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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2009

Denuncia de organismos de derechos humanos colombianos
En Colombia, entre dos y tres personas desaparecen a diario

Ainara Lertxundi
Gara

El hermano de Gloria Luz Gmez desapareci en 1983. Era un lder estudiantil que soaba con una educacin de calidad. Su cuerpo apareci a los das con seales de tortura. Linda Paola Medina perdi a su hermano en 1988. Adems de su militancia estudiantil, particip en la formacin de la Unin Patritica. Ambas se han unido por la verdad y la justicia, y por rescatar del silencio a los desaparecidos.


Desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, desplazamientos forzados, paramilitarismo, campesinos a los que se presenta como guerrilleros muertos en combate para obtener retribuciones econmicas... la lista de violaciones de derechos humanos en Colombia es interminable y se asemeja a los tiempos en los que mandaban los militares con la complicidad de muchos. Gloria Luz Gmez y Linda Paola Medina luchan desde la Asociacin de Familiares de Detenidos Desaparecidos por rescatar del silencio a las vctimas de la guerra sucia y por saber qu pas con sus familiares.

Han transcurrido dos dcadas desde la desaparicin de sus hermanos. Cmo han sido estos aos de bsqueda?

Gloria Luz GMEZ: Muy difciles. Mi hermano, de 19 aos, cursaba el ltimo ao de Bachillerato en un colegio de secundaria de Bogot. Siempre estuvo muy implicado en las luchas estudiantiles y uno de sus mayores anhelos era lograr una educacin de calidad. El 14 de noviembre de 1983 sali de casa para hacer unas compras y no regres. Das despus, encontramos su cuerpo totalmente torturado. Nunca supimos quin se lo llevo, ni quin lo tortur y mucho menos quin lo mat.

Leonardo era amigo de algunos estudiantes que fueron desapareciendo de forma selectiva y gradual. Aquel caso, que comenz el 4 de marzo de 1982 y termin el 13 de setiembre, dio origen a nuestra asociacin. Despus de 26 aos, sus familias siguen sin saber qu pas. Encontraron los cuerpos de dos de ellos, torturados y mutilados. En marzo, Asfaddes ha cumplido 26 aos. El 4 de marzo de 1983 salimos por primera vez a las calles cntricas de Bogot para exigir la aparicin con vida y el juicio y castigo a los responsables. Desde entonces, nuestra labor ha sido de denuncia pblica. En Colombia, entre dos y tres personas desaparecen a diario. Es imposible cuantificar cuntos desaparecidos hay porque muchas familias no denuncian por miedo. Adems, muchas han tenido que desplazarse a las ciudades debido a las amenazas.

Linda Paola MEDINA: La bsqueda la inici mi madre, que era una mujer campesina, muy humilde. La Polica Nacional arrest a mi hermano el 19 de febrero de 1988 en Neiva, en la regin de Huila. Lo subieron a una camioneta y se lo llevaron a un calabozo de uno de los organismos de seguridad. Nunca supimos qu pas con l. Era un lder estudiantil en la Facultad de Lingstica y Literatura de la Universidad Colombiana. Particip en el proceso de formacin de la Unin Patritica. Despus de doce aos, logramos que se condenara a 45 meses de prisin al subteniente de la Polica del Huila. Pero, no pas ni un da en la crcel. Tiempo antes haba sido destituido pasando a engrosar las filas de los paramilitares. Es triste saber que a sus 70 aos, mi madre todava lo espera. A diferencia de lo que ocurre con los secuestrados, cuando se habla de desaparecidos se difunde la idea de que algo malo hicieron y que por eso desaparecieron. Cuando vas a presentar una denuncia, te dicen que se ha ido porque tena una deuda, otras mujeres o porque se ha metido en la guerrilla.

En el caso de mi hermano, no obtuvimos justicia pero, por lo menos, conseguimos que se diera a conocer, porque incluso se trat en la Comisin Interamericana de Derechos Humanos.

Organismos de derechos humanos han denunciado la criminalizacin de su labor por parte del Estado. Su asociacin tambin ha vivido esta situacin?

G.L.M: Como vctimas de la desaparicin, somos constantemente amenazadas y perseguidas. No se nos reconoce como una organizacin legtima. Desde el Gobierno, se hacen sealamientos todos los das. Los supuestos grupos paramilitares que se haban desmovilizado, simplemente, han cambiado de nombre y siguen amenazando a todas las organizaciones de defensa de los derechos humanos. Quien exige el reconocimiento de sus derechos es tildado de terrorista. Los defensores de derechos humanos en Colombia somos reprimidos por parte del Gobierno de lvaro Uribe. Pese al hostigamiento y sealamientos que nos hace el Gobierno, seguimos acompaando a las familias en su bsqueda, en la denuncia para que el Estado ponga en prctica todas las herramientas jurdicas que tiene para poner freno a esta prctica y superar la impunidad. En esta lucha de aos, hemos logrado que la desaparicin forzada sea tipificada como delito. Aunque los militares estuvieron en todo momento en contra, en julio de 2000, se tipific mediante la Ley 598, que ordena la creacin de una comisin de bsqueda de personas desaparecidas. Pero, en estos nueve aos han sido muy pocos los avances porque no hay voluntad poltica para fortalecer esta comisin y pueda as cumplir sus funciones.

El presidente lvaro Uribe se vanagloria de los logros de su Poltica de Seguridad Democrtica. Cmo la calificara?

G.L.M: Para nosotras, la Poltica de Seguridad Democrtica es una distraccin, es una represin mayor aunque ms refinada, que se hace de tapadillo para ser invisible ante los ojos de la comunidad internacional.

Afirma que en Colombia se producen a diario entre dos y tres desapariciones. Qu cobertura meditica reciben?

G.L.M: Los medios estn totalmente al servicio del Gobierno. No muestran la realidad colombiana. Los casos que dan a conocer los utilizan como propaganda y porque no los pueden tapar. La mayora de las graves violaciones de los derechos humanos permanecen ocultas. Slo hablan de los secuestros, de los rescates, de Ingrid Betancourt, pero no mencionan a los miles y miles de ciudadanos desaparecidos, que ni siquiera podemos cuantificar, ni a las familias afectadas por esta prctica, ni tampoco hablan del desplazamiento forzado, de la criminalizacin de la protesta o de las condiciones de insalubridad en las que estn los presos polticos.

Toda esa problemtica est oculta en los medios de comunicacin que nicamente recogen y muestran lo que les ordena el Gobierno. Se habla del secuestro, que igualmente es grave, pero nunca proporcionalmente tan grave como los casos de desaparicin forzada. Hay ms de 50.000. Los falsos positivos, que ahora han salido a luz porque la situacin se desbord, son responsabilidad de las Fuerzas Armadas y hace ms de 20 aos que vienen ocurriendo.

Las desapariciones estn al orden del da, as como las amenazas y ataques. Cmo viven toda esta situacin?

L.P.M: El miedo y zozobra de saber que en cualquier momento t puedes ser vctima de una desaparicin forzada es constante. Cuando vas por la calle, no confas en que los agentes del Estado que estn apostados a unos metros de distancia y que supuestamente estn para protegerte, no te vayan a hacer dao en cualquier momento.

Ejecuciones extrajudiciales para justificar la va militar

La Misin Internacional de Observacin sobre Ejecuciones Extrajudiciales e Impunidad en Colombia, integrada por trece profesionales independientes -juristas, periodistas, antroplogos, forenses y expertos en derechos humanos- expres su preocupacin por el elevado nmero de ejecuciones extrajudiciales, que quedan en la absoluta impunidad.

Hemos encontrado patrones comunes, por lo que no son hechos aislados sino conductas sistemticas que responden a una premeditacin. Las vctimas eran humildes campesinos, indgenas, lderes comunitarios y personas socialmente marginadas. En muchos casos, fueron arbitrariamente privadas de su libertad por el Ejrcito, vestidas con prendas militares y ejecutadas. Despus, fueron presentadas como guerrilleros `muertos en combate', concluye el informe final de la misin, hecho pblico ayer en Bilbo.

Alerta de la existencia de incentivos econmicos, profesionales y premios a la Fuerza Pblica por la presentacin de `positivos' -bajas en el `enemigo'- y de la intimidacin a familiares y testigos. Considera preocupante que altos funcionarios del Estado, incluido el presidente y el ministro de Defensa, sugieran en pblico que organismos de derechos humanos estn haciendo su labor de denuncia para desprestigiar a las fuerzas armadas, lo cual pone a estas organizaciones en serio riesgo.

En declaraciones a GARA, la abogada Liliana Uribe, de la Corporacin Jurdica Libertad de Medelln, que particip en la presentacin, pone como ejemplo las declaraciones del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, que en setiembre de 2008, acus a los organismos que promovieron esta misin de abrir una guerra jurdica y poltica a favor de la guerrilla.

Subraya que la diferencia con pocas anteriores es que ahora es el Ejrcito el que comete directamente las ejecuciones y desapariciones con el pretexto de la lucha contra el crimen, la guerrilla o los paramilitares. El Gobierno destina para la guerra el 6,7% del Producto Interior Bruto del pas, ms que EEUU o Israel. Hay una permanente necesidad de mostrar que es posible derrotar a estos grupos por la va militar. En ese combate, no les importa sacrificar la vida de muchas personas. El propio presidente le dice a la Polica y Ejrcito `mtenlos, que yo respondo'. No hay ningn respeto por la vida; desde las altas instancias del poder se consiente la pena de muerte, prohibida en el pas.

Bogot acaba de anunciar una nueva operacin militar contra las FARC bautizada como Salto estratgico. Uribe no duda de que conllevar ms violaciones contra la poblacin civil.


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