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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2009

Mlaga
Entre homenajes a fascistas, el desprecio a la memoria histrica popular y la represin

Antonio Torres "Antn"
Rebelin


Homenajes pblicos a antiguos ministros franquistas, negacin de la memoria histrica de lucha popular andaluza y ataque a sus smbolos, espectaculares redadas policiales contra jvenes antifascistas malagueos, la impunidad de las continuas agresiones y amenazas fascistas, etc.

Da la sensacin de que en Mlaga la historia se est revisando en favor de unas tesis a cada cual ms reaccionaria, una autntica recreacin del pasado para justificar un presente y con unas intenciones muy concretas: la creacin de una masa de ciudadanos acrtica, despolitizada e indiferente en todo caso con las injusticias sociales, pero eso s, complaciente con el racismo y la xenofobia, ya venga de instituciones o de organizaciones fascistas, con la mano dura, con el ultra nacionalismo espaol y su mitologa, con los sectores ms reaccionarios de la Iglesia Catlica, con la conciliacin de clases, etc.; y como no, hostil a la reivindicacin social y poltica, a toda lucha por superar los actuales marcos polticos, sociales y econmicos y a las organizaciones embarcadas en esas luchas. Son momentos de crisis, de una crisis estructural, sistmica del capitalismo, y Mlaga, en el contexto de un pas oprimido y dependiente, como es Andaluca, no escapa al aumento del paro, la destruccin de empleo, o el cierre de empresas, tan definitorio de este momento.

Como no, el rgimen monrquico espaol necesita de una amplia masa social para su legitimacin, y ms en momentos como ste, mientras los dos principales partidos de este rgimen: PP y PSOE, con sus diferentes matices, utilizan todos los medios a su alcance para que la reproduccin y ampliacin del consenso se prolongue, intentando dar salida a esta crisis con el mnimo de costes posible para el gran capital.

Acto de desagravio para el ex ministro franquista Jos Utrera Molina...

El 6 de febrero pasado en el Hotel NH de Mlaga tena lugar el llamado acto homenaje de desagravio con el que fuera ministro franquista Jos Utrera Molina, ante la decisin de la Diputacin Provincial de Mlaga de anular los ttulos y condecoraciones otorgados por esta institucin de 1937 a 1975. Al acto acudieron militantes del Partido Popular, algunos de renombre, como el caso del alcalde Madrid Alberto Ruiz Gallardn, yerno de Utrera; empresarios, periodistas del diario malagueo Sur, como Julin Sesmero o el poeta y articulista conservador Manuel Alcntara, o el que fuera locutor de Radio Juventud en Mlaga, Diego Gmez; ex falangistas locales como Snchez Rosso,o Cayetano Utrera Ravassa (ex alcalde franquista de Mlaga). Pero entre los invitados destacaba la figura de Juan Len Cordn, malagueo forjado en el Frente de Juventudes, matn durante la Transicin en Mlaga vinculado a la Fuerza Nueva de Blas Piar, colaborador en su exilio latinoamericano de la terrorfica dictadura militar del general paraguayo Alfredo Stroessner, y actualmente, Jefe Regional de Fuerza Nueva Andaluca, organizacin que suele colaborar estrechamente con los partidos neonazis Alianza Nacional (AN) y Movimiento Patriota Socialista (MPS), conformados por elementos extremadamente violentos, protagonistas de numerosas agresiones en la ciudad de Mlaga, la ms sonada: el secuestro del autobs de Torremolinos y paliza a un inmigrante marroqu, el pasado mes de noviembre. Como se puede observar, todo un acto de encuentros y reencuentros de todo el espectro derechista, desde sus elementos ms integrados en el rgimen monrquico espaol y ms polticamente correctos, hasta sus elementos ms supuestamente crticos con la Espaa constitucional postfranquista.

El acto fue tratado de una forma exquisita por los medios de comunicacin local, no en vano, Utrera Molina, a pesar de su edad, sigue manteniendo fuertes vnculos en instituciones, empresas, y medios de comunicacin locales. Ninguno de estos medios locales tuvo a bien recordar la militancia temprana de Utrera en el Frente de Juventudes, o sus responsabilidades en la Jefatura del Movimiento en la Mlaga de los aos 40, aos de gran dureza y represin, caracterizados por los continuos arrestos, torturas, condenas de prisin y fusilamientos contra la militancia antifascista malaguea, como tampoco sus pronunciamientos pblicos ms recientes reivindicando la figura de Francisco Franco y sus logros, y por supuesto, haciendo apologa del negacionismo franquista : l crea en las instituciones: familia, los municipios, los sindicatos Franco nunca fue un totalitario, yo soy testigo, afirm en junio de 2008 en una entrevista para un blog de Periodista Digital. Frente a ello, los medios de comunicacin nos han mostrado una imagen bien distinta: la de un Utrera Molina servidor de Mlaga, preocupado por el bienestar de los malagueos, y siempre dispuesto, desde su despacho en la lejana Madrid, a ayudar a sus paisanos. La eterna figura paternalista del franquismo, el hombre de Mlaga en Madrid, la capital del del Imperio, a quien se le poda pedir un favor en caso de apuro. Por eso, estos medios en sus crnicas coincidieron en atacar la concentracin convocada a las puertas del Hotel NH por la Coordinadora Antifascista de Mlaga y el Foro por la Memoria, que reuni a ms de medio centenar de personas, as, por ejemplo, lo expresaba el Diario Sur: El que fuera durante los aos 1974-75 el tercer hombre en el escalafn de mando de Espaa tras Franco y Arias Navarro no pudo ocultar su emocin al comprobar el xito de la convocatoria, slo ensombrecida por la concentracin convocada a las puertas del hotel por una veintena de miembros de la Coordinadora Antifascista.. La Coordinadora Antifascista ensombrece, segn Sur, pero de las sombras de Utrera en la represin y gestin del rgimen fascista, de esas sombras tan oscuras, nada se habla, solo hay silencio, cmplice, por supuesto.

Utrera Molina no solo es capaz de reunir en un acto a los diferentes sectores siempre encontrados del derechismo, como hemos sealado antes; el propio Urera ha llegado a reconocer en varias ocasiones propuestas del PSOE para que ingresar en el partido a las que siempre se neg, en todo caso, no hubiese sido el nico miembro del PSOE con pasado falangista.

Y desprecio para Garca Caparrs

El pasado mes de febrero el pleno de la Diputacin Provincial de Mlaga decida conceder el ttulo de Hijo Predilecto de la provincia de Mlaga a Manuel Jos Garca Caparrs, joven trabajador malagueo asesinado por la polica durante la manifestacin por el autogobierno andaluz del 4 de diciembre de 1977. En principio, todas las formaciones polticas presentes en la Diputacin estuvieron de acuerdo en la concesin de dicha distincin, sin embargo, en no pocos ayuntamientos de la provincia de Mlaga el Partido Popular, junto a partidos derechistas de carcter local, se abstena o votaba en contra de que esos ayuntamientos se adhirieran al acuerdo de la Diputacin Provincial. Ya en muchas ocasiones el PP ha demostrado su carcter netamente antiandaluz, las ms recientes: las declaraciones racistas y xenfobas del dirigente popular cataln Aleix Vidal Quadra contra el denominado Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, el desprecio a la ministra malaguea Magdalena lvarez por hablar andaluz, o ltimamente, las declaraciones de Cristobal Montoro en contra del pago de la llamada deuda histrica a la Comunidad Autnoma de Andaluca.

Ms recientemente, la placa que recuerda el asesinato del joven Garca Caparrs apareca rota. No es la primera vez, cuando esa placa se coloc en el 2002, ya sufri otra agresin similar. No es ningn secreto la aversin que la ultraderecha siente por el recuerdo a Garca Caparrs y por cmo el pueblo trabajador de Mlaga respondi a su asesinato. Sin embargo, todos esos partidos que declararon hace poco a Garca Caparrs como Hijo Predilecto nada han dicho, y por lo que se conoce, nada han propuesto hacer ante el ataque a la placa de Garca Caparrs. Los mismos medios que alababan a Utrera Molina y despreciaban a a la Coordinadora Antifascista, nada, absolutamente nada, han dicho sobre este claro atentado a la memoria histrica obrera y popular de Mlaga y Andaluca entera. Al fin y al cabo, la figura de Garca Caparrs y su recuerdo no deja de ser para esos partidos una figura con la que mercadear y explotar polticamente; siempre que conviene y es oportuno polticamente se rescata del olvido, de esos pactos de silencio firmados en su momento entre la derecha, la mal llamada izquierda, y el peor denominado andalucismo. Sin embargo, sacar del olvido o del recuerdo oportunista institucionalizado, segn convenga polticamente a los partidos del rgimen actual, a Garca Caparrs significa la tarea pendiente de luchar aqu y ahora por una Andaluca verdaderamente libre, por la soberana nacional democrtica y antiimperialista, es decir, la Andaluca organizada, gestionada y gobernada por las instituciones de la clase obrera y de los amplios sectores populares andaluces explotados.

Detenciones de antifascistas

El da 18 de febrero tuvo lugar una ola de detenciones que se saldaron con 18 antifascistas detenidos. Poco, por desgracia, podemos hablar pblicamente del tema ya que se encuentra an bajo secreto de sumario. Sin embargo, y como ha venido sealando la Coordinadora Antifascista de Mlaga se trata, sin lugar a dudas, de un verdadero ataque al movimiento antifascista de Mlaga en toda regla, una operacin para amedrentar a un movimiento que no slo est oponindose a grupos y organizaciones fascistas en la calle, sino que es un movimiento politizado, amplio, unitario y de base. Frente a la caracterizacin como bandas urbanas amantes de la bronca callejera y despolitizadas, no slo por parte de la prensa del rgimen actual sino tambin por organizaciones de izquierdas autoproclamadas como vanguardias revolucionarias, el movimiento antifascista malagueo ha demostrado, a pesar de sus fallos y errores, algunos de ellos estructurales, su frescura y descaro poltico, y sobre todo, su potencial. En su breve andadura, la Coordinadora Antifascista de Mlaga, como una ms de las diferentes expresiones del movimiento antifascista malagueo, gracias a esa frescura y descaro poltico, se ha ganado, como no poda ser de otra manera, numerosos enemigos, y no todos situados en las organizaciones y partidos nazis y fascistas, o en el derechismo institucionalizado, sino tambin en la socialdemocracia neoliberal y sectores de la izquierda reformista; enemigos algunos de ellos poderosos, capaces de movilizar a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y dirigirlos contra el movimiento antifascista, como as ha podido haber pasado.

En un contexto de crisis estructural y global del capitalismo

Hasta hace poco tiempo, Mlaga era todo un ejemplo publicitario para la Junta de Andaluca de creacin de empleo, riqueza, modernidad, y consumismo, mucho consumismo. Todo esto ocurra gracias a una gran y amplia oferta de trabajo precario, la contencin de los sueldos, y la ampliacin del crdito hasta lmites insospechados.

En el captulo de los costes de aquel momento de bienestar, no podemos olvidarnos de las terribles agresiones al medio ambiente, especialmente en el litoral, y de la corrupcin poltica, necesaria para llevar a cabo el nmero excesivo de construcciones que han tenido lugar. En esos momentos era fcil inculcar una cultura del despilfarro, tan impropia y alejada de la cultura popular andaluza, o la falsa sensacin de que la situacin de bienestar se prolongara por los siglos de los siglos. Sin embargo, nada es eterno, todo evoluciona, y todo llega a su fin.

Como la espuma, la visin de la Mlaga rica y prspera se desvanece por momentos: 1615 embargos de vivienda por impagos en el primer trimestre del ao, aumento del paro en febrero en ms de un 3%, mientras que uno de cada tres parados malagueos no cobra desempleo. El principal motor del empleo en estos aos, la construccin, registra el mayor nmero de parados, mientras el precio de la vivienda cae ms y ms, no siendo ya el negocio de beneficio voluminoso y rpido de hace tiempo. Cientos de empresas en Mlaga amenazan con EREs a sus trabajadores: hoteles, empresas de construccin, talleres, etc. El pesimismo se apodera de la poblacin: el 87% de los malagueos est preocupado por su futuro laboral. La poblacin trabajadora inmigrante, en una situacin como sta, se encuentra en el punto de mira, es el chivo expiatorio necesario, de ah que cada vez ms no sea extrao escuchar entre la poblacin trabajadora autctona numeroso comentarios racistas y xenfobos.

Si Andaluca es un lugar propicio para una economa especulativa e improductiva, Mlaga lo es an ms, de ah que esta crisis sistmica vaya a golpear de una forma especialmente dura. Los que tienen el poder lo saben perfectamente, y por eso, consienten a los fascistas, sus actos y manifestaciones, y persiguen a los antifascistas, porque as se aseguran una reconduccin reaccionaria de la situacin, evitando la explosin de la conciencia y que los trabajadores y el pueblo oprimido dirijan su rabia y resentimiento contra ellos. As de simple, pero as de complejo a la vez.

La derecha institucional seguir homenajeando a falangistas, la socialdemocracia neoliberal negando el recuerdo y la memoria histrica de lucha, junto a la izquierda reformista, y todos ellos consienten la libre expresin de las organizaciones fascistas y aplauden la represin al antifascismo o su criminalizacin. Forma parte del guin de la pelcula escrita por el gran capital espaol, representada por diferentes actores a diferentes niveles, y no nos engaemos, en esa pelcula los de siempre: los trabajadores y el pueblo explotado, vamos a perder. Sin embargo, ese guin lo podemos invertir, pero slo de una manera: luchando y creando poder obrero y popular, aqu y ahora.



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