principal a Beln, a unos pocos kilmetros al sur de Jerusaln. Cientos de altos cargos de la AP, dignatarios extranjeros, dirigentes religiosos y diplomticos llegaron el 21 de marzo para escuchar un discurso del presidente de la AP, Mahmoud Abbas. ste reiter su compromiso de establecer un Estado palestino viable, con Jerusaln como su capital, en toda la tierra palestina ocupada por Israel en 1967. Seguiremos rechazando la poltica israel de judaizar Al-Quds Al-Sharif [nombre rabe de Jerusaln]. Y no mantendremos conversaciones de paz con ningn gobierno israel que rechace la solucin de los dos Estados, afirm Abbas, en alusin al nuevo primer ministro Benyamin Netanyahu.

El dirigente palestino, que recit unos versos de El Corn referentes al estatuto de Jerusaln en el islam, seal que Jerusaln era la clave para la paz en la regin y en el mundo y afirm que la paz no prevalecer a menos y hasta que la ocupacin israel acabe completamente.

Dirigindose al mundo rabo-musulmn, Abbas afirm: Urgimos a nuestros hermanos rabes y musulmanes a que acudan a rescatar y proteger Jerusaln del acto de expoliacin a que est siendo sometida la ciudad ... Jerusaln est siendo judaizada por la fuerza, su identidad rabe est siendo completamente destruida, se est falsificando su historia, se est oprimiendo y atormentando a su gente. Se estn demoliendo sus casas. Jerusaln es el principio y el fin, es la direccin ltima de la paz. Jerusaln es la capital de Palestina.

Dirigindose a Israel, Abbas afirm: No se puede hacer la paz por medio de la construccin y expansion de asentamientos, la fuerza bruta y la insolencia militar. Lo que ha ocurrido recientemente en Gaza refleja el modo de pensar israel y con este modo de pensar, est claro que no puede haber paz.

Las desesperadas aunque desafiantes palabras de Abbas personificaron la situacin existen en todos los territorios ocupados palestinos, pero especialmente en Jerusaln, donde Israel est planificando destruir cientos de casas palestinas.

Altos cargos de la AP han descrito la planificada destruccin del barrio de Silwan en el corazn de la ciudad como una decapitacin demogrfica. Se estn permitiendo una limpieza tnica a plena luz del da. Estn echando a los palestinos de sus casas. Estn tratando de decapitar la existencia rabe en Jerusaln este, paso a paso, casa a casa, barrio a barrio, mientras siguen mintiendo acerca de su deseo de paz, afirm Rafiq Al-Husseini, un alto asesor de Abbas.

Al preguntarle Al-Ahram Weekly qu estaba haciendo la AP para impedir que Israel lleve a cabo la total destruccin del barrio de Silwan [el objetivo es construir un parque y una zona recreativa para colonos judos en los alrededores], Al-Husseini afirm que la AP tratara de movilizar a la comunidad internacional para detener los crmenes israeles.

Durante su reciente visita a los territorios ocupados la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton describi las planificadas demoliciones como algo que no sirve de ayuda e incompatibles con los compromisos israeles segn la hoja de ruta.

A los altos cargos israeles no les impresionaron las advertencias de Clinton. El alcalde judo de Jerusaln, Nir Barkat, describi sus palabras como mucho aire y afirm que haba sido engaada por los palestinos.

Barkat, que pertenece a la extrema-derecha, prometi destruir las casas rabes en masa y afirm que lo que nosotros hacemos en nuestra capital no es en absoluto de la incumbencia de Estados Unidos.

Los esfuerzos israeles por destruir completamente la identidad rabo-islmico-cristiana de Jerusaln empezaron inmediatamente despus de 1967. Cuatro das despus de capturar la ciudad los bulldozers del ejrcito israel arrasaron los barrios de Maghariba y Sharaf. Los vecinos palestinos de ambos barrios fueron expulsados a punta de pistola. Dos mezquitas, dos escuelas religiosas o Zawiyas y 135 casas fueron destruidas.

Varios meses despus Israel confisc [el barrio de] Harat Al-Maghariba* para uso pblico y construy una gran plaza enfrente de la Puerta de Buraq de las Lamentaciones u Occidental. El centro de Al-Maghariba y el adyacente, el ms pequeo [barrio de] Harat Al-Sharaf eran ambos propiedades islmicas Waqf (legado religioso) que databan de la poca de Salaheddin Al-Ayoubi (Saladino).

Segn fuentes palestinas, Israel ha demolido al menos 700 casas slo en la ciudad vieja y ha obligado a muchos de sus residentes a buscar refugio fuera de los lmites de la ciudad, esto es, en Cisjordania.

Desde 1967 Israel ha confiscado el 34% de Jerusaln este en beneficio pblico y recalificado de zona verde el 44% de la ocupada ciudad rabe. El 9% de la ciudad se confisc para construir asentamientos y se dej a los palestinos slo el 13% de la zona rabe original edificada.

Adems de ello, Israel ha adoptado varias medidas agresivas que tienen el objetivo de obligar a los habitantes rabes de la ciudad a abandonarla. Estas medidas incluyen imponer impuestos excesivos a los inmuebles, viviendas incluidas, negar servicios municipales vitales a los rabes de Jerusaln para obligarlos a trasladarse y negar los derechos de residencia a 20.000 rabes que viven en la ciudad. Las autoridades israeles han seguido denegando a los rabes los permisos de construccin, lo que ha disparado una crisis de vivienda en la Ciudad Vieja y los barrios rabes que la rodean.

La sistemtica destruccin por parte de las autoridades municipales israeles de casas construidas ilegalmente ha llevado a miles de jerusalemitas al borde de la desesperacin.

Adnan Al-Husseini, el simblico gobernador palestino de Jerusaln, describi las medidas israeles en Jerusaln como una guerra demogrfica con todas las de la ley. El objetivo israel es muy claro: obligar a la mayor cantidad posible de palestinos a abandonar la ciudad y a vender sus propiedades a los intereses judos.

Al-Husseini afirm que Israel estaba siguiendo diferentes tcticas para lograr esta estrategia, incluyendo presiones econmicas y psicolgicas, impuesto altos, coaccin y acoso fsicos, e incentivos econmicos para obligar a los palestinos a vender sus propiedades. A pesar de los esfuerzos israeles por disminuir el crecimiento demogrfico rabe, los jerusalemitas rabes se aferran a su ciudad.

La poblacin palestina de Jerusaln ha crecido enormemente desde el inicio de la ocupacin en 1967. Hoy se calcula que la poblacin total de Jerusaln (este y oeste) es de 720.000 habitantes, incluyendo 475.000 judos (66%) y 245.000 rabes (34%).

De la poblacin juda de la ciudad, 260.000 (el 54.7%) personas viven en 34 colonias establecidas dentro y alrededor de Jerusaln este desde 1967, entre ellos los asentamientos de Maali Adomim, Pisgat Zeev, Har Homa y Gush Itzion. Los expertos demogrficos predicen que para 2020 la poblacin palestina ser el 40% de la poblacin total de la ciudad. Para impedir esta posibilidad Israel ha estado haciendo esfuerzos frenticos para confiscar ms tierra rabe con el objetivo de construir ms viviendas para los colonos. Segn fuentes israeles, desde la conferencia de Annapolis en 2007 ha habido licitaciones para construir ms de 25.000 viviendas para colonos.

A principios de este mes el grupo israel Peace Now revel que el gobierno israel estaba planificando construir ms de 73.000 en la ocupada Cisjordania, la mayora de ellas en asentamientos existentes al rededor de Jerusaln. Este grupo, que hace un seguimiento de la expansin de los asentamientos en Cisjordania, afirma que los nuevos planes llevaran a duplicar la poblacin de colonos israeles y saboteara toda posibilidad de crear un Estado palestino contiguo y viable.

Entre los ms peligrosos y explosivos de los esfuerzos israeles para judaizar Jerusaln este son las actuales excavaciones bajo la mezquita de Al-Aqsa, el tercer lugar santo del islam. Segn altos cargos del Waqf, las excavaciones bajo la mezquita de Al-Aqsa estn minando gravemente los cimientos de este santuario islmico y de la cercana Cpula de la Roca.

El jeque Mohamed Hussein, presidente del Consejo Supremo Musulmn, advirti que slo era cuestin de tiempo que sucediera un desastre importante a consecuencia de las excavaciones israeles cerca de la explanada de Haram Al-Sharif (mezquita de Al-Aqsa). Acus a las autoridades israeles de construir tneles subterrneos bajo los santos lugares islmicos sin la menor consideracin por la seguridad de estos. Puedo afirmar sin la menor exageracin que la mezquita de Al-Aqsa corre peligro de derrumbarse a consecuencia de estas excavaciones.

El dirigente islmico palestino Raed Salah fue incluso ms dramtico al expresar su preocupacin: La mezquita de Al-Aqsa se enfrenta a un peligro urgente. Un terremoto medio podra hacer que se derrumbara la mezquita.

El lunes 23 de marzo la polica detuvo a Salah acusado de alterar el orden y de actuar contra Israel.

En los ltimos aos las autoridades de seguridad israeles han permitido a judos extremistas entrar en la explanada de Haram y llevar a cabo rezos judos y otros rituales.

En 1967 el rabino jefe del ejrcito israel, el general Shlomo Goren, trat de convencer a un mando de las fuerzas conquistadoras, Uzi Narkis, de que volara la mezquita de una vez por todas. El propio Narkis lo cont poco antes de morir en 1997 y fue citado por Avi Shlaim, aun historiador israel, en su libro The Iron Wall: Israel and the Arab World : Haba una atmsfera de euforia espiritual. Los paracaidistas se arremolinaban alrededor . Narkis se haba parado un momento sumido en sus propios y profundos pensamientos cuando se le acerc Goren y le dijo; 'Uzi, este es el momento de poner cien kilos de explosivos en la Mezquita de Omar y listo!, nos libramos de ella de una vez por todas'. Narkis dijo: 'Rabbi, calla'. Entonces Goren le dijo: 'Uzi, en virtud de esta accin entrars en los libros de historia'. Narkis replic: 'Ya he escrito mi nombre en las pginas de la historia de Jerusaln'. Goren se march sin decir una sola palabra ms.

Dos semanas despus el ejercito de ocupacin israel confiscaba la llave de una de las puertas de la mezquita de Al-Aqsa (la Puerta Marroqu).

A lo largo de los aos se ha informado de muchos intentos por parte de judos extremistas de destruir este santuario islmico.


* N. de la t.: Harat Al-Maghariba es el llamado barrio marroqu de Jerusaln, de 800 aos de antigedad y situado justo al sudoeste de la mezquita de al-Aqsa dentro de los muros de la ciudad vieja y de su extensin fuera de ella. Vase Jerusaln: un plan maestro de desplazamientos, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=80647 en el que se explica detalladamente este proceso de judaizacin de Jerusaln.


Enlace con el original: weekly.ahram.org.eg/2009/940/focus.htm



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