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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2009

Disidencias y coincidencias en la Bienal de La Habana

Nirma Acosta
La Jiribilla


Ya un cable de EFE, del pasado 27 de marzo, se haba referido a la supuesta actitud contestataria de unos artistas jvenes cubanos y de los brochazos polticos que introdujeron con sus obras en la Bienal de la Habana. Al da siguiente, circul un cable de la agencia ANSA con el ttulo de Villa Marista y ESMA, Arte y Represin en Bienal de Cuba . Se trata de un caso de manipulacin informativa, que revela el afn precipitado y torpe por cumplir con la agenda anticubana. ANSA pretende resear la exposicin La Enmienda que hay en m del artista cubano Carlos Garaicoa, que forma parte de la muestra del Museo Nacional de Bellas Artes en esta Bienal.

Podemos entender que ANSA omita que ese da, a la misma hora, en el propio Museo, se inauguraron, junto a la exposicin de Garaicoa, otras dos de los artistas cubanos Roberto Fabelo y Esterio Segura y una tercera que entrelaza las poticas de Wifredo Lam, Ral Martnez y Jos Bedia. Pero hay otra omisin de ANSA que resulta del todo injustificable y que slo se explica por el inters de ofrecer un titular efectista contra la Revolucin Cubana. Esta agencia fue capaz de leer (y de citar) nicamente el rtulo explicativo correspondiente a una sola pieza, Villa Marista, y de modo sorprendente olvid leer y citar los que escribi el artista para caracterizar, por ejemplo, a la ilegal base que Estados Unidos mantiene en Guantnamo ahora convertida en crcel, o mejor dicho en campo de concentracin en su llamada lucha mundial contra el terrorismo, (donde) se aplican torturas contra los prisioneros. El ejrcito norteamericano utiliza la coercin fsica y psicolgica contra los detenidos en ese centro. Los uniformados estadounidenses emplean, segn miembros de la Cruz Roja Internacional actos humillantes, encierro solitario, temperaturas extremas y el uso de posiciones forzadas; los mtodos usados son cada vez ms refinados y represivos. El sistema empleado en la base de Guantnamo es cruel, raro y degradante y una forma de tortura.

Tampoco cita ANSA el rtulo explicativo del artista para calificar al Estadio Nacional de Chile, que fue utilizado como campo de concentracin de prisioneros polticos entre el 11 de septiembre y el 9 de noviembre de 1973 () Por el recinto deportivo pasaron aproximadamente 40.000 prisioneros, de los cuales cerca de 1.850 personas fueron asesinadas despus de crueles torturas por fuerzas del rgimen militar, a los que se suman 1.319 prisioneros que dieron por desaparecidos.

Tanto en las notas al pie de las distintas piezas como en el catlogo de la exposicin, Garaicoa ha resuelto claramente la diferencia radical entre Villa Marista y la DGI del MININT y las dems joyas de la corona trabajadas por l. Se trata de una obra rigurosa, de lectura compleja, con un altsimo nivel de elaboracin conceptual y artstica, que es reducida en el cable de ANSA, de manera vulgar, a un paralelo insostenible, grotesco, ofensivo, entre dos instituciones cubanas consagradas a la defensa del pas, ajenas por definicin a toda violacin tica, y los ms tenebrosos centros de tortura, crimen y represin.

Hay disidencia, s, en la exposicin de Garaicoa, porque sostiene una mirada penetrante, crtica, no domesticada, frente al pensamiento nico, frente a la globalizacin de la tontera, frente a un mercado del arte asociado a concesiones y a estafas. Tambin hay disidencia en las muestras de los ya mencionados Fabelo y Segura y en las de Ren Francisco Rodrguez, Jos ngel Toirac, Lzaro Saavedra y Kadir Lpez, entre otros muchos.

La Bienal ofrece incontables ejemplos de disidencia anticapitalista y antihegemnica en el mensaje de los 300 artistas de 54 pases que se han dado cita en la Habana. Por qu ANSA no reporta sobre eso?

Por qu esas agencias no reportan que la capital cubana se ha convertido en una gigantesca galera? Por qu no denuncian la negacin del permiso para viajar a Cuba a la escultora Setsuko Ono y a dos grupos de amantes del arte de Estados Unidos? Por qu no hablan de disidentes como la sudafricana Sue Williamson, del puertorriqueo Antonio Martorell, del canadiense Herv Fischer y de la chilena Nelly Richard? Por qu no reflejan la estremecedora obra del uruguayo Luis Camnitzer sobre los condenados a muerte en Texas? Por qu no reportan la primera exposicin en homenaje a Shigeo Fukuda que se realiza fuera de Japn despus de la muerte de este gran artista?

Tampoco son noticia los miles de personas que acuden a los espacios del Parque Histrico Militar Morro Cabaas y del Pabelln Cuba, ni los centenares de pobladores de los municipios capitalinos de Playa --donde la Casa de Cultura exhibe una excelente muestra de arte contemporneo-- o de La Lisa, que ha sido sede de un logrado proyecto de intervencin y participacin en la comunidad. (Se trata de LASA, experiencia de arte contextual en el espacio pblico, donde a partir de la investigacin de los rasgos de identidad del reparto San Agustn, artistas y curadores buscan impulsar y promover la vida cultural de la localidad e involucrar activamente a sus habitantes.)

Evidentemente, para los autores de estos despachos lo importante no es la realidad, sino el modo en que esta puede ser manejada para encajar en el enfoque que sus agencias privilegian sobre Cuba. La Bienal desmiente da a da este punto de vista, este dogma. Es un evento que ha convertido a la Habana en una plaza fuerte del arte universal y en especial del Tercer Mundo, tal y como lo so Fidel cuando en 1984 inaugur la primera edicin. Contra viento y marea, frente a crisis y huracanes, hemos seguido haciendo nuestra Bienal. El peridico mexicano La Jornada us para abrir su cobertura sobre el evento un titular que, lamentablemente, las agencias de la llamada prensa libre no pueden permitirse: La Bienal de La Habana cumple 25 aos de dictar agenda en el arte.


http://www.lajiribilla.cu/2009/n412_03/412_49.html



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