Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2009

Informe del Relator Especial Richard Falk, anticipo de la versin indita
Situacin de los derechos humanos en Palestina y otros territorios rabes ocupados

Rebelin

Traducido para Rebelin por Christine Lewis Carroll, Sinfo Fernndez y Beatriz Morales Bastos. Revisado por Caty R.


 

Nota de las traductoras: A pesar de que el presente informe no es una versin definitiva, hemos considerado necesario difundirlo en castellano dada la relevancia y autoridad de su autor y las enormes posibilidades de que, como consecuencia de las presiones habituales, tanto estadounidenses como israeles, este anticipo de informe no conozca nunca una versin definitiva.

A/HRC/10/20

17 de marzo de 2009

Original: INGLS

COMIT DE DERECHOS HUMANOS

Sesin dcima

Punto n 7 del Orden del Da

Informe del Relator Especial, Richard Falk, sobre la situacin de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967.

Resumen

A la luz de la resolucin S-9 adoptada por el Comit de Derechos Humanos en la novena sesin especial, el presente informe del Relator Especial sobre la situacin de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967, se centra en los principales asuntos relacionados con derecho internacional y los derechos humanos surgidos a raz de las operaciones militares israeles que comenzaron el 27 de diciembre de 2008 y finalizaron el 18 de enero de 2009. El Relator recusa la insistencia generalizada en cuanto a si Israel ejerci una fuerza desproporcionada con respecto a las amenazas palestinas para la seguridad de Israel y se centra en la cuestin previa de si dicha fuerza podra tener alguna justificacin. Concluye que el recurso a la fuerza no se justific legalmente dadas las circunstancias y alternativas diplomticas disponibles y constituy, en potencia, un crimen contra la paz.

El Relator Especial tambin da relevancia al bloqueo preexistente en Gaza, que es una vulneracin flagrante de la Cuarta Convencin de Ginebra, y sugiere la existencia de crmenes de guerra y posiblemente de crmenes contra la humanidad. Estudia las tcticas proseguidas durante los ataques por parte de ambos bandos, condena los disparos de cohetes hacia objetivos civiles israeles y sugiere la ilegalidad de no permitir a los civiles de Gaza dejar la zona en guerra para convertirse en refugiados, adems de las acusaciones de la utilizacin de armas y tcticas de combate ilegales. Recomienda que los expertos lleven a cabo una investigacin con el fin de confirmar las acusaciones de crmenes de guerra, al amparo del derecho internacional, y la consideracin de mtodos alternativos para establecer responsabilidades.

Finalmente, el Relator Especial insiste en que la seguridad de Israel y el derecho palestino a la autodeterminacin estn esencialmente conectados, y que el reconocimiento de este aspecto sugiere la importancia del esfuerzo diplomtico intensificado, del respeto de los derechos legales internacionales relevantes por parte de todas las partes implicadas, y la retirada israel, largamente diferida, de Palestina ocupada, de acuerdo con la resolucin 242 del Consejo de Seguridad de 1967. Hasta que no se tomen estas medidas, el derecho palestino a la resistencia dentro de los lmites del derecho humanitario internacional y la seguridad de Israel chocarn inevitablemente y darn lugar a nuevos ciclos de violencia. El Relator Especial tambin recomienda que se tome alguna accin como respuesta a la prohibicin de Israel que le impidi entrar en Gaza el 14 de diciembre de 2008.

CONTENIDO

I. Introduccin, prrafos 1-2

II. ACLARACIONES PRELIMINARES, 3-6

III. ILEGALIDAD INHERENTE: DISTINCIN LEGAL OBLIGATORIA ENTRE OBJETIVOS MILITARES Y CIVILES, IMPOSIBLE DE ESTABLECER EN LOS ATAQUES A GRAN ESCALA REALIZADOS SOBRE GAZA POR EL EJRCITO ISREL EL 27 DE DICIEMBRE DE 2008, 7-10

IV. NO AGOTAMIENTO DE LAS VAS DIPLOMTICAS, 11-17

V. DENEGACIN DE AUXILIO A REFUGIADOS, 18-24

VI. INVESTIGACIN DE CRMENES DE GUERRA POR EXPERTOS, 25-39

VII. EL ESCENARIO MS AMPLIO DE LOS ATAQUES, 40

VIII. RECOMENDACIONES, 41

I. Introduccin

1. El presente informe no ha podido incluir los resultados de una visita reciente a Gaza. Dicha misin se planific para mediados de diciembre de 2008, pero no se pudo realizar porque al Relator Especial sobre la situacin de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados desde 1967 se le deneg la entrada. La misin iba a incluir una visita a Cisjordania y Jerusaln Este que comenzara con una reunin programada con el Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. Al Relator especial se le deneg la entrada el 14 de diciembre, estuvo detenido en una instalacin cercana al aeropuerto Ben Gurion y lo expulsaron de Israel al da siguiente. Este tipo de negativa a cooperar con un representante de las Naciones Unidas, sin mencionar el trato humillante infligido (detencin en una celda sucia y cerrada con llave junto a otros cinco detenidos y un cacheo corporal excesivo), ha sentado un precedente lamentable con respecto al trato a un representante del Comit de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y por extensin a las propias Naciones Unidas. Este precedente debe cuestionarse seriamente, tanto para el xito de la misin encomendada como, por extensin, para asegurar que en el futuro los Estados Miembros reciban el respeto y la cooperacin debidos en las misiones y actividades de las Naciones Unidas. Una forma de recusacin podra ser solicitar la opinin de la Corte Penal Internacional en cuanto a la posibilidad de aplicar la Convencin sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas. Dado que tal mtodo, en el caso de que se utilizara, no dara resultado en un futuro cercano, tambin sera importante modificar cuanto antes la posicin de Israel mediante cauces diplomticos.

2. La expulsin del Relator Especial hizo que fuera imposible la recogida de informacin in situ. A la luz de la resolucin S-9/1 del Comit de Derechos Humanos, adoptada en su novena sesin especial, el informe se centrar en los principales aspectos del derecho internacional relacionados con las operaciones militares israeles que empezaron el 27 de diciembre de 2008 y finalizaron el 18 de enero de 2009. Tambin estudia las implicaciones en cuanto al derecho penal internacional y plantea el debate subyacente sobre si los ataques en s mismos fueron violaciones de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Esta investigacin ms amplia quiz no se encuadre estrictamente dentro del mbito del mandato, pero su resolucin tiene que ver con la interpretacin de las supuestas violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, que a su vez sostienen las aseveraciones de crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad, adems de implicaciones en cuanto a las responsabilidades penales individuales.

II. ACLARACIONES PRELIMINARES

3. Una complejidad conceptual surge de la naturaleza de los participantes en este conflicto con respecto al derecho internacional. El derecho penal que rige la utilizacin de la fuerza se ha desarrollado con el paso del tiempo de forma que regula el comportamiento de los Estados en sus relaciones entre s. Sin cuestionar la unidad del territorio palestino ocupado, es importante aceptar la realidad de Gaza, separada del resto del territorio ocupado y sin representacin directa, dada su estructura administrativa actual, en los escenarios diplomticos internacionales, tales como la conferencia de donantes de Sharm-al-Sheikh o en las Naciones Unidas. Al mismo tiempo, los objetivos del derecho penal que rige la utilizacin de la fuerza tratan de la proteccin de los pueblos y la preservacin de la paz, un sentimiento recogido en el prrafo 4 del Artculo 2 de la Carta que va ms all de las relaciones entre Estados mediante la frase o de cualquier otra manera incompatible con los objetivos de las Naciones Unidas. En la enumeracin de los objetivos de las Naciones Unidas, el prrafo 1 del Artculo 1 declara la obligacin de resolver las disputas por medios pacficos de conformidad con los principios de la justicia y el derecho penal. Estas clusulas, si se leen a la luz del Prembulo de la Carta, condicionan claramente la valoracin de cualquier uso de la fuerza en las relaciones internacionales que van ms all de los lmites de la soberana territorial. La decisin de la Corte Penal Internacional en el caso de Nicaragua, ampli este razonamiento con respecto a las inhibiciones del derecho defensivo a utilizar la fuerza porque se extendi al derecho internacional ms all del marco de la Carta.

4. Con respecto a Gaza, existe otra preocupacin acerca de la naturaleza de las obligaciones legales de Israel para con la poblacin de la Franja. Israel sostiene oficialmente que desde la ejecucin del plan de la retirada de las tropas, en 2005, ya no es una potencia ocupante, y por lo tanto no es responsable del cumplimiento de las obligaciones expuestas en la Cuarta Convencin de Ginebra. Esta aseveracin se rechaza ampliamente por los expertos, por las realidades de facto del control efectivo y por los pronunciamientos oficiales, por ejemplo, del Alto Comisario de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos y el Secretario General (A/HRC/8/17), de la Asamblea General en sus resoluciones 63/96 y 63/98 y del Consejo de Seguridad en su resolucin 1860. Desde 2005, Israel controla absolutamente todas las rutas de entrada y salida por tierra y mar y se ha asegurado el control del espacio areo y las aguas territoriales de Gaza. Con la imposicin del bloqueo, vigente desde el verano de 2007, ha perjudicado profundamente la vida y el bienestar de todas y cada una de las personas que viven en Gaza. Por lo tanto, independientemente del estatus internacional del territorio palestino ocupado con respecto al uso de la fuerza, las obligaciones de la Cuarta Convencin de Ginebra, las obligaciones del derecho internacional sobre derechos humanos y el derecho penal internacional, son de plena aplicacin.

5. La ltima aclaracin preliminar atae al derecho internacional sobre los derechos humanos y el derecho humanitario internacional en relacin con el derecho penal internacional. No todas las violaciones de derechos humanos o infracciones de las convenciones de Ginebra constituyen un crimen de guerra o un crimen de Estado. Es ms, hay que establecer la intencin criminal mediante la actitud mental o pruebas circunstanciales. En esencia, las violaciones graves de las convenciones de Ginebra segn se definen en el artculo 147 de la Cuarta Convencin de Ginebra, suelen proporcionar una base legal para acusaciones de crmenes de guerra. Hay que sealar que el papel del derecho penal internacional es identificar e implementar las obligaciones fundamentales del derecho humanitario internacional en tiempos de guerra, pero tambin tomar cuenta de las violaciones graves de los derechos humanos que surjan de los modelos opresivos de la autoridad en tiempos de paz.

6. El alcance recomendado de la investigacin debera incluir las violaciones del derecho humanitario internacional, de las leyes de la guerra y del derecho internacional general (de los tratados y consuetudinario) segn ste afecta a los derechos y deberes de Israel como potencia ocupante y a Hams como partido que ejerce de hecho el control poltico en Gaza en la actualidad. Sera de esperar que Israel cooperara con cualquier investigacin autorizada por las Naciones Unidas, de acuerdo con sus obligaciones como Estado miembro, segn el Artculo 56 de la Carta de las Naciones Unidas, que hace un llamamiento a los miembros para cooperar con la Organizacin adems de sealar los deberes adicionales contenidos en la Convencin sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas. Sin embargo, resulta inquietante leer que el Primer Ministro Ehud Olmert y otros altos oficiales israeles han hecho declaraciones formales sobre la intencin de tomar todas las medidas necesarias para proteger a los miembros del ejrcito israel de las acusaciones y, en caso de excusa, prevenir la acusacin y el procesamiento (1). Tales planteamientos parecen incompatibles con cualquier expectativa de cooperacin formal con una investigacin propuesta. Puede ser necesario, dada esta perspectiva, solicitar a las organizaciones no gubernamentales ms respetadas la recopilacin de pruebas, con el correspondiente informe, y entrevistar formalmente a observadores cualificados y testigos.

III. ILEGALIDAD INHERENTE: DISTINCIN LEGAL OBLIGATORIA ENTRE OBJETIVOS MILITARES Y CIVILES, IMPOSIBLE DE ESTABLECER EN LOS ATAQUES A GRAN ESCALA REALIZADOS SOBRE GAZA POR EL EJRCITO ISREL EL 27 DE DICIEMBRE DE 2008

7. El Relator Especial considera que el asunto legal ms importante surgido de una investigacin de las recientes operaciones militares tiene que ver con el derecho bsico de Israel para utilizar armamento moderno a gran escala contra una poblacin ocupada que vive bajo las condiciones de confinamiento que existan en Gaza. Esto implica que hay que establecer si en las condiciones que haba en Gaza es posible distinguir con suficiente claridad entre los objetivos militares y la poblacin civil circundante. Si no es posible hacerlo, entonces el lanzamiento de ataques es intrnsecamente ilegal y podra constituir un crimen de guerra de la mayor magnitud, segn el derecho internacional. Basndose en las pruebas previas disponibles, hay razones para llegar a esta conclusin.

8. Teniendo en cuenta que los ataques se lanzaron sobre zonas densamente pobladas, era hasta cierto punto inevitable y absolutamente previsible que hospitales, centros de culto y docentes e instalaciones de las Naciones Unidas fueran objetivo de los militares israeles y que dichos ataques daran como resultado una gran cantidad de vctimas civiles. Segn se iban cerrando las fronteras, los civiles no podan huir de los ataques. Para llegar a conclusiones ms especficas y autorizadas sobre estos puntos, ser necesario llevar a cabo una investigacin basada en el conocimiento de las armas, las tcticas y la doctrina israeles, con el fin de evaluar hasta qu grado y en qu casos habra sido posible, dadas las condiciones de campo de batalla, evitar los objetivos no militares y salvaguardar vidas palestinas de forma ms amplia. Incluso sin esta investigacin, sobre la base de informes y estadsticas disponibles, es posible llegar a la importante conclusin preliminar de que, dado el nmero de vctimas civiles palestinas y el grado de devastacin de objetivos no militares en Gaza, los israeles o bien se abstuvieron de hacer esta distincin requerida por el derecho internacional consuetudinario y de los tratados, o no pudieron hacerla bajo las condiciones de combate imperantes, imposibilitando que los ataques fueran reconciliables con el derecho internacional. De acuerdo con la informacin disponible, los resultados de la operacin militar fueron los siguientes:

9. No hay ninguna manera de reconciliar los objetivos generales y las frmulas especficas del derecho humanitario internacional con el grado y naturaleza de los ataques militares israeles iniciados el 27 de diciembre de 2008. Los ataques israeles con los bombarderos F-16, helicpteros Apache y artillera de largo alcance desde tierra y mar se dirigieron contra una poblacin esencialmente indefensa de 1,5 millones de personas. De acuerdo con los informes recientes presentados al Consejo por el Relator Especial, los residentes de Gaza eran particularmente vulnerables a los daos mentales y fsicos producidos por dichos ataques, ya que toda la sociedad estaba al borde del colapso despus de 18 meses del bloqueo que restringi el flujo de alimentos, combustible y suministros mdicos a niveles por debajo de la subsistencia y que fue responsable, segn especialistas sanitarios, del grave deterioro de la salud de la poblacin y del sistema sanitario. Cualquier valoracin de los ataques del 27 de diciembre segn el derecho internacional, debe tener en cuenta las condiciones de debilidad de la poblacin civil de Gaza, resultado de la ilegalidad sostenida del bloqueo israel preexistente, que viol los artculos 33 (prohibicin de castigo colectivo) y 55 (deber de proporcionar comida y asistencia sanitaria a la poblacin ocupada) de la Cuarta Convencin de Ginebra. Teniendo en cuenta la obligacin de la potencia ocupante de cuidar del bienestar de la poblacin civil ocupada, la ejecucin de un ataque de gran extensin en una poblacin ya debilitada por prcticas de ocupacin ilegales parecera agravar la infraccin de responsabilidad debido a las dificultades de mantener el principio de distincin.

10. El vicecnsul de la embajada de Israel en la Unin Europea, Zvi Tal, en el transcurso de discusiones con un comit del Parlamento Europeo, intent defender los ataques a Gaza, describindolos como una situacin muy peculiar. Al responder a las acusaciones sobre el bombardeo de las escuelas de las Naciones Unidas en Gaza, se cita que dijo: Algunas veces en el fragor de la batalla y el intercambio de fuego nos equivocamos. No somos infalibles. Esto crea una profunda confusin de lo que es una zona de guerra. No se trata de equivocaciones y falibilidad, sino ms bien de un asalto masivo sobre un enclave urbanizado y densamente poblado donde la poblacin civil entera est sometida a una forma inhumana de armamento que mata, mutila e inflige daos mentales que seguramente tendrn efectos a largo plazo, especialmente en los nios, ms del 50% de la poblacin de Gaza.

IV. NO AGOTAMIENTO DE SOLUCIONES DIPLOMTICAS, DESPROPORCIN, NATURALEZA NO DEFENSIVA DE LOS ATAQUES

11.  Un requerimiento del derecho consuetudinario internacional, as como de la Carta de las Naciones Unidas, artculo 2, prrafo 4, interpretado a la luz del Artculo 1, prrafo 1, es que recurrir a la fuerza para resolver una disputa internacional debe ser el ltimo recurso una vez que se hayan agotado las soluciones diplomticas y las alternativas pacficas, incluso en las circunstancias en que exista una afirmacin vlida de autodefensa, a falta de una condicin de urgencia, asumiendo por el momento que una potencia ocupante nunca puede reclamar un derecho de autodefensa (para las dudas sobre la disponibilidad de tal alegacin, vase el prrafo 28) (4). En el contexto relativo a la proteccin de la sociedad israel de los cohetes que se disparan desde Gaza, las pruebas apoyan abrumadoramente la conclusin de que el alto el fuego que se puso en marcha el 19 de junio de 2008 fue un instrumento eficaz para conseguir tal objetivo, como qued demostrado por la cantidad de cohetes disparados y el nmero de vctimas israeles que hubo.

12 El grfico siguiente, basado en fuentes israeles, muestra el nmero cohetes palestinos y proyectiles de mortero disparados cada mes de 2008, con el perodo del alto el fuego que se extenda fundamentalmente desde su inicio, el 19 de junio, hasta su finalizacin efectiva, el 4 de noviembre, momento en el que Israel lanz un ataque letal contra Gaza que mat, segn se inform, al menos a seis militantes de Hams. El grfico demuestra de forma espectacular la amplitud con la cual el alto el fuego fue, con mucho, el perodo ms seguro en relacin con las amenazas planteadas por los cohetes:

13. Los autores de un estudio basado en el grfico superior (5) llegaron a la conclusin de que el alto el fuego fue notablemente eficaz; una vez empezado, en junio de 2008, la tasa de disparos de cohetes y morteros desde Gaza cay casi a cero y se mantuvo as durante casi cuatro meses. La experiencia del alto el fuego temporal demuestra tanto la voluntad como la capacidad de quienes ejercen el control en Gaza a la hora de eliminar los ataques con cohetes y morteros.

14. Ms all de esto, los registros muestran que durante el alto el fuego, fue sobre todo Israel quien recurri a actuar de forma contradictoria con la obligacin contrada y Hams quien responda tomando represalias. Segn el estudio arriba mencionado, durante un perodo ms largo, de 2000 a 2008, se hall que en el 79% de los incidentes de interaccin violenta, fue Israel quien rompi la pausa con la violencia. En el curso de los sucesos que precedieron a los ataques del 27 de diciembre, la interrupcin de la tregua se produjo tras una serie de incidentes acaecidos el 4 de noviembre durante los que Israel mat a un palestino en Gaza, tras lo cual, en represalia, se dispararon varios morteros desde Gaza y despus Israel lanz un ataque areo que mat a seis palestinos ms en Gaza; es decir, la ruptura del alto el fuego parece que ha sido consecuencia, principalmente, de las violaciones israeles, aunque esto no justifica poltica, moral o legalmente el lanzamiento de cohetes contra objetivos civiles, hecho que en s mismo representa una clara violacin del derecho humanitario internacional.

15. Adems, los dirigentes de Hams han propuesto formal y repetidamente ampliar el alto el fuego, incluso durante largos perodos. Khalid Mishal escribi en The Guardian el 6 de enero de 2009 lo siguiente: Cuando esta tregua rota lleg a su fin, manifestamos nuestra disposicin favorable a una nueva tregua amplia a cambio del levantamiento del bloqueo y la apertura de todos los cruces de Gaza, incluido Rafah. Es notable que el Presidente de EEUU, Barack Obama, haya pedido este resultado en un discurso que acompa al nombramiento de George Mitchell como Enviado Especial al conflicto entre Israel y Palestina: Como parte de un alto el fuego duradero, debern abrirse los cruces fronterizos de Gaza para permitir el flujo de la ayuda y del comercio. Esta afirmacin est en consonancia con el llamamiento hecho por el Consejo de Seguridad en su resolucin 1869 (2009) a favor de una provisin y distribucin de la ayuda humanitaria sin impedimentos por todo el territorio de Gaza que incluya alimentos, combustible y equipamiento mdico, que prescribe efectivamente el fin del bloqueo de Gaza que Israel ha mantenido en violacin de los artculos 33 y 55 de la IV Convencin de Ginebra.

16 El continuo rechazo por parte de Israel de reconocer a Hams como actor poltico, basado en la etiqueta de organizacin terrorista ha obstruido todos los intentos de implementar los derechos humanos y abordar las preocupaciones sobre la seguridad por vas diplomticas en vez de recurrir al uso de la fuerza. Este rechazo es importante por las razones ya expuestas (vase el prrafo 8 anterior), es decir, que la densidad de poblacin en Gaza significa que confiar en operaciones militares a gran escala para garantizar la seguridad israel no puede conciliarse con las obligaciones legales de la IV Convencin de Ginebra para proteger, hasta el mximo posible, la seguridad y el bienestar de la ocupada poblacin de Gaza.

17. Existen varias conclusiones importantes que demuestran este vnculo entre confiar en opciones no violentas y los requerimientos del derecho humanitario internacional:

V. DENEGACION DE REFUGIO

18. Haciendo gala de una poltica beligerante sin precedentes, Israel se neg a permitir que toda la poblacin civil de Gaza, con la excepcin de 200 esposas de extranjeros, pudiera salir de la zona de guerra durante los veintids das del ataque que comenz el 27 de diciembre. Como afirm el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados el 6 de enero de 2009, Gaza es el nico conflicto en el mundo en el que a la gente ni siquiera se le permite huir. Durante los ataques, se mantuvieron cerrados todos los cruces con Israel, excepto en raras y breves ocasiones. Al actuar de esa forma, nios, mujeres, enfermos y personas discapacitadas no pudieron disponer de la opcin de buscar refugio y alejarse del punto lgido del dao inmediato consecuente de las operaciones militares de Israel. Esta condicin se vio agravada por la ausencia de lugares donde poder refugiarse de los estragos de la guerra en Gaza, dado su pequeo tamao, la densidad de su poblacin y la ausencia de refugios naturales o fabricados.

19. El derecho humanitario internacional no ha anticipado, especfica y explcitamente para poder aplicarlo en esta ocasin, un abuso de tal magnitud perpetrado contra los civiles, pero la poltica aplicada sugerira la importancia de una investigacin imparcial que determine si esas prcticas de denegacin de refugio constituyen un crimen contra la humanidad segn se entiende en el derecho penal internacional. La definicin inicial de crmenes contra la humanidad, desarrollada en relacin con los juicios por los crmenes de guerra celebrados tras la Segunda Guerra Mundial, es de asesinato, exterminio, esclavizacin, deportacin y otros actos inhumanos cometidos contra cualquier poblacin civil. Ms imperativa es la definicin contenida en el Artculo 7 (1) (k) del Estatuto de Roma, segn la cual los crmenes contra la humanidad incluyen actos inhumanos () que de forma intencionada causen gran sufrimiento o graves heridas corporales o mentales, o contra la salud fsica. La denegacin de refugio bajo estas circunstancias de ocupacin y confinamiento es un ejemplo de actos inhumanos, durante los cuales toda la poblacin civil de Gaza se vio sometida a los peligros fsicos y psicolgicos extremos de la maquinaria de guerra moderna por todo un territorio muy pequeo. Hay que tener siempre presente que esta restriccin a la libertad de movimientos, a poder escapar de la zona de guerra, se impuso a una poblacin ya gravemente debilitada por los efectos del bloqueo.

20. El reducido tamao de Gaza y su carcter geogrfico tambin influyeron para negar a la mayor parte de la poblacin que se encontraba dentro de sus fronteras la posibilidad de trasladarse fuera de las zonas de combate. En este sentido, toda la Franja de Gaza se convirti en zona de guerra, aunque el rea de combate sobre el terreno fuera ms limitada. En efecto, salir de Gaza era la nica forma de acceder a una situacin de seguridad. A este respecto, la opcin de convertirse en persona internamente desplazada fue, de forma prctica, algo inalcanzable para la poblacin civil, aunque algunos civiles buscaron una relativa seguridad en una serie de refugios disponibles para casos de emergencia para una diminuta parte de la poblacin, principalmente por los esfuerzos de la Agencia de las Naciones Unidas para el Socorro a los Refugiados Palestinos en Oriente Medio (UNRWA) y los esfuerzos de otras organizaciones de las Naciones Unidas y ONG. En diversas ocasiones, las tropas armadas israeles no siempre consideraron inviolables dichos refugios. Seis refugios de emergencia de la UNRWA resultaron daados durante la Operacin Plomo Fundido (7).

21. Adems, dada la situacin de emergencia, pareca factible establecer campos temporales de refugiados bien en el sur de Israel o en los pases vecinos durante los ataques. Este tipo de acciones permiti que casi un milln de kosovares (casi la mitad de la poblacin civil) consiguiera refugio temporal en la vecina ex Repblica yugoslava de Macedonia durante los bombardeos de la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte en 1999. Parece evidente que si Serbia hubiera negado a la poblacin de Kosovo esa opcin de refugio controlando su salida, habra sido acusada de conducta inhumana y criminalidad por la comunidad mundial. Parecera como si el derecho de guerra y el derecho internacional sobre los derechos humanos, en aras a la proteccin de la inocencia civil en situaciones de guerra, necesitase que se afirmara el derecho de cada civil no combatiente a convertirse en refugiado, o al menos a tener derecho a buscar tal estatus, especialmente cuando no se dan las condiciones para una opcin de refugiado interno.

22. Tal afirmacin no se dirige a la cuestin de si los pases vecinos tienen un deber legal de acoger, hasta donde sea factible y al menos temporalmente, a los civiles que tratan de escapar de una zona de guerra en curso. Parecera al menos que Israel, como potencia ocupante y parte beligerante, tena tal obligacin legal. De forma general, esa obligacin aparece expuesta en los artculos 13 al 26 de la IV Convencin de Ginebra. Son especialmente relevantes el artculo 15, que se refiere al establecimiento de zonas neutralizadas para refugiar a la poblacin civil de los efectos de la guerra, el artculo 16, que impone un deber especial con respecto a los enfermos y heridos, as como especial atencin y respeto a las mujeres embarazadas, y el artculo 24, que impone a la potencia ocupante el deber de proteger a cualquier nio menor de 15 aos que sea hurfano o est separado de sus familias, obligndole a facilitar la acogida de esos nios en un pas neutral durante la duracin del conflicto.

23. Se entiende que las circunstancias particulares en Gaza hacen difcil, cuando no totalmente imposible, el cumplimiento de estas obligaciones tal como se establecen en la IV Convencin de Ginebra. Sin embargo, lo que parece claro es que Israel, como potencia ocupante, tendra que haber adoptado esos objetivos de proteccin ante la situacin que enfrentaba la poblacin de Gaza, y que esto era factible en un grado considerable, al menos hasta el grado mnimo de permitir que categoras especialmente vulnerables de personas dentro de la poblacin civil, como los nios, los enfermos y minusvlidos, los hurfanos, los ancianos y los heridos, salieran. El 21 de enero de 2009, la Junta Ejecutiva de la Organizacin Mundial de la Salud inform, por ejemplo, de que ms de la mitad de las vctimas civiles (de los 1.300 muertos y miles de heridos) causadas por las operaciones del ejrcito israel eran mujeres, nios, bebs y personas ancianas. Esta dificultad refuerza el argumento (vanse prrafos 8-10 anteriores) que sostiene que tal operacin militar, por su naturaleza intrnseca, genera crmenes de guerra.

24. Hay otras implicaciones con respecto al mantenimiento del derecho humanitario y los derechos humanos bajo condiciones de guerra. Confinar a la poblacin civil en la zona de guerra tambin dificulta, cuando no imposibilita, mantener de forma consistente la distincin entre objetivos militares y civiles en situaciones de combate. Tambin complica la evaluacin de las afirmaciones de Israel de que Hams utiliz civiles como escudos humanos y de que utiliz lugares civiles, como colegios y mezquitas, para mantener la resistencia. Si los civiles no podan abandonar la zona de guerra, bajo esas situaciones de hacinamiento, necesariamente va a producirse algn grado de confusin, especialmente en lo que respecta a las situaciones de vida o muerte.

VI. INVESTIGACIN DE EXPERTOS SOBRE LOS CRMENES DE GUERRA

25. Ha habido numerosos llamamientos para que se realice una investigacin de las acusaciones de crmenes de guerra vinculadas con los recientes sucesos en Gaza. El Secretario General de las Naciones Unidas ha pedido tal investigacin, instando a que si se encuentran pruebas de crmenes de guerra, deberan implementarse una serie de mecanismos para establecer responsabilidades. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos tambin ha apoyado que se lleve a cabo una investigacin sobre los posibles crmenes de guerra, recomendando que se consideren las acusaciones de crmenes de guerra tanto por parte israel como palestina. El Relator Especial no propone otra investigacin, sino una indagacin realizada por expertos que informe sobre las implicaciones de pruebas disponibles en relacin con el derecho humanitario internacional, especialmente las implicaciones de crmenes de guerra con evidentes violaciones. Ese informe debera tener en cuenta las tareas especficas del Consejo de Derechos Humanos. En caso de que se lleve a cabo tal indagacin, es importante que se consideren varios factores, que incluyen la cuestin preliminar relativa al cuerpo aplicable del derecho internacional y la cuestin decisiva en relacin con la disponibilidad de mecanismos de responsabilidad. La averiguacin sera dirigida por tres o ms respetados expertos del derecho internacional para los derechos humanos y del derecho penal internacional.

A) Alcance de la investigacin

26. Se debera autorizar una investigacin, complementaria de la misin de investigacin autorizada por el Consejo en su resolucin S-9/1, que lleve a cabo dos tareas bsicas: revisar todos los informes, incluidos los que estn de acuerdo con los resultados de la resolucin, y establecer, de la forma ms definitiva posible, los hechos en los que se basan las principales acusaciones de crmenes de guerra, incluyendo las pruebas en forma de testimonios de testigos presenciales, de las prcticas de combate cuestionadas, as como las explicaciones disponibles en exoneracin o mitigacin, especialmente si las suministran los mandos militares israeles y palestinos y los dirigentes polticos. En otras palabras, a pesar de la aparente unilateralidad de los ataques contra Gaza, se deben tener en cuenta las acusaciones de crmenes de guerra en ambas partes. Con respecto a Hams, esto se refiere fundamentalmente al perfil objetivo relacionado con los cohetes lanzados desde su territorio, incluyendo la determinacin de intencin y las cuestiones de atribucin (si los cohetes fueron disparados por milicias independientes o incluso por grupos opuestos Hams). Tambin habra que considerar todas las pruebas disponibles referentes a los tipos de armas usadas y las circunstancias de combate en que se usaron. Tambin sera de ayuda si el informe de investigacin tratara estas cuestiones como la fuente de normas aplicables de derecho penal internacional con las que valorar la prueba y que recomendara procedimientos alternativos para establecer posibles responsabilidades por parte de individuos y actores polticos, especialmente con respecto a la responsabilidad y la capacidad del sistema de las Naciones Unidas. A este respecto, en el informe se deben reconocer las dudas legales y los obstculos polticos para el establecimiento de mecanismos eficaces.

27. Se debera recordar que el establecimiento de pruebas de la violacin del derecho penal internacional crea una responsabilidad no-penal por parte del Estado y posiblemente de un actor no-Estado dependiendo del punto de vista adoptado en relacin con la reciente evolucin de la ley internacional del tratado y de las leyes consuetudinarias de guerra, incluyendo el impacto global del Protocolo I de las Convenciones de Ginebra (1977) sobre la aclaracin de normas legales relevantes. En el informe de investigacin tambin debera quedar claro que las violaciones de las leyes de guerra, incluso en el caso de infracciones graves, no constituyen automticamente crmenes de guerra o crmenes contra la paz, aunque el Estatuto de Roma en su Artculo 8 trate todas las infracciones graves establecidas como crmenes de guerra. La potencial responsabilidad legal de actores polticos (incluidos los Estados) e individuos requiere una valoracin ms profunda de si las acusaciones y pruebas parecen indicar violaciones del derecho humanitario internacional y de la legislacin internacional de derechos humanos, y proporcionar as una base slida de hecho y legal para acusar de crmenes internacionales (8).

28. Es importante una investigacin, en el contexto de las operaciones militares iniciadas el 27 de diciembre de 2008 y que continuaron hasta el 18 de enero de 2009, que evale las acusaciones por ambas partes, incluyendo las cuestiones de presunta criminalidad asociadas tanto con las decisiones del gobierno de Israel de emprender los ataques e iniciar una invasin por tierra de Gaza, como las circunstancias que rodean al lanzamiento de cohetes por parte de militantes palestinos. Tambin se recomienda que la afirmacin subyacente por parte de Israel de que actuaba en defensa propia se evale en relacin con la posibilidad de que el ataque haya violado el Artculo 2 prrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas y equivalga a un acto de agresin dadas las circunstancias, y si confiar en un uso desproporcionado de la fuerza o la inherente naturaleza indiscriminada de la campaa militar se deberan tratar como una violacin criminal del derecho consuetudinario internacional y de los tratados. Aqu aparece el complejo y no resuelto problema de si una potencia ocupante puede alegar defensa propia en relacin con una sociedad ocupada y si su utilizacin de la fuerza, aun cuando sea excesivo y de tipo transfronterizo, se puede considerar agresin. Israel se autoexcluye del estatuto de ocupante al afirmar que la ocupacin termin pero, por supuesto, el informe de investigacin no tiene que respetar esta interpretacin de la relacin legal.

29. Existen cuestiones difciles que se refieren al estatuto de lo que en el proceso de Nuremberg se denomin crmenes contra la paz. Por una parte, el Estatuto de Roma que establece la Corte Penal Internacional todava no incluye como competencia de esta corte las agresiones o crmenes contra la paz debido a la dificultad de llegar a un acuerdo sobre la definicin de agresin. En el caso de que hubiera un acuerdo dentro del marco de la Corte Penal Internacional, entonces se podra interponer una accin judicial contra el crimen de agresin (Artculo 5.2 del Estatuto). El otro aspecto de esta cuestin de la claridad de la norma de la anti-agresin incluida en crmenes contra la paz es la decisin de la mayora de la Cmara de los Lores britnica en el reciente caso de Regina v. Jones y otros, en el sentido de que la criminalidad de la guerra de agresin fijada en Nuremberg sigue firmemente establecida en el derecho consuetudinario internacional y su apoyo en usos cuestionables de la fuerza sigue estando autorizado. ste es un punto importante que arroja una sombra sobre toda la controversia acerca de los ataques israeles y se debera aclarar todo lo posible en el informe de investigacin.

30. Otros asuntos legales referentes a la investigacin y a toda consecuencia de responsabilidad implica la diferente naturaleza de las partes beligerantes, incluyendo cuestiones referentes a la adecuada valoracin de la responsabilidad legal de una potencia ocupante con respecto al pueblo ocupado desde la perspectiva del derecho penal internacional, los efectos legales sobre la naturaleza de la responsabilidad penal israel dada su desconexin de Gaza en 2005 y la responsabilidad penal segn el derecho internacional de un actor no-Estado que ejerca el control administrativo y gubernamental de facto durante el periodo que se est investigando.

B) Derecho penal internacional pertinente

31. Para cualquier investigacin, el conjunto del derecho penal internacional aplicable incluira la jurisprudencia compilada por el Tribunal Penal Internacional creado para la ex Yugoslavia y el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que han examinado exhaustivamente las violaciones de las leyes de guerra segn los estatutos jurisdiccionales establecidos por ambos tribunales, creados bajo la autoridad del Consejo de Seguridad. Incluira tambin la lista internacional de crmenes enumerados en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

32. Los crmenes que se describen en el Acuerdo de Londres que estableca el Tribunal de Nuremberg en 1945, posteriormente se confirmaron como parte del derecho consuetudinario internacional por la Comisin de Legislacin Internacional en 1950 bajo la rbrica de Principios de Legislacin Internacional Reconocidos en la Carta del Tribunal de Nuremberg y en el veredicto del Tribunal (9). La mayora de los expertos legales internacionales tratan estos principios como constitutivos de normas perentorias tal como lo define el artculo 53 de la Convencin de Viena sobre la Ley de Tratados (1988): Una norma perentoria de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la comunidad internacional de Estados como una norma de la que no se permiten derogaciones y que slo se podra modificar por una norma subsiguiente de derecho internacional general que tenga el mismo carcter. As, si las categoras de criminalidad de Nuremberg los califican como de normas perentorias incluidas en el derecho consuetudinario internacional, estos crmenes siguen siendo vlidos y relevantes para el propsito de valorar los ataques israeles bajo las calificaciones de crmenes contra la paz, crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad. Depender de la relevancia de estos crmenes, especialmente los crmenes contra la paz, es particularmente importante para valorar la acusacin subyacente de que los ataques israeles que empezaron en 27 de diciembre de 2008 fueron intrnsecamente criminales debido a su incapacidad de mantener la distincin entre objetivos militares y civiles, una valoracin que discuten los dirigentes polticos y militares israeles. Si se pudiera proporcionar una base slida de hechos y pruebas para respaldar esta valoracin, se proporcionaran elementos para argumentar que los ms destacados dirigentes polticos y militares podran ser considerados responsables.

33. Los presuntos crmenes asociados a las operaciones de combate y a la poltica de mando, como los ataques a escuelas, mezquitas, ambulancias, viviendas e instalaciones sanitarias, se deberan investigar cuanto sea posible, incluyendo pruebas relativas a la existencia de una intencin deliberada o de una negligencia grave. Se deben tener en cuenta las circunstancias atenuantes, incluidas las acusaciones de que los edificios y sus inmediaciones se utilizaron con propsitos de combate. Es importante que estas pruebas se recopilen rpidamente y que se solicite la cooperacin de las partes en la medida en que la investigacin establece que a primera vista hay indicios de crmenes de guerra y se puede identificar a los posibles ejecutores; el informe de investigacin debera entonces, o bien recomendar, que se anime a las partes a establecer procedimientos penales por medio de los cuales dichos individuos puedan ser acusados y procesados de conformidad con el proceso debido, y castigados si se les declara culpables, o bien proponer algn mecanismo alternativo. Es bastante probable que la investigacin sea capaz de establecer que ciertas prcticas e incidentes tienen las caractersticas de crmenes de guerra, pero ser imposible identificar al presunto o presuntos ejecutores sin la cooperacin de las partes implicadas en el combate.

34. Tambin se deberan investigar los presuntos crmenes asociados al discutible, desde el punto de vista legal, uso de armamento como el fsforo blanco (que quema completamente la ropa, se pega a la piel y quema la carne hasta el hueso), las bombas dardo (que expelen dardos afilados como cuchillas) y las bombas DIME (que causan intensas explosiones en una zona pequea y destrozan partes del cuerpo). Ninguna de estas armas est, per se, explcitamente prohibida por el derecho internacional, aunque existe un apoyo considerable al punto de vista de que su uso en zonas urbanas donde se sabe que hay o suele haber civiles podra constituir un crimen de guerra. Es necesaria una investigacin que establezca el alcance de este uso y las circunstancias especficas en las que se produjo dicho uso. En la medida en que se establece una base para un proceso penal, la rbita de responsabilidad se debera centrar en los niveles de decisin de mando respecto a las prcticas y polticas que rigen el uso y prestar en general una atencin seria aunque subordinada a la identidad de los perpetradores de bajo nivel que ejecutan las rdenes. Tambin en este caso se debera evaluar la cooperacin de las autoridades gubernamentales israeles para establecer las responsabilidades; si no se considerara fidedigna, se deberan recomendar enfoques alternativos.

35. Tambin se deberan investigar las prcticas de Hams que presuntamente constituyen crmenes de guerra, incluyendo el lanzamiento de cohetes y misiles de mortero dirigidos a objetivos civiles, el presunto uso de nios y civiles como escudos humanos y el abuso del estatuto de protegidas de determinadas estructuras, bien para esconder armamento o bien como refugios para llevar a cabo operaciones de combate. Hay que determinar hasta qu punto estas prcticas son crmenes bien diferenciados o sirven para matizar o excusar que Israel no respetase la inmunidad de dichos objetivos. Tambin aqu es importante concentrarse en el nivel apropiado de mando militar y poltico para determinar el lugar exacto de la posible criminalidad y recomendar cunta responsabilidad debera valorarse.

c) Disponibilidad de los mecanismos de responsabilidad

36. Una investigacin tambin debera tratar los mecanismos de responsabilidad evaluados en trminos de competencia jurisdiccional y credibilidad poltica si determinan que existen motivos sustanciales para hacer penalmente responsables a individuos y actores polticos. Puesto que Israel no es un Estado signatario del Tratado de Roma que establece la Corte Penal Internacional, el mecanismo ms eficaz para valorar la responsabilidad sera establecer, bajo la autoridad del Consejo de Seguridad, una corte penal ad hoc para la ocupada Gaza, segn los precedentes de los noventa (aunque en las condiciones actuales esto no parece polticamente posible). Tambin sera tericamente posible para el Consejo de Seguridad actuar segn el Captulo VII de la Carta y remitir la situacin a la Corte para una accin subsiguiente. Es argumentable (aunque discutido) que la Asamblea General puede establecer dicha corte invocando su autoridad para establecer dichos rganos subsidiarios ya que lo considera necesario para llevar a cabo sus funciones. Todava no est resuelta la cuestin de si dicha iniciativa est relacionada con las funciones de la Asamblea. Tambin lo es en cierto modo si el hecho de que el Consejo de Seguridad en su resolucin 1860 (2009) decidiera seguir ocupndose de la cuestin hace que sea constitucionalmente inapropiado que la Asamblea emprenda acciones referentes a la situacin en Gaza a consecuencia de las operaciones militares israeles.

37. Desde un punto de vista idneo, Israel, en tanto que el Estado soberano que controla el territorio en el que tuvieron lugar los presuntos delitos, debera ser el lugar de la valoracin judicial, bien por medio de sus procedimientos normales de derecho penal o bien por medio del establecimiento de un proceso especial ad hoc, aunque por las razones expuestas previamente (vase arriba el prrafo 6) es muy improbable que tenga lugar. Con todo, grupos de derechos humanos en Israel y la ocupada Palestina estn recopilando toda la informacin posible referente a las acusaciones de crmenes de guerra para proporcionar los motivos legales para recurrir a sistemas legales nacionales.

38. Desde el punto de vista de la competencia y la credibilidad, las iniciativas de responsabilidad ms posibles estn asociadas a procedimientos de derecho penal nacionales en los pases, como Blgica y Espaa, que otorgan a sus tribunales autoridad legal para enjuiciar crmenes de guerra bajo la rbrica de la jurisdiccin universal, siempre y cuando el acusado individual est fsicamente presente. Es probable que esta opcin se vea influenciada por la existencia de un convincente informe bajo los auspicios de las Naciones Unidas que recomiende responsabilidad.

39. La situacin arriba mencionada ha originado que el ministro de Justicia de Israel, Daniel Friedman, est designado para proteger a cualquier detenido israel en el extranjero de acuerdo con la declaracin pblica hecha por el primer ministro Olmert en una reunin de oficiales militares pocos das despus de que se hiciera efectivo el alto el fuego en Gaza: El gobierno se alzar como una muralla fortificada para proteger a todos y cada uno de ustedes de acusaciones. Israel tambin advirti de que tomara represalias en caso de que se detuviera y acusara a israeles en el extranjero. Ntese que las potenciales iniciativas en marcos judiciales nacionales no se limitan a los delitos especficos del campo de batalla, sino que se pueden ampliar y abarcar supuestos crmenes a los ms altos niveles polticos y militares de gobierno. El caso referente a la acusacin del ex jefe del Estado chileno Augusto Pinochet adjudicaba estas cuestiones a los sistemas legales espaol y britnico, as como al propio Chile, a finales de las dcada de los noventa y principios de la actual.

VII. EL MS AMPLO MARCO DEL ATAQUE

40. En la conclusin de este informe parece adecuado reafirmar la vinculacin existente entre la preocupacin por la seguridad israel y el derecho palestino a la autodeterminacin. Mientras se sigan denegando los derechos bsicos de los palestinos, el derecho palestino a resistir a la ocupacin dentro de los confines del derecho internacional y de acuerdo con el derecho palestino a la autodeterminacin chocar obligatoriamente con la bsqueda de la seguridad por parte de Israel en condiciones de ocupacin prolongada. A este respecto, un final duradero de la violencia en ambas partes exige una intensificacin de la diplomacia con un sentido de urgencia y una determinacin mucho mayor por ambas partes de respetar el derecho internacional, particularmente desde el momento en que se apoya en la ocupacin. Adems, es importante reconocer que ha pasado mucho tiempo sin que se cumpla la resolucin 242 (1967) del Consejo de Seguridad que exige a Israel que se retire de los territorios palestinos, que cierre los asentamientos ilegales, que desista de sus esfuerzos de alterar la demografa de Israel, que respete la opinin consultiva de la Corte Internacional de Justicia de 2004 y ponga fin de forma real a la ocupacin, bien por medio de negociaciones o de una accin unilateral.

VIII. RECOMENDACIONES

 

41. El Relator Especial recomienda que:

 

(a) Se pida una opinin consultiva sobre las obligaciones que tiene un Estado miembro de cooperar con los procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos en relacin con la aplicacin del Artculo 56 de la Carta de las Naciones Unidas y a las provisiones pertinentes de la Convencin sobre Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas;

(b) Se establezca un procedimiento para llevar a cabo una investigacin experta desde la perspectiva del papel del Consejo de Derechos Humanos en las acusaciones de crmenes de guerra asociadas a las operaciones militares israeles en Gaza desde el 27 de diciembre de 2008 al 18 de enero de 2009;

(c) Se reconozca que el derecho palestino a la resistencia, segn el derecho internacional dentro de los lmites del derecho humanitario internacional, choca constantemente con las preocupaciones de seguridad de Israel como potencia ocupante y exige unos ajustes bsicos en la relacin de las partes basndose en la premisa del respeto a los derechos legales del pueblo palestino. Y que se reconozca que una paz duradera en Gaza exige que a corto plazo se levante de manera permanente el bloqueo y a largo plazo un proceso diplomtico que busque la paz de acuerdo con los requisitos del derecho internacional.

Notas:

(1) Los soldados y comandantes a quienes se envi en misin a Gaza deben saber que estn a salvo de los diferentes tribunales y que el Estado de Israel los asistir en esta cuestin y los defender, Los Angeles Times, 26 de enero de 2009.

(2) Un informe reciente de Near East Consulting citado por la Oficina de Coordinacin de Asuntos Humanitarios en su Informe sobre la Situacin Humanitaria en Gaza del 26 de enero de 2009, conclua que el 96% de los residentes en Gaza sufra depresin y el 80% de los residentes en los distritos del norte de Gaza y Rafah sufran depresin profunda. Este deterioro mental es en s mismo un indicador del fracaso de las fuerzas ocupantes de cumplir con su deber bsico de salvaguardar la salud de los civiles que viven bajo ocupacin.

(3) Actualizacin de Campo del Coordinador Humanitario, 9 de febrero de 2009, y Rpido Llamamiento sobre Gaza, 2 de febrero de 2009, de la Oficina de Coordinacin de Asuntos Humanitarios; igualmente, comunicado de prensa del Centro Palestino para los Derechos Humanos, Ref.: 36/2009, 12 de marzo de 2009.

(4) Por supuesto, este anlisis presupone el rechazo de la opinin israel de que Gaza no ha estado ocupada legalmente desde el plan de desconexin que se implement en 2005.

(5) Nancy Kanwisher, Hohannes Haushofer y Anat Biletzski, Reigniting
Violence: How Do Ceasefires End?, 24 de enero de 2009.

(6) Vase http://www.reuters.com/article/worldNews/idUSTE5100OY20090201

(7) Un caso al que se dio mucha publicidad fue el de Beit Lahiya, donde unos 1.600 gazates desplazados se haban refugiado en una escuela de la UNRWA y acerca de lo cual declar el portavoz de la UNRWA: Donde hay un ataque directo contra una escuela de la UNRWA en la que se han refugiado unas 1.600 personas, [un lugar] del que el ejrcito israel conoce las coordenadas y sabe quin est en ella, que es el ltimo en una lista de ataques directos e indirectos a instalaciones de la UNRWA, tiene que haber una investigacin para establecer si se han cometido crmenes de guerra, Israel declares ceasefire; Hamas say it will fight on, New York Times, 18 de enero de 2009.

(8) La Corte Internacional de Justicia sobre el Caso de Genocidio en Bosnia dej claro que un Estado puede ser considerado legalmente responsable de la comisin del crimen de genocidio, aunque slo se pueda acusar a individuos y castigarlos por violaciones del derecho internacional (Aplicacin de la Convencin sobre la Prevencin y Castigo del Crimen de Genocidio (Bosnia y Herzegovina v. Yugoslavia), prrafos 142-201). La intencin de esta referencia es nicamente aclarar la cuestin de la potencial responsabilidad de un Estado y no pretende dar a entender directa o indirectamente que las operaciones militares israeles en Gaza se podran interpretar como genocidio.

(9) Anuario de la Comisin de Derecho Internacional, 1950, vol. II, prrafo 97.

Texto original en ingls:

http://domino.un.org/unispal.nsf/47d4e277b48d9d3685256ddc00612265/f0a9f3e9fad114d38525757e00628b1e!OpenDocument


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter